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Hoy se celebra el Día del Biólogo en Colombia

      

El biólogo es aquel científico dedicado a estudiar los seres vivos, desde los más grandes hasta los que no podemos ver a simple vista. El 17 de septiembre es el día en que se conmemora esta profesión, tal como lo determinó el Consejo Profesional de Biología en Colombia en 1984.

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Tal como indica la Ley 22 de 1984, que reglamenta la profesión del biólogo, el campo laboral de este científico abarca diversas áreas: desde el estudio de la fauna y la flora hasta la biología molecular, desde la ecología y los recursos naturales hasta la tecnología de recursos alimenticios, entre muchas otras.

Los biólogos tienen la posibilidad de dedicarse tanto a la dirección y ejecución de la investigación científica como a la aplicación técnica de estos conocimientos en museos, reservas y laboratorios. Además, pueden desempeñarse como asesores de organizaciones públicas y privadas vinculadas a los recursos naturales y como peritos expertos en procesos judiciales y legales.

 

Ser biólogo en Colombia

Para Jhon Infante-Betancour, Director Ejecutivo de la Fundación de Investigación en Biodiversidad y Conservación Yoluka ONG y biólogo por la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), haber crecido en un ambiente rural al sur de Bogotá “rodeado de montañas y páramos con un verde exuberante” es lo que lo llevó a dedicarse a esta profesión.

“Ser biólogo en Colombia tiene dos facciones”, afirma, “la primera es como estar en un sueño donde se puede estudiar y descubrir cosas por doquier”. En este aspecto, recuerda el caso del docente de la UNAL Diego Giraldo Cañas, quien descubrió un tipo de pasto nunca antes registrado en una grieta en los parqueaderos de la universidad.

No obstante, Infante-Betancour opina que al recibir una formación dirigida hacia la investigación el biólogo está “un poco alejado de la realidad nacional, que se comienza a entender luego de estar inmerso en la dinámica social, económica y ambiental del país. Desafortunadamente el biólogo no tiene la formación para actuar y aportar significativamente en equipos interdisciplinares, ya que nos forman para desarrollar temas muy particulares”.

Por su parte, Manuel Camilo Pardo Castillo, biólogo investigador de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, atribuye su decisión vocacional a una curiosidad nata y gusto por el contacto con el mundo natural. “Cualquier animal que veo siempre tiendo a tocarlo sin saber si puede ser peligroso o no”, admite. “Me gusta de ser biólogo el tener contacto con cualquier especie, pensar que hasta lo que no es perceptible por el ojo puede tener consecuencias buenas o malas sobre otro organismo.”

A pesar de su gusto por la profesión, tanto Infante-Betancour como Pardo Castillo manifiestan una mirada crítica sobre el mercado laboral actual en el campo de la biología. El director de Yoluka afirma que, en Colombia, este se centra en los perfiles que están capacitados para diagnosticar el impacto ambiental de un proyecto de infraestructura –puertos, vías, minería, etc.– y por lo tanto son “claves a la hora de conseguir una licencia ambiental y darle viabilidad”. Para Pardo Castillo, el de las licencias ambientales es un sistema que ha sido “demasiado corrompido a lo largo de los años”, donde “cualquiera si tiene dinero hace lo que quiere pero la investigación no se apoya lo suficiente, sea cual sea el área.”

En cuanto al gremio de estos profesionales, Infante-Betancour expresa que “se caracteriza por estar poco organizado y en general con sueldos y honorarios muy por debajo de otras profesiones relacionadas” debido a que “no sabemos cómo mostrar el valor de los productos que generamos”. El biólogo considera que laborar en esta área de forma altruista o voluntaria termina por afectar al conjunto de estos profesionales.

Por su parte, Pardo Castillo opina que “este es un campo donde se hacen las cosas con el gusto, con amor y son pocos los que logran una buena posición económica sino es con la ley de la rosca.”

 

“Hacer evidente la importancia de la vida”

Pese a sus reservas en cuanto a la situación laboral en el campo de la biología, Infante-Betancour expresa la satisfacciónque le genera su trabajo: “ser biólogo es ver la realidad de otra forma, es fijarse en detalles que pasan desapercibidos para muchos, es buscar las relaciones entre todos los aspectos de la vida, es ser sensible frente a muchas situaciones que, aunque son de interés general, a veces pasan desapercibidas por la mayoría, y ser biólogo es ser capaz de vincular y hacer evidente para todos la importancia de la vida para el bienestar de las personas en el campo y en la ciudad”

¡Universia les desea felicidades a todos los estudiantes, docentes y profesionales de la biología!

 

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