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La genética hace su aporte a la seguridad alimentaria

      
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Segiridad alimentaria: el aporte de la genética.
Esta información ayudaría a establecer estrategias de conservación y un uso correcto de estos recursos genéticos vegetales. Así lo aseguró María Isabel Chacón, decana de la Facultad de Agronomía de la UN, en la tercera sesión de la Cátedra Mutis de este semestre: Seguridad Alimentaria: un Enfoque Interdisciplinario.

“No se puede dar un buen uso a algo que no se conoce. Existe diversidad aún no explotada, y es importante conocerla porque así se puede conservar y darle un buen uso. Pero para poder hacerlo tenemos que documentarlo a través de diferentes disciplinas”, expresó la experta.

Para conocer el origen geográfico del cultivo y su estructura genética, varias disciplinas se unen. Mediante un trabajo interdisciplinario y conjunto entre la genética, la botánica y la antropología se logró documentar la difusión de los cultivos fuera de su área de origen y profundizar en el tema de la domesticación.

La profesora Chacón explicó que la domesticación es un proceso evolutivo durante el cual las plantas silvestres sufren una serie de transformaciones que pueden ser de diferente índole: arquitectura, color, incremento en el tamaño de la semilla, entre otros.  

En el caso del maíz, ejemplificó la experta, se evidencia una transformación en la arquitectura de la planta: el maíz silvestre tiene varias ramificaciones; el maíz domesticado, un tallo principal. También se presenta un cambio en la mazorca, la parte de la planta que se consume: en el maíz domesticado las semillas quedan adheridas, es necesario desgranarlas para poder sembrarlas en el próximo ciclo del cultivo; por el contrario, en el maíz silvestre las semillas se desprenden naturalmente. “Esta planta es domesticada porque depende del hombre para su supervivencia y, obviamente, encontramos diferentes grados de domesticación, es un proceso de evolución continua”, agregó.

“Esos cambios dramáticos a nivel de morfología están fundamentados en la parte genética de la planta. Es importante entender la naturaleza y el control genético de esos cambios para muchos propósitos. En lo que atañe a la seguridad alimentaria, se deben identificar las necesidades puntuales para, por ejemplo, producir nuevas variedades con características específicas”, apuntó Chacón.

Asimismo, explicó que la genética contribuye al estudio de la domesticación de los cultivos al identificar genes en el ADN de la planta que podrían favorecer la producción denuevas especies con características específicas, según la región. Por su parte, los registros arqueológicos permiten reconocer el lugar geográfico de un cultivo. Y al unir ambos resultados se ha podido comprender el origen de algunas plantas.

Es el caso del maíz, la evidencia arqueológica y genética permitió comprender el origen de uno de los cultivos americanos más antiguos e importantes: se originó de la especie Z. mays ssp. parviglumis del valle central del río Balsas, en Oaxaca, México.

“El conocimiento del control genético de los rasgos de la domesticación y, en general, de rasgos de interés agronómico es de suma importancia para futuros propósitos, como domesticar nuevas especies o potenciar la productividad de las actuales”, señaló la experta.

Daniel Debouck, científico del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), complementó la presentación de la profesora Chacón. Se refirió al aumento del barril de petróleo y cómo el costo energético se refleja en las operaciones del campo, la fabricación de agroquímicos y el transporte, procesamiento y cocción de los alimentos.

“Las decisiones que tomemos sobre la seguridad alimentariason de una importancia profunda para esta generación y las que siguen. Una dieta diferente a la cual la población se ha adaptado durante varios siglos puede traer desequilibrios nutricionales significativos, los cuales tienen altos costos individuales o colectivos. Y, la aparición de varios patrones de consumo implica, o importar o cultivar cultivos ajenos. Entonces, para tener un mercado agrícola competitivo se deben conquistar los mercados de los propios países y los externos con lo autóctono”, concluyó el científico belga.
 
 

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