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"Si de niños, personajes como Pablo Escobar o el "Mono Jojoy" hubiesen sido descubiertos por cazatalentos, sus incuestionables atributos para las actividades ilícitas hubiesen sido favorables para el progreso de Colombia". De esta manera, el doctor en física José Jairo Giraldo Gallo grafica cómo en el país "los talentos abundan, pero el problema es que generalmente se pierden".

Giraldo Gallo es director de la Asociación Colombiana para la Enseñanza de Ciencia, Buinaima, institución que emprendió hace dos años y medio, en algunos colegios públicos de Bogotá, el Proyecto Talentos, que tiene como objetivo "detectar y apoyar escolares talentosos, niños, niñas y jóvenes vulnerables en estratos de bajos recursos económicos".

Este programa es adelantado, con el apoyo de la Secretaría de Educación Distrital, SED, en varias localidades de Bogotá, entre las que figuran: Ciudad Bolívar, Puente Aranda, Kennedy y Engativá. En algunos de estos lugares se han encontrado con sorpresas sobre los derroteros de vida que se marcan los muchachos.

"En los primeros contactos con los chicos de Ciudad Bolívar, un caso me conmovió muchísimo. Al preguntarles sobre qué querían hacer cuando fueran mayores, uno de ellos nos dijo: "Yo lo tengo decidido, yo voy a ser el jefe de la banda". Él pensaba que no iba a tener futuro intelectual sino en esa dirección, en la que se puede utilizar el talento para el mal", dijo.

Explicó que, con el paso del tiempo y el desarrollo del trabajo de campo de los integrantes de Buinaima, los cambios de mentalidad entre los muchachos se han hecho notorios y los resultados ya son palpables en campos como la robótica, en el ámbito musical y en el de las ciencias básicas.

Algunos de ellos, cuenta Giraldo Gallo, han participado en el tradicional concurso de robots que se organiza en la Universidad Nacional de Colombia: "Han recibido distinciones y menciones especiales, porque su capacidad de innovación es efectivamente considerable".

Este proyecto institucional de detección, acompañamiento y búsqueda de espacios para el desarrollo de los talentos en todas las áreas no tiene costo para sus beneficiarios. Se desarrolla en cuatro campos de acción: ciencias, tecnologías, humanidades y artes, en los que han participado cerca de 1.000 muchachos.

A mediados de 1995, inició la primera etapa del proyecto que consistió en la convocatoria abierta a los colegios de la red pública de la ciudad que tenía como meta determinar cuántos tenían la disposición de participar.

De las instituciones que se postularon, Buinaima y la SED escogieron cinco de varias localidades. Un año más tarde, este número creció a doce, luego de que la Alcaldía de la Localidad de Ciudad Bolívar se vinculó. Este número se mantiene actualmente.


Un portento de pianista
Un ejemplo de los resultados del proyecto es Juan Carlos Ortega, de 15 años, quien, en pocas palabras, define sus especiales cualidades: "Lo que decía Beethoven: uno está hecho de 2 por ciento de talento y un 98 por ciento de práctica. De actitud".

Buena parte de lo que es hoy lo consiguió siguiendo esta premisa. Cuando tenía 11, queriendo seguir los pasos como intérprete de piano de su papá, recientemente fallecido, se propuso aprender a tocar este instrumento.

Su mamá, viendo el entusiasmo del niño, le hizo un regalo que le permitió cumplir con este sueño. Se trató del método Bastien de piano, modelo pedagógico creado en los años 60 por los estadounidenses James y Jane Bastien.

Juan Carlos lo practicó todas las noches por dos años. "Lo leía y lo aplicaba. Me acostaba supertarde estudiando el método", explicó.

Cuando entró al Colegio Sorrento, situado en la zona industrial de Bogotá, en una clase de música interpretó Olas del Danubio y cautivó a su profesor.

Tiempo después, en un concierto que ofreció, presentó una sonatina que causó efecto entre los asistentes, entre quienes se encontraba el profesor César Martínez, coordinador del programa de talentos, con 15 años de experiencia en este campo.

Este fue su tiquete de entrada al grupo y, desde ese momento, Juan Carlos logró ampliar sus horizontes. Gracias a este programa ha conocido profesores de música que lo han pulido y otros contactos que le han abierto puertas.

Ahora sus ilusiones son las de convertirse en modelo a imitar y en dejar huella entre sus compañeros y su hermano, que ya sigue sus pasos.

En este punto, el profesor César Martínez explica que los talentos "se dan en un contexto determinado. No son lo mismo dentro de la misma ciudad, difieren los que tengo en el Sorrento con los muchachos de Ciudad Bolívar".

"Son influidos y son resonantes de la sociedad donde están viviendo los muchachos, donde se desarrollan", dijo Martínez.


Paso a paso
La detección del talento en el campo práctico se compone de una serie de pasos. El profesor Giraldo Gallo dijo que inicialmente se realiza la fundamentación teórica y práctica de los profesores que voluntariamente se postulan para participar.
"Se aspira a que cada institución que participe del Proyecto Talentos se vuelva autónoma, para lo cual debe contar con docentes formados en cada una de las áreas en que se da atención especializada a los talentos excepcionales", dijo.

Luego viene la búsqueda, denominada de identificación, que se realiza inicialmente en la educación secundaria. Esta etapa se extenderá este año a la educación primaria y preescolar.

A los escogidos se les ofrece una asesoría extracurricular, con talleres y la visita a lugares donde pueden ampliar sus conocimientos. Adicionalmente dedican un espacio para la sensibilización en los hogares.

"A los padres se les hace un seguimiento y un estudio de cuáles son las condiciones en las que están los chicos. Se buscan acuerdos con los padres, para que les permitan ir a las actividades en la universidad o en las academias. Se formó lo que llamamos Escuela de Padres, que es muy bueno, porque ayuda a trabajar el tema de la convivencia y solución de conflictos", agregó.

La tercera y última fase es la de profundización, en la que se hace clasificación de los escogidos de acuerdo con las destrezas mostradas.

"En esta etapa se aprovechan convenios que se hacen con instituciones de educación formal, informal, no formal y en ocasiones del nivel superior. Se procura que todos los escolares involucrados en el programa se vinculen a problemas de investigación", dijo.

Entre estas instituciones en las que los muchachos amplían sus horizontes figuran: la Universidad Nacional de Colombia, la Universidad Distrital, Tecnoparque (Sena), la Casa Rafael Pombo, la Academia Superior de Artes de Bogotá, el Planetario Distrital y el Jardín Botánico.

El profesor Giraldo Gallo citó modelos mundiales que guardan semejanzas con el Proyecto Talentos, como el Proyecto Spectrum, en los Estados Unidos; La Main a la Pate, en Francia, y Superdotación, en España, pero guardó distancia al señalar que "el nuestro no es copia de ninguno de esos programas o de otros esfuerzos locales, todos ellos muy buenos".

El proyecto continúa con más bríos. Ahora, los propósitos son los de ampliar la cobertura a otras localidades, producir material teórico y experimental que permita socializar en todo el país el modelo que busca a los más talentosos y "generar nuevas formas de pensar, de actuar y de incidir en el tejido social".

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