Aviso de cookies

Universia utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para recopilar información estadística sobre su navegación y para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación, pudiendo deshabilitarlas desde su navegador. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.

text.compare.title

text.compare.empty.header

Actualidad universitaria

 
Por Andrea Díaz Cardona
Noticyt


El proyecto, realizado por Johanna María Puentes y María Fernanda Rodríguez, buscó establecer si, en un territorio especifico, existían variaciones en la producción de semillas entre las especies de la comunidad (qué especies producían más semillas) y cómo eran las variaciones en producción de las mismas de acuerdo con la época del año (lluviosa o seca).

Para llevar acabo la investigación se eligió el macizo de Mamapacha, ubicado en el centro de Boyacá entre los municipios de Garagoa, Chinavita, Ramiriquí, Zetaquira y Miraflores, a una altura de 3.200 metros (m) en un área de 27.511 hectáreas, de las cuales 9.700 son bosques y 17.800 páramos.

"El estudio se realizó durante siete meses, en un bosque de niebla homogéneo, dominado por un estrato arbóreo con alturas no mayores a 18 metros. Consistió en realizar seguimientos de la variación espacio temporal de la lluvia de semillas en el bosque, mediante el uso de 80 trampas colectoras de semillas, con un área de colecta de 0,25 m2 cada una, ubicadas a 1,5 m altura, las cuales suman un área total de 20m2. Las muestras se recogieron cada mes y se identificaron por comparación con semillas obtenidas a partir de frutos maduros de la vegetación del bosque y sus alrededores, previamente establecidas a nivel de especie.", explicó Francisco Cortés, director de la investigación.

Los investigadores del Ebac colectaron 32 especies de semillas, distribuidas en 17 familias, 15 géneros y ocho morfoespecies que no se pudieron identificar (morfoespecie hace referencia a una forma de semilla claramente diferente a otras, de la cual se desconoce su nombre científico). Determinaron que la mayor cantidad de semillas es proveniente de los árboles dominantes de la comunidad y encontraron gran abundancia de semillas de Orquídeas. Algunas de las morfoespecies más representativas son Miconia sp. Orchidaceae, Weinmannia sp, Asteraceae, Clusia sp y Brunellia occidentalis.

También establecieron que los meses de febrero y marzo son los de mayor producción de semillas, con más de 28.000. Luego hay una disminución que se hace muy marcada en los meses de julio y agosto, con menos de 6.000 semillas.

De acuerdo con el biólogo Cortés, en muchos lugares se realizan reforestaciones sin tener en cuenta las especies nativas (usan pinos o eucaliptos) y, si las toman en cuenta, siembran sin conocer previamente cuál era el arreglo fisionómico, estructural y florístico de la comunidad natural (pre-disturbio). Otras veces se tiene la información sobre fisionomía, estructura y florística de cómo era la comunidad, pero se ignoran las épocas de reproducción, la intensidad de producción y las estrategias de producción de cada especie nativa para evitar competencia. Éste último es el vacío de conocimiento sobre el que pretende aportar la investigación de ecología de semillas.

Estos resultados resultan importantes para el país y cuentan con un reconocimiento por parte de otros académicos "investigaciones como la mencionada, constituyen un avance representativo para el desarrollo del conocimiento de los ecosistemas colombianos; no sólo porque se llenan los vacíos en el conocimiento de las sucesiones vegetales que nos marcan la dinámica de nuestros bosques, sino porque también se contribuye al conocimiento del patrimonio genético colombiano y por consiguiente a un mejor entendimiento de nuestra biodiversidad", afirmó Miguel Ángel Vargas, biólogo de la Universidad Nacional de Colombia.

Aunque este tipo de trabajo debe realizarse a lo largo de, por lo menos, siete años debido a que existe la probabilidad de que el comportamiento reproductivo de las especies vegetales varíe mucho de año a año, Cortés concluyó que "no es para desanimarse, más bien es una limitación que debemos aceptar y hacer entender a nuestra sociedad que espera soluciones rápidas y concretas a los problemas. La naturaleza es como es, no como quisiéramos que fuera. El estudio no ha sido fácil porque no pudimos volver a Mamapacha por un largo tiempo, debido a que ese territorio entró dentro del conflicto armado de nuestro país y uno de nuestros colegas profesores fue amablemente invitado a no volver".
  • Fuente:


Tags:
Comentar

Comentarios

    Ver 20 más

    AÑADE TU COMENTARIO

    Ver más