La discusión sobre lo artístico en la fotografía es intrínseca a su propia existencia, aún más cuando por efecto de las nuevas tecnologías los dispositivos se popularizaron y la producción de imágenes es tan abrumadora
Cuestiones de fotografía: ¿Analógica o Digital? ¿Es arte o no?
La fotografía digital, como técnica y herramienta expresiva, es una forma de arte que combina conceptos de la pintura, el teatro, el cine e incluso la literatura durante su producción
La
historia de la fotografía inicia con el desarrollo de placas fotosensibles que registraban la realidad tal como era vista a través de la lente.
Las ciudades eran tan grises como la poca luz que llegaba al diafragma; las personas se veían tan rígidas como se los demandaba el tiempo de exposición. El mundo retratado era tal como la cámara lo registraba. El aporte del fotógrafo estaba en el encuadre, la composición y la operación del equipo. Desde esa perspectiva, y según los críticos de la época, lo “artístico” se limitaba a lo que el aparato pudiese hacer.
Posteriormente, con el desarrollo de la
cámara análoga y los nuevos procesos en la
etapa de revelado los
fotógrafos comenzaron a lucirse con su trabajo y a sorprender al mundo con nuevas formas creativas en sus imágenes. Algunas sorprendían por capturar reflejos, cielos, ciudades y personajes comunes para el ojo desprevenido pero cargados de belleza por efecto del filtro fotográfico. Así mismo, otras imágenes llamaban la atención por combinar lo impensable gracias a la técnica del montaje.
Una de las grandes
crisis de los fotógrafos, y en consecuencia de su arte,
fue el desarrollo y auge de la cámara digital. El tránsito de una técnica a otra fue intrincado e incluso llevó a la reflexión sobre el papel de la fotografía en el mundo contemporáneo. Conocí casos de fotógrafos, artistas de lo análogo, que se rehusaban -y aún lo hacen-, abandonar los rollos de negativos y a producir sus imágenes con cámaras de última generación.
Hoy, es frecuente encontrar imágenes "artísticas" usadas como fotos de perfil en las redes sociales. Gracias a
aplicaciones como Instagram la luz de atardecer, el efecto neón o el envejecido están a la distancia de un clic para filtrarse sobre la foto de la joven sonriente o el muchacho reflexivo.
Entonces, aquí entra la cuestión ¿arte o no arte?
El proceso de creación artística es uno de los más complejos que la capacidad humana ha desarrollado. Requiere no sólo el dominio de la técnica, sino también la comprensión de la realidad, su reinterpretación y producción de un objeto sensible capaz de reflejar al sujeto y conmoverlo.
¿Arte o no arte? Depende. En mi opinión, y generalizando, las fotos del Facebook o el Tweetpic no entran en la categoría de arte, por más bellas y estéticas que sean su finalidad no es artística, simplemente son carta de presentación sobre las calles que se caminaron, el café del momento o la sonrisa conquistadora.
Por otra parte, sin lugar a dudas la fotografía digital, como técnica y herramienta expresiva, es una forma de arte que combina conceptos de la pintura, el teatro, el cine e incluso la literatura durante su producción. En ella, el registro de la realidad no se limita al reportaje gráfico que ambienta una noticia, sino que los artistas que hacen de la cámara una extensión de su mirada son capaces de capturar imágenes casi surreales a partir de la simple presencia de un objeto dentro de su composición.