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Networking: 10 consejos para ser un experto de la conversación casual

      
<p>Asistir a un evento para hacer nuevos contactos y no conocer a nadie puede ser todo un desafío. Sobre todo porque nos vemos obligados a mantener conversaciones con extraños en nuestro afán por conocer nuevas personas. ¿El resultado? Conversaciones forzadas, incómodas, y poco naturales que nos terminan alejando de nuestro cometido. No obstante, atravesar estas situaciones con <strong>gracia y estilo</strong>, e incluso quedarnos con una o dos charlas realmente interesantes, es posible y más sencillo de lo que crees. Expertos en comunicación brindaron al portal <a title=Real Simple href=https://www.realsimple.com/ target=_blank rel=nofollow>Real Simple</a> las reglas no escritas para aprender a dominar el arte de la conversación espontánea. Descubre a continuación las <strong>10 claves para ser un experto en este tipo de situaciones</strong>.  </p><p> </p><p><span style=color: #ff0000;><strong>Lee también</strong></span><br/><a style=color: #666565; text-decoration: none; title=10 estudios científicos sobre la inteligencia href=https://noticias.universia.net.co/cultura/noticia/2015/12/01/1134257/10-estudios-cientificos-inteligencia.html>» <strong>10 estudios científicos sobre la inteligencia</strong></a><br/><a style=color: #666565; text-decoration: none; title=Síndrome del impostor: descubre qué es y cómo superarlo href=https://noticias.universia.net.co/consejos-profesionales/noticia/2015/12/01/1134255/sindrome-impostor-descubre-como-superarlo.html>» <strong>Síndrome del impostor: descubre qué es y cómo superarlo</strong></a> </p><p> </p><p><strong>1. Investiga</strong></p><p>Si tienes muchas dificultades para llevar adelante una conversación de forma espontánea, deberías <a title=5 formas de prepararse para un evento de networking href=https://noticias.universia.net.co/en-portada/noticia/2013/01/04/991599/5-formas-prepararse-evento-networking.html target=_blank>prepararte un poco antes del evento</a>. Si ya conoces a los anfitriones y algunos invitados, intenta recordar algunos de sus intereses para luego preguntarles sobre ellos. ¿Le gusta cocinar? ¿Le gusta el ciclismo? ¿Tiene una colección de cucharas antiguas? Muéstrate interesado y recuérdalo cuando la conversación llegue a una meseta. Otro tip útil es estar informado sobre algunos temas de actualidad, ya sea leyendo los titulares de los períódicos o las críticas a las últimas películas o series de TV.</p><p> </p><p><strong>2. Saluda de forma apropiada</strong></p><p>La forma de saludar es un tema no menor, ya que varía enormemente de cultura a cultura. Algunas personas prefieren un beso en la mejilla, otras un beso en cada mejilla y otras un apretón de manos, mientras que para otras personas, cuanto menos contacto físico, mejor.</p><p>Si la persona es un perfecto desconocido, un buen apretón de manos es lo más seguro, a menos que la otra persona se incline por el beso. En ese caso, lo mejor es responder a las señales de la otra persona. No obstante, si ya has saludado a esa persona con un beso en otra ocasión, recuerda hacerlo nuevamente. Si estás saludando a una pareja, saluda de la misma manera a los dos.  <br/>  </p><p><strong>3. Recuerda los nombres</strong></p><p>Cuando te presentan a un gran grupo de personas en poco tiempo es muy poco probable que puedas recordar sus nombres. Por este motivo, debes intentar detenerte unos momentos en cada persona y repetir sus nombres cuando los escuchas. Si la persona tiene un nombre inusual, tómate el tiempo para aprenderlo y pregúntale si lo has dicho bien. No pases de una a persona a otra sin prestar atención.</p><p>Si te olvidas de un nombre, pídele de forma discreta a alguien que te lo recuerde o presta atención a la conversación en caso de que alguien lo repita. Si esto no pasa, discúlpate y pídele a la persona que te lo recuerde. La clave es no sentirte mal ni entrar en pánico. Es algo que le pasa a todo el mundo.</p><p> </p><p><strong>4. Elabora tus respuestas</strong></p><p>Así como no te agrada “remar” una conversación, procura que la otra persona tampoco deba hacerlo. Por este motivo, evita dar respuestas demasiado breves a las preguntas comunes. Si te preguntan de qué trabajas, no contestes con una sola palabra, como “abogado” o “contador”. Cuenta algo acerca de la organización en la que trabajas, hace cuánto te desempeñas en ello o cuáles son tus tareas. Si te preguntan qué has hecho últimamente, evita respuestas como “no mucho” y de hecho comenta algo sobre tu último viaje familiar, la última película que has visto en el cine, etc. Esto dará pie para continuar la conversación de forma más fluida.</p><p> </p><p><strong>5. Interésate en el otro</strong></p><p>A la mayoría de las personas les gusta hablar de sí mismas. Pregúntales acerca de su trabajo, sus intereses, qué hacen en su tiempo libre. También <a title=Cómo romper el hielo en un evento de networking href=https://noticias.universia.net.co/en-portada/noticia/2013/10/28/1059223/romper-hielo-evento-networking.html target=_blank>puedes romper el hielo con preguntas</a> o comentarios más superficiales: respecto a su ropa o zapatos, por ejemplo. Las alhajas que lleva una persona pueden decir mucho de ella, así que preguntar sobre estos accesorios puede disparar diversos temas de conversación. Lo más importante es que escuches con atención tu interlocutor.</p><p> </p><p><strong>6. Si no queda otra opción, habla del entorno que los rodea</strong></p><p>Preguntar cómo conoce al anfitrión del evento, comentar algo sobre la música, la decoración o la comida puede ser un recurso muy útil para romper el hielo, ya que es algo que forma parte de un entorno que ambos comparten en ese momento. <br/>  </p><p><strong>7. No temas al silencio</strong></p><p>No te alarmes demasiado ante los silencios en una conversación, ya que nunca son tan largos como te parecen y pueden ser muy útiles como elemento de transición de un tema a otro. Además, un poco de silencio puede ser necesario y hasta refrescante, ya que hablar sin parar puede ser cansador y hasta molesto para la otra parte. Si percibes que la otra persona ya no está interesada en seguir charlando, busca una manera de terminar la conversación, y si no, utiliza alguna de las técnicas nombradas anteriormente para empezar un nuevo tema.</p><p> </p><p><strong>8. Presenta a las personas entre sí</strong></p><p>Cuando estés presentando a dos personas entre sí, no te limites a decir sus nombres, sino que agrega, además, un detalle significativo sobre cada uno. Esto hará que la conversación fluya fácilmente y los demás se sentirán halagados. Por ejemplo: “Lucía, este es Gerardo, es abogado y se acaba de mudar a Bogotá con su familia. Lucía es actriz de teatro y es quien decoró el lugar”.</p><p> </p><p><strong>9. Cómo lidiar con las personas molestas</strong></p><p>Generalmente, existen tres tipos de personas molestas con las que puedes encontrarte en una reunión. En primer lugar, están aquellos individuos que invaden tu espacio personal mientras hablas. Lo mejor es no decir nada y simplemente retroceder un poco. También puedes extender el brazo que sostiene tu bebida, y de esa manera siempre podrás mantener un brazo de distancia con tu interlocutor.</p><p>Luego está aquella persona que pretende que no te conoce, aunque ya hayan sido presentados en diversas ocasiones. En ese caso, no le sigas el juego y dile algo como “Quizás no lo recuerdas, pero ya nos conocimos en un cumpleaños hace algunos meses”.</p><p>Finalmente, nos encontramos con el tipo de personas que no paran de hablar de sí mismas y no te hacen ninguna pregunta. Si ya no lo soportas más, busca una forma de excusarte cordialmente de la conversación.</p><p> </p><p><strong>10. Escápate con elegancia</strong></p><p>Cuando sientas que la conversación ya llegó a su fin y no quieres forzarla, emplea el verbo “necesito” como vía de escape: “necesito saludar a un cliente que está por allá” “necesito ir a buscar comida, no comí en todo el día” o “necesito ir al baño” son algunas excusas válidas que te permitirán salir airoso de la situación.</p><p>Si puedes, despídete mencionando algo significativo de la conversación que acabas de mantener: “Fue un placer hablar contigo sobre lo que haces como voluntario, espero que podamos charlar de nuevo”, por ejemplo. Así mostrarás que no te retiras simplemente porque estás aburrido. Otro recurso es acordar previamente con tu pareja o amigo algunas “señales de rescate” para hacerle saber a esta persona que necesitas ayuda para salir de la conversación.</p>
Fuente: Shutterstock

Asistir a un evento para hacer nuevos contactos y no conocer a nadie puede ser todo un desafío. Sobre todo porque nos vemos obligados a mantener conversaciones con extraños en nuestro afán por conocer nuevas personas. ¿El resultado? Conversaciones forzadas, incómodas, y poco naturales que nos terminan alejando de nuestro cometido. No obstante, atravesar estas situaciones con gracia y estilo, e incluso quedarnos con una o dos charlas realmente interesantes, es posible y más sencillo de lo que crees. Expertos en comunicación brindaron al portal Real Simple las reglas no escritas para aprender a dominar el arte de la conversación espontánea. Descubre a continuación las 10 claves para ser un experto en este tipo de situaciones.  

 

Lee también
» 10 estudios científicos sobre la inteligencia
» Síndrome del impostor: descubre qué es y cómo superarlo 

 

1. Investiga

Si tienes muchas dificultades para llevar adelante una conversación de forma espontánea, deberías prepararte un poco antes del evento. Si ya conoces a los anfitriones y algunos invitados, intenta recordar algunos de sus intereses para luego preguntarles sobre ellos. ¿Le gusta cocinar? ¿Le gusta el ciclismo? ¿Tiene una colección de cucharas antiguas? Muéstrate interesado y recuérdalo cuando la conversación llegue a una meseta. Otro tip útil es estar informado sobre algunos temas de actualidad, ya sea leyendo los titulares de los períódicos o las críticas a las últimas películas o series de TV.

 

2. Saluda de forma apropiada

La forma de saludar es un tema no menor, ya que varía enormemente de cultura a cultura. Algunas personas prefieren un beso en la mejilla, otras un beso en cada mejilla y otras un apretón de manos, mientras que para otras personas, cuanto menos contacto físico, mejor.

Si la persona es un perfecto desconocido, un buen apretón de manos es lo más seguro, a menos que la otra persona se incline por el beso. En ese caso, lo mejor es responder a las señales de la otra persona. No obstante, si ya has saludado a esa persona con un beso en otra ocasión, recuerda hacerlo nuevamente. Si estás saludando a una pareja, saluda de la misma manera a los dos.  
 

3. Recuerda los nombres

Cuando te presentan a un gran grupo de personas en poco tiempo es muy poco probable que puedas recordar sus nombres. Por este motivo, debes intentar detenerte unos momentos en cada persona y repetir sus nombres cuando los escuchas. Si la persona tiene un nombre inusual, tómate el tiempo para aprenderlo y pregúntale si lo has dicho bien. No pases de una a persona a otra sin prestar atención.

Si te olvidas de un nombre, pídele de forma discreta a alguien que te lo recuerde o presta atención a la conversación en caso de que alguien lo repita. Si esto no pasa, discúlpate y pídele a la persona que te lo recuerde. La clave es no sentirte mal ni entrar en pánico. Es algo que le pasa a todo el mundo.

 

4. Elabora tus respuestas

Así como no te agrada “remar” una conversación, procura que la otra persona tampoco deba hacerlo. Por este motivo, evita dar respuestas demasiado breves a las preguntas comunes. Si te preguntan de qué trabajas, no contestes con una sola palabra, como “abogado” o “contador”. Cuenta algo acerca de la organización en la que trabajas, hace cuánto te desempeñas en ello o cuáles son tus tareas. Si te preguntan qué has hecho últimamente, evita respuestas como “no mucho” y de hecho comenta algo sobre tu último viaje familiar, la última película que has visto en el cine, etc. Esto dará pie para continuar la conversación de forma más fluida.

 

5. Interésate en el otro

A la mayoría de las personas les gusta hablar de sí mismas. Pregúntales acerca de su trabajo, sus intereses, qué hacen en su tiempo libre. También puedes romper el hielo con preguntas o comentarios más superficiales: respecto a su ropa o zapatos, por ejemplo. Las alhajas que lleva una persona pueden decir mucho de ella, así que preguntar sobre estos accesorios puede disparar diversos temas de conversación. Lo más importante es que escuches con atención tu interlocutor.

 

6. Si no queda otra opción, habla del entorno que los rodea

Preguntar cómo conoce al anfitrión del evento, comentar algo sobre la música, la decoración o la comida puede ser un recurso muy útil para romper el hielo, ya que es algo que forma parte de un entorno que ambos comparten en ese momento. 
 

7. No temas al silencio

No te alarmes demasiado ante los silencios en una conversación, ya que nunca son tan largos como te parecen y pueden ser muy útiles como elemento de transición de un tema a otro. Además, un poco de silencio puede ser necesario y hasta refrescante, ya que hablar sin parar puede ser cansador y hasta molesto para la otra parte. Si percibes que la otra persona ya no está interesada en seguir charlando, busca una manera de terminar la conversación, y si no, utiliza alguna de las técnicas nombradas anteriormente para empezar un nuevo tema.

 

8. Presenta a las personas entre sí

Cuando estés presentando a dos personas entre sí, no te limites a decir sus nombres, sino que agrega, además, un detalle significativo sobre cada uno. Esto hará que la conversación fluya fácilmente y los demás se sentirán halagados. Por ejemplo: “Lucía, este es Gerardo, es abogado y se acaba de mudar a Bogotá con su familia. Lucía es actriz de teatro y es quien decoró el lugar”.

 

9. Cómo lidiar con las personas molestas

Generalmente, existen tres tipos de personas molestas con las que puedes encontrarte en una reunión. En primer lugar, están aquellos individuos que invaden tu espacio personal mientras hablas. Lo mejor es no decir nada y simplemente retroceder un poco. También puedes extender el brazo que sostiene tu bebida, y de esa manera siempre podrás mantener un brazo de distancia con tu interlocutor.

Luego está aquella persona que pretende que no te conoce, aunque ya hayan sido presentados en diversas ocasiones. En ese caso, no le sigas el juego y dile algo como “Quizás no lo recuerdas, pero ya nos conocimos en un cumpleaños hace algunos meses”.

Finalmente, nos encontramos con el tipo de personas que no paran de hablar de sí mismas y no te hacen ninguna pregunta. Si ya no lo soportas más, busca una forma de excusarte cordialmente de la conversación.

 

10. Escápate con elegancia

Cuando sientas que la conversación ya llegó a su fin y no quieres forzarla, emplea el verbo “necesito” como vía de escape: “necesito saludar a un cliente que está por allá” “necesito ir a buscar comida, no comí en todo el día” o “necesito ir al baño” son algunas excusas válidas que te permitirán salir airoso de la situación.

Si puedes, despídete mencionando algo significativo de la conversación que acabas de mantener: “Fue un placer hablar contigo sobre lo que haces como voluntario, espero que podamos charlar de nuevo”, por ejemplo. Así mostrarás que no te retiras simplemente porque estás aburrido. Otro recurso es acordar previamente con tu pareja o amigo algunas “señales de rescate” para hacerle saber a esta persona que necesitas ayuda para salir de la conversación.


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