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Egresada de la U. Nacional, líder en genética vegetal en Estados Unidos

      
Esta ingeniera agrónoma, admiradora de la UN desde pequeña gracias al amor que le inculcó su padre, quien trabajó en la <strong><a href=https://estudios.universia.net/colombia/institucion/universidad-nacional-colombia-bogota target=_blank>Universidad </a></strong>por 38 años, antes de graduarse en 1981 tuvo la oportunidad de realizar su tesis con el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT). Su tesis meritoria le sirvió, dice, “para practicar los conocimientos teóricos, entender qué era investigación y consolidar mi vocación por la misma”. <br/><br/> Su desempeño laboral empezó como extensionista con la Secretaría de Agricultura de Antioquia, después trabajó en la Corporación Autónoma Regional del Valle y, finalmente, antes de viajar al exterior, se desempeñaba como asistente técnica de varias empresas privadas. <br/><br/> Martha llegó a <strong><a href=https://noticias.universia.net.co/en-portada/noticia/2010/10/07/557284/estados-unidos-reino-unido-inician-ataques-afganistan.html target=_blank>Estados Unido</a></strong>s gracias a una beca que Fullbright Laspau le dio a su esposo Javier Narváez, vallecaucano, también egresado de la <strong><a href=https://estudios.universia.net/colombia/institucion/universidad-nacional-colombia-palmira target=_blank>UN en Palmira</a></strong>. “Fui en busca de oportunidades y pude desempeñarme como asistente de investigación en un proyecto para el aislamiento y purificación del primer polipéptido hormonal identificado en plantas”, describió. <br/><br/> Después de siete años inició su carrera de investigación en la Universidad de Washington. “Mis áreas de investigación básicamente han estado orientadas hacia la agricultura y la biotecnología, haciendo uso de diferentes herramientas, como la bioquímica, biología molecular e ingeniería genética aplicada a las plantas”. <br/><br/> En la Universidad de Washington terminó sus estudios de Maestría en Biología Molecular y un Doctorado en Fisiología Vegetal, con resultados que han sido publicados en revistas de alto reconocimiento como Science y PNAS. <br/><br/><font size=2><strong>¿Cómo llega al PTCR? </strong></font><br/> “En ese momento trabajaba en la Universidad de Washington, pero mi jefe, el Dr. Clarence Ryan, me contó de la posibilidad, y aunque pensé que esta posición no se la darían a un extranjero, decidí participar por el cargo que estaban ofreciendo”, relató. <br/><br/> El esfuerzo valió la pena; hoy Martha Lucía ha sido reelegida por cuatro periodos consecutivos como directora del centro, cuyo objetivo es la investigación sobre procedimientos eficientes para transformar las plantas de interés. Desde allí enfoca sus investigaciones a manipular las respuestas relacionadas con las defensas naturales de plantas como tomate, arroz, tabaco, papa y canola, en contra de patógenos e insectos, mediante el uso de la ingeniería genética. <br/><br/> Todos los trabajos que ha desempeñado Martha Orozco han sido experiencias positivas que ha asumido con convicción, disciplina y honestidad. Reconoce que la UN le brindó las herramientas necesarias para su vida profesional y personal, por la calidad académica y humana de sus profesores. A los estudiantes de la UN les recomienda que sean exigentes y claros con sus retos e ideales. Es importante que “escuchen, observen, y sean cuidadosos antes de formular conclusiones. Esto genera un buen ambiente académico y abre la puerta hacia nuevos horizontes”, expresó. <br/><br/> Como meta a corto plazo, considera importante colaborar con la UN y otras universidades de Colombia para que nuevos estudiantes tengan la posibilidad de viajar y entrenarse en diferentes herramientas de la biología molecular e ingeniería genética, mediante proyectos de cooperación institucional para el país.
Esta ingeniera agrónoma, admiradora de la UN desde pequeña gracias al amor que le inculcó su padre, quien trabajó en la Universidad por 38 años, antes de graduarse en 1981 tuvo la oportunidad de realizar su tesis con el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT). Su tesis meritoria le sirvió, dice, “para practicar los conocimientos teóricos, entender qué era investigación y consolidar mi vocación por la misma”.

Su desempeño laboral empezó como extensionista con la Secretaría de Agricultura de Antioquia, después trabajó en la Corporación Autónoma Regional del Valle y, finalmente, antes de viajar al exterior, se desempeñaba como asistente técnica de varias empresas privadas.

Martha llegó a Estados Unidos gracias a una beca que Fullbright Laspau le dio a su esposo Javier Narváez, vallecaucano, también egresado de la UN en Palmira. “Fui en busca de oportunidades y pude desempeñarme como asistente de investigación en un proyecto para el aislamiento y purificación del primer polipéptido hormonal identificado en plantas”, describió.

Después de siete años inició su carrera de investigación en la Universidad de Washington. “Mis áreas de investigación básicamente han estado orientadas hacia la agricultura y la biotecnología, haciendo uso de diferentes herramientas, como la bioquímica, biología molecular e ingeniería genética aplicada a las plantas”.

En la Universidad de Washington terminó sus estudios de Maestría en Biología Molecular y un Doctorado en Fisiología Vegetal, con resultados que han sido publicados en revistas de alto reconocimiento como Science y PNAS.

¿Cómo llega al PTCR?
“En ese momento trabajaba en la Universidad de Washington, pero mi jefe, el Dr. Clarence Ryan, me contó de la posibilidad, y aunque pensé que esta posición no se la darían a un extranjero, decidí participar por el cargo que estaban ofreciendo”, relató.

El esfuerzo valió la pena; hoy Martha Lucía ha sido reelegida por cuatro periodos consecutivos como directora del centro, cuyo objetivo es la investigación sobre procedimientos eficientes para transformar las plantas de interés. Desde allí enfoca sus investigaciones a manipular las respuestas relacionadas con las defensas naturales de plantas como tomate, arroz, tabaco, papa y canola, en contra de patógenos e insectos, mediante el uso de la ingeniería genética.

Todos los trabajos que ha desempeñado Martha Orozco han sido experiencias positivas que ha asumido con convicción, disciplina y honestidad. Reconoce que la UN le brindó las herramientas necesarias para su vida profesional y personal, por la calidad académica y humana de sus profesores. A los estudiantes de la UN les recomienda que sean exigentes y claros con sus retos e ideales. Es importante que “escuchen, observen, y sean cuidadosos antes de formular conclusiones. Esto genera un buen ambiente académico y abre la puerta hacia nuevos horizontes”, expresó.

Como meta a corto plazo, considera importante colaborar con la UN y otras universidades de Colombia para que nuevos estudiantes tengan la posibilidad de viajar y entrenarse en diferentes herramientas de la biología molecular e ingeniería genética, mediante proyectos de cooperación institucional para el país.

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