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Las moscas: testigos incondicionales

      
<i>Por: Mara Brugés Polo <br/>NOTICyT</i><br/><br/>Estas investigaciones se iniciaron hace varios años en el país por parte de la Universidad del Valle y la Universidad de Antioquia, utilizando algunos animales como perros, cerdos, conejos y ratones, pero en Bogotá nunca se habían reportado las especies de insectos asociadas a cadáveres humanos. Este trabajo lo realizamos entre la Universidad del Rosario, la Universidad Nacional y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, utilizando como modelos cadáveres de cerdos expuestos en una finca en Usaquén y recolectando los insectos que encontrábamos en los cadáveres humanos de la morgue de Medicina Legal, explicó Alexandra Segura, investigadora de la línea de entomología médica y forense de la Universidad del Rosario. <br/><br/> Como resultado de esta investigación el equipo interdisciplinario reportó por primera vez la aparición de las moscas metalizadas en los cadáveres hallados en la localidad uno de Bogotá, que corresponde al sector de Usaquén. Esto es de gran utilidad para establecer el tiempo aproximado de muerte en caso de que el cuerpo haya sido movilizado.<br/><br/> Las moscas metalizadas de color azul (Calliphora vicina) y verde (Lucilia sericata) que pertenecen a la familia Calliphoridae, tienen un olfato altamente desarrollado, pueden llegar a detectar olores a tres kilómetros a la redonda y por eso son las más rápidas en colonizar los cuerpos humanos fallecidos, ellas llegan en las primeras horas de la muerte. Posteriormente, dependiendo del estado de descomposición del cadáver, la comunidad de insectos y otros artrópodos cambia. Generalmente en las primeras etapas de descomposición predominan las moscas, mientras que en las etapas finales se encuentran cucarrones y arácnidos como garrapatas, arañas y ácaros, dijo Segura.<br/><br/> El ciclo de vida de estos insectos dentro de un cuerpo contribuye a determinar el intervalo postmortem, o sea el tiempo transcurrido después de la muerte. De allí la importancia de establecer las curvas de crecimiento y desarrollo de las especies en las primeras etapas de descomposición del cadáver, afirmó William Usaquén, biólogo de la Universidad Nacional, quien tuvo a su cargo los análisis estadísticos de la investigación.<br/><br/> A media que transcurre el tiempo de exposición del cuerpo humano sin vida, van apareciendo otras especies y es cuando los investigadores inician el trabajo de sucesión de insectos, que contribuye no sólo a determinar el tiempo aproximado de muerte, sino a establecer evidencias en casos de negligencia, toxicología y traslado de cuerpos.<br/><br/> El estudio de los investigadores incluyó gráficas de abundancia por familia para establecer los insectos que van llegando al cadáver, y tablas de frecuencia relativas para comparar la cantidad de insectos de diferentes especies, todo esto contribuye a identificar relaciones de competencia e intervalos postmortem, agregó Usaquén.<br/><br/><br/><br/><b>El aporte al sistema judicial</b><br/><br/> Durante el año 2004 el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, (Inml), realizó 29.724 necropsias por muerte violenta en Colombia. El 63.4% de ellas fueron causadas por homicidio, lo que explica el interés de la institución por participar en este tipo de estudios. <br/><br/> La entomología forense como ciencia biológica aplicada a la criminalística tiene la misma importancia que otras ciencias forenses. Para cumplir con los objetivos del Sistema Penal Acusatorio estamos utilizando los resultados obtenidos en diversas investigaciones adelantadas en este campo, pues nos permiten conocer la entomofauna (insectos) cadavérica asociada a lugares geográficos específicos, donde es posible hallar cadáveres en estado de descomposición, explicó Ginna Paola Camacho, coordinadora del Laboratorio de Entomología Forense del Inml. <br/><br/> Para Marta Isabel Wolff, bióloga y coordinadora del laboratorio de Colecciones Entomológicas del Instituto de Biología de la Universidad de Antioquia, la investigación en entomología forense ha avanzado mucho en el país desde que se inició por parte de la academia a finales de los años noventa, el reto que tenemos ahora es que la justicia colombiana sea capaz de conocer, entender y aplicar la medicina forense como una herramienta judicial, tal y como sucede en Estados Unidos y Europa. <br/><br/> Actualmente el Inml apoya las investigaciones a través de su Subdirección Científica con el fin de contribuir con el desarrollo de la entomología forense en Colombia, prueba de ello es que su Laboratorio de Entomología Forense ya realiza informes periciales, es decir documentos técnicos-científicos que le permiten al juez valorar la prueba al momento de emitir un fallo. En estos informes se estima el tiempo aproximado de muerte como un aporte a la investigación judicial y al sistema de justicia, concluyó Ginna Camacho.
Por: Mara Brugés Polo
NOTICyT


Estas investigaciones se iniciaron hace varios años en el país por parte de la Universidad del Valle y la Universidad de Antioquia, utilizando algunos animales como perros, cerdos, conejos y ratones, pero "en Bogotá nunca se habían reportado las especies de insectos asociadas a cadáveres humanos. Este trabajo lo realizamos entre la Universidad del Rosario, la Universidad Nacional y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, utilizando como modelos cadáveres de cerdos expuestos en una finca en Usaquén y recolectando los insectos que encontrábamos en los cadáveres humanos de la morgue de Medicina Legal", explicó Alexandra Segura, investigadora de la línea de entomología médica y forense de la Universidad del Rosario.

Como resultado de esta investigación el equipo interdisciplinario reportó por primera vez la aparición de las moscas metalizadas en los cadáveres hallados en la localidad uno de Bogotá, que corresponde al sector de Usaquén. Esto es de gran utilidad para establecer el tiempo aproximado de muerte en caso de que el cuerpo haya sido movilizado.

Las moscas metalizadas de color azul (Calliphora vicina) y verde (Lucilia sericata) que pertenecen a la familia Calliphoridae, tienen un olfato altamente desarrollado, pueden llegar a detectar olores a tres kilómetros a la redonda y por eso son las más rápidas en colonizar los cuerpos humanos fallecidos, "ellas llegan en las primeras horas de la muerte. Posteriormente, dependiendo del estado de descomposición del cadáver, la comunidad de insectos y otros artrópodos cambia. Generalmente en las primeras etapas de descomposición predominan las moscas, mientras que en las etapas finales se encuentran cucarrones y arácnidos como garrapatas, arañas y ácaros", dijo Segura.

El ciclo de vida de estos insectos dentro de un cuerpo contribuye a determinar el intervalo postmortem, o sea el tiempo transcurrido después de la muerte. "De allí la importancia de establecer las curvas de crecimiento y desarrollo de las especies en las primeras etapas de descomposición del cadáver", afirmó William Usaquén, biólogo de la Universidad Nacional, quien tuvo a su cargo los análisis estadísticos de la investigación.

A media que transcurre el tiempo de exposición del cuerpo humano sin vida, van apareciendo otras especies y es cuando los investigadores inician el trabajo de sucesión de insectos, que contribuye no sólo a determinar el tiempo aproximado de muerte, sino a establecer evidencias en casos de negligencia, toxicología y traslado de cuerpos.

El estudio de los investigadores incluyó "gráficas de abundancia por familia para establecer los insectos que van llegando al cadáver, y tablas de frecuencia relativas para comparar la cantidad de insectos de diferentes especies, todo esto contribuye a identificar relaciones de competencia e intervalos postmortem", agregó Usaquén.



El aporte al sistema judicial

Durante el año 2004 el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, (Inml), realizó 29.724 necropsias por muerte violenta en Colombia. El 63.4% de ellas fueron causadas por homicidio, lo que explica el interés de la institución por participar en este tipo de estudios.

"La entomología forense como ciencia biológica aplicada a la criminalística tiene la misma importancia que otras ciencias forenses. Para cumplir con los objetivos del Sistema Penal Acusatorio estamos utilizando los resultados obtenidos en diversas investigaciones adelantadas en este campo, pues nos permiten conocer la entomofauna (insectos) cadavérica asociada a lugares geográficos específicos, donde es posible hallar cadáveres en estado de descomposición", explicó Ginna Paola Camacho, coordinadora del Laboratorio de Entomología Forense del Inml.

Para Marta Isabel Wolff, bióloga y coordinadora del laboratorio de Colecciones Entomológicas del Instituto de Biología de la Universidad de Antioquia, la investigación en entomología forense ha avanzado mucho en el país desde que se inició por parte de la academia a finales de los años noventa, "el reto que tenemos ahora es que la justicia colombiana sea capaz de conocer, entender y aplicar la medicina forense como una herramienta judicial, tal y como sucede en Estados Unidos y Europa".

Actualmente el Inml apoya las investigaciones a través de su Subdirección Científica con el fin de contribuir con el desarrollo de la entomología forense en Colombia, "prueba de ello es que su Laboratorio de Entomología Forense ya realiza informes periciales, es decir documentos técnicos-científicos que le permiten al juez valorar la prueba al momento de emitir un fallo. En estos informes se estima el tiempo aproximado de muerte como un aporte a la investigación judicial y al sistema de justicia", concluyó Ginna Camacho.
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