text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

En Semana Santa aumenta consumo de peces amenazados

      
Imagen relacionada
Semana Santa: se busca promover un consumo responsable de pescado.
Juan Manuel Díaz, biólogo y profesor de la UN, afirma que se han diseñado una serie de mensajes cuyo fin es hacer caer en la cuenta a todos los integrantes de la cadena pesquera (incluidos los consumidores finales) de los riesgos en los que se encuentran diversas especies de peces marinos, debido a la sobreexplotación que han sufrido los mares y ríos colombianos. Colombia cuenta en sus dos mares con 2.000 especies de peces (en ríos son otras 2.000), de las cuales el 1% es susceptible de una explotación racional y sostenible.

“Estamos hablando de cien especies que son consumidas, pero que la gente no conoce o conoce mal. De mojarras de río hay veinte especies y de mar, cinco. Los consumidores creen que solo es una sola. Hoy no se explota como debe y menos se consume. El colombiano no sabe consumir pescado. Al año, según cifras de la FAO, cada colombiano ingiere 4,5 kilos en promedio de pescado, mientras que el promedio mundial es de 20 kilos. Y contamos con ríos, donde la contaminación y sobreexplotación acabó, por ejemplo, con la subienda del río Magdalena. Nuestros y ríos y mares serían una gran oportunidad económica y de sostenibilidad ambiental, pero les hemos dado muy duro”, asegura.

La campaña, de hondo corte pedagógico, busca sensibilizar y educar sobre las amenazas e identificar las áreas de pesca y las especies emblemáticas marinas que están amenazadas y cuyo consumo, por tradición cultural, aumenta en la semana mayor.

“Hoy el consumo de pescado está aumentando, situación que se registra con fuerza durante los últimos diez o doce años; en especial el de las especies sembradas, como la tilapia y lo que la gente llama mojarra roja, debido a que son fáciles de cultivar y porque los precios del pescado salvaje se han trepado enormemente, debido a esa sobreexplotación”, resalta.

La campaña, además, informa que a la hora de consumir pescado marino en esta Semana Santa, los consumidores pueden preferir el pargo, la sierra, la corvina, el dorado y la merluza.

Hay que evitar el consumo de especies que aparecen bajo algún nivel de amenaza o catalogadas como sobreexplotadas (espada y pez loro).

Tampoco hay que consumir especies que estén en veda o que provengan de áreas marinas de protección y conservación (atún y salmón, en determinadas épocas; mero, pez vela, rayas, marlín, tiburón). “Cualquier forma de ‘aleteo’, es decir, de extracción de especies —como el tiburón— para cortar sus aletas y luego arrojarlos vivos de nuevo al mar, está totalmente prohibida por la legislación nacional e internacional”, afirma el profesor Díaz.

De igual forma, no hay que consumir pescados de tallas muy pequeñas, pues podrían estar por debajo de la medida de adultos ya maduros sexualmente. “El caso típico es el del pargo rojo, el de una de sus especies (pues son cuatro en cada costa del país). La talla de madurez está por encima de los 36,3 centímetros. Si el pescado que le venden es de menor tamaño que eso, que es un plato ovalado, debe saber que es un espécimen muy joven que no se ha reproducido. Extraerlo y consumirlo corta la reproducción de la especie. Allí es cuando nos damos cuenta de que una especie está en problemas”, explica el experto.

En cuanto a los pescados de río, el profesor dice que deben tenerse en cuenta las recomendaciones de salubridad, así como de talla, para los bagres de río, nicuro, capaz y bocachico. “Durante décadas toda Bogotá consumía el pescado del río Magdalena. Hoy la que llaman ‘subienda’ no da ni para abastecer el mercado local de Honda”, agrega.

De otro lado, el Ministerio de Agricultura y el Incoder hacen unas recomendaciones sobre la frescura de los pescados a la hora de su compra y consumo: “La carne debe estar firme, su olor debe ser suave, los ojos deben ser brillantes, claros y no estar hundidos; las agallas deben tener un color rojo fuerte, las escamas brillantes y la piel no debe estar reseca”. Sobre el pescado congelado, la autoridad indica: “la textura del producto debe ser firme, no debe haber señales de pérdida de color o estar quemado por la congelación. No debe tener olor y el empaque debe ser resistente a la humedad y al vapor. Hay que fijarse en las fechas de vencimiento y las latas no deben estar horadadas o sumidas”.
 
 
Los mensajes

Los mensajes institucionales de la campaña manejan un lenguaje claro y conciso. Además, están reforzados con una infografía que muestra cuáles son los peces en peligro, qué se puede consumir y qué no.

Además, está dirigida a los pescadores artesanales e industriales, en lo que concierne al tipo de herramientas que deben usar para la extracción: “Se recomienda pescar con la ‘línea de mano’, la técnica más amigable con los fondos marinos y que permite la selectividad. También se puede usar el espinel, que es un arte de pesca de bajo impacto y permite preservar y devolver al agua a los especímenes jóvenes”.

El uso indiscriminado y mal ejecutado de la malla o red de enmalle puede atrapar accidentalmente a especies de delfines, tortugas, ballenas  y peces juveniles. Es la técnica que mayor daño causa a las especies marinas. Pero “si se usa con el ojo de malla adecuado y bajo supervisión también se puede utilizar”, precisa el profesor Díaz. Ni hablar de las mallas de arrastre, como las camaroneras, que acabaron con las especies colombianas de camarón de aguas someras, a mediados de los ochenta y noventa, y ahora con las especies de aguas profundas y otras especies endémicas, incluso”, agrega.

“Estamos trabajando con el Boletín del Consumidor y buscando que la legislación colombiana al respecto obligue a incluir, en los empaques de la pesca industrial y en los expendios, la información sobre las especies amenazadas, en riesgo y los detalles de la pesca, zona, y condiciones”, afirma.

* Averigüe qué especie de pez está comprando o consumiendo. Además, conozca el estado de amenaza o presión en que se encuentra esta especie. Para ello consulte la lista de especies amenazadas que expide la autoridad ambiental, como el Ministerio de Ambiente y sus entidades adscritas: Invemar, Sinchi o Instituto von Humboldt.

* Si los pescados son muy pequeños, pregúntele al vendedor o consulte en las guías disponibles la talla media de captura de la especie que va a consumir.

* Los pescados pueden provenir de capturas de pescadores artesanales que usan técnicas de menor impacto.

* Conozca las técnicas y formas de pesca con que se efectúa la extracción de peces.

* Sepa cuándo y en dónde se establecen las vedas, que permiten que las poblaciones de peces se recuperen.
 

Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.