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Estudiante colombiano llamado a las grandes ligas

      
“Se lo había pedido mucho a Dios y el pastor Alejandro Ariza me lo había profetizado el año pasado, me había dicho que soñó que yo había firmado mi contrato, nunca perdió las esperanzas”. <br/><br/> Camilo Andrés tuvo que aplazar sus estudios en la <a href=https://noticias.universia.net.co/busqueda-avanzada/11435/universidad_universidad-tecnol%C3%B3gica-de-bol%C3%ADvar/ target=_blank><strong>Universidad Tecnológica de Bolívar</strong></a>, para cumplir esta cita con sus sueños, la que coincide con el sueño que había tenido una noche el pastor Ariza, perteneciente a una iglesia cristiana a la que Camilo Andrés asistía en el barrio El Bosquecito, donde vive su familia. <br/><br/> Este espigado joven de 20 años de edad cursaba con entusiasmo el segundo semestre de <a href=https://estudios.universia.net/colombia/estudio/institucion/universidad-tecnologica-bolivar/tipos-de-estudio/tecnologia target=_blank><strong>tecnología</strong></a> en operación de plantas para el procesamiento de plástico de la Universidad Tecnológica de Bolívar, en el Ceres de Nelson Mandela, actividad que compartía con los entrenamientos. <br/><br/> De la mano de Juan José, su padre, Camilo Andrés creció en medio de bates y manillas. Fue a la temprana edad de dos años y medio que comenzó a sentir afición por la ‘<a href=https://noticias.universia.net.co/publicaciones/noticia/2008/05/09/243155/equipo-beisbol-unicartagena-compite-campeonato-primera-division.html target=_blank><strong>pelota caliente</strong></a>’, a tal punto que al cumplir los cuatro años ya hacía parte de noveno de la Escuela Nelson Blanco. Tienen el récord de haber sido llamado a la Selección <a href=https://noticias.universia.net.co/tag/Bol%C3%ADvar/ target=_blank><strong>Bolívar</strong></a> ocho veces consecutivas, de las cuales siete el equipo fue campeón a nivel nacional. <br/><br/><font size=4><strong>Sueño hecho realidad </strong></font><br/> En enero, cuando Miguel Terán, el coach de los Bravos, vino a buscar nuevos prospectos del <a href=https://noticias.universia.net.co/tiempo-libre/noticia/2010/11/04/675178/enviale-mensaje-edgar-renteria.html target=_blank><strong>béisbol</strong></a> en Cartagena, Camilo Andrés no perdió la tranquilidad, se aferró a Dios y siguió practicando todas las tardes, estudiando y compartiendo los ratos libres con su novia Alba Isabel. <br/><br/> Ahora va en camino a encontrarse con su futuro, pertenecer a las <a href=https://noticias.universia.net.co/tag/Grandes-ligas/ target=_blank><strong>grandes ligas</strong></a> como sus ídolos Holber y Orlando Cabrera. Va a jugar con los Bravos de Atlanta, a aprender inglés y a hacerse un grande en el beisbol mundial, para ser el orgullo de su padre, Juan José, de su madre, Katia Helena, y de sus dos hermanos menores, quienes, al igual que él, no se cambian por nadie en el barrio El Bosquecito, donde sólo se habla de la nueva conquista de Camilo Andrés Pájaro Gómez, un moreno de dientes blancos, rostro luminoso y porte aguerrido.<br/><br/>
“Se lo había pedido mucho a Dios y el pastor Alejandro Ariza me lo había profetizado el año pasado, me había dicho que soñó que yo había firmado mi contrato, nunca perdió las esperanzas”.

Camilo Andrés tuvo que aplazar sus estudios en la Universidad Tecnológica de Bolívar, para cumplir esta cita con sus sueños, la que coincide con el sueño que había tenido una noche el pastor Ariza, perteneciente a una iglesia cristiana a la que Camilo Andrés asistía en el barrio El Bosquecito, donde vive su familia.

Este espigado joven de 20 años de edad cursaba con entusiasmo el segundo semestre de tecnología en operación de plantas para el procesamiento de plástico de la Universidad Tecnológica de Bolívar, en el Ceres de Nelson Mandela, actividad que compartía con los entrenamientos.

De la mano de Juan José, su padre, Camilo Andrés creció en medio de bates y manillas. Fue a la temprana edad de dos años y medio que comenzó a sentir afición por la ‘pelota caliente’, a tal punto que al cumplir los cuatro años ya hacía parte de noveno de la Escuela Nelson Blanco. Tienen el récord de haber sido llamado a la Selección Bolívar ocho veces consecutivas, de las cuales siete el equipo fue campeón a nivel nacional.

Sueño hecho realidad
En enero, cuando Miguel Terán, el coach de los Bravos, vino a buscar nuevos prospectos del béisbol en Cartagena, Camilo Andrés no perdió la tranquilidad, se aferró a Dios y siguió practicando todas las tardes, estudiando y compartiendo los ratos libres con su novia Alba Isabel.

Ahora va en camino a encontrarse con su futuro, pertenecer a las grandes ligas como sus ídolos Holber y Orlando Cabrera. Va a jugar con los Bravos de Atlanta, a aprender inglés y a hacerse un grande en el beisbol mundial, para ser el orgullo de su padre, Juan José, de su madre, Katia Helena, y de sus dos hermanos menores, quienes, al igual que él, no se cambian por nadie en el barrio El Bosquecito, donde sólo se habla de la nueva conquista de Camilo Andrés Pájaro Gómez, un moreno de dientes blancos, rostro luminoso y porte aguerrido.


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