Noticias

 
En el mundo de la diversidad e inclusión corporativa primero fue el tema de las razas, después el género y las minorías étnicas, luego la orientación sexual. Ahora le toca el turno a la religión, y en opinión de algunos expertos y practicantes, es probable que el tema permanezca candente durante largo tiempo. "El tren ya ha salido de la estación y va cogiendo cada vez más velocidad", dice David Miller, director ejecutivo del Center for Faith and Culture de la Universidad de Yale y autor del libro de 2007 God at Work: The History and Promise of the Faith at Work Movement (Dios en el trabajo: la historia y promesas de la fe en el movimiento laboral). "La cuestión es: ¿Vas a saltar al tren o dejar que te pase por encima?".

Los ejemplos de demostraciones de fe en los lugares de trabajo son numerosos. Los desayunos para rezar, antes reservados para Capital Hill, son ahora populares entre los ejecutivos en sectores de lo más inesperado, como la tecnología o el inmobiliario. Las empresas están contratando capellanes corporativos para hacer de todo, desde ceremonias de matrimonio hasta visitar empleados enfermos y ofrecerles asesoramiento en casos de alcoholismo o drogas. El grupo de interés para la espiritualidad y la religión Academy of Management, creado hace apenas cinco años, cuenta con cerca de 700 miembros, y una rápida búsqueda en Amazon o tu librería local desvela la existencia de suficientes libros sobre la espiritualidad en el trabajo como para llenar una pequeña iglesia.

¿Se trata simplemente de unos cristianos evangelistas dando muestras de su fuerza en el mundo corporativo? ¿O miembros de religiones no occidentales que reclaman reconocimiento? Se trata de todo esto y más, sostiene Miller. Se trata de un movimiento social genuino, una confluencia de fuerzas entre las que podemos destacar el aumento de la inmigración no-occidental, el incremento de la religiosidad en la generación del baby boom que ahora ocupa puestos directivos, y la búsqueda de significados como consecuencia del 11 de septiembre. Según Miller, este movimiento fe-en-el-trabajo al final hará un profunda mella en la cultura empresarial, al igual que la lucha por los derechos civiles o la igualdad retributiva han supuesto cambios para los trabajadores pertenecientes a minorías y para las mujeres.

"El viejo paradigma de dejar a un lado tus creencias cuando vas al trabajo ya no es satisfactorio", dice Stew Friedman, profesor de Gestión y director del proyecto Work/Life Integration de Wharton. "Más que nunca, la gente quiere un trabajo compatible con su objetivo en la vida. Para mucha gente esto incluye el concepto de Dios o alguna otra idea similar".


Pregunta, contesta
Según Emmanuel Bailey, vicepresidente y director de diversidad de la empresa financiera Fannie Mae, líder en el ámbito de la diversidad y la inclusión, reconocer la religión ha sido el siguiente paso natural en la satisfacción de las necesidades de los empleados. Además de llevar a cabo un informe bianual entre sus trabajadores, la unidad de diversidad también promueve conversaciones con sus 16 grupos de redes de empleados, cinco de los cuales son religiosos.

"Queremos un cultura corporativa que retenga a los empleados, de tal modo que consideren que Fannie Mae es un lugar fantástico donde trabajar", dice Bailey. "Les preguntamos cosas como Desde tu punto de vista, ¿qué podríamos hacer para mejorar la cultura? Los grupos judíos, musulmanes e hindúes respondieron Siempre vemos felicitaciones por Navidad, pero nunca vemos felicitaciones por Rosh Hashanah, Ramadán o Diwali", explica Bailey.

El tema surgía de nuevo recientemente cuando Fannie Mae estaba soportando la presión de finalizar urgentemente unos informes financieros para aclarar ciertas acusaciones contables que supuestamente tuvieron lugar desde 2001 a 2004. "Algunas divisiones se vieron obligadas a trabajar seis días de la semana, doce horas al día", recuerda Bailey. "Aprendimos gracias a nuestros grupos de redes de empleados que esta decisión interfirió en las celebraciones religiosas de algunas personas, lo cual nos llevó a elaborar el calendario multicultural".

El calendario, disponible en toda la empresa, señala las principales celebraciones religiosas del año. Cuando se acerca determinada fiesta, dice Bailey, los grupos de empleados escriben un artículo sobre el significado e historia de la misma, el cual se puede leer en la intranet de la empresa; al final es un recordatorio para los directores sobre cómo satisfacer a los empleados en la celebración de sus fiestas.

En opinión de Bailey, la aceptación gradual por parte de las empresas de los derechos a recibir prestaciones por parte del compañero/a del trabajador y otros programas que tienen en cuenta las necesidades de los homosexuales establecieron las bases para la religión y la espiritualidad. "Muchos acontecimientos mundiales actuales son problemas religiosos, y para tener éxito las empresas deben reconocerlos y aprovecharlos. Si en lugar de ver la religión como una barrera la incorporas como algo que permite a la gente ir al trabajo sin dejar a un lado una parte de su vida, la posición de tu empresa mejorará".


Evitando malas decisiones empresariales
Bien se trate de desayunos para rezar, grupos de estudio o sacerdotes ejerciendo su ministerio en el lugar de trabajo, según Miller -ejecutivo señor del sector financiero-, este movimiento de fe-en-el-trabajo se ha desarrollado fuera del ámbito de la iglesia, en parte porque en las últimas décadas las iglesias no han estado muy interesadas, en todo caso han sido hostiles, en el mundo de los negocios. "Aunque en algunas iglesias sí existe cierto interés, en general ya sean evangélicas, protestantes o católicas, las iglesias han abdicado sus intereses pastorales y teológicos en el lugar de trabajo", dice Miller en una entrevista.

Sin embargo, una creciente cultura evangélica está gradualmente invirtiendo esta tendencia. David Roth era vicepresidente de desarrollos empresariales y marketing en J.B. Hunt Transport cuando asistió a una conferencia sobre liderazgo en su iglesia de Arkansas hace unos años. Cuando finalizó, el pastor de su iglesia anunció la creación de la figura de un nuevo ministro para tender un puente entre la fe y el trabajo.

"Ese mensaje se me quedó grabado. Los últimos 25 años de mi carrera había sido un buen cristiano los domingos, pero el lunes toda mi preocupación era el éxito y el dinero", recuerda Roth. Cuando el ministro de la iglesia cesó para crear una organización independiente sin ánimo de lucro llamada WorkMatters, Roth dejó su puesto de vicepresidente para convertirse en presidente de la nueva organización. Hoy en día, WorkMatters aconseja a empresas pequeñas y grandes sobre como integrar la religión y la espiritualidad en sus valores corporativos y proporciona a los empleados una guía para crear grupos basados en la fe en el lugar de trabajo.

Mientras, aprovechar los conocimientos religiosos de los empleados para contribuir al diseño de productos "puede ayudar a las empresas a evitar muchos fallos tontos", como la decisión de Liz Claiborne de bordar versos del Corán en los vaqueros DKNY, dice Georgette Bennett, presidente del centro Tanenbaum para la comprensión interreligiosa con sede en la ciudad de Nueva York, una organización pionera en el ámbito de la diversidad religiosa en el lugar de trabajo. "La diversidad cultural es muy importante en la actualidad. Pero no puedes ser culturalmente competente sin saber algo de religión, porque la religión es el principal componente de la cultura. Debes averiguar cómo aprovechar tus fuentes de diversidad internas".

Dar la bienvenida a la fe en el seno de la empresa también puede proporcionar soluciones originales a problemas empresariales comunes. Miller señala el caso de Tyson Foods, cuyo negocio se multiplicó por cuatro en 2001 cuando adquirió IBP, antes conocida como Iowa Beef Processors. Cuando se enfrentó al objetivo de fusionar dos fuertes culturas pero divergentes, el presidente John Tyson "reconoció que necesitaba una serie de valores clave que guiasen a la nueva Tyson Foods y devolviese a la gente sus identidades previas", dice Miller, el cual asesoró a Tyson en el diseño de estos nuevos "valores clave"; Tyson Foods pasó a ser una "empresa que respeta la fe" determinada a "honorar a Dios y a ser respetuosa con el otro, con los clientes y con los grupos interesados".

A los líderes corporativos poco partidarios a ser respetuosos con la fe se les podría convencer con los hechos: la religión y la espiritualidad ya existían en el lugar de trabajo, dice Bennett, señalando una encuesta de NBC realizada en 2005 en la que casi el 60% de los encuestados afirmaba que las creencias religiosas jugaban un papel significativo a la hora de tomar decisiones en el trabajo, e incluso un porcentaje superior afirmaba que dichas creencias influían sobre las interacciones con sus compañeros de trabajo. Igualmente los datos recientes del US Census muestran un incremento drástico en las tasas de inmigración procedente de países no occidentales; un tercio de los profesionales en recursos humanos entrevistados en 2001 por el Centro Tanenbaum y la Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos afirmaba que el número de religiones en su empresa había aumentado en los últimos cinco años.


Temas legales candentes
El lugar de trabajo no es la única zona "libre de fe" en el pasado cuyo interés en la religión ha aumentado. La vida pública y la política ahora se caracterizan por librar frecuentes batallas en relación con el matrimonio gay, la evolución o las investigaciones con células madres. Esto podría preocupar a las empresas, ya que si la religión se incorpora al lugar de trabajo, tal vez se expongan al riesgo de ser demandadas por empleados no religiosos o miembros de religiones minoritarias que se consideran excluidos.

En opinión de Deborah Weinstein, que da clase de Derecho para directores en el Departamento de Estudios Legales y Empresa de Wharton, hacer proselitismo en el lugar de trabajo es un tema legal candente perfecto para generar controversia. "Tribunales de todo el país han interpretado este tema de maneras muy diferentes. En un caso de 2006 en California, el tribunal sentenció que hacer proselitismo estaba prohibido porque podía considerarse acoso. Pero otros tribunales, por ejemplo en Colorado, han afirmado que los empleadores deben admitir que algunos trabajadores sientan la necesidad de hacer proselitismo", dice Weinstein, cuya empresa Weinstein Firm, con sede en Filadelfia, proporciona servicios legales y de asesoría sobre problemas laborales.

A los empleadores podría sorprenderles aprender hasta qué punto las manifestaciones religiosas en el lugar de trabajo están legalmente protegidas por la Constitución y el Título VII de la Ley de Derechos Civiles de 1964, ya que está prohibido que los empleadores discriminen por cuestiones religiosas y se les obliga a "encontrar soluciones razonables" para aquellos empleados "con creencias sinceras".

Según un informe de Conference Board, una firma de investigación empresarial con sede en la ciudad de Nueva Cork, los empleados pueden -dentro de unos límites-, llevar medallas o atuendos religiosos, discutir entre ellos sobre creencias religiosas e incluso portar literatura que amenace a su compañeros que se quemarán en el infierno a menos que cambien. Un empleador no puede insistir para que una mujer musulmana se quite el pañuelo en base a que los clientes pueden sentirse incómodos".

Otro tema candente en la actualidad es lo que Bennett denomina "reacción ante la diversidad", en forma de grupos de afinidad cristiana contrarios a la concesión de prestaciones a los/as compañeros/as de los trabajadores, negándose a firmar declaraciones a favor de la diversidad que incluyan la homosexualidad, o pidiendo a los directores que no reconozcan a los grupos de ay-lesbianas-bisexuales-transexuales. Bennett cree que estos conflictos consiguen que algunas empresas "se mueran de miedo" al hablar de la religión en el lugar de trabajo, pero Nicole Raeburn, socióloga de la Universidad de San Francisco, dice que muchas de estas disputas se han resuelto con éxito, a veces con la ayuda de un mediador externo.

"Las empresas no han sido capaces de decidir cuál es el modo correcto de atajar esto. La gente tiene derecho a sus creencias religiosas, pero no pueden generar por su culpa un entorno de trabajo hostil. Cuando las empresas tienen claro donde trazar la línea, las tensiones desaparecen", dice Raeburn, autora en 2004 del libro Changing Corporate America from Inside Out: Lesbian and Gay Workplace Rights (Cambiando la Américacorporativa de dentro afuera: derechos en el lugar de trabajo de lesbianas y gays).

"Es una locura asumir que los cristianos evangélicos van a estar por definición en el mismo barco que los grupos de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales", dice Miller. "Sí, las empresas a veces se equivocarán. Pero deben ser realistas. Para obtener buenos resultados es necesario sufrir".


Saltar al vacío de la fe
Para los directivos habituados a dejar a un lado las creencias religiosas de 9 a 5, hablar sobre religión como política de empresa puede parecer tan extraño como llevar la ropa interior por encima de los pantalones. Miller sugiere que los líderes utilizan el término "permisivo con la fe" para simplificar el tema, ya que incluye tanto las religiones populares y espirituales como las religiones más específicas y ortodoxas.

Al igual que la ropa interior, las tallas únicas no funcionan con la fe-en-el-trabajo: las empresas tienen que elegir el enfoque que mejor les vaya. Las opciones para satisfacer las necesidades espirituales y religiosas son pocas pero crecientes. En estos momentos es habitual permitir que los empleados se intercambien días de fiesta, modificar el menú de la cafetería para cumplir requisitos religiosos, proporcionar espacios para la oración y meditación, y permitir a los empleados crear grupos de afinidades basadas en la fe.

Otra posibilidad es contratar capellanes corporativos, que realizan tanto ceremonias de matrimonio y visitas a empleados enfermos en el hospital como dan consejo a los directores para cumplir determinados estándares éticos. Por ejemplo, Tyson cuenta con un director de Servicios de Capellanes, un gestor de las operaciones de los capellanes y 122 capellanes a tiempo parcial trabajando por todo Estados Unidos, Canadá y México.

Diana Dale, directora ejecutiva del Nacional Institute of Business and Industrial Chaplains, con sede en Houston, advierte a las empresas interesadas en capellanes corporativos que no acepten candidatos sin cualificación que no cumplan determinados estándares profesionales. Aconseja a las empresas contratar únicamente capellanes que hayan cursado másters relevantes, tengan formación específica en el consumo de drogas y alcohol y en el asesoramiento familiar y matrimonial, y miembros de una organización profesional de capellanes. Estos capellanes podrían bien ser empleados a tiempo completo o profesionales a los que se puede llamar en cualquier momento, eso sí, cobrando normalmente 125 dólares la hora como parte de los programas de asistencia a los empleados, explica Dale añadiendo que los capellanes en el lugar de trabajo son más habituales en el sur. Miller está de acuerdo en que cada empresa debe elegir opciones respetuosas con la fe que tengan sentido en su cultura corporativa y contexto geográfico: "Lo que tiene sentido en Tuscaloosa tal vez no funcione en Twin Cities", afirma.

Empezar a ser "respetuoso con la fe no es una fórmula: es una mentalidad", añade Miller, el cual anima a las empresas a que dicho respeto forme explícitamente parte de la política de la empresa, una decisión que podrían incrementar el atractivo de la empresa ante potenciales empleados.

Miller señala cuatro factores motivadores del movimiento fe-en-el-trabajo. Hacer lo que sea adecuado y ser socialmente responsable son aspectos preocupantes para mucha gente, mientras que otros quieren expresar su fe evangelizando a sus compañeros de trabajo. Otra categoría de gente está buscando un significado trascendental en su lugar de trabajo mientras otros esperan mejorar personalmente y conocerse mejor gracias a la oración, la meditación o el estudio de las escrituras con algunos compañeros. Algunos individuos entusiastas comprenden de hecho las cuatro categorías; quieren integrar la fe en el trabajo en todos los niveles posibles, escribe Miller en su libro.

Este modelo proporciona a los empleadores muchas ideas sobre cómo la religión puede beneficiar a los negocios, añade Miller. "Los líderes pueden adoptar fácilmente tres de estas categorías. Si tienen empleados con fuertes convicciones éticas, eso es una buena noticia. Si tienen empleados que, sin ser cínicos, consideran el trabajo como una vocación, eso es una buena cosa. Y si la fe consigue aliviar a la gente y les ayuda a superar los retos de la vida corporativa, eso también es bueno". Sin embargo, tal y como sugiere Miller, la categoría restante, los que hacen proselitismo, podría ser una fuente potencial de conflictos, pero la mayoría de los empleadores incluso desconocen los principios legales básicos existentes que abordan el tema de la evangelización en el trabajo.

A la hora de introducir cualquier programa de integración trabajo-vida, Friedman de Wharton aconseja a las empresas fomentar un "enfoque desde abajo" en el que los empleados asuman la responsabilidad de pedir a la empresa que satisfaga sus necesidades individuales. "Pongamos por caso que necesitas rezar varias veces durante la jornada laboral. ¿Cómo tu necesidad de rezar durante el día puede contribuir a que la empresa sea más efectiva? Si es algo que realmente te importa, encontrarás un modo convincente para justificarlo. Esto invierte el modo antagonista habitual de pensar que tu empresa es la que debe satisfacer tus necesidades", dice.

¿Cómo se puede crear un entorno en el que los empleados sientan este tipo de responsabilidad personal? "Ese es el trabajo de una empresa progresista e inteligente: motivar a la gente para que saquen lo mejor, algo que beneficia tanto a la empresa como a los propios trabajadores", dice Friedman. "La mayoría de las personas quiere que una mayor parte de ellas mismas esté presente y activa en el trabajo. Cuanto más puedan expresar de sí mismas en el trabajo, más energía, concentración y motivación mostrarán".

  • Fuente:


Tags:
Comentar

Comentarios

    Ver 20 más

    AÑADE TU COMENTARIO

    Ver más

    Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.