Wednesday :: 22 / 10 / 2014

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Ventajas de las zonas francas

Ventajas de las zonas francas

Las políticas que avalan la existencia de las zonas francas se han convertido en herramientas de notoria importancia para apalancar distintas políticas, entre ellas el emprendimiento.


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A estas se les conoce por ser espacios en los que se congregan una o varias empresas, las cuales reciben múltiples ventajas de orden tributario y aduanero. Los distritos especiales, como también se les conoce, funcionan en Colombia desde el año 1958 y actualmente están favorecidos por un marco jurídico que garantiza su sostenibilidad en varias regiones del país.

Luis Javier Escalante, gerente regional de la firma consultora en negocios internacionales Araujo Ibarra, defiende la existencia de las zonas francas como un estímulo concreto a la generación de empleo y al desarrollo de las regiones adyacentes a dichos espacios.

Dice Escalante: Estas zonas fueron diseñadas pensando tanto en favorecer la comercialización de bienes y servicios por parte de la industria nacional, como también para estimular la generación de beneficios para las comunidades vecinas a los parques industriales.

La ley que favorece la creación, el funcionamiento y la expansión de las zonas francas es la 1004 de 2005, y allá se exponen varias de las observaciones de la Organización Mundial del Comercio que buscan hacer de Colombia una nación donde la inversión privada, la generación de empleo y el respeto por las normas del libre mercado tengan un asiento fundamental.

Dado que la ley permite la instalación de microempresas en esos territorios, y que además ofrece múltiples ventajas desde el punto de vista tributario, nuevos empresarios están posando sus ojos en estos distritos especiales con el propósito de reducir sus costos e incrementar las ventas dentro y fuera del país.

Dentro de las ventajas más sustanciales con las que cuentan las zonas francas están la reducción de un 15 por ciento del impuesto a la renta y el no pago de tributos por conceptos de importación de artículos, es decir, no hay cargas impositivas ni por aranceles ni por IVA de los productos que provengan del exterior.

Escalante es enfático al asegurar que así como las zonas francas conllevan una serie de beneficios para las empresas allá asentadas, también cuentan con requerimientos que se integran a las políticas económicas del Estado. Las empresas que quieran hacer parte de una zona franca deben cumplir 3 condiciones fundamentales: ser nuevas, generar inversión y generar empleo. Si alguna de esas 3 condiciones no se cumple, no es posible aceptarla. Zonas francas, cluster y emprendimiento
El Gerente Regional de Araujo Ibarra expresa que las zonas francas son una gran oportunidad para que los emprendedores constituyan sus empresas. El marco jurídico permite la instalación de pequeñas empresas en estos parques industriales dada la flexibilidad que se les otorga con los requisitos mínimos que deben acreditar. Esto, precisamente, con la intención de estimular la cultura del empresarismo en varias regiones del país.

El espíritu de la norma que reglamenta las zonas francas es la generación de nuevas estrategias para impulsar la economía del país en diversos sectores. Por tal motivo no es irracional pensar en la constitución de distintos cluster dentro de los parques industriales como una medida que contribuya al intercambio de bienes y servicios en varias regiones de la geografía nacional.

Destaca Luis Javier Escalante la creación de este tipo de concentraciones empresariales en regiones económicamente emergentes: en Cartagena, por ejemplo, desde hace algún tiempo se constituyó un cluster de las empresas que tiene al plástico como actividad comercial, y éste se ubicó dentro de una zona franca. Esto les permite reducir costos no solo entrando insumos al país, sino subcontratando alguno de los procesos con empresas vecinas, con quienes comparten un espacio similar dentro del parque industrial.

El departamento de Antioquia cuenta con 3 zonas francas: 2 en Rionegro, una de ellas uniempresarial, adjudicada al Hospital San Vicente de Paúl y que se encuentra en construcción; la otra está ubicada en una región con un crecimiento social y económico consistente, en el llamado Valle de San Nicolás, cerca al Aeropuerto José María Córdoba. La tercera zona franca se encuentra en Apartadó, lindando con el puerto de Urabá; si bien aún se está conformando, se espera que sea una de las más importantes del país a la vuelta de 2 años dada su ubicación favorable.

Entidades como el Sena y programas institucionales como Ruta N evalúan la inclusión de zonas francas en Medellín. Con ello se busca impulsar sectores tradicionales de la economía local como los textiles, y de otros mercados de carácter emergente como los servicios en telecomunicaciones, donde la innovación y la inversión sostenible son pilares estructurales. Este esfuerzo contribuye al crecimiento de la cultura del emprendimiento en la capital de Antioquia y aporta al desarrollo económico del país.







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