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La expansión educativa es el pilar de una sociedad más justa

      
Foto: GUNI
Juan Carlos Tedesco, Ex Ministro de Educación, Ciencia y Tecnología de Argentina
¿Es la educación superior un agente de transformación social?
 
La educación superior produce y distribuye el conocimiento más importante en la sociedad, y hoy ese conocimiento es la base de un desarrollo social que pueda ser equitativo y competitivo. ¿Qué quiero decir con esto? Para que la economía sea competitiva tiene que basarse en el progreso técnico y en la producción, y dejar de ser competitiva en base a salarios bajos, o depredación de los recursos naturales o inflación, que han sido los recursos clásicos por lo menos en América Latina. Queremos una competitividad genuina, que se base en puestos de trabajo decentes, con mucho valor agregado en la producción y buenos salarios; eso es educación.
 
También necesitamos ciudadanos reflexivos, capaces de tomar decisiones de forma consciente. Una economía competitiva genuinamente y una democracia fuerte exigen una educación de buena calidad y conocimientos puestos a disposición de todos. En eso la educación superior universal tiene un gran papel porque son las universidades las que forman a los científicos, a los técnicos, son las que desarrollan el conocimiento, son las que forman nuestras élites políticas, a los profesores de las escuelas secundarias y a veces a los maestros de primaria. Su papel hoy es más significativo que nunca, porque el conocimiento ocupa un lugar distinto al que ocupaba en el pasado en la transformación social, así que me parece que efectivamente la universidad tiene que cumplir ese papel.
 
 
¿Qué políticas de nivelación se pueden hacer para que la gente de sectores más pobres tenga acceso a la educación superior?
 
Las políticas de nivelación tienen dos grandes dimensiones: la primera es la escuela secundaria. Tenemos que lograr que la escuela secundaria, que hoy es un nivel selectivo y que deja fuera a buena parte de los alumnos que vienen de las familias menos favorecidas, cambie para que todos terminen la secundaria. Para eso necesitamos más becas y buenas escuelas que estén muy bien equipadas para que los jóvenes tengan acceso a una infraestructura que no tienen en casa ni en su comunidad.
 
La segunda dimensión es la economía y la pedagogía. En Argentina hoy, y creo que el caso debe ser mucho más fuerte en otros países, un porcentaje muy alto de los estudiantes de educación superior son la primera generación en su familia que llega a la universidad o a un nivel terciario. Es por eso que las políticas de igualdad tienen que ver con lo material: becas, infraestructuras, equipamiento, acceso a nuevas tecnologías, etc. También hay que trabajar en aspectos más subjetivos, no sólo materiales. Tenemos que lograr que los jóvenes de las familias pobres puedan tener un proyecto de vida que incluya llegar a la educación superior porque ellos mismos a veces no tienen capacidad de proyectarse en la vida con más ambiciones que las que sus condiciones materiales les permiten o que su familia les ha transmitido. Entonces también hay que trabajar en esa parte más subjetiva de los estudiantes y de los profesores para que tengan confianza en la capacidad de aprendizaje de estos jóvenes. En términos de políticas compensatorias insisto, estos dos niveles: lo material y lo simbólico, son importantes.
 
 
¿A qué se debe que Argentina tenga una de las tasas más altas de matrícula en la región?

 
Es un país con una tradición y políticas de equidad social históricamente más altas que otros países de América Latina. Argentina hizo obligatoria la educación primaria en 1884. Se convirtió a la escuela primaria obligatoria en una gran bandera en términos de inclusión social. Hubo políticas que permitieron el crecimiento de los sectores medios, después esos sectores medios demandaron mayor educación; y a pesar de todas las políticas, y de los intentos que hubo de frenar e impedir la masificación y el acceso, la demanda social siempre fue muy fuerte y logró impedir o por lo menos neutralizar todos los intentos de políticas de reducción del acceso, de marginalidad, etc.
 
De cualquier manera no estamos contentos. Pensamos que tenemos que seguir expandiendo el acceso, queremos superar estas tasas de matrícula que tenemos hoy y también mejorar mucho en la eficiencia. Un porcentaje muy alto de jóvenes llegan a la educación superior pero no la terminan. Queremos compararnos con los países más desarrollados. Por eso es que ahora impulsamos fuertes políticas de becas, la creación de nuevas universidades. Pretendemos hacer de la expansión educativa un pilar de esta idea de una sociedad más justa. Así que estamos avanzando en eso.          
 
Juan Carlos Tedesco estudió Ciencias de la Educación en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Ingresó en la UNESCO en 1976 como especialista en política educacional del Proyecto UENSCO/CEPAL "Desarrollo y Educación en América latina y el Caribe", en donde estuvo a cargo de las investigaciones sobre educación y empleo. Desde 1992 hasta 1997 se desempeñó como Director de la Oficina Internacional de Educación de la UNESCO, en Ginebra. Fue Director del IIPE/Unesco, Buenos Aires desde su creación hasta el año 2005. Ocupó la Secretaría de Educación del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de Argentina durante el gobierno de Néstor Kirchner. Fue Ministro de Educación de diciembre del 2007 a julio del 2009.
 
Este artículo está basado en una conversación mantenida con el Secretariado de la GUNI. No es una transcripción literal de la entrevista.

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