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Escuela Colombiana de Ingeniería participa en el programa "Computadores para Educar"

      
Antes de entregar el informe académico, en donde mostrarán los pormenores de un trabajo social realizado a cabalidad, como buenos profesionales, la oficina de prensa se reunió con algunos de ellos para que dieran sus impresiones y diferentes mensajes emotivos sobre la realidad que percibieron de cara al país. <br/><br/><i>Claudia Rodríguez</i>: Estudiante de X semestre de Ingeniería Electrónica de la ECI, quien estuvo cuatro meses en Florida y Pradera Valle, nos cuenta: "Al enfrentarme a la realidad y al impacto de la pobreza, he cambiado la idea de hacer una especialización en Automatización Industrial, por la generación de empleo, voy a crear mi propia empresa y voy a donar de mi tiempo para capacitación tecnológica en colegios de bajos recursos".<br/><br/> " Pienso que educar es erradicar la violencia , porque todos los niños que conocí en esta zona creen que no hay nada más que hacer que ser: "para" como el tío. Allí encontré una segunda familia, alguien que me acogió y me dio su apoyo moral. Llegué muy independiente y valorando mucho más lo que tengo en casa".<br/><br/><i>Lina Maria Barrios</i>: Estudiante de X semestre de Ingeniería Electrónica de la ECI, estuvo cuatro meses en diferentes partes como: el Pacífico Caucano, Timbiqui además de Ronaldillo, Zarzal y Bolívar en el Valle. "Encontré un factor enriquecedor y fue el tener tiempo para pensar, ver como las culturas son egoístas e intolerantes, como algunas toman una posición de victima y descubrir como la raza negra no es perezosa, sino que sabe que no todo depende de ellos, que no son todo poderoso, porque ellos por ejemplo, dependen del clima o la marea para comer, es decir, toda su vida depende de factores externos".<br/><br/><i>Esteban Ramírez Ramos</i>: De VIII semestre, de la ECI, quien estuvo en el departamento de Nariño, escribe " La labor social da recompensas muy grandes, como la esperanza de niños, profesores y comunidad en general, que por primera vez va a tener un computador para su aprendizaje personal. Por otro lado la experiencia es un viaje al sistema nervioso de Colombia, es sentir, como muchas veces las necesidades básicas no se cumplen en la comunidad que visitas, es estar cerca del miedo al conflicto armado, es vivir la realidad que a veces solamente vemos en noticias, es ver como los recursos destinados, por ejemplo para la educación (aulas computadores para educar), se enredan a veces con alcaldes (desinterés) o papeleos. Creo que es una experiencia que nos cambia la vida, nos da la oportunidad de contribuir a la construcción con un grano de arena ante las necesidades de Colombia" . <br/><br/><i>Felipe González González</i>: Estudiante de la ECI, realizó su práctica social en Tumaco y Barbacoas (Nariño). Él está en décimo semestre. Escribió: "Un mes después de empezar esta experiencia, me quedo sin palabras para expresar lo maravillosa que es. No sólo ayudo a realizar los sueños de muchos niños sino que me transformo como persona". <br/><br/><i>Fernando Parra Beltrán</i>: De VIII semestre de la ECI, tuvo a su cargo 13 instituciones en seis municipios del Valle del Cauca: Buga, Darién, Dagua, Restrepo, Yotoco y Yumbo. Relata así su experiencia: "Se siente una satisfacción personal enorme al llegar a un sitio desconocido y dejar de ser Fernando Parra, el que conocen mis amigos de toda la vida, y pasar a ser, para unos, el señor Fernando, para otros el ingeniero o el delegado del gobierno:, son títulos que de una u otra forma me hacen sentir extraño porque no los escucho en el diario vivir en Bogotá. Y agrega: "Hay que aprovechar esta experiencia al máximo, aprender a ser el ingeniero polifacético que va más allá de los números y las fórmulas, de los lenguajes de programación y los computadores, y que puede afrontar cualquier reto donde se presente, sea en Bogotá, en otra región de Colombia o en cualquier parte del mundo".<br/><br/> En general, todos estuvieron de acuerdo en que esta práctica social, viendo la realidad del país, les ayudó a crecer como personas y como profesionales, además de colaborar con la comunidad, al dejar organizadas las diferentes aulas con computadores para que ellos aprendan, manejen y entiendan la tecnología, y de esta manera mostrarle a estas culturas rurales que existen otros horizontes que los pueden llevar a mejorar su proyecto de vida.
Antes de entregar el informe académico, en donde mostrarán los pormenores de un trabajo social realizado a cabalidad, como buenos profesionales, la oficina de prensa se reunió con algunos de ellos para que dieran sus impresiones y diferentes mensajes emotivos sobre la realidad que percibieron de cara al país.

Claudia Rodríguez: Estudiante de X semestre de Ingeniería Electrónica de la ECI, quien estuvo cuatro meses en Florida y Pradera Valle, nos cuenta: "Al enfrentarme a la realidad y al impacto de la pobreza, he cambiado la idea de hacer una especialización en Automatización Industrial, por la generación de empleo, voy a crear mi propia empresa y voy a donar de mi tiempo para capacitación tecnológica en colegios de bajos recursos".

" Pienso que educar es erradicar la violencia , porque todos los niños que conocí en esta zona creen que no hay nada más que hacer que ser: "para" como el tío. Allí encontré una segunda familia, alguien que me acogió y me dio su apoyo moral. Llegué muy independiente y valorando mucho más lo que tengo en casa".

Lina Maria Barrios: Estudiante de X semestre de Ingeniería Electrónica de la ECI, estuvo cuatro meses en diferentes partes como: el Pacífico Caucano, Timbiqui además de Ronaldillo, Zarzal y Bolívar en el Valle. "Encontré un factor enriquecedor y fue el tener tiempo para pensar, ver como las culturas son egoístas e intolerantes, como algunas toman una posición de victima y descubrir como la raza negra no es perezosa, sino que sabe que no todo depende de ellos, que no son todo poderoso, porque ellos por ejemplo, dependen del clima o la marea para comer, es decir, toda su vida depende de factores externos".

Esteban Ramírez Ramos: De VIII semestre, de la ECI, quien estuvo en el departamento de Nariño, escribe " La labor social da recompensas muy grandes, como la esperanza de niños, profesores y comunidad en general, que por primera vez va a tener un computador para su aprendizaje personal. Por otro lado la experiencia es un viaje al sistema nervioso de Colombia, es sentir, como muchas veces las necesidades básicas no se cumplen en la comunidad que visitas, es estar cerca del miedo al conflicto armado, es vivir la realidad que a veces solamente vemos en noticias, es ver como los recursos destinados, por ejemplo para la educación (aulas computadores para educar), se enredan a veces con alcaldes (desinterés) o papeleos. Creo que es una experiencia que nos cambia la vida, nos da la oportunidad de contribuir a la construcción con un grano de arena ante las necesidades de Colombia" .

Felipe González González: Estudiante de la ECI, realizó su práctica social en Tumaco y Barbacoas (Nariño). Él está en décimo semestre. Escribió: "Un mes después de empezar esta experiencia, me quedo sin palabras para expresar lo maravillosa que es. No sólo ayudo a realizar los sueños de muchos niños sino que me transformo como persona".

Fernando Parra Beltrán: De VIII semestre de la ECI, tuvo a su cargo 13 instituciones en seis municipios del Valle del Cauca: Buga, Darién, Dagua, Restrepo, Yotoco y Yumbo. Relata así su experiencia: "Se siente una satisfacción personal enorme al llegar a un sitio desconocido y dejar de ser Fernando Parra, el que conocen mis amigos de toda la vida, y pasar a ser, para unos, el señor Fernando, para otros el ingeniero o el delegado del gobierno:, son títulos que de una u otra forma me hacen sentir extraño porque no los escucho en el diario vivir en Bogotá. Y agrega: "Hay que aprovechar esta experiencia al máximo, aprender a ser el ingeniero polifacético que va más allá de los números y las fórmulas, de los lenguajes de programación y los computadores, y que puede afrontar cualquier reto donde se presente, sea en Bogotá, en otra región de Colombia o en cualquier parte del mundo".

En general, todos estuvieron de acuerdo en que esta práctica social, viendo la realidad del país, les ayudó a crecer como personas y como profesionales, además de colaborar con la comunidad, al dejar organizadas las diferentes aulas con computadores para que ellos aprendan, manejen y entiendan la tecnología, y de esta manera mostrarle a estas culturas rurales que existen otros horizontes que los pueden llevar a mejorar su proyecto de vida.
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