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Malos hábitos en la oficina que te pondrán en el punto de mira

      
Si tienes alguno de estos malos hábitos lo mejor será que trates de evitarlo
Si tienes alguno de estos malos hábitos lo mejor será que trates de evitarlo
  • En ocasiones desarrollamos malos hábitos en la oficina sin llegar a darnos cuenta.
  • Algunos de estos malos hábitos pueden llegar a suponer pérdidas o trastornos para la empresa.
  • Reconocerlos a tiempo y dejarlos es lo mejor que puedes hacer si no quieres poner en riesgo tu trabajo.

Es cierto que todos tenemos malos hábitos, pero estos se convierten en un verdadero problema cuando tienen lugar en tu puesto de trabajo. Los hay que pueden ofrecer una muy mala impresión de ti, y aunque quizás no seas una mala persona, si que pueden hacer peligrar tu trabajo.

No quiere decir que vayas a ser despedido inmediatamente si se descubre alguno de estos malos hábitos, pero es cierto es que si sigues manifestando estos malos hábitos durante un tiempo tu jefe puede plantearse ese despido.

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Darte cuenta de estos malos hábitos no tiene por qué ser motivo de vergüenza para ti. Es fundamental que seas tú mismo quien repare en ellos para así poder ponerle solución cuanto antes. Ser consciente de tus fallos te puede ayudar a ser un mejor trabajador, pues te esforzarás en evitar cometerlos y te centrarás más en ser productivo.

Como ya hemos dicho, son muchos los malos hábitos, conscientes e inconscientes, que puedes estar desarrollando en tu puesto de trabajo. Por este motivo, hemos decidido hacer una lista para que puedas identificar aquellos que suponen un mayor riesgo para ti y tu estabilidad en la empresa.

1. Ser un mentiroso

Ya sea mentir sobre tus horas de trabajo, utilizar la tarjeta de la empresa para gastos indebidos, robar el mérito a tus compañeros de trabajo o incluso plagiar parte de un trabajo pueden ponerte en el punto de mira de los jefes. Ningún empresario quiere tener en su plantilla a alguien que no cuenta la verdad o que oculta algo. Ten mucho cuidado.

2. Ser experto en procrastinación

Sí, a primera vista puede parecer algo divertido. Conseguir hacer todo el trabajo a última hora y salvarse al límite. Sin embargo, mantener esta actitud de forma repetida puede desesperar a tus compañeros y a tus jefes. Te aseguramos que a ninguno de los compañeros que termina su trabajo a tiempo le hará gracia que tú hagas todo en el último minuto y tal y como te parezca.

3. Ser negativo

Puede parecerte que solo te afecta a ti pero lo cierto es que desprendes un aura negativa que afecta a los demás. Pasarse el tiempo cotilleando o quejándose puede agotar la paciencia de tus jefes. No te la juegues.

4. Ser impuntual

Creemos que no hace falta ni descripción, pero desde luego que si no eres capaz de llegar a la hora debida a tu trabajo tus jefes no te van a aguantar mucho tiempo.

5. Ser adicto a las redes sociales

Quizás pienses que tus jefes no se dan cuenta de los cientos de veces que entras en tus redes sociales. Pero, aunque borres el historial de tu navegador, tu actitud distraída te delata demasiado. No corras riesgos innecesarios.

6. Ser un lobo solitario

No, no puedes hacerlo todo a tu manera. Formas parte de una empresa con unas políticas de trabajo. Por mucho que seas productivo esta no es la clase de efectividad que busca tu jefe.

7. Ser ineficiente

Distraído, desorganizado, demasiado hablador o demasiado bueno perdiendo el tiempo. En resumen, un trabajador ineficiente no tiene lugar en una empresa que pretenda tener un futuro y una buen productividad.

8. Ser maleducado

Puede que sea algo muy básico pero aún hay muchos trabajadores que lo son. Decir "por favor" y "gracias" no cuesta nada, lo mismo que mantener una actitud de respeto hacia los demás.



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