Noticias

7 consejos para estudiar menos y aprender más

      
7 consejos para estudiar menos y aprender más
7 consejos para estudiar menos y aprender más  |  Fuente: Shutterstock

Técnicas y hábitos de estudio que te lleven al éxito académico (EBOOK)

Una guía para todo estudiante universitario que buscan tener un paso exitoso por la universidad.

Contiene recursos, consejos e ideas para que el alumno pueda rendir al máximo y obtener los mejores resultados académicos.

Ebook sobre técnicas y hábitos de estudio para la universidad




Se trata de una situación que muchos estudiantes atraviesan: pasar largas horas estudiando un material y al final sentir que no se ha aprendido nada. Las calificaciones no mejoran, la motivación comienza a descender. ¿Te sientes identificado? El profesor de psicología Dr. Marty Lobdell, en su seminario “Study Less, Study Smart” comparte sus consejos para hacer rendir el tiempo de estudio y mejorar la concentración. Estos son sus 7 consejos principales:

 

Lee también

>> ¿Cómo estudiar con eficacia?
>> ¿Cómo saber qué te gusta? 
>> Las 2 técnicas menos populares pero efectivas para prepararse para un examen 

 

1. Estudia en sesiones de 25-30 minutos

Para el académico, no hay nada menos efectivo que estudiar en “maratones” de largas horas sin pausa alguna. Esta afirmación se basa, además de en su experiencia personal y la de sus compañeros, en un estudio de la Universidad de Michigan que determinó el período de concentración óptima de los estudiantes. A partir de la media hora de lectura, los investigadores hallaron que los alumnos comenzaban a distraerse y su entendimiento del texto comenzaba a verse resentido.

Tomar un pequeño descanso de cinco minutos cada media hora sirve para “cargar las baterías” luego de una bloque de estudio efectivo. Lobdell recomienda realizar una actividad gratificante durante esta pausa: “hablar con tu familia, llamar a un amigo o escuchar música” son algunos ejemplos.

 

2. Crea un espacio únicamente destinado al estudio

Muy pocas personas tienen la suerte de disponer de una habitación exclusivamente dedicada a la lectura. En cambio, la mayoría estudia en su habitación, en la sala de estar o en la mesa de la cocina. Sin embargo, estar cerca de la cama o de espacios de recreación puede aumentar drásticamente las posibilidades de distraerte.

Lobdell recomienda estudiar en un escritorio especialmente destinado al estudio, en el que no puedas tener contacto visual con ninguno de estos objetos. Una vez que se termine tu media hora de estudio, debes abandonar ese escritorio, y solo volver cuando estés listo para comenzar de nuevo.

 

3. Estudia de forma activa

Hay una diferencia en aprender datos, como el nombre de un hueso o del inventor del psicoanálisis, y aprender conceptos, como la función de ese hueso en el cuerpo o el objetivo del psicoanálisis. Muchos estudiantes intentan memorizar y repetir datos y conceptos por igual. Pero la realidad es que los conceptos son más importantes, porque una vez que los entiendes nunca te los olvidarás.

En primer lugar, debes preguntarte si lo que estás por estudiar se trata de un dato o un concepto. Si es un concepto, la mejor manera de asegurarte de que lo has aprendido es explicarlo con tus propias palabras. En lugar de revisar lo que has resaltado en el texto, debes ponerte a prueba a ti mismo para asegurarte de que no te quedará la mente en blanco en el examen.

Si no lo puedes explicar con tus propias palabras es que no lo has entendido. 

4. Toma buenos apuntes

Al terminar la clase, debes revisar tus notas y complementarlas con información adicional o consultar con un compañero o el docente si no has entendido algo del todo bien. Asegúrate de hacer esto lo más pronto posible.

 

5. Enséñale a alguien lo que has aprendido

Si eres capaz de enseñarle a alguien el concepto que se trató en clase, significa que realmente lo has aprendido. Además podrás identificar los “puntos débiles” en tu entendimiento con más facilidad.  

 

6. Utiliza bien los libros de texto

No te conformes solo con leer, ya que esto no es suficiente. Lobdell propone hacer una lectura rápida del capítulo, cuestionarte a ti mismo si lo has entendido, volverlo a leer, recitar y repasar.  

 

7. Utiliza recursos mnemotécnicos para aprender datos

Aprender datos puede ser más sencillo que aprender conceptos, pero es más probable que se escapen de la memoria rápidamente. Por este motivo, el académico recomienda convertirlos en siglas, frases hechas, rimas o asociarlos con imágenes. De esta manera los recordarás con facilidad.

Mira la conferencia completa a continuación: 

 









Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.