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En Colombia sí hay agua, pero hay que cuidarla

      
De acuerdo con Eugenia González, profesora del Departamento de Ingeniería Agrícola y de Alimentos de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la <strong><a href=https://noticias.universia.net.co/publicaciones/noticia/2008/06/23/242167/u-nacional-disena-plan-reubicar-familias-alto-riesgo-medellin.html target=_blank>UN en Medellín</a></strong>, quien habló de los impactos de la demanda de agua urbana en ambiente rural, es fundamental capacitar a la gente para generar conciencia de ahorro y lograr entre todos aportar a la gestión ambiental.<br/><br/> “La optimización del uso del agua es una responsabilidad de todos, tanto de los habitantes de los centros urbanos como de las áreas rurales, el uso debe ser racional, generalmente las malas prácticas tenemos que revaluarlas y cambiarlas, hay que cerrar la llave cuando no la estemos usando y ser conscientes de que el agua es un bien público”, advirtió. <br/><br/> Afirmó que los principales impactos relacionados con el<strong><a href=https://noticias.universia.net.co/en-portada/noticia/2010/10/20/645638/privatizacion-agua-eficiencia-e-inequidad.html target=_blank> consumo de agua</a></strong> en las zonas urbanas y la afectación en las áreas rurales tienen que ver con la disminución de las posibilidades de uso de agua, la alteración de los caudales ecológicos y las estrategias de conservación, entre otros. <br/><br/> “Generalmente, las <strong><a href=https://noticias.universia.net.co/tiempo-libre/noticia/2007/03/19/251859/administrador-ambiental-profesion-reglamentada.html target=_blank>autoridades ambientales</a></strong> señalan como estrategia de conservación la compra de tierras, una situación que afecta el medio rural, porque la población que está asentada en las zonas que se definen para conservar o preservar deben ser retiradas para poder sembrar y eso hace que se disminuyan los impuestos que se tienen que pagar por esas áreas y el municipio deja de percibir dinero por impuestos provenientes de esas tierras”, explicó. Además, resaltó que con estas medidas surgen problemas sociales como el desempleo y la pobreza, pues los pobladores, usualmente, se van a las cabeceras municipales. <br/><br/> Por eso, según la docente, hay que realizar un trabajo conjunto entre autoridades ambientales, ciudadanos y académicos, con el fin de tener un manejo eficiente de este recurso. “Todos tenemos funciones como ciudadanos; como académicos tenemos una responsabilidad de impartir el conocimiento a través de los avances investigativos en diferentes áreas como la ingeniería, las ciencias sociales y culturales. Por su parte, las autoridades ambientales deben pensar en otros mecanismos para hacer que la gente cumpla con un uso racional del agua”, puntualizó. <br/><br/> Eugenia González fue una de las expertas invitadas a la Cátedra Agraria El Agua, que organiza cada semestre la <strong><a href=https://noticias.universia.net.co/tag/Bogot%C3%A1_Ciencias/ target=_blank>Facultad de Ciencias Agropecuarias</a></strong> de la Sede Medellín. <br/><br/>
De acuerdo con Eugenia González, profesora del Departamento de Ingeniería Agrícola y de Alimentos de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UN en Medellín, quien habló de los impactos de la demanda de agua urbana en ambiente rural, es fundamental capacitar a la gente para generar conciencia de ahorro y lograr entre todos aportar a la gestión ambiental.

“La optimización del uso del agua es una responsabilidad de todos, tanto de los habitantes de los centros urbanos como de las áreas rurales, el uso debe ser racional, generalmente las malas prácticas tenemos que revaluarlas y cambiarlas, hay que cerrar la llave cuando no la estemos usando y ser conscientes de que el agua es un bien público”, advirtió.

Afirmó que los principales impactos relacionados con el consumo de agua en las zonas urbanas y la afectación en las áreas rurales tienen que ver con la disminución de las posibilidades de uso de agua, la alteración de los caudales ecológicos y las estrategias de conservación, entre otros.

“Generalmente, las autoridades ambientales señalan como estrategia de conservación la compra de tierras, una situación que afecta el medio rural, porque la población que está asentada en las zonas que se definen para conservar o preservar deben ser retiradas para poder sembrar y eso hace que se disminuyan los impuestos que se tienen que pagar por esas áreas y el municipio deja de percibir dinero por impuestos provenientes de esas tierras”, explicó. Además, resaltó que con estas medidas surgen problemas sociales como el desempleo y la pobreza, pues los pobladores, usualmente, se van a las cabeceras municipales.

Por eso, según la docente, hay que realizar un trabajo conjunto entre autoridades ambientales, ciudadanos y académicos, con el fin de tener un manejo eficiente de este recurso. “Todos tenemos funciones como ciudadanos; como académicos tenemos una responsabilidad de impartir el conocimiento a través de los avances investigativos en diferentes áreas como la ingeniería, las ciencias sociales y culturales. Por su parte, las autoridades ambientales deben pensar en otros mecanismos para hacer que la gente cumpla con un uso racional del agua”, puntualizó.

Eugenia González fue una de las expertas invitadas a la Cátedra Agraria El Agua, que organiza cada semestre la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Sede Medellín.


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