Noticias

Niños aprenden a ser grandes empresarios

      
Shirley Zárate y Paola Bedoya han vendido más de mil pupitres, escritorios de oficina y mesas para computadores tanto en Barranquilla como en Cartagena.

A sus 15 años, Paola Bedoya es gerente general de una empresa de muebles modulares que en los 3 años que tiene de creada ha vendido más de mil pupitres, escritorios de oficina y mesas para computadores, tanto en Barranquilla como en Cartagena.

¿Cómo lo logró? Paola es estudiante de once grado del colegio Icetec, ubicado en el barrio San Nicolás, que —además de cumplir con el pénsum académico— hace énfasis en un programa de emprendimiento empresarial que aplica en todos los niveles escolares.

"Inicialmente, con un grupo de compañeros creamos una empresa de flores, Serviflores, haciendo arreglos florales artificiales, básicamente solitarios, pero nos dimos cuenta que éramos muchos para ese negocio, no nos fue muy bien y decidimos cambiar. Esa fue la primera vez que caímos, pero nos levantamos como emprendedores que somos", expresó. "Después trabajamos con una empresa más industrial, de muebles modulares, mediante un proceso que se llama outsourcing, para no gastar tanto dinero y obtener mucha ganancia, y ahora estamos progresando", explicó.

Con el programa de emprendimiento empresarial han logrado desarrollarse como personas integrales. Además, han aprendido a hacer negocios sin dinero, ya que aprenden todo lo concerniente a economía en general, que les ayuda a prosperar, teniendo en cuenta que son jóvenes de estratos bajos que muchas veces, por falta de recursos, no alcanzan a ingresar a la universidad.

"El proyecto nos da la posibilidad de costearnos nosotros mismos el ingreso a una institución superior, ya que si ahorramos las ganancias, con ese dinero podemos financiarnos", manifiesta.

La empresa de muebles modulares se llama Modultec, y Paola está empeñada en comercializar sus productos en el extranjero, por ello ha decidido estudiar finanzas y negocios internacionales.

"Tengo claro lo que voy a estudiar y no me voy a desviar, como hacen muchos jóvenes que escogen una carrera porque está de moda o porque eso es lo que sus padres pueden pagar. Quiero aplicar esos conocimientos en mi empresa para hacerla crecer", indica. Modultec tiene otros socios, los estudiantes Shirley Zárate y Jonathan Muñoz, ambos de 16 años, quienes se de-sempeñan como ejecutiva de ventas y gerente comercial, respectivamente; además, cuentan con el apoyo de la Fundación Emprender.

"Tenemos un portafolio con todos nuestros productos, subcontratamos procesos, porque no tenemos maquinaria, pero mantenemos la expectativa de ser una gran empresa y poder exportar", dice Shirley Zárate.

"Nos hemos dado a conocer tanto en Barranquilla como en Cartagena, y nuestros clientes son principalmente los colegios", agrega.

"Todo es un proceso. Empezamos aprendiendo sobre plan de negocio, organización empresarial, hasta estrategias de marketing, y eso nos permitió crear nuestra propia empresa. Ya tenemos algo de experiencia y es difícil caer porque ya conocemos de negocios", indica.

Margarita Viloria, de 16 años, es la gerente general de la empresa de zapatos Calzatec, que creó gracias al programa de emprendimiento empresarial que inició en el colegio en el 2002.

Afirma que escogió el calzado porque es una prenda básica. Además, le gusta el diseño y heredó de su abuelo un taller de calzado con toda la infraestructura. Pero, aún así, trabaja por el sistema de outsourcing (subcontratación) porque considera que le sale más barato la producción.

"Estuve en un congreso empresarial en Panamá, llevé muestras de mi calzado y el primer día vendí todo. Eso me emocionó mucho y me hizo aprender que debía tener más confianza en mí y en lo que hago, ya que por temor no había llevado suficientes", recordó.

Margarita tiene el firme propósito de estudiar ingeniería industrial y en un futuro poder asociarse con empresarios del exterior, más específicamente de Estados Unidos, ya que con la entrada del TLC la competencia del mercado será grande.

Rita De la Rosa, coordinadora general de Icetec (Instituto Colombiano de Educación Especial para el Talento Humano), señala que el programa bandera de emprendimiento empresarial busca formar a los niños como jóvenes emprendedores, líderes, capaces de crear sus propias empresas una vez culminen el ciclo escolar.

Desde el preescolar se trabaja en el programa de emprendimiento. Hay 27 empresas conformadas de: chocolate, pintura, muñecas, muebles, bolsas plásticas, bisutería, panadería, calzado, desinfectantes, litografía, granja integral, etc. También desarrollan estrategias, dentro del aula de clases, que fortalecen la parte de liderazgo y logran vencer el temor a hablar en público.

"Buscamos que los niños realicen algo productivo, que sus mentes estén ocupadas en actividades que sean para su beneficio y el de su familia. En los foros que se realizan los niños son los expositores y allí expresan sus vivencias y el éxito que han alcanzado", asevera.

El colegio Icetec tiene 507 estudiantes entre preescolar, primaria y bachillerato, en dos jornadas. Los profesores de emprendimiento son Gloria Peláez, María Helena Cabrera, Eduardo Artunduaga, Rafael Pasos y Luz Dary Hoyos, quienes manejan mucho positivismo y motivación.


Las pioneras
Karen, Daniela y Stephanie Carvajalino, de 13, 12 y 10 años, respectivamente, son las pioneras del programa de emprendimiento empresarial de la Fundación Emprender, que viene implementando este sistema en los colegios.

Ellas estudian sexto, octavo y noveno grado en el International School, en Cartagena, institución que también aplica el programa de administración empresarial desde el preescolar hasta el once grado.

La Fundación Emprender tiene varias empresas pilotos que han permitido desarrollar en los emprendedores la autoestima, la inteligencia múltiple y la inteligencia financiera que permite tener a los jóvenes motivados, capaces de aprender autónomamente y forjar su propio desarrollo cuando alcancen el bachillerato.

"Nuestra empresa se llama Chococar y está dedicada a la producción y venta de chocolates de todo tipo: blanco, negro, con arequipe, rellenos de maní, de diferentes colores y figuras", dijo Karen Carvajalino, la mayor de las hermanas, quien ocupa el cargo de gerente general.

"Me encargo de que la empresa se desarrolle de la mejor manera posible. Estoy pendiente de la nómina, de la producción, del control de calidad, de la compra de insumos y materia prima, además de mantener motivada a la ejecutiva de ventas para que pueda vender más", agregó.

También diseña las campañas de publicidad, fija la cuota de venta y vigila que se cumpla. Hace estudio de mercado y ve qué nuevos productos puede incluir en la empresa. Daniela es la gerente comercial y señala que "una vez los productos están elaborados me encargo de distribuirlos. Actualmente tenemos sucursales en Barranquilla y Cartagena".

"Cuando vamos a un evento, por ejemplo una feria escolar, seleccionamos el chocolate adecuado, el que les gusta a los niños. Llevamos volantes, muestras y mantenemos a la ejecutiva de ventas siempre motivada con una variedad de productos", expresa.

Stephanie Carvajalino, como buena empresaria, sabe elaborar su producto: chocolate. Stephanie se desempeña como la ejecutiva de ventas de Chococar. "Me encargo de vender en los 35 apartamentos del edificio donde vivo, en los diferentes foros, congresos y ferias, y manejo las objeciones del cliente. Cuando me dicen que el chocolate se derritió, me encargo de hablar con él, luego voy donde la gerente general, la pongo al tanto de la situación y hacemos un estudio para ver qué fue lo que pasó; analizamos si fue el palito, la bolsa o el molde. También me encargo de llevar los productos y atender las solicitudes de pedido", señala con gran propiedad.

"Como todas las empresas de la Fundación Emprender trabajan por outsourcing, nootros no somos la excepción, subcontratamos la producción con otra empresa. Al comienzo, como teníamos que aprender lo que hacemos, los chocolates los elaborábamos nosotros, pero después de cinco años pasamos a subcontratar la producción", puntualizaron.

Las hermanas Carvajalino afirman que la empresa ha sido el puente para que las llamen a dictar conferencias sobre ventas, empresa familiar y charlas de motivación en empresas, universidades y colegios. Inclusive el año pasado fueron invitadas al XVI Congreso Iberoamericano Empresarial en Panamá, y de ahí nació la idea de realizar negocios en línea. Ahora están escribiendo un libro con el que aspiran a incentivar a más niños a crear sus propios negocios.


  • Fuente:


Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.