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¿Es apropiado ser amigo del jefe?

      
<p style=text-align: justify;>Al pasar gran parte del día junto a los compañeros de trabajo, es muy común llegar a formar lazos de amistad. Sin embargo, cuando esta afinidad se da con un superior, como tu jefe o jefa, el terreno puede volverse escabroso.</p><p style=text-align: justify;> </p><p><span style=color: #ff0000;><strong>Lee también</strong></span><br/><a style=color: #666565; text-decoration: none; title=LinkedIn: Qué hacer y qué no en esta red social href=https://noticias.universia.net.co/consejos-profesionales/noticia/2015/05/04/1124376/linkedin-hacer-red-social.html>» <strong>LinkedIn: Qué hacer y qué no en esta red social</strong></a><br/><a style=color: #666565; text-decoration: none; title=10 cosas para hacer si odias tu trabajo href=https://noticias.universia.net.co/consejos-profesionales/noticia/2015/05/05/1124453/10-cosas-hacer-si-odias-trabajo.html>» <strong>10 cosas para hacer si odias tu trabajo</strong></a> </p><p> </p><p style=text-align: justify;>Para José Luis Torres Ordóñez, máster en Dirección de Recursos Humanos y profesor en la <a href=https://www.universia.net.co/universidades/universidad-del-norte/in/11412>Universidad del Norte</a>, es muy natural formar amistades con personas de mayor jerarquía en el trabajo, ya que, según comenta al diario <a href=https://revistas.elheraldo.co/ rel=nofollow>El Heraldo</a>, son “<strong>parte fundamental de la existencia de cada uno</strong>”. Según el experto, esto sucede porque, además de que “los ves más que a tu familia” que esta persona sea tu jefe no quiere decir que sea superior a ti: “cuando lo saludas en el supermercado ya no es tu jefe.”</p><p style=text-align: justify;>Por otra parte, para Jean David Polo Vargas, doctor en Comportamiento Social y Organizacional y docente de esta misma universidad, mantener una relación amigable con un supervisor puede <strong>favorecer un entorno positivo en el trabajo, así como motivar al empleado, lo que suele “afectar de manera positiva el rendimiento”.</strong></p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;><strong>Las desventajas</strong></p><p style=text-align: justify;>Para Ángela María De Valdenebro, secretaria general de la <a title=Universidad de la Sabana - Portal de estudios Universia href=https://www.universia.net.co/universidades/universidad-la-sabana/in/11411>Universidad de la Sabana</a>, estos vínculos <strong>pueden generar conflictos cuando una de las dos personas no logra distinguir la relación laboral de la personal</strong>. “Puede lesionarse la relación de amistad cuando haya necesidad de actuar como jefe”, apunta. Recibir evaluaciones de tu rendimiento siempre es una situación compleja, pero cuando hay una amistad de por medio, las <strong>posibilidades de que se generen sentimientos de incomodidad y desilusión son aún mayores.</strong></p><p style=text-align: justify;>Otro problema que puede surgir es el de las <strong>sospechas de favoritismo</strong> por parte de tus colegas. Además, al sentir que el vínculo es amistoso, podrías verte animado a <strong>compartir con tu jefe aspectos personales de tu vida, lo cual puede ser perjudicial para tu situación laboral.</strong> Según Polo Vargas, por ambas razones es necesario mantener ciertas distancias entre las relaciones personales y las laborales. De lo contrario, “el jefe o superior puede perder objetividad con el empleado”.</p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;><strong>Llegar a un balance</strong></p><p style=text-align: justify;>Según los expertos, la solución es<strong> trazar una línea entre lo laboral y lo personal y respetarla.</strong> Para De Valdenebro, “es evidente que un jefe debe conocer bien a sus colaboradores y preocuparse por su bienestar personal y laboral”, pero considera que a la hora de formar una amistad <strong>el trabajo debe ser lo prioritario.</strong></p><p style=text-align: justify;>En conclusión, la posibilidad de establecer una amistad con un superior y que esto no se vaya de las manos, depende de la inteligencia emocional de cada persona, y su habilidad para discernir cuando una interacción es apropiada o no en el contexto laboral y extra laboral.</p>
Fuente: Universia

Al pasar gran parte del día junto a los compañeros de trabajo, es muy común llegar a formar lazos de amistad. Sin embargo, cuando esta afinidad se da con un superior, como tu jefe o jefa, el terreno puede volverse escabroso.

 

Lee también
» LinkedIn: Qué hacer y qué no en esta red social
» 10 cosas para hacer si odias tu trabajo 

 

Para José Luis Torres Ordóñez, máster en Dirección de Recursos Humanos y profesor en la Universidad del Norte, es muy natural formar amistades con personas de mayor jerarquía en el trabajo, ya que, según comenta al diario El Heraldo, son “parte fundamental de la existencia de cada uno”. Según el experto, esto sucede porque, además de que “los ves más que a tu familia” que esta persona sea tu jefe no quiere decir que sea superior a ti: “cuando lo saludas en el supermercado ya no es tu jefe.”

Por otra parte, para Jean David Polo Vargas, doctor en Comportamiento Social y Organizacional y docente de esta misma universidad, mantener una relación amigable con un supervisor puede favorecer un entorno positivo en el trabajo, así como motivar al empleado, lo que suele “afectar de manera positiva el rendimiento”.

 

Las desventajas

Para Ángela María De Valdenebro, secretaria general de la Universidad de la Sabana, estos vínculos pueden generar conflictos cuando una de las dos personas no logra distinguir la relación laboral de la personal. “Puede lesionarse la relación de amistad cuando haya necesidad de actuar como jefe”, apunta. Recibir evaluaciones de tu rendimiento siempre es una situación compleja, pero cuando hay una amistad de por medio, las posibilidades de que se generen sentimientos de incomodidad y desilusión son aún mayores.

Otro problema que puede surgir es el de las sospechas de favoritismo por parte de tus colegas. Además, al sentir que el vínculo es amistoso, podrías verte animado a compartir con tu jefe aspectos personales de tu vida, lo cual puede ser perjudicial para tu situación laboral. Según Polo Vargas, por ambas razones es necesario mantener ciertas distancias entre las relaciones personales y las laborales. De lo contrario, “el jefe o superior puede perder objetividad con el empleado”.

 

Llegar a un balance

Según los expertos, la solución es trazar una línea entre lo laboral y lo personal y respetarla. Para De Valdenebro, “es evidente que un jefe debe conocer bien a sus colaboradores y preocuparse por su bienestar personal y laboral”, pero considera que a la hora de formar una amistad el trabajo debe ser lo prioritario.

En conclusión, la posibilidad de establecer una amistad con un superior y que esto no se vaya de las manos, depende de la inteligencia emocional de cada persona, y su habilidad para discernir cuando una interacción es apropiada o no en el contexto laboral y extra laboral.


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