text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

10 tips para mejorar tu habilidad de escuchar en las reuniones laborales

      
<p>Las<strong> reuniones de trabajo</strong> donde intervienen varias personas suelen ser largas y tediosas, por lo cual se torna<strong> difícil</strong><strong>mantener la atención al 100% durante toda la jornada</strong>. Dado que<strong> la información que se maneja en las reuniones laborales es crucial </strong>para desempeñar tus tareas o desarrollar un proyecto, David Grossman -Asesor de Comunicación y Coach Ejecutivo de la empresa Grossman Group- diseñó distintos <strong>pasos para</strong><strong>aprender a escuchar con atención</strong>. ¡Aplícalos!</p><p><strong><br/>Lee también <br/></strong><a href=https://noticias.universia.net.co/consejos-profesionales/noticia/2015/12/03/1134338/hacer-despues-reunion-trabajo.html target=_blank>Qué hacer antes, durante y después de una reunión de trabajo<br/></a><a href=https://noticias.universia.net.co/educacion/noticia/2016/05/25/1139980/10-tips-hacer-presentacion-oral-exitosa.html target=_blank>10 tips para hacer una presentación oral exitosa</a></p><p><strong><br/>1. Estudia la programación del encuentro</strong></p><p>Consigue una programación de la reunión o conferencia para analizar detalles como: <strong>de qué tratará, cuáles son sus metas o qué rol cumplirá cada uno de los participantes</strong>. Zambullirte en la reunión antes de que se realice te permitirá saber si la sigues o no cuando efectivamente se desarrolle, porque conocerás la sucesión de eventos que deberían darse.<br/><br/></p><p><strong>2. Toma apuntes </strong></p><p>Anotar los puntos que desarrolla cada expositor es una buena manera de recopilar la información principal una vez que finalizó el encuentro. <strong>Toma nota no solo de lo que te parezca relevante, sino de aquellas cosas complejas de entender o difíciles de recordar</strong> más tarde. Si decides hacer anotaciones de manera electrónica, evita utilizar el email o Twitter porque pueden distraerte. Abre un documento o un bloc de notas y escribe allí.<br/><br/><br/><strong>3.</strong> <strong>Fija tus ojos en el expositor</strong></p><p>Mantén tu vista en cada persona que intervenga para <strong>evitar distracciones</strong>. Es la mejor manera de “estar en el momento”, focalizarte y distinguir qué asuntos se están tratando y cuáles no. Cada vez que cambie el emisor rotará la dirección hacia la que miras.<br/><br/></p><p><strong>4. Manifiéstate hacia el expositor</strong></p><p>Asiente con la cabeza o sonríele de tanto en tanto para <strong>demostrarle que estás escuchando</strong> cada palabra que articula. Además de mostar tu respeto, te ayudará a<strong> centrarte en su exposición</strong>, ya que deberás asentir o sonreír en el momento exacto para que tenga coherencia con lo que se está diciendo.<br/><br/></p><p><strong>5. Realiza afirmaciones con moderación</strong></p><p>Parafrasea lo que se está diciendo y remátalo con una pregunta acorde a la temática, resulta más apropiado que los inagotables “Ok” o “ajá”. Puedes utilizarlos, pero cautelosamente. La<strong> participación activa</strong> será mejor valorada y <strong>te permitirá involucrarte con la temática específica que se desarrolla</strong> en ese momento, ya que preguntar en este ámbito, requiere saber exactamente sobre qué.<br/><br/></p><p><strong>6. Sé consiente de tu lenguaje corporal</strong></p><p>Tu cuerpo reaccionará físicamente a cada cosa que se diga, así que presta atención a estas respuestas e intenta controlarlas. Pueden darte pistas de lo que deseas comunicar a continuación, de tus inquietudes o incluso<strong> alertarte de que perdiste el hilo de la conversación</strong>. También es recomendable mantener el mismo grado de conciencia sobre tus respuestas mentales. <br/><br/></p><p><strong>7. Mantén una actitud positiva</strong></p><p>Asumir que el expositor cree en lo que dice e intenta ser útil y cooperativo con la empresa y sus compañeros de trabajo, es la mejor manera de predisponerse a estas situaciones. Te garantizará una atención completa aunque no tengas una buena relación con la persona que habla, ya que considerarás valioso su aporte. Piensa que cada intervención se orienta hacia el bien común del proyecto o la tarea que desean impulsar.<br/><br/></p><p><strong>8. Piensa continuamente en lo que puedes aprender</strong></p><p>Considera<strong> toda la nueva información que puedes recibir</strong> de personas que pertenecen a una división o departamento distinto del tuyo. Quizá te cueste comprender de qué hablan, porque naturalmente, tu cerebro está configurado para desempeñar otras tareas en la empresa u organización. Sin embargo, mentalizarse para comprender lo que sucede alrededor te ayudará a obtener datos interesantes que podrás aplicar o considerar en tu propio trabajo. <br/><br/></p><p><strong>9. Resume la reunión con el equipo antes de retirarte</strong></p><p>Propone realizar un<strong> punteo de los principales asuntos tratados</strong> cuando falten diez minutos para culminar la reunión. De esta manera, clarificarán qué balance se obtuvo de las gestiones que venían desarrollando y <strong>cuál es el siguiente paso</strong>. Consideren a las personas ausentes para decidir quiénes necesitan saber sobre los resultados de la reunión, además de cuál será la forma más rápida y efectiva para comunicárselo.<br/><br/></p><p><strong>10. Haz tu propio sumario</strong></p><p>Una vez que la reunión finalizó, escribe tu propio sumario. Tómate<strong> cinco minutos para ordenar tus ideas y plasmarlas</strong> en un papel o pantalla. La información estará fresca en tu mente, de modo que será sencillo discriminar los aspectos importantes de aquellos menos relevantes. Así, te asegurarás de tener <strong>todos los datos digeridos y prontos para utilizar</strong> cuando lo necesites.<br/><br/><br/></p>
Fuente: Fotos Universia

Las reuniones de trabajo donde intervienen varias personas suelen ser largas y tediosas, por lo cual se torna difícilmantener la atención al 100% durante toda la jornada. Dado que la información que se maneja en las reuniones laborales es crucial para desempeñar tus tareas o desarrollar un proyecto, David Grossman -Asesor de Comunicación y Coach Ejecutivo de la empresa Grossman Group- diseñó distintos pasos paraaprender a escuchar con atención. ¡Aplícalos!


Lee también 
Qué hacer antes, durante y después de una reunión de trabajo
10 tips para hacer una presentación oral exitosa


1. Estudia la programación del encuentro

Consigue una programación de la reunión o conferencia para analizar detalles como: de qué tratará, cuáles son sus metas o qué rol cumplirá cada uno de los participantes. Zambullirte en la reunión antes de que se realice te permitirá saber si la sigues o no cuando efectivamente se desarrolle, porque conocerás la sucesión de eventos que deberían darse.

2. Toma apuntes

Anotar los puntos que desarrolla cada expositor es una buena manera de recopilar la información principal una vez que finalizó el encuentro. Toma nota no solo de lo que te parezca relevante, sino de aquellas cosas complejas de entender o difíciles de recordar más tarde. Si decides hacer anotaciones de manera electrónica, evita utilizar el email o Twitter porque pueden distraerte. Abre un documento o un bloc de notas y escribe allí.


3. Fija tus ojos en el expositor

Mantén tu vista en cada persona que intervenga para evitar distracciones. Es la mejor manera de “estar en el momento”, focalizarte y distinguir qué asuntos se están tratando y cuáles no. Cada vez que cambie el emisor rotará la dirección hacia la que miras.

4. Manifiéstate hacia el expositor

Asiente con la cabeza o sonríele de tanto en tanto para demostrarle que estás escuchando cada palabra que articula. Además de mostar tu respeto, te ayudará a centrarte en su exposición, ya que deberás asentir o sonreír en el momento exacto para que tenga coherencia con lo que se está diciendo.

5. Realiza afirmaciones con moderación

Parafrasea lo que se está diciendo y remátalo con una pregunta acorde a la temática, resulta más apropiado que los inagotables “Ok” o “ajá”. Puedes utilizarlos, pero cautelosamente. La participación activa será mejor valorada y te permitirá involucrarte con la temática específica que se desarrolla en ese momento, ya que preguntar en este ámbito, requiere saber exactamente sobre qué.

6. Sé consiente de tu lenguaje corporal

Tu cuerpo reaccionará físicamente a cada cosa que se diga, así que presta atención a estas respuestas e intenta controlarlas. Pueden darte pistas de lo que deseas comunicar a continuación, de tus inquietudes o incluso alertarte de que perdiste el hilo de la conversación. También es recomendable mantener el mismo grado de conciencia sobre tus respuestas mentales. 

7. Mantén una actitud positiva

Asumir que el expositor cree en lo que dice e intenta ser útil y cooperativo con la empresa y sus compañeros de trabajo, es la mejor manera de predisponerse a estas situaciones. Te garantizará una atención completa aunque no tengas una buena relación con la persona que habla, ya que considerarás valioso su aporte. Piensa que cada intervención se orienta hacia el bien común del proyecto o la tarea que desean impulsar.

8. Piensa continuamente en lo que puedes aprender

Considera toda la nueva información que puedes recibir de personas que pertenecen a una división o departamento distinto del tuyo. Quizá te cueste comprender de qué hablan, porque naturalmente, tu cerebro está configurado para desempeñar otras tareas en la empresa u organización. Sin embargo, mentalizarse para comprender lo que sucede alrededor te ayudará a obtener datos interesantes que podrás aplicar o considerar en tu propio trabajo. 

9. Resume la reunión con el equipo antes de retirarte

Propone realizar un punteo de los principales asuntos tratados cuando falten diez minutos para culminar la reunión. De esta manera, clarificarán qué balance se obtuvo de las gestiones que venían desarrollando y cuál es el siguiente paso. Consideren a las personas ausentes para decidir quiénes necesitan saber sobre los resultados de la reunión, además de cuál será la forma más rápida y efectiva para comunicárselo.

10. Haz tu propio sumario

Una vez que la reunión finalizó, escribe tu propio sumario. Tómate cinco minutos para ordenar tus ideas y plasmarlas en un papel o pantalla. La información estará fresca en tu mente, de modo que será sencillo discriminar los aspectos importantes de aquellos menos relevantes. Así, te asegurarás de tener todos los datos digeridos y prontos para utilizar cuando lo necesites.



Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.