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Actualidad universitaria

 
La Universidad del Tolima y su grupo de investigación llamado Biodiversidad y Dinámica de Ecosistemas Tropicales, ha realizado una serie de investigaciones sobre la importancia del cuidado de las zonas de reserva forestal y sus ecosistemas. Como es bien conocido, Colombia es uno de los países que hacen parte del núcleo respiratorio de Sudamérica y del mundo, el cuidado de las zonas selváticas y de las reservas forestales está en constante vigilancia para no permitir la violación de las leyes forestales.

La abogada Luz Marina Mesa, de la Universidad Externado de Colombia, comentó lo siguiente sobre el caso presentado en Bogotá y sobre el cuidado forestal: "Ciertamente se está violando la Ley No. 0106 del 30 de Diciembre de 1946, la cual se estableció para el fomento del cuidado forestal, en este caso, lo más prudente para la constructora sería conseguir un permiso especial y comprometerse a la recuperación o patrocinio de zonas forestales".

Por su parte, el ecologista Mario Carvajal, de la Universidad Javeriana, diciente de la abogada y argumenta lo siguiente: "Algunas constructoras no tienen la delicadeza de mirar dónde se puede construir, es cierto que muchas son responsables y tienen un debido proceso, pero en este caso es diferente, la violación de este espacio comenzó y muchas veces, aunque se comprometan a patrocinar o buscar un nuevo espacio para una nueva zona forestal, el daño es tanto que el ecosistema cambia y habrá que esperar por lo menos cincuenta años para que esa zona tenga la oxigenación que poseía el área afectada".

Ante esta discusión los resultados de la investigación de la Universidad del Tolima muestran la importancia de la conservación de un ecosistema, ya que han encontrado que las especies se sienten más cómodas en espacios estables y lejos del alcance humano. Es decir, el cuidado de las zonas forestales fomenta la reproducción de algunas especies, oxigena constantemente su entorno y aparte se convierten en zonas exclusivas para la reconstrucción progresiva de los espacios boscosos dañados.

El investigador Libardo Arévalo comentó sobre su investigación que "el grupo se ha enfocado en buscar la biodiversidad de los ecosistemas y reservas en el Tolima, y hemos encontrado que algunos tipos de árboles tienen regeneración más rápida que otros y por lo tanto aportan a la socioeconomía, pero también siguen siendo parte fundamental para el cuidado". Al preguntarle sobre el caso específico de lo ocurrido en la ciudad de Bogotá y la invasión de la constructora en el barrio Rosales añadió: "No se mucho de legislación, pero sé que el Ideam tiene sus reglas, me parece que en ese caso los constructores se descuidaron y no se informaron bien, es precisamente lo que el grupo de investigación también busca, delimitar las zonas más importantes en cuanto a especies y reconstrucción inmediata, pero hay que ser cuidadosos y mirar cuáles zonas son idóneas para construir y cuáles no".

Recordemos que el Decreto 190 del 2004, prohíbe la construcción en zonas naturales y de reserva y precisamente el predio que se está construyendo se le revocó la licencia debido a que se encontraba cerca a una quebrada que había sido establecida como reserva desde los años setenta. Precisamente el estudio de zonas fluviales es uno de los logros del grupo de ingestación tolimense, ya que han encontrado la gran riqueza en las cuencas del río Magdalena, el río Prado y la flora de las zonas aledañas al río Combeíma, a unos minutos de Ibagué. "El estudio de las reservas forestales y las zonas fluviales nos ha dado un indicio de lo que se debe hacer en cuanto a la protección de los ecosistemas, evidentemente en el Tolima no se tiene una longitud de ciudad como sí la tiene Bogotá, pero las ciudades crecen y lo que se quiere evitar es precisamente que algún día no se tenga claro cuáles son las zonas en las que no se debe construir porque son sagradas para el mantenimiento del ecosistema del departamento", concluyó el investigador.

El caso expuesto por El Tiempo evidentemente muestra que sí existe un control en cuanto a cuáles son las zonas de reserva forestal. La solución legislativa es un tema que les compete directamente a los responsables, ya que esta vez la omisión fue por parte de ellos y las autoridades competentes intervinieron para detener el proceso y terminación del predio. Sin embargo, la edificación, según el reporte del diario El Tiempo, alcanzó a devastar 300 metros de la reserva, lo cuál hace pensar que aparte del permiso de construcción que se otorga en las curadurías, también debe realizarse una inspección histórica sobre el terreno en el cual se va a construir, ya que pudo haber sido nombrado reserva forestal desde varias décadas atrás. ¿Cuántos barrios en Bogotá estarán construidos sobre lo que fue una gran zona forestal o patrimonio? Lo realmente importante es evitar que esto siga ocurriendo, porque hoy fueron 300 metros, después serán mil y ¿luego?.

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