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Universidad de la Sabana, un caso de éxito para enfrentar las lluvias

      
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Un caso de éxito para enfrentar las lluvias
Es así como la Universidad se constituye en un caso de éxito empresarial por haber encontrado las soluciones a la inundación  con un proceso investigativo rápido y efectivo y una ejecución con calidad a contra reloj.  En la actualidad, la obra está en un 90% y sólo lo faltan las terminaciones paisajísticas amigables con el ambiente.

Muestra del éxito de la construcción fue que luego de tres meses de verano, con la llegada del invierno, el campus no está inundado. "Esto demuestra que la solución fue eficaz y que muchas de las medidas que se dieron en el país, durante los últimos tres meses fueron insuficientes", dijo Obdulio Velásquez, rector de la Universidad. Con $10.000 millones en inversión en el proyecto y tres meses de obra, se revelaron las claves para reforzar el jarillón de tierra que fue superado internamente por el creciente caudal del río Bogotá en la ola invernal, que aquejó al país a principio de año.
 
 
Colaboración internacional

Lo primero fue el contacto que tuvo el rector de la Universidad, Obdulio Velásquez, con la compañía holandesa Royal HaskoningyDeltares.  Con ellos, expertos constructores de diques y planes de contención, se estudió el terreno universitario durante un mes. La conclusión: "los jarillones de tierra no soportan en el largo plazo muchas tensiones, porque se van filtrando las aguas, lo que produce el colapso del jarillón".

Se necesitaba construir "un sistema de diques que, teniendo en cuenta las condiciones específicas de los suelos y la topografía de cada tramo del Campus; variará en material, altura, volumen, cimentación, sismo resistencia, entre otras características", indicó Velázquez. Pero adicional a ello se necesitaba realizar una obra sin cambiar el curso del río ni modificar el jarillón que ya estaba en funcionamiento.
 
Dado el análisis faltaba quién lo hiciera posible y fue cuando se seleccionó a la compañía colombo francesa Soletanche Bachy Cimas, que ejecutó el proyecto desde el primero de agosto.

"Fue hecho en un tiempo récord, pues teníamos hasta el 31 de octubre para terminarlo, si no se llegaba a esta meta, la universidad hubiese estado comprometida en este invierno de fin de año", dijo Velásquez.

Según comentó el rector, los jarillones tradicionales solo contienen un tipo de tierras que se apisonan y forman un muro de contención y en algunos casos se les imponen unas bolsas de arena en la parte superior. "Sin embargo, el gran error recae en que usualmente la base del jarillón no es tan estable como se requiere".

Lo que se hizo, fue que se reforzara el interior de la Universidad con 'Tabla estaca', unos prefabricados en concreto que se van poniendo en forma lineal, detrás del jarillón, y se profundizan un poco en la tierra.

Según explicó Xavier Laloum, director comercial y desarrollo de la compañía, las placas tienen una profundidad de 8 metros, posee 70 centímetros de ancho y 25 centímetros de espesor. Características que permanecen a través de 2,5 kilómetros de obra. "Lo que contribuye a evitar que se dé el fenómeno de tubificación (filtración de agua)".

Luego, se ubica una membrana que ayuda a impermeabilizar y posteriormente, al interior de la universidad se "construye un nuevo jarillón, al interior del campus, con arenas finas, compactadas con unas especificaciones y una maquinaria para que sea resistente. "Con esto se fortalece el núcleo del jarillón, de manera que si alguna sección de este colapsara, se puede atender el estado de emergencia sin que ingrese agua", dijo Velásquez. Cabe agregar, según dijo Laloum, que "estos refuerzos no han sido traspasados por las nuevas inundaciones que se han producido a causa del invierno". Ahora, según comentó el rector, queda la terminación paisajística de la Universidad que incluye la siembra de naturaleza.
 

La protección generó polémica
 
Mucho se ha dicho sobre la construcción de este jarillón, por parte de la Corporación Autónoma y el Tribunal Superior, a quienes  sorprende que sea de las pocas partes de la sabana de Bogotá que no se ha inundado, argumentando además falta de permisos para la construcción del jarillón.

"Sobre este tema el argumento es contundente, si inundó ahora y antes de que se hiciera el reforzamiento, por lo que no indica una relación de causa y consecuencia con la construcción de esta obra", dijo Velásquez al respecto. Una opinión reforzada por Laloum, "es absurdo que se piense que la construcción del jarillón haya afectado las nuevas inundaciones, cuando su única función es contener el agua que pudiese afectar a la Universidad".
 
 
Bogotá en emergencia invernal

El Comité Distrital de Emergencias decretó la emergencia en Bogotá por riesgo de inundación y deslizamientos ante las fuertes lluvias y el aumento del caudal del río Bogotá. "Son 115 puntos críticos todos en peligro de deslizamiento, la comunidad esta alertada y todos los comités locales están trabajando en los dos frentes de emergencia que son el río y la ladera", dijo Clara López, alcaldesa designada de Bogotá. Entre las localidades en riesgo por un desbordamiento del río Bogotá están Engativá, Suba, Kennedy, Bosa y Fontibón.
 


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