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Nuevas tecnologías para estudio de restos momificados

      
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Restos fósiles.
El grupo de investigadores, conformado por los profesores José Vicente Rodríguez, María Clemencia Vargas y Zoila Castañeda, unieron el campo de la salud y la antropología para determinar la presencia de células momificadas en muestras de indígenas prehispánicos de los siglos V, VI, y VII.

A fin de cuantificar las muestras, los investigadores sometieron a diferentes estudios con diferentes microscopios (estereoscópico, fotónico, confocal y electrónico de barrido) a diferentes restos óseos y dentales de indígenas que habitaron el Caribe y el altiplano cundiboyasense de Colombia 1.500 años atrás.

El proceso no fue simple; pero, a partir de los errores, lograron estandarizar la técnica para medir diferencias entre las muestras de los enterramientos que tenían, haciendo uso de diferentes herramientas tecnológicas y técnicas precisas para el análisis.

“Utilizamos tecnología de punta, el microscopio electrónico de barrido principalmente; también usamos sonda para hacer espectrometría, microscopía confocal, y volvimos a utilizar técnicas de desgaste convencional del laboratorio de histología, y las contrastamos con colorante”, precisa Zoila Castañeda, odontóloga y profesora de la UN.

Al analizar dentaduras y fragmentos óseos de la tibia de enterramientos antiguos, hallaron errores metodológicos originados por la cantidad de elementos traza que se acumularon a través de los años. Por eso, decidieron remitirse a un grupo de control de huesos del anfiteatro de aproximadamente cincuenta años. Y así pudieron comenzar con la comparación de restos.
 
 
Trabajo con muestras

Dentro de los hallazgos, se estableció que los enterramientos se preservan mucho más que las muestras que son sometidas a químicos en el anfiteatro y que aquellas enterradas en condiciones de suelo húmedo, como el del Caribe.

Por otra parte, los análisis reportaron fenómenos que nunca antes se habían advertido, como que todos los individuos tenían peritonitis o endostitis y que, por tanto, presentaban un incremento en la cortical y trabicular del hueso que les causo la deformación de tibia sable.

La profesora María Clemencia Vargas asegura que tanto la dentadura como la estructura ósea de los prehispánicos era muy diferente, debido a las condiciones de esa época: “Los dientes eran pequeños y con mandíbulas muy fuertes, a diferencia de la actualidad, en donde la alimentación exige menos esfuerzo. La tibia en forma de sable se debe a la sífilis y treponematosis, enfermedades muy comunes en la época que deformaron sus huesos”, señala.


Nuevos hallazgos

Los investigadores hallaron células momificadas en las estructuras óseas analizadas y, a través de la técnica del bajo vacío y bajas presiones, lograron mantener las muestras: “En los individuos que tenían periostitis se encontraron más células momificadas, (eritrocitos, osteocitos, osteoblastos y osteoclastos), otras células del tejido mieloide en general, y fibras colágenas preservadas”.

Con estos hallazgos, lograron establecer un protocolo de manejo de muestras y las ampliaron, a pesar de que en principio no creyeron que, a través de imágenes tridimensionales, lograran observar las células momificadas, por la contaminación de los fragmentos. Sin embargo, corroboraron la existencia de material orgánico y, por supuesto, la presencia de estas células.

Asimismo, concluyeron que en las muestras que contenían calcio y fosfato existía claramente tejido óseo y orgánico, como asegura la odontóloga Zoila Castañeda: “La riqueza de este trabajo está en que establecimos nuevos patrones y logramos cuantificar y graficar nuestras observaciones.Vimos esas células a través de la microscopía confocal y electrónica de barrido, algo que no se había hecho en este tipo de estudios”.

Igualmente, estos resultados en el trabajo con muestras óseas representan un avance muy grande en el desarrollo tecnológico que en el futuro servirá para aislar y obtener ADN, a partir de estos procesos.

Finalmente, con este hallazgo se consolida la línea de investigación en histología e histopatología, anteriormente inexistentes en el Departamento: “Se tiene el material, tanto en el Laboratorio de Antropología, como en el Anfiteatro, donde se puede hacer biometría que permita consolidar la parte filogénica y ontogénica de la historia de las enfermedades de nuestras poblaciones prehispánicas y saber cómo es su desarrollo. Sin embargo, estamos pensando en trabajar no solamente la sífilis, sino otros tipos de enfermedades presentes en los prehispánicos”, concluye la profesora Castañeda.
 

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