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Estudios en el exterior crean atracción laboral

      
Si usted analiza someramente la hoja de vida de cualquier directivo de una empresa del sector privado, lo primero que encuentra son sus estudios en el extranjero.<br/><br/> Especializaciones, maestrías y doctorados hacen parte de la 'idolatría' por la formación en distintas instituciones universitarias de talla mundial.<br/><br/> Acaso, cabría la pregunta, ¿en Colombia no existen universidades de calidad para formar apropiadamente a los líderes empresariales? Si las hay, y de mucho prestigio, como es el caso de los Andes, el Icesi, la Universidad de Antioquia, la Nacional, y muchas otras, pero prepararse fuera del país genera varios valores agregados que aprecian mucho las compañías, inclusive el mismo sector público, que ahora busca talentos con nuevas visiones y criterios.<br/><br/> Al estudiar en el exterior, dice María Lut Siza Pinto, -coordinadora del programa de Inglés e Intermediación Laboral de Colfuturo-, el solo hecho de dominar otro idioma es una ganancia. Pero además, cursar un posgrado fuera del país le permite al estudiante interactuar con profesionales de distintas partes del mundo, relacionarse con personas de diferentes culturas y conocer el funcionamiento de entidades foráneas.<br/><br/> En un contexto globalizado, donde la frontera de los negocios ha quedado prácticamente abolida, la construcción de redes sociales es quizás tan importante como obtener un título académico. Y estas comunidades ya dejaron de ser exclusivas del ámbito local y han pasado a ser universales.<br/><br/><span style=font-weight: bold;><br/>Calidad académica</span><br/><br/>De modo que, un profesional con estudios en el exterior tiene más puntos a su favor, pues para las corporaciones un jefe de división, un vicepresidente o un directivo del más alto rango debe tener una noción global de los negocios.<br/><br/> Sin embargo hay que dejar claro que lo que hace mejor el perfil es la idoneidad de la institución y el estudio que se cursó en el extranjero y no el simple hecho de haberse capacitado fuera.<br/><br/> "Es necesario tener cuidado con la calidad académica del posgrado que se elige. En Colfuturo sólo apoyamos programas de alta calidad en universidades reconocidas y bien 'rankeadas', lo que garantiza la buena preparación de nuestros beneficiarios", afirma Siza Pinto.<br/><br/> Aunque Colfuturo es apenas una muestra de los colombianos que cursan posgrados en el exterior, en los últimos 14 años esta institución ha apoyado a 1.425 profesionales de 5.408 solicitudes recibidas.<br/><br/> La mayoría de ellos están en cargos directivos del sector público y privado como Andrés Flórez Villegas, director del Fogafin; Catalina Ortiz Lalinde, directora Ejecutiva de la Fundación Terpel; Tatiana María Orozco, directora ejecutiva de Probarranquilla; Daniel Umaña Echavarria, director de Compras de la Drummond; Dolly Murcia, abogada de Vicepresidencia Jurídica en el Banco de Crédito; Julio Torres, director de Crédito Público del ministerio de Hacienda; Juan Carlos Rivas, director Musical de la Fundación Batuta; Nelson Obregón Neira, director de Maestría en Hidrosistemas de la Universidad Javeriana y Roberto Junguito, presidente de Aerorepública.<br/><br/><br/><span style=font-weight: bold;>Las más solicitadas</span><br/><br/>Ã?reas administrativas y de negocios son las de mayor demanda. Le siguen ingenierías, derecho y relaciones internacionales, lo que no implica que otras ramas del conocimiento como la docencia, el medio ambiente, las estadísticas y la antropología no hayan cobrado interés, sobre todo en los últimos años.<br/><br/> La publicidad y el mercadeo también hacen parte de la avalancha de solicitudes en las universidades internacionales, a pesar de que la oferta es limitada. "Lo que más se busca por no existir suficiente oferta en el país son los doctorados, especialmente en el área de ciencias básicas", precisa Siza Pinto.<br/><br/> Estas áreas son solicitadas por quienes se quieren dedicar a la investigación y a la docencia, renglón en el cual el país, por mucho tiempo, no le dio la suficiente prioridad. Con el nuevo enfoque de educación promovido por la ministra del ramo, Cecilia María Vélez, se ha despertado un gran interés y son muchos los requerimientos que se hacen a las universidades internacionales.<br/><br/> Si bien existe una gran gama de oportunidades pasando por Japón, Israel, China y la India, los colombianos tienen predilección para formarse en los Estados Unidos y el Reino Unido. Las universidades más solicitadas son LSE (London School of Economics) en Inglaterra y Columbia, Harvard, MIT (Massachusetts Institute and Tecnology) y Gergetown, en Estados Unidos.<br/><br/><br/><span style=font-weight: bold;>Tarea pendiente</span><br/><br/>Pero el trecho por recorrer en materia de cobertura y equidad es largo. Según un informe del Instituto de Educación Superior de América Latina y el Caribe, el 60 por ciento de las matrículas en carreras técnicas como informática, ingeniería y agroindustria- se concentra en tres países: Brasil, México y Argentina. Es necesario precisar que esto obedece, en parte, al número de la población.<br/><br/> Sin embargo, la misma entidad advierte que desde el punto de vista demográfico, son Argentina, Panamá y Venezuela los estados con mayor población universitaria, aunque muchos de los egresados estudian carreras que no van de acuerdo con la demanda.<br/><br/> Este es un grave problema advierte Horacio de Martini, director regional de la firma de reclutamiento Manpower, lo que indica que América Latina no ha comprendido en toda su dimensión las características del mundo globalizado.<br/><br/> Pero también influyen factores estructurales: muchos de los estudiantes de carreras tecnológicas no tienen el suficiente tiempo (trabajan y estudian), las universidades tienen vacantes que no se llenan por costos y los programas no avanzan con la misma rapidez de la tecnología. Así es como surge un divorcio entre la oferta laboral y los requerimientos del mercado.<br/><br/> Las nuevas generaciones Si bien Colombia no aparece en los tres primeros lugares del ranking regional de población universitaria con estudios superiores, el talento nacional y los ejecutivos son reconocidos internacionalmente.<br/><br/> Las mismas universidades, son conscientes de ello, y cada día profundizan más en los temas de alta dirección, liderazgo y ajustan sus programas a las necesidades del mundo globalizado.<br/><br/> Los esfuerzos, de todas maneras, siguen siendo insuficientes, entre otras cosas, porque por la situación económica es mucho el potencial que no tiene acceso a la educación de calidad.<br/><br/> Francisco Piedrahita, rector del Icesi, sostiene que "el país necesita que la nueva generación de dirigentes en la industria, el comercio y los servicios, cuente, no sólo con los conocimientos más avanzados en las disciplinas administrativas, sino con las competencias profesionales requeridas para enfrentar grandes retos y oportunidades".<br/><br/> El Icesi, por ejemplo, tiene un convenio con la Universidad de Tulane New Orleáns- para diseñar módulos y planes de estudio innovadores, con las metodologías más novedosas y con clara orientación internacional.<br/><br/> Y no saber inglés ya no tiene disculpas. Quién no lo domine está por fuera del mercado de calidad. Es una herramienta insustituible, indispensable para el éxito, afirma José Manuel Acosta, de Human Capital Consulting. Tan es así, que el propio ministerio de Educación lo tiene como una competencia fundamental.<br/><br/> "La introducción de la enseñanza de un idioma está directamente relacionada con el desempeño académico y responde a tres necesidades: manejo de otras áreas del currículo, la exigencia de las universidades para poder realizar estudios superiores y las exigencias del mercado laboral, en lo tecnológico, lo científico y lo cultural", sostiene Ricardo Romero, consultor en políticas para la enseñanza de este idioma.<br/><br/>
Si usted analiza someramente la hoja de vida de cualquier directivo de una empresa del sector privado, lo primero que encuentra son sus estudios en el extranjero.

Especializaciones, maestrías y doctorados hacen parte de la 'idolatría' por la formación en distintas instituciones universitarias de talla mundial.

Acaso, cabría la pregunta, ¿en Colombia no existen universidades de calidad para formar apropiadamente a los líderes empresariales? Si las hay, y de mucho prestigio, como es el caso de los Andes, el Icesi, la Universidad de Antioquia, la Nacional, y muchas otras, pero prepararse fuera del país genera varios valores agregados que aprecian mucho las compañías, inclusive el mismo sector público, que ahora busca talentos con nuevas visiones y criterios.

Al estudiar en el exterior, dice María Lut Siza Pinto, -coordinadora del programa de Inglés e Intermediación Laboral de Colfuturo-, el solo hecho de dominar otro idioma es una ganancia. Pero además, cursar un posgrado fuera del país le permite al estudiante interactuar con profesionales de distintas partes del mundo, relacionarse con personas de diferentes culturas y conocer el funcionamiento de entidades foráneas.

En un contexto globalizado, donde la frontera de los negocios ha quedado prácticamente abolida, la construcción de redes sociales es quizás tan importante como obtener un título académico. Y estas comunidades ya dejaron de ser exclusivas del ámbito local y han pasado a ser universales.


Calidad académica


De modo que, un profesional con estudios en el exterior tiene más puntos a su favor, pues para las corporaciones un jefe de división, un vicepresidente o un directivo del más alto rango debe tener una noción global de los negocios.

Sin embargo hay que dejar claro que lo que hace mejor el perfil es la idoneidad de la institución y el estudio que se cursó en el extranjero y no el simple hecho de haberse capacitado fuera.

"Es necesario tener cuidado con la calidad académica del posgrado que se elige. En Colfuturo sólo apoyamos programas de alta calidad en universidades reconocidas y bien 'rankeadas', lo que garantiza la buena preparación de nuestros beneficiarios", afirma Siza Pinto.

Aunque Colfuturo es apenas una muestra de los colombianos que cursan posgrados en el exterior, en los últimos 14 años esta institución ha apoyado a 1.425 profesionales de 5.408 solicitudes recibidas.

La mayoría de ellos están en cargos directivos del sector público y privado como Andrés Flórez Villegas, director del Fogafin; Catalina Ortiz Lalinde, directora Ejecutiva de la Fundación Terpel; Tatiana María Orozco, directora ejecutiva de Probarranquilla; Daniel Umaña Echavarria, director de Compras de la Drummond; Dolly Murcia, abogada de Vicepresidencia Jurídica en el Banco de Crédito; Julio Torres, director de Crédito Público del ministerio de Hacienda; Juan Carlos Rivas, director Musical de la Fundación Batuta; Nelson Obregón Neira, director de Maestría en Hidrosistemas de la Universidad Javeriana y Roberto Junguito, presidente de Aerorepública.


Las más solicitadas

Ã?reas administrativas y de negocios son las de mayor demanda. Le siguen ingenierías, derecho y relaciones internacionales, lo que no implica que otras ramas del conocimiento como la docencia, el medio ambiente, las estadísticas y la antropología no hayan cobrado interés, sobre todo en los últimos años.

La publicidad y el mercadeo también hacen parte de la avalancha de solicitudes en las universidades internacionales, a pesar de que la oferta es limitada. "Lo que más se busca por no existir suficiente oferta en el país son los doctorados, especialmente en el área de ciencias básicas", precisa Siza Pinto.

Estas áreas son solicitadas por quienes se quieren dedicar a la investigación y a la docencia, renglón en el cual el país, por mucho tiempo, no le dio la suficiente prioridad. Con el nuevo enfoque de educación promovido por la ministra del ramo, Cecilia María Vélez, se ha despertado un gran interés y son muchos los requerimientos que se hacen a las universidades internacionales.

Si bien existe una gran gama de oportunidades pasando por Japón, Israel, China y la India, los colombianos tienen predilección para formarse en los Estados Unidos y el Reino Unido. Las universidades más solicitadas son LSE (London School of Economics) en Inglaterra y Columbia, Harvard, MIT (Massachusetts Institute and Tecnology) y Gergetown, en Estados Unidos.


Tarea pendiente

Pero el trecho por recorrer en materia de cobertura y equidad es largo. Según un informe del Instituto de Educación Superior de América Latina y el Caribe, el 60 por ciento de las matrículas en carreras técnicas como informática, ingeniería y agroindustria- se concentra en tres países: Brasil, México y Argentina. Es necesario precisar que esto obedece, en parte, al número de la población.

Sin embargo, la misma entidad advierte que desde el punto de vista demográfico, son Argentina, Panamá y Venezuela los estados con mayor población universitaria, aunque muchos de los egresados estudian carreras que no van de acuerdo con la demanda.

Este es un grave problema advierte Horacio de Martini, director regional de la firma de reclutamiento Manpower, lo que indica que América Latina no ha comprendido en toda su dimensión las características del mundo globalizado.

Pero también influyen factores estructurales: muchos de los estudiantes de carreras tecnológicas no tienen el suficiente tiempo (trabajan y estudian), las universidades tienen vacantes que no se llenan por costos y los programas no avanzan con la misma rapidez de la tecnología. Así es como surge un divorcio entre la oferta laboral y los requerimientos del mercado.

Las nuevas generaciones Si bien Colombia no aparece en los tres primeros lugares del ranking regional de población universitaria con estudios superiores, el talento nacional y los ejecutivos son reconocidos internacionalmente.

Las mismas universidades, son conscientes de ello, y cada día profundizan más en los temas de alta dirección, liderazgo y ajustan sus programas a las necesidades del mundo globalizado.

Los esfuerzos, de todas maneras, siguen siendo insuficientes, entre otras cosas, porque por la situación económica es mucho el potencial que no tiene acceso a la educación de calidad.

Francisco Piedrahita, rector del Icesi, sostiene que "el país necesita que la nueva generación de dirigentes en la industria, el comercio y los servicios, cuente, no sólo con los conocimientos más avanzados en las disciplinas administrativas, sino con las competencias profesionales requeridas para enfrentar grandes retos y oportunidades".

El Icesi, por ejemplo, tiene un convenio con la Universidad de Tulane New Orleáns- para diseñar módulos y planes de estudio innovadores, con las metodologías más novedosas y con clara orientación internacional.

Y no saber inglés ya no tiene disculpas. Quién no lo domine está por fuera del mercado de calidad. Es una herramienta insustituible, indispensable para el éxito, afirma José Manuel Acosta, de Human Capital Consulting. Tan es así, que el propio ministerio de Educación lo tiene como una competencia fundamental.

"La introducción de la enseñanza de un idioma está directamente relacionada con el desempeño académico y responde a tres necesidades: manejo de otras áreas del currículo, la exigencia de las universidades para poder realizar estudios superiores y las exigencias del mercado laboral, en lo tecnológico, lo científico y lo cultural", sostiene Ricardo Romero, consultor en políticas para la enseñanza de este idioma.

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