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Comunicado de la Rectoría de la Universidad del Valle

      
Esos hechos son organizados por personas expertas, con agendas políticas extremas, cuya procedencia y composición desconocemos, y cuya identificación y castigo corresponde a las autoridades competentes. Pero es motivo de grave preocupación la muy probable participación en ellos de estudiantes de la Universidad, algunos de ellos muy jóvenes, lo que lleva a reflexionar sobre el papel que debe desempeñar la Universidad en la educación integral de sus estudiantes, sometidos a influencias negativas que los llevan a tener a tan corta edad y cuando apenas llegan a los claustros universitarios una conducta tan antisocial.<br/><br/> Los estudiantes llegan a la Universidad a completar un proceso educativo, pero sobre todo a formarse como ciudadanos de bien, responsables de sus obligaciones, concientes de sus derechos, respetuosos de las diferencias ideológicas y de las normas legales. Las fuerzas que los desvían de ese propósito causan un daño social enorme que va mucho más allá de la destrucción de bienes materiales o de las perturbaciones del orden público, porque lo que persiguen es establecer la protesta violenta como la única forma válida de actuar en sociedad.<br/><br/> La comunidad universitaria en pleno ha rechazado una y otra vez la expresión violenta de insatisfacciones sociales. Lo que esa comunidad está buscando es la utilización de métodos de protesta eficaces y pacíficos, con los instrumentos que están al alcance de los académicos. Los actos violentos le hacen un flaco servicio a ese accionar crítico y desvirtúan con la espectacularidad de las acciones de unas minorías absolutas la realidad verdadera de la Universidad del Valle como gran centro académico.<br/><br/> La Rectoría presenta públicas excusas a la ciudadanía por estos hechos violentos que perturban la tranquilidad cotidiana a que todos tenemos derecho y que son percibidos equivocadamente como producto del quehacer universitario, porque sus organizadores han escogido perversamente a la Universidad como escenario y han vinculado a ellos a algunos estudiantes; informa que se propone adelantar los procesos disciplinarios en los casos de probada participación de estudiantes en los disturbios; y hace un llamado a mantener con acciones permanentes la bandera de la solución pacífica de los conflictos y del diálogo crítico, sobre la cual hay un consenso tan grande entre nosotros, como la única manera de cerrar el espacio a los violentos que no han representado, ni representan, ni representarán jamás a la Universidad.<br/><br/> Cordialmente,<br/><br/> IVAN ENRIQUE RAMOS CALDERÓN<br/> Rector<br/><br/><i>Fuente: Oficina de Comunicaciones Universidad del Valle</i>
Esos hechos son organizados por personas expertas, con agendas políticas extremas, cuya procedencia y composición desconocemos, y cuya identificación y castigo corresponde a las autoridades competentes. Pero es motivo de grave preocupación la muy probable participación en ellos de estudiantes de la Universidad, algunos de ellos muy jóvenes, lo que lleva a reflexionar sobre el papel que debe desempeñar la Universidad en la educación integral de sus estudiantes, sometidos a influencias negativas que los llevan a tener a tan corta edad y cuando apenas llegan a los claustros universitarios una conducta tan antisocial.

Los estudiantes llegan a la Universidad a completar un proceso educativo, pero sobre todo a formarse como ciudadanos de bien, responsables de sus obligaciones, concientes de sus derechos, respetuosos de las diferencias ideológicas y de las normas legales. Las fuerzas que los desvían de ese propósito causan un daño social enorme que va mucho más allá de la destrucción de bienes materiales o de las perturbaciones del orden público, porque lo que persiguen es establecer la protesta violenta como la única forma válida de actuar en sociedad.

La comunidad universitaria en pleno ha rechazado una y otra vez la expresión violenta de insatisfacciones sociales. Lo que esa comunidad está buscando es la utilización de métodos de protesta eficaces y pacíficos, con los instrumentos que están al alcance de los académicos. Los actos violentos le hacen un flaco servicio a ese accionar crítico y desvirtúan con la espectacularidad de las acciones de unas minorías absolutas la realidad verdadera de la Universidad del Valle como gran centro académico.

La Rectoría presenta públicas excusas a la ciudadanía por estos hechos violentos que perturban la tranquilidad cotidiana a que todos tenemos derecho y que son percibidos equivocadamente como producto del quehacer universitario, porque sus organizadores han escogido perversamente a la Universidad como escenario y han vinculado a ellos a algunos estudiantes; informa que se propone adelantar los procesos disciplinarios en los casos de probada participación de estudiantes en los disturbios; y hace un llamado a mantener con acciones permanentes la bandera de la solución pacífica de los conflictos y del diálogo crítico, sobre la cual hay un consenso tan grande entre nosotros, como la única manera de cerrar el espacio a los violentos que no han representado, ni representan, ni representarán jamás a la Universidad.

Cordialmente,

IVAN ENRIQUE RAMOS CALDERÓN
Rector

Fuente: Oficina de Comunicaciones Universidad del Valle
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