text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

Estrategias para la transición de los jóvenes de la escuela al mundo del trabajo

      
Las políticas se concentran en lazos más estrechos entre la oferta y la demanda del mercado de trabajo, y transfieren más responsabilidad al sector privado. Este artículo destaca las principales direcciones de las nuevas recomendaciones de política internacional.<br/><br/> Las recomendaciones internacionales de política en materia de educación técnica y profesional se pueden agrupar de la manera siguiente:<br/><br/> • Mejorar la coordinación. En muchos países, la adquisición de competencias profesionales implica a varios órganos gubernamentales, además de los ministerios de educación. La diversidad de proveedores públicos a veces conduce a la duplicación y la poca eficiencia.<br/><br/> • La creación de mecanismos y estructuras de coordinación es un intento para abordar este problema.<br/><br/> • Aumentar y mejorar los proveedores privados. En países como Filipinas, las instituciones privadas ya ofrecen servicios a la gran mayoría de estudiantes de la educación profesional. Sin embargo, incluso en estos países se requieren nuevas medidas para consolidar la contribución del sector privado al conjunto del sistema de formación. Además de ofrecer reconocimiento a los proveedores privados, el desarrollo de medidas de control de calidad -incluyendo procedimientos de acreditación y marcos de referencia de calificación - son esenciales para promover un entorno favorable.<br/><br/> • Introducir nuevos métodos de financiación. Los programas de bonos o vales, implementados en países como Australia y Filipinas, han cambiado significativamente la situación, pues hay mayor competencia entre los proveedores y más opciones para los estudiantes. Cada vez más se utilizan licitaciones para mejorar la eficiencia en la asignación de los fondos públicos.<br/><br/> • Promover modalidades de formación en alternancia. La introducción de la formación profesional en alternancia ayuda a aproximar la oferta al lugar de trabajo. Muchos países han introducido recientemente diferentes programas de aprendizaje y estos intentos de consolidar la transición de la juventud pueden conducir a cambios significativos en la oferta de pasarelas profesionales en el futuro. <br/><br/> • Formular políticas de aprendizaje a lo largo de toda la vida. Como parte del aprendizaje a lo largo de toda la vida, se está prestando más atención a las políticas que permiten pasar a programas de nivel de educación superior a quienes poseen calificaciones profesionales.<br/><br/> • Adquirir competencias. Si bien no siempre claramente expresada, la preocupación por la mejora de las competencias, es decir, la ampliación e intensificación de la polivalencia, parece inspirar cada vez más el debate sobre la reforma de la educación técnica y profesional. Consideradas principalmente como contribuyentes a mejorar la productividad de la fuerza de trabajo y la competitividad internacional de la economía, esta tendencia también hace que sea posible mejorar la transición de los jóvenes al mundo del trabajo y su participación en el aprendizaje a lo largo de toda la vida. Hay también mayor conciencia de la necesidad de que la educación profesional ofrezca competencias generales. <br/><br/> • Ofrecer cursos de educación no formal. Se ha implementado un número creciente de iniciativas para ofrecer formación no formal a quienes han dejado la escuela careciendo de competencias para el trabajo. Estos cursos permiten que los educandos puedan reincorporarse a los programas regulares de educación técnica y profesional. Muchos países de Ã?frica y Asia han iniciado exitosamente programas de formación específicos para el sector informal de la economía. Dado que éste desempeña un papel importante en la absorción de una fuerza de trabajo joven y poco calificada, los programas de formación con grupos objetivo bien definidos pueden ser útiles para proteger de la pobreza a los jóvenes desfavorecidos. Sin embargo, la experiencia también muestra que la formación sola es insuficiente para mejorar la productividad en el sector informal. Se necesitan intervenciones más amplias para implementar paquetes de apoyo integrados y eficaces, que incluyan servicios tales como microcrédito y apoyo en mercadotecnia. <br/><br/> • Comprender la naturaleza exacta del desempleo de la juventud y lograr la combinación adecuada de factores estructurales es crucial para formular políticas exitosas. Además de lograr una combinación eficaz de estrategias de educación profesional, la experiencia muestra que los países también pueden confiar en programas del mercado de trabajo. Este tendencia ilustra que la mejora de los procesos de transición y las perspectivas de empleo de los jóvenes requiere de una estrecha articulación entre políticas de educación y políticas de los mercados de trabajo.<br/><br style=font-weight: bold;/><span style=font-weight: bold;> * David Atchoarena</span><br/> d.atchoarena@iiep.unesco.org<br/><span style=font-style: italic;> Este artículo se basa en un estudio del IIPE: Strengthening institutional and technical aspects of technical and vocational education and training in the Netherlands partner countries [Fortalecer los aspectos institucionales y técnicos de la educación y formación técnica y profesional en los países socios de los Países Bajos]. Lo emprendió David Atchoarena para el Ministerio de Relaciones Exteriores de los Países Bajos en 2006/07, en colaboración con Michelle Phillips y Keith Holmes. </span><br/><br/>
Las políticas se concentran en lazos más estrechos entre la oferta y la demanda del mercado de trabajo, y transfieren más responsabilidad al sector privado. Este artículo destaca las principales direcciones de las nuevas recomendaciones de política internacional.

Las recomendaciones internacionales de política en materia de educación técnica y profesional se pueden agrupar de la manera siguiente:

• Mejorar la coordinación. En muchos países, la adquisición de competencias profesionales implica a varios órganos gubernamentales, además de los ministerios de educación. La diversidad de proveedores públicos a veces conduce a la duplicación y la poca eficiencia.

• La creación de mecanismos y estructuras de coordinación es un intento para abordar este problema.

• Aumentar y mejorar los proveedores privados. En países como Filipinas, las instituciones privadas ya ofrecen servicios a la gran mayoría de estudiantes de la educación profesional. Sin embargo, incluso en estos países se requieren nuevas medidas para consolidar la contribución del sector privado al conjunto del sistema de formación. Además de ofrecer reconocimiento a los proveedores privados, el desarrollo de medidas de control de calidad -incluyendo procedimientos de acreditación y marcos de referencia de calificación - son esenciales para promover un entorno favorable.

• Introducir nuevos métodos de financiación. Los programas de bonos o vales, implementados en países como Australia y Filipinas, han cambiado significativamente la situación, pues hay mayor competencia entre los proveedores y más opciones para los estudiantes. Cada vez más se utilizan licitaciones para mejorar la eficiencia en la asignación de los fondos públicos.

• Promover modalidades de formación en alternancia. La introducción de la formación profesional en alternancia ayuda a aproximar la oferta al lugar de trabajo. Muchos países han introducido recientemente diferentes programas de aprendizaje y estos intentos de consolidar la transición de la juventud pueden conducir a cambios significativos en la oferta de pasarelas profesionales en el futuro.

• Formular políticas de aprendizaje a lo largo de toda la vida. Como parte del aprendizaje a lo largo de toda la vida, se está prestando más atención a las políticas que permiten pasar a programas de nivel de educación superior a quienes poseen calificaciones profesionales.

• Adquirir competencias. Si bien no siempre claramente expresada, la preocupación por la mejora de las competencias, es decir, la ampliación e intensificación de la polivalencia, parece inspirar cada vez más el debate sobre la reforma de la educación técnica y profesional. Consideradas principalmente como contribuyentes a mejorar la productividad de la fuerza de trabajo y la competitividad internacional de la economía, esta tendencia también hace que sea posible mejorar la transición de los jóvenes al mundo del trabajo y su participación en el aprendizaje a lo largo de toda la vida. Hay también mayor conciencia de la necesidad de que la educación profesional ofrezca competencias generales.

• Ofrecer cursos de educación no formal. Se ha implementado un número creciente de iniciativas para ofrecer formación no formal a quienes han dejado la escuela careciendo de competencias para el trabajo. Estos cursos permiten que los educandos puedan reincorporarse a los programas regulares de educación técnica y profesional. Muchos países de Ã?frica y Asia han iniciado exitosamente programas de formación específicos para el sector informal de la economía. Dado que éste desempeña un papel importante en la absorción de una fuerza de trabajo joven y poco calificada, los programas de formación con grupos objetivo bien definidos pueden ser útiles para proteger de la pobreza a los jóvenes desfavorecidos. Sin embargo, la experiencia también muestra que la formación sola es insuficiente para mejorar la productividad en el sector informal. Se necesitan intervenciones más amplias para implementar paquetes de apoyo integrados y eficaces, que incluyan servicios tales como microcrédito y apoyo en mercadotecnia.

• Comprender la naturaleza exacta del desempleo de la juventud y lograr la combinación adecuada de factores estructurales es crucial para formular políticas exitosas. Además de lograr una combinación eficaz de estrategias de educación profesional, la experiencia muestra que los países también pueden confiar en programas del mercado de trabajo. Este tendencia ilustra que la mejora de los procesos de transición y las perspectivas de empleo de los jóvenes requiere de una estrecha articulación entre políticas de educación y políticas de los mercados de trabajo.

* David Atchoarena
d.atchoarena@iiep.unesco.org
Este artículo se basa en un estudio del IIPE: Strengthening institutional and technical aspects of technical and vocational education and training in the Netherlands partner countries [Fortalecer los aspectos institucionales y técnicos de la educación y formación técnica y profesional en los países socios de los Países Bajos]. Lo emprendió David Atchoarena para el Ministerio de Relaciones Exteriores de los Países Bajos en 2006/07, en colaboración con Michelle Phillips y Keith Holmes.

  • Fuente:

Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.