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Práctica profesional

      
 La asignatura práctica profesional no se contempla con obligatoriedad en todos los currículos académicos en el país. De hecho, hay carreras cuyos estudiantes no realizan la misma y en otros casos, es opcional, ya sea porque el estudiante decida hacerla o no sin que esto afecte su plan académico o porque puede escoger la misma como proyecto de grado, es decir, en vez de realizar una tesis, un proyecto de I+D (investigación o desarrollo), un minor o un diplomado, escoge realizar prácticas en una empresa. <br/><br/> La realización de la etapa productiva en una empresa se constituye en una gran oportunidad. Para la universidad, porque demuestra al mercado laboral que tipo de profesionales están egresando de la misma y contribuye a crear y afianzar las relaciones universidad - empresa. Para el estudiante, porque se convierte en la primera referencia laboral en su hoja de vida y la primera experiencia donde concilia la academia con las exigencias laborales, es decir, donde aplica lo aprendido a lo largo de cuatro o cinco años a las necesidades y responsabilidades de un cargo.<br/><br/><span style=font-style: italic;>considero que realizar la práctica es una oportunidad que se le brinda al estudiante de conocer el entorno laboral en el cual se desarrollará al momento de obtener su título profesional, además, teniendo en cuenta la experiencia que adquirí a nivel de conocimientos y de entorno laboral, me pareció una buena experiencia</span> , comenta Angélica Romero, egresada del programa de Ingeniería de Sistemas de la Universidad del Norte de Barranquilla, cuya práctica profesional la realizó en el Cerrejón (La Guajira) durante un semestre.<br/><br/>"<span style=font-style: italic;>La práctica es fundamental</span><span style=font-weight: bold; font-style: italic;>, </span><span style=font-style: italic;>pues la teoría aunque es muy importante se queda corta a la hora de afrontar la realidad profesional. La práctica es muy necesaria para uno foguearse, para lanzarse al agua y aprender sobre casos concretos de la vida real, eso es lo que realmente lo forma a uno como profesional, especialmente periodismo</span>"....  "<span style=font-style: italic;>En cuanto a la experiencia en las prácticas en El Tiempo fueron muy enriquecedoras..."</span> comenta Paulo Cepeda, egresado del programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Antioquia, quien realizó su práctica profesional por espacio de un semestre en El Tiempo de la ciudad de Medellín.<br/><span style=font-weight: bold;><br/></span><span style=font-weight: bold;><br/>¿Dónde realizarla?</span><br/><br/> Conseguir donde desarrollar la práctica empresarial no es tarea fácil para todos. En algunos casos, las universidades lo facilitan al tener convenios con empresas las cuales reciben una cantidad determinada de estudiantes, pero en otros casos, son los mismos estudiantes quienes deben encontrar la empresa que les brinde la oportunidad de realizarla. <br/><br/> Para estos casos, son varias las empresas en el país que publican avisos clasificados solicitando practicantes, ya sea en periódicos o en bases empresariales en internet, como por ejemplo el <a target=_blank href=https://www.elempleo.com.co>elempleo.com</a> o en <a target=_blank href=https://www.computrabajo.com.co>computrabajo.com.co</a>. Para estas, como criterios de búsqueda, se sugieren los términos: practicantes, estudiantes y prácticas.<br/><br/> Por otro lado, hay organizaciones que contemplan entre sus programas hacia la comunidad, la recepción de practicantes para su formación laboral. Ejemplos internacionales son el <a target=_blank href=https://www.bancomundial.org/empleos/practicas.htm>Programa de Prácticas</a> que implementa el Banco Mundial, el <a target=_blank href=https://internacional.universia.net/europa/programas-europeos/>Programa Leonardo Da Vinci </a>de la Unión Europea, el Programa de Empleo <a target=_blank href=https://enet.iadb.org/jobs/postdetail.asp?postingid=1147>Invierno</a> y <a target=_blank href=https://enet.iadb.org/jobs/Postdetail.asp?PostingID=1145>Verano</a> del Banco Interamericano de Desarrollo  o el programa <a href=https://internacional.udea.edu.co/practicas-empresariales.html>Study, Work and Travel </a>en Australia.<br/><br/><br/><span style=font-weight: bold;>Duración, reglamentación y pago</span><br/><br/> La duración de la misma es variable, normalmente las mallas académicas que la contempla como obligatoria, le determina una cantidad de horas que pueden ser distribuidas máximo durante el semestre junto a las demás asignaturas o el estudiante puede tomar la decisión de invertir en la misma un semestre completo, sin tener carga académica. Todo depende de las necesidades de la empresa y de los intereses del estudiante.<br/><br/> En lo que respecta a un reconocimiento monetario por la labor realizada, es un aspecto muy relativo. Algunas empresas no reconocen valor alguno (sea salario o transporte) a los practicantes, otras han establecido rubros para los mismos (salario + transporte) que corresponde hasta máximo al 75% del salario mínimo legal vigente (como sucede con el caso de los aprendices del SENA), otras solamente reconocen transporte o solamente salario. <br/><br/>"<span style=font-style: italic;>Las universidades deben crear más alternativas para que los estudiantes no solo se atiborren de teoría sino que puedan comenzar a practicar o a ejercer, a enfrentarse con el mundo real. Y las empresas deben abrir más espacios y asumir con responsabilidad esta función social formadora de profesionales competentes para el país. No deben aprovecharse de los practicantes, como ocurre mucho en todas las profesiones, para ahorrar costos: pagar salarios mínimos a un practicante y explotarlo como a un profesional</span>." comenta Paulo Cepeda,  Comunicador Social y Periodista de la Universidad de Antioquia.<br/><br/> Cada universidad maneja su propio sistema de reglamentación de las prácticas profesionales de sus estudiantes, algunas de ellas contemplan el pago de un salario como opcional, otras si contemplan un reconocimiento salarial obligatorio. Algunas establecen convenios bilaterales universidad-empresa, otras contemplan la firma del contrato de aprendizaje y otras, hacen caso omiso del mismo.<br/><br/> Según los decretos <a target=_blank href=https://www.dafp.gov.co/leyes/D0933003.HTM>933</a>  y <a target=_blank href=https://www.dafp.gov.co/leyes/D2585003.HTM>2585</a> , ambos de 2003 y emanados por el Ministerio de la Protección Social, se reglamente la figura conocida como contrato de aprendizaje, que contempla, entre otros, el que se establece entre la empresa y el estudiante universitario.<br/><br/> Las prácticas de estudiantes universitarios que cumplan con actividades de 24 horas semanales en la empresa y, al mismo tiempo, estén cumpliendo con el desarrollo del pénsum de su carrera profesional o que cursen el semestre de práctica, siempre que la actividad del aprendiz guarde relación con su formación académica.<br/><br/> Cuando las fases lectiva y práctica se realicen en forma simultánea durante el proceso de formación, el reconocimiento de apoyo de sostenimiento mensual se hará en forma proporcional al tiempo de dedicación a cada una de ellas. <br/><br/><br/><span style=font-weight: bold;>Consejos y recomendaciones</span><br/><br/> Para finalizar, consejos y recomendaciones de estudiantes que realizaron su semestre de industria para aquellos que van a realizar, están realizando o quienes apenas comienzan a pensar en hacer su semestre de industria:<br/><br/><span style=font-style: italic;>Mi principal sugerencia es ir dispuestos a aprender. Les recomiendo que tomen esta experiencia como el inicio de su vida profesional, que tomen nota de los procesos de selección de candidatos en los que participen, que no desprecien el entorno laboral en el que se tienen que mover en la empresa que los haya contratado y valoren los conocimientos que se adquieren en el área de trabajo en la cual se desarrolla la práctica</span>. Aconseja Angélica Romero, Ingeniera de Sistemas de la Universidad del Norte, en Barranquilla.<br/><br/>Paulo Cepeda, Comunicador Social y Periodista de la Universidad de Antioquia finaliza:<br/><br/> "<span style=font-style: italic;>Si dan con buenos tutores en las empresas que los aprovechen al máximo. Si la empresa los utiliza para ahorrar costos, para evitar contratar profesionales que eleven la nómina, el practicante no debe contribuir con esta práctica tan aberrante porque cuando él se gradúe será el perjudicado: la misma empresa le dirá que se someta como profesional a un salario mínimo o hasta por debajo del mínimo con el cuento de que "como hay tanto desempleo en el país debe antes agradecerle a la empresa que le brinde la oportunidad de trabajar". No, hay que acabar con esto, se debe denunciar.<br/><br/>Las universidades y sus oficinas que se encargan de conseguir las prácticas deben fortalecerse en ese sentido, es decir, vigilar que las empresas no se aprovechen de los practicantes como un empleado más sino que realmente ejerzan su función formadora de profesionales, que les enseñen, que les corrijan porque aunque les deben exigir compromiso y calidad a los practicantes deben corregirles los errores y no simplemente lavarse las manos despidiéndolos. Esto último sucede porque muchas empresas le asignan un tutor, pero este no cumple su función de supervisar el trabajo del practicante. Los ministerios de Educación y la Protección Social deben regular esto y sancionar a las empresas que no cumplan con esta función formadora</span>". <br/><br/><br/><span style=font-weight: bold;>Más de 300.000 aprendices beneficiados con el contrato de aprendizaje<br/><br/></span><font size=1 style=font-family: trebuchet,trebuchet ms;>Fuente: Casa de Nariño</font><span style=font-weight: bold;><br/><br/></span><br/>Desde agosto de 2002 a mayo de este año 303.114 estudiantes de formación superior del país han logrado acceder al Contrato de Aprendizaje, con lo cual el SENA sobrepasa la meta planteada por el Gobierno Nacional de beneficiar con esta figura a 288.578 personas durante el cuatrienio.<br/><br/> Estos contratos de aprendizaje han sido posibles gracias a los 89.785 espacios de práctica laboral que han abierto 21.531 empresas del país, lo que se denomina cuotas reguladas y las cuales son reportadas al SENA.<br/><br/> Dichas cuotas o espacios de práctica representan la proporción de aprendices con los que cada una de las empresas puede contar, de acuerdo con el número de trabajadores en sus nóminas.<br/><br/> Por ejemplo: las empresas que poseen entre 15 y 20 empleados deben tener un aprendiz. Las que tengan menos de 10 trabajadores podrán voluntariamente contar con uno. Si una empresa tiene 50 empleados debe tener 3 aprendices. Es decir, uno por cada 20. Y uno más por la fracción de 10 empleados.<br/><br/> En un gran porcentaje los estudiantes luego de sus prácticas son contratados definitivamente por la empresa. <br/><br/> Si el empresario no desea abrir ese cupo tiene que pagar una suma por cada aprendiz que deje de contratar; estos recursos van al Fondo Emprender, el cual está destinado a apoyar la creación de nuevas empresas con capital semilla. <br/><br/> El número de horas que el estudiante permanezca haciendo sus prácticas, es concertado entre los empresarios y el estudiante. Este puede comprender 20 horas, 30 ó hasta 48, de acuerdo a las necesidades empresariales. Cabe destacar que 48 horas semanales, es el tiempo que un trabajador promedio permanece en su empresa. <br/><br/> Durante la etapa lectiva, el joven recibe de la empresa un apoyo de sostenimiento mensual equivalente al 50 por ciento de un salario mínimo mensual vigente. Ese apoyo durante la fase práctica es del 75 por ciento de un salario mínimo mensual legal vigente. <br/><br/> En la fase práctica el aprendiz es afiliado en riesgos profesionales por la Administradora de Riesgos Profesionales (ARP), que cubre la empresa. <br/><br/> En materia de salud, durante las fases lectiva y práctica, el aprendiz está cubierto por el Sistema de Seguridad Social en Salud -conforme al régimen de trabajadores independientes-, a cargo de la empresa patrocinadora en los términos, condiciones y beneficios que define la Ley. <br/><br/> Durante la reforma laboral del segundo semestre de 2002, propuesta por la administración del presidente Ã?lvaro Uribe Vélez, el Contrato de Aprendizaje tuvo algunos cambios, para que el beneficio no solo llegue a los estudiantes del SENA sino se extienda a alumnos de últimos semestres de otras instituciones de formación superior, entre otras reformas que permiten mejorar la relación entre aprendices y empresarios.<br/><br/><span style=font-weight: bold;><br/>Aprendices en la red</span><br/><br/> El SENA diseñó el sitio Web <a target=_blank href=https://caprendizaje.sena.edu.co/>Sistema de Información de Gestión Virtual de Aprendices</a>, en donde los empresarios del país pueden conocer de primera mano el listado de aprendices disponibles para realizar Contrato de Aprendizaje a través de un nuevo aplicativo virtual.<br/><br/> En este nuevo sistema, los empleadores de todo el país pueden registrar el perfil requerido por la empresa y estar al tanto del estado en que se encuentran con relación al cumplimiento de la cuota de aprendices asignada. Con esta aplicación virtual el SENA busca facilitar la intermediación, entre aprendices y empleadores, de tal manera que las empresas cumplan con su cuota mínima obligatoria de aprendices contratados y en el caso de los alumnos en formación, consigan el Contrato de Aprendizaje.<br/><br/> Por su parte los alumnos del SENA podrán ingresar a esta herramienta desde cualquier centro de formación de la entidad de todo el país y registrarse como aprendices disponibles, consultar las empresas que los están requiriendo, modificar sus datos y además gestionar la consecución de su Contrato de Aprendizaje.<br/><br/>
 La asignatura práctica profesional no se contempla con obligatoriedad en todos los currículos académicos en el país. De hecho, hay carreras cuyos estudiantes no realizan la misma y en otros casos, es opcional, ya sea porque el estudiante decida hacerla o no sin que esto afecte su plan académico o porque puede escoger la misma como proyecto de grado, es decir, en vez de realizar una tesis, un proyecto de I+D (investigación o desarrollo), un minor o un diplomado, escoge realizar prácticas en una empresa.

La realización de la etapa productiva en una empresa se constituye en una gran oportunidad. Para la universidad, porque demuestra al mercado laboral que tipo de profesionales están egresando de la misma y contribuye a crear y afianzar las relaciones universidad - empresa. Para el estudiante, porque se convierte en la primera referencia laboral en su hoja de vida y la primera experiencia donde concilia la academia con las exigencias laborales, es decir, donde aplica lo aprendido a lo largo de cuatro o cinco años a las necesidades y responsabilidades de un cargo.

"considero que realizar la práctica es una oportunidad que se le brinda al estudiante de conocer el entorno laboral en el cual se desarrollará al momento de obtener su título profesional, además, teniendo en cuenta la experiencia que adquirí a nivel de conocimientos y de entorno laboral, me pareció una buena experiencia" , comenta Angélica Romero, egresada del programa de Ingeniería de Sistemas de la Universidad del Norte de Barranquilla, cuya práctica profesional la realizó en el Cerrejón (La Guajira) durante un semestre.

"La práctica es fundamental, pues la teoría aunque es muy importante se queda corta a la hora de afrontar la realidad profesional. La práctica es muy necesaria para uno foguearse, para lanzarse al agua y aprender sobre casos concretos de la vida real, eso es lo que realmente lo forma a uno como profesional, especialmente periodismo"....  "En cuanto a la experiencia en las prácticas en El Tiempo fueron muy enriquecedoras..." comenta Paulo Cepeda, egresado del programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Antioquia, quien realizó su práctica profesional por espacio de un semestre en El Tiempo de la ciudad de Medellín.


¿Dónde realizarla?


Conseguir donde desarrollar la práctica empresarial no es tarea fácil para todos. En algunos casos, las universidades lo facilitan al tener convenios con empresas las cuales reciben una cantidad determinada de estudiantes, pero en otros casos, son los mismos estudiantes quienes deben encontrar la empresa que les brinde la oportunidad de realizarla.

Para estos casos, son varias las empresas en el país que publican avisos clasificados solicitando practicantes, ya sea en periódicos o en bases empresariales en internet, como por ejemplo el elempleo.com o en computrabajo.com.co. Para estas, como criterios de búsqueda, se sugieren los términos: practicantes, estudiantes y prácticas.

Por otro lado, hay organizaciones que contemplan entre sus programas hacia la comunidad, la recepción de practicantes para su formación laboral. Ejemplos internacionales son el Programa de Prácticas que implementa el Banco Mundial, el Programa Leonardo Da Vinci de la Unión Europea, el Programa de Empleo Invierno y Verano del Banco Interamericano de Desarrollo  o el programa Study, Work and Travel en Australia.


Duración, reglamentación y pago

La duración de la misma es variable, normalmente las mallas académicas que la contempla como obligatoria, le determina una cantidad de horas que pueden ser distribuidas máximo durante el semestre junto a las demás asignaturas o el estudiante puede tomar la decisión de invertir en la misma un semestre completo, sin tener carga académica. Todo depende de las necesidades de la empresa y de los intereses del estudiante.

En lo que respecta a un reconocimiento monetario por la labor realizada, es un aspecto muy relativo. Algunas empresas no reconocen valor alguno (sea salario o transporte) a los practicantes, otras han establecido rubros para los mismos (salario + transporte) que corresponde hasta máximo al 75% del salario mínimo legal vigente (como sucede con el caso de los aprendices del SENA), otras solamente reconocen transporte o solamente salario.

"Las universidades deben crear más alternativas para que los estudiantes no solo se atiborren de teoría sino que puedan comenzar a practicar o a ejercer, a enfrentarse con el mundo real. Y las empresas deben abrir más espacios y asumir con responsabilidad esta función social formadora de profesionales competentes para el país. No deben aprovecharse de los practicantes, como ocurre mucho en todas las profesiones, para ahorrar costos: pagar salarios mínimos a un practicante y explotarlo como a un profesional." comenta Paulo Cepeda,  Comunicador Social y Periodista de la Universidad de Antioquia.

Cada universidad maneja su propio sistema de reglamentación de las prácticas profesionales de sus estudiantes, algunas de ellas contemplan el pago de un salario como opcional, otras si contemplan un reconocimiento salarial obligatorio. Algunas establecen convenios bilaterales universidad-empresa, otras contemplan la firma del contrato de aprendizaje y otras, hacen caso omiso del mismo.

Según los decretos 933  y 2585 , ambos de 2003 y emanados por el Ministerio de la Protección Social, se reglamente la figura conocida como contrato de aprendizaje, que contempla, entre otros, el que se establece entre la empresa y el estudiante universitario.

"Las prácticas de estudiantes universitarios que cumplan con actividades de 24 horas semanales en la empresa y, al mismo tiempo, estén cumpliendo con el desarrollo del pénsum de su carrera profesional o que cursen el semestre de práctica, siempre que la actividad del aprendiz guarde relación con su formación académica".

"Cuando las fases lectiva y práctica se realicen en forma simultánea durante el proceso de formación, el reconocimiento de apoyo de sostenimiento mensual se hará en forma proporcional al tiempo de dedicación a cada una de ellas".


Consejos y recomendaciones

Para finalizar, consejos y recomendaciones de estudiantes que realizaron su semestre de industria para aquellos que van a realizar, están realizando o quienes apenas comienzan a pensar en hacer su semestre de industria:

"Mi principal sugerencia es ir dispuestos a aprender. Les recomiendo que tomen esta experiencia como el inicio de su vida profesional, que tomen nota de los procesos de selección de candidatos en los que participen, que no desprecien el entorno laboral en el que se tienen que mover en la empresa que los haya contratado y valoren los conocimientos que se adquieren en el área de trabajo en la cual se desarrolla la práctica". Aconseja Angélica Romero, Ingeniera de Sistemas de la Universidad del Norte, en Barranquilla.

Paulo Cepeda, Comunicador Social y Periodista de la Universidad de Antioquia finaliza:

"Si dan con buenos tutores en las empresas que los aprovechen al máximo. Si la empresa los utiliza para ahorrar costos, para evitar contratar profesionales que eleven la nómina, el practicante no debe contribuir con esta práctica tan aberrante porque cuando él se gradúe será el perjudicado: la misma empresa le dirá que se someta como profesional a un salario mínimo o hasta por debajo del mínimo con el cuento de que "como hay tanto desempleo en el país debe antes agradecerle a la empresa que le brinde la oportunidad de trabajar". No, hay que acabar con esto, se debe denunciar.

Las universidades y sus oficinas que se encargan de conseguir las prácticas deben fortalecerse en ese sentido, es decir, vigilar que las empresas no se aprovechen de los practicantes como un empleado más sino que realmente ejerzan su función formadora de profesionales, que les enseñen, que les corrijan porque aunque les deben exigir compromiso y calidad a los practicantes deben corregirles los errores y no simplemente lavarse las manos despidiéndolos. Esto último sucede porque muchas empresas le asignan un tutor, pero este no cumple su función de supervisar el trabajo del practicante. Los ministerios de Educación y la Protección Social deben regular esto y sancionar a las empresas que no cumplan con esta función formadora
".


Más de 300.000 aprendices beneficiados con el contrato de aprendizaje

Fuente: Casa de Nariño


Desde agosto de 2002 a mayo de este año 303.114 estudiantes de formación superior del país han logrado acceder al Contrato de Aprendizaje, con lo cual el SENA sobrepasa la meta planteada por el Gobierno Nacional de beneficiar con esta figura a 288.578 personas durante el cuatrienio.

Estos contratos de aprendizaje han sido posibles gracias a los 89.785 espacios de práctica laboral que han abierto 21.531 empresas del país, lo que se denomina cuotas reguladas y las cuales son reportadas al SENA.

Dichas cuotas o espacios de práctica representan la proporción de aprendices con los que cada una de las empresas puede contar, de acuerdo con el número de trabajadores en sus nóminas.

Por ejemplo: las empresas que poseen entre 15 y 20 empleados deben tener un aprendiz. Las que tengan menos de 10 trabajadores podrán voluntariamente contar con uno. Si una empresa tiene 50 empleados debe tener 3 aprendices. Es decir, uno por cada 20. Y uno más por la fracción de 10 empleados.

En un gran porcentaje los estudiantes luego de sus prácticas son contratados definitivamente por la empresa.

Si el empresario no desea abrir ese cupo tiene que pagar una suma por cada aprendiz que deje de contratar; estos recursos van al Fondo Emprender, el cual está destinado a apoyar la creación de nuevas empresas con capital semilla.

El número de horas que el estudiante permanezca haciendo sus prácticas, es concertado entre los empresarios y el estudiante. Este puede comprender 20 horas, 30 ó hasta 48, de acuerdo a las necesidades empresariales. Cabe destacar que 48 horas semanales, es el tiempo que un trabajador promedio permanece en su empresa.

Durante la etapa lectiva, el joven recibe de la empresa un apoyo de sostenimiento mensual equivalente al 50 por ciento de un salario mínimo mensual vigente. Ese apoyo durante la fase práctica es del 75 por ciento de un salario mínimo mensual legal vigente.

En la fase práctica el aprendiz es afiliado en riesgos profesionales por la Administradora de Riesgos Profesionales (ARP), que cubre la empresa.

En materia de salud, durante las fases lectiva y práctica, el aprendiz está cubierto por el Sistema de Seguridad Social en Salud -conforme al régimen de trabajadores independientes-, a cargo de la empresa patrocinadora en los términos, condiciones y beneficios que define la Ley.

Durante la reforma laboral del segundo semestre de 2002, propuesta por la administración del presidente Ã?lvaro Uribe Vélez, el Contrato de Aprendizaje tuvo algunos cambios, para que el beneficio no solo llegue a los estudiantes del SENA sino se extienda a alumnos de últimos semestres de otras instituciones de formación superior, entre otras reformas que permiten mejorar la relación entre aprendices y empresarios.


Aprendices en la red


El SENA diseñó el sitio Web Sistema de Información de Gestión Virtual de Aprendices, en donde los empresarios del país pueden conocer de "primera mano" el listado de aprendices disponibles para realizar Contrato de Aprendizaje a través de un nuevo aplicativo virtual.

En este nuevo sistema, los empleadores de todo el país pueden registrar el perfil requerido por la empresa y estar al tanto del estado en que se encuentran con relación al cumplimiento de la cuota de aprendices asignada. Con esta aplicación virtual el SENA busca facilitar la intermediación, entre aprendices y empleadores, de tal manera que las empresas cumplan con su cuota mínima obligatoria de aprendices contratados y en el caso de los alumnos en formación, consigan el Contrato de Aprendizaje.

Por su parte los alumnos del SENA podrán ingresar a esta herramienta desde cualquier centro de formación de la entidad de todo el país y registrarse como aprendices disponibles, consultar las empresas que los están requiriendo, modificar sus datos y además gestionar la consecución de su Contrato de Aprendizaje.

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