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8 consejos para evitar la procrastinación

      
8 consejos para evitar la procrastinación
8 consejos para evitar la procrastinación  |  Fuente: iStock

Existe un dicho muy antiguo que afirma que ‘no es bueno dejar para mañana lo que puedas hacer hoy’. A veces, acudir al refranero clásico y a la sabiduría popular como fuente de conocimiento puede ser una buena idea en muchos casos, y esta es una de esas situaciones.

La procrastinación puede aparecer en cualquier momento y en muy diversas situaciones. En los estudios, en tu puesto de trabajo, en tu hogar, entre las obligaciones familiares…

Por eso debes seguir a nuestro lado, porque a continuación te vamos a mostrar un buen número de consejos y trucos para que aprendas cómo evitar la procrastinación.

Qué es procrastinación

La procrastinación, también conocida como posposición, postergación o estado procrastinado, es la acción de retrasar una situación o una actividad que debe ser atendida, pero que se prefiere sustituir por otra que pueda ser más agradable, aunque tal vez irrelevante.

El motivo por el que se produce la procrastinación puede ser muy variado. Tal vez por miedo a afrontar una actividad concreta, o quizás por falta de energías, por enfermedad, por incapacidad, por no tener excesivo interés… El caso es que la situación ha de ser atendida, pero el individuo prefiere postergarla.

Cómo evitar la procrastinación

Si tu mesa de trabajo está hasta arriba de tareas pendientes y eres incapaz de atenderlas, vamos a ver cómo puedes ganar en concentración para ir poco a poco finalizando cada una de ellas optimizando tu tiempo, organizando las actividades y encontrando la motivación para que no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy perfectamente.

Y es que la procrastinación se puede convertir en un hábito, hecho que es realmente negativo y preocupante, ya que podría deteriorar incluso tu desempeño laboral y social.

Localiza el problema

Si procrastinar se ha convertido en un hábito, lo haces de forma habitual o te preocupa, lo primero será ir a la fuente para encontrar el problema y solucionarlo.

¿Por qué procrastinas? ¿Cuál es el motivo por el que no te apetece hacer ese trabajo y por qué no encuentras la motivación adecuada? Solo entendiendo los motivos y siendo sincero con uno mismo se puede localizar el motivo real por el que dejamos tareas sin hacer de un día para otro. 

Respiración y calma

Una forma de afrontar tareas que no apetecen es respirar profundamente, de forma acompasada, siendo plenamente conscientes de ello. Al principio puede parecer absurdo, pero este principio de mindfulness funciona y se ha demostrado científicamente útil.

Respira profundo durante unos minutos y toma plena conciencia de ti, de lo que haces en ese momento. Así, calmarás tu mente, racionalizarás la situación y encontrarás la motivación y el empuje que necesitas para afrontar la tarea con energía renovada.

Sistematización de tareas

Cuando hablamos de sistematización, nos referimos a métodos sistemáticos para adaptarlos a esas tareas que son más repetitivas y que, en principio, podrían hacerse sin demasiada atención por ser más mecánicas.

Esta fórmula permite ir avanzando de forma lenta, pero muy fiable. Además, te dejará saber cuánto se lleva realizado de la tarea, así como la cantidad de trabajo que queda por delante para acabar.

División de tareas

¿Imaginas que tuvieras que leer un libro de 300 páginas en un solo día? Sin duda, sería una tarea ingente que implicaría toda tu atención y concentración durante mucho tiempo. Ahora, supón que ese mismo libro no te atrae mucho. ¿Tratarías de atrasar el trabajo tanto como te fuera posible porque no te apetece? Es probable.

Dicho esto, ponemos el mismo ejemplo, pero en lugar de tener que leer 300 páginas en un día, tienes un mes para hacerlo. Mejor así, ¿verdad? Con 10 páginas al día, en 30 días te habrás leído toda la obra.

Pues para evitar la procrastinación tienes que hacer lo mismo. Divide la tarea en pequeñas porciones más llevaderas. Así, según vas dando cada paso y cumpliendo cada meta, observarás que, poco a poco, has obtenido el objetivo final y has acabado con una tarea que, en principio, se presentaba ingente y tediosa.  

Ejercicios de autoconocimiento

Es importante, para no acabar siempre procrastinando, conocerse bien a uno mismo. ¿Por qué hay ciertas tareas que nos resultan tan aburridas e ingratas? ¿Qué nos sucede que no nos apetece realizar algunas actividades concretas? ¿Es posible eliminar muchas de esas obligaciones de nuestro calendario de labores? ¿Cabe la opción de que vivas con excesivo estrés o tengas unas perspectivas demasiado elevadas?

Sólo sabiendo qué te mueve puedes descubrir que tal vez no estás haciendo lo que de verdad necesitas en ese momento, lo que te gusta o aquello para lo que posees verdadero talento.

Gestión del tiempo

Una adecuada gestión del tiempo es necesaria para asignar tareas y llevarlas a cabo. Compartimenta tu día y divide cada franja según las actividades que has de realizar. A lo largo de esa línea de tiempo tendrás que ir tachando todo lo realizado, comenzando por lo más complejo y finalizando por lo más sencillo y llevadero. Y recuerda, cada pequeña labor superada es un triunfo. Prémiate, así te motivarás más.

Cambia la perspectiva y comprométete

Cuanto más comprometido estés con un proyecto, más fácil será cambiar la perspectiva e implicarse en él. Por ejemplo, acabar una carrera universitaria. Piensa en todos los beneficios a corto, medio y largo plazo que vas a obtener.

Al final, has de entender un detalle, estar todo el día tumbado sin hacer nada puede ser interesante, pero para la gran mayoría de seres humanos sobre la faz de la Tierra termina por no servir de nada y ser cansado.

Por eso, es importante que, en lugar de tumbarte, ver vídeos de YouTube o hacer cualquier cosa con tal de no enfrentarte a tus obligaciones, saques todas tus fuerzas y energías para comprometerte con aquello con lo que en su día decidiste hacer. Los beneficios son muchos y los irás descubriendo a medida que vas avanzando y cumpliendo objetivos.

Deseamos que estos 8 consejos para evitar la procrastinación te sirvan para encontrar la motivación que te falta a la hora de enfrentar tus tareas y obligaciones.


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