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Escalones de más de 17 centímetros de alto afectan el equilibro

      
<div style=text-align: left;>La valoración biomecánica del cuerpo humano al subir y bajar escaleras permitió a arquitectos investigadores de la Universidad Nacional de Colombia Sede Medellín determinar recomendaciones para el diseño adecuado de graderías de uso doméstico.<br/><br/> Las personas de estaturas medianas y bajas se desempeñan mejor subiendo escaleras altas, pero no sucede igual cuando las bajan, pues deben doblar demasiado la espalda hacia atrás, lo que les ocasiona inestabilidad y mayor riesgo de caer. <br/><br/> El estudio evaluó el desempeño de personas de estatura pequeña, mediana y alta cuando ponían el pie (huella) y cuando lo levantaban (contrahuella) en una gradería construida para graduar a voluntad esa relación. <br/><br/><b>Investigando en la vida cotidiana</b><br/><br/> ¿Qué pasa con el cuerpo cuando la relación de la huella y la contrahuella cambia? En definitiva, que es distinta para subir que para bajar, por lo que idealmente deberían existir escaleras diferentes para subir que para bajar, señala el investigador, al dar respuesta a esa pregunta que con un grupo de estudiantes indagó por seis meses. <br/><br/> Eso se explica porque el movimiento de subida está asociado con el esfuerzo mientras el de bajada, con el equilibrio. Algo que establecieron al analizar geométricamente el ángulo entre la pierna y el muslo (esfuerzo) y entre el muslo y la espalda (equilibrio), utilizando cámaras de videos y fotografía y luego tabular 90 datos. <br/><br/> Por ejemplo, en un ancianato, donde sus habitantes varían esos ángulos por la edad, o por otros factores. En los adultos mayores el gesto de tirar la espalda hacia atrás aumenta para buscar el equilibrio, entonces una subida puede representar mayor riesgo, pues debe mover mucho más el cuerpo que una persona joven, indica García. <br/><br/> En términos generales, <span style=font-weight: bold;>entre más altos y estrechos sean, los peldaños pondrán en problemas la estabilidad y el impulso del cuerpo,</span> especialmente en personas más bajas de 1,70 metros de altura (un alto porcentaje de la población colombiana), y aunque a quienes superen esta medida les va mejor, los escalones estrechos les generan un riesgo considerable. <br/><br/> El estudio, parte de una línea de profundización de la Facultad de Arquitectura de la Sede Medellín que aborda temas de confort climático y bienestar, y espera detallar el conocimiento alcanzado en escaleras con la revisión del tipo de calzado, materiales de construcción de graderías, pasamanos, población infantil e iluminación. <br/><br/><br/><br/></div>
La valoración biomecánica del cuerpo humano al subir y bajar escaleras permitió a arquitectos investigadores de la Universidad Nacional de Colombia Sede Medellín determinar recomendaciones para el diseño adecuado de graderías de uso doméstico.

Las personas de estaturas medianas y bajas se desempeñan mejor subiendo escaleras altas, pero no sucede igual cuando las bajan, pues deben doblar demasiado la espalda hacia atrás, lo que les ocasiona inestabilidad y mayor riesgo de caer.

El estudio evaluó el desempeño de personas de estatura pequeña, mediana y alta cuando ponían el pie (huella) y cuando lo levantaban (contrahuella) en una gradería construida para graduar a voluntad esa relación.

Investigando en la vida cotidiana

¿Qué pasa con el cuerpo cuando la relación de la huella y la contrahuella cambia? "En definitiva, que es distinta para subir que para bajar, por lo que idealmente deberían existir escaleras diferentes para subir que para bajar", señala el investigador, al dar respuesta a esa pregunta que con un grupo de estudiantes indagó por seis meses.

Eso se explica porque el movimiento de subida está asociado con el esfuerzo mientras el de bajada, con el equilibrio. Algo que establecieron al analizar geométricamente el ángulo entre la pierna y el muslo (esfuerzo) y entre el muslo y la espalda (equilibrio), utilizando cámaras de videos y fotografía y luego tabular 90 datos.

"Por ejemplo, en un ancianato, donde sus habitantes varían esos ángulos por la edad, o por otros factores. En los adultos mayores el gesto de tirar la espalda hacia atrás aumenta para buscar el equilibrio, entonces una subida puede representar mayor riesgo, pues debe mover mucho más el cuerpo que una persona joven", indica García.

En términos generales, entre más altos y estrechos sean, los peldaños pondrán en problemas la estabilidad y el impulso del cuerpo, especialmente en personas más bajas de 1,70 metros de altura (un alto porcentaje de la población colombiana), y aunque a quienes superen esta medida les va mejor, los escalones estrechos les generan un riesgo considerable.

El estudio, parte de una línea de profundización de la Facultad de Arquitectura de la Sede Medellín que aborda temas de confort climático y bienestar, y espera detallar el conocimiento alcanzado en escaleras con la revisión del tipo de calzado, materiales de construcción de graderías, pasamanos, población infantil e iluminación.



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