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Estudiantes: ¿cuándo es conveniente trabajar gratis?

      
Fuente: Shutterstock

La vida del estudiante está repleta de horarios y obligaciones distribuidas en clases de tiempo completo, trabajos de tiempo parcial, actividades extracurriculares, horas adicionales de estudio para elaborar presentaciones grupales o rendir exámenes, entre otras muchas implicaciones. Quisieras ganar tu propio dinero pero no tienes un minuto libre para aceptar una oferta laboral, entonces llega la posibilidad de ser voluntario en una empresa o desarrollar una práctica no remunerada pensada exclusivamente para amoldarse a la cotidianidad del estudiante. Pero, ¿cuándo realmente vale la pena trabajar gratis? Conoce la respuesta que ofrece Catherine Methven en su artículo publicado en Linkedin Pulse y aprende a evaluar las posibilidades para que aporten a tu hoja de vida y abran un futuro abanico laboral sin perjudicar tus estudios.

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Di que sí cuando…

1. Si ya estás desarrollando esa actividad

Existen actividades cotidianas que estamos dispuestos a abandonar por un trabajo pago, aunque también están aquellas que no dejaríamos tan fácilmente. Céntrate en las actividades que más te gustan porque no te importará desarrollarlas para otros si ya estás inmerso en ellas.

Si estudias periodismo y te encanta el fútbol, ¿por qué no convertirte en un reportero voluntario sobre tu temática favorita? Lo mismo sucede con los estudiantes de veterinaria que disfrutan la compañía de animales, ofrécete para asistir diariamente a una clínica veterinaria o en el caso de estudiar letras, ser un lector honorario de una editorial. Apela a tu imaginación para compatibilizar tus estudios con un trabajo voluntario que de todos modos desarrollarías en tu tiempo libre.

2. Si dispones de tiempo

Los estudiantes se caracterizan por poseer poco tiempo libre, así que mide bien las posibilidades para no afectar negativamente tu desempeño en la universidad. Calcula cuántas horas por semana te llevará el trabajo para determinar si puedes asumir esa responsabilidad o será mejor aplazarla.

Paralelamente, minimiza la cantidad de horas que pasas en el campus. Apúntate a clases que estén cercanas en horario para evitar puentes interminables, elije asignaturas con flexibilidad de asistencia por si necesitas faltar un día y aprovecha la modalidad virtual para estudiar desde tu residencia. De esta manera, ganarás algunas horas extra para dedicar a un trabajo voluntario.

3. Si puedes afrontar los costos

Podría concluirse que un trabajo sin paga no implica gastos, pero sería erróneo. Se necesita dinero para afrontar los traslados, alimentarse adecuadamente, vestirse acorde a la tarea desarrollada y hasta comprar los materiales requeridos. Aunque trabajes de manera virtual, se debe abonar el servicio de Internet o realizar el mantenimiento de la computadora.

Evita aceptar un trabajo no remunerado cuando tus posibilidades económicas son verdaderamente reducidas. Invertirás mejor el dinero si lo dedicas a pagar tus préstamos estudiantiles, adquirir libros, saldar las cuentas de alquiler, transporte al centro de estudios o cualquier otro gasto que implique tu educación. Ya tendrás tiempo de sobra para trabajar voluntariamente.

4. Si eres capaz de establecer límites

Cuando te unes a una empresa u organización de forma voluntaria, debes dejar en claro que estás muy agradecido por la oportunidad, pero lo más importante para ti en este momento es estudiar. Las personas que dirijan la actividad tienen que considerar tu trabajo como una gran ayuda y una etapa de capacitación, si te adjudican tareas extra o pretenden que cumplas responsabilidades mayores a lo que puedes dar, entonces no es el sitio apropiado para un estudiante.

Un gerente que te delega 5 horas de tareas cuando te corresponden 4, es una persona que no comprendió tu función en la compañía. Asegúrate de repetirlo si crees que hace falta. Trabajar gratuitamente implica que no estás obligado a sacrificar más de lo necesario. Los límites corren por tu cuenta.

5. Si se trata de una buena oportunidad para aprender algo nuevo

Si pasas la mayor parte de tu tiempo libre utilizando Twitter, Instagram, Snapchat, Facebook, e incluso estudias a través de ellas, puedes ofrecer un servicio gratuito para difundir la marca, producto o la causa de una organización a través de estas plataformas sociales que tanto conoces. Te adentrarás en el mundo del Community Management a través de pequeñas empresas que no pueden costear un empleado con conocimientos avanzados en el área.

La mayoría de los trabajos hoy en día requieren personal competente en informática, a lo que agregarás experiencia en el manejo de redes sociales para ámbitos comerciales o sociales. La habilidad en redes sociales es un ejemplo ilustrativo de otras actividades que sabes desarrollar pero te gustaría perfeccionar trabajando gratuitamente para lograrlo. Tal vez puedas negociar el pago de un curso que certifique tus conocimientos para un próximo puesto laboral.

6. Si consideras que es tu única alternativa

La mayoría de las ofertas de empleo solicitan entre un año y dos de experiencia laboral, requisito que, naturalmente, gran parte del estudiantado no posee. En lugar de esperar que te llamen de un empleo sabiendo que no cumples con las condiciones solicitadas, acepta el trabajo no remunerado que más se parezca a las postulaciones que realizaste.

El trabajo voluntario te acerca a organizaciones y empresas que de otra manera no sería posible ingresar. Muchas de ellas están dispuestas a brindarte una oportunidad para demostrar tu valor laboral, a cambio de que sacrificar tu tiempo. El esfuerzo que pongas en el desempeño de tus tareas auxiliares te ganará no solamente un espacio en tu hoja de vida, sino buenas referencias y hasta quizá, un puesto remunerado en ese mismo lugar.

7. Si realmente quieres hacerlo

La variable más importante para tener en cuenta a la hora de decidir si apuntarse en un trabajo o práctica no remunerada, es tu voluntad de hacerlo. Cuando te gusta la actividad que desarrollas, aprovecharás la experiencia al máximo y obtendrás beneficios mayores. No solo te servirá para agregarlo a tu hoja de vida, sino que aprenderás sobre la actividad y el entorno laboral.

Sentirse conforme con lo que uno hace, aumenta la productividad. Esto será positivo para la empresa u organización que te aceptó y para ti, ya que quizá estés abriendo una puerta laboral en ese mismo sitio. Además, el entusiasmo se contagiará a otros aspectos de tu vida y el resultado será favorable en múltiples áreas.


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