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Sexo, jóvenes y radio ¿una mala combinación?

      
La investigación titulada Estudio sobre los contenidos de la radio juvenil-, surgió a causa de las denuncias efectuadas por los padres de familia que consideran inaceptables los comentarios de los locutores de programas juveniles, cuando abordan el tema del sexo.<br/><br/> Los temas de sexo y eventos culturales no son bien enfocados y por tanto, son los menos favorecidos por las audiencias; mientras la música tiene una calificación positiva por parte del 84% de la audiencia escolar, los temas mencionados bajan a un 58%.<br/><br/> Si su hijo no come frutas como piña, mango o mora, la solución pude estar en presentársela en lonjas tipo sándwich o, en un futuro, como unidades métricas de chicle.<br/><br/> Verónica Rodríguez, psicóloga de la Universidad Konrad Lorenz, aseguró que el lenguaje que usan ha cruzado la línea entre lo informativo y lo vulgar. Están incitando a un vocabulario y una sexualidad errada, y esa no es la manera de informar a los jóvenes sobre cómo vivir el sexo. Lo que sucede es que muchos medios asumen ese lenguaje para atraer raiting, sin pensar que lo que están haciendo es vulnerar el derecho que todos tenemos de recibir información sanamente-.<br/><br/> En el estudio, realizado por la Facultad de Comunicación Social y Periodismo, se efectuaron 2.494 entrevistas a estudiantes universitarios y 1.050 a estudiantes de colegio que oscilaban entre los 14 y 22 años de edad. Las estadísticas revelaron que un 54% de las personas encuestadas en las universidades piensan que los locutores se exceden al hablar sobre sexualidad.<br/><br/> Por tratar de enganchar a un joven se usan palabras como huevón, para referenciar a un joven y hocico, para decir boca, esto es peligroso para una audiencia. La explicación de los medios es que deben usar un lenguaje fresco que los jóvenes acepten y que hablar de esos temas es necesario, pero nunca son conscientes del impacto que pueden causar. <br/><br/> Muchos jóvenes se sienten ofendidos por los comentarios y las preguntas que les hacen, por ejemplo:¿has tenido experiencias bisexuales u homosexuales?, esto es impropio, pues la audiencia es de niños entre los 12 y los 18 años-, comentó Maria Fernanda Peña, investigadora vinculada al proyecto.<br/><br/><br/><br/><span style=font-weight: bold;> Además de sexo:</span><br/><br/>La investigación se dividió en tres etapas, en la primera se realizaron entrevistas a adolescentes de grado décimo y once de colegios públicos y privados; en la segunda se abordaron estudiantes universitarios; al final se encuestaron a los patrocinadores que pautan sus productos en estos programas, con el objetivo de evidenciar qué piensan los adolescentes acerca de la radio juvenil.<br/><br/> En el estudio, se valoraron temas como música, farándula, eventos culturales, concursos, deportes, información universitaria e información noticiosa. Después de la música, el tema que más les gusta escuchar a los jóvenes son los concursos, además los adolescentes siempre están buscando esos medios para promocionar los eventos de sus colegios, pues las emisoras mueven mucha gente y eso es válido-, agregó Peña.<br/><br/> Uno de los resultados que más resaltó la investigación, fue el cambio de consumo entre estudiantes de colegio y de universidades. Mientras el 91% de los colegiales escuchan La Mega, Los 40 Principales y Radioactiva, sólo el 46,5% de los universitarios oyen estas emisoras. De la misma manera, cambió la opinión acerca de la tolerancia, mientras el 67% de los estudiantes de secundaria piensan que estos programas incentivan la tolerancia, el 54% de los universitarios creen todo lo contrario.<br/><br/> Al indagar sobre las preferencias radiales de los universitarios, no se logró un indicador lo suficientemente amplio sobre un programa en particular. Los porcentajes estuvieron divididos entre varios programas, pero con cifras muy pequeñas; por ejemplo, sólo el 6,6% escucha La W, el 4,5% Tropicana, el 2% La FM y así sucesivamente.<br/><br/> Siguiendo a los investigadores, algunas personas se identifican con lo escuchado, otras creen que su comportamiento es influenciado por la radio. El 78% de los adolescentes en edad escolar respondieron que los programas radiales que escuchan reflejan la imagen actual del joven. Sin embargo, la familia cumple un papel muy importante en este sentido, pues forja criterios en los niños para que puedan consumir este medio de una manera más crítica y responsable.<br/><br/> Según la psicóloga Rodríguez, cuando un joven se siente identificado con los contenidos que le presenta la radio, probablemente lo va a instaurar en su esquema de personalidad y va a reproducirlo en su vida cotidiana. El gran riesgo es que lo asuma como única verdad, ahí entra a jugar la familia y qué tipo de patrones personales tiene ese joven, porque esto es lo que hace que dude cuando recibe la información-.<br/><br/> Para mejorar los programas radiales, los jóvenes aconsejaron otorgar mayor participación a los estratos 2 y 3, ofrecer temas que ayuden al desarrollo social, ser más prudentes y menos vulgares con la audiencia, realizar programas más educativos y dejar de ver a los adolescentes como artículos comerciales.<br/><br/> En definitiva, lo que pide <a target=_blank href=https://git.unicauca.edu.co/e-lane>https://git.unicauca.edu.co/e-lane</a> la audiencia, según los investigadores, es una radio mejor producida y más creativa a la hora de transmitir sus contenidos.<br/><br/><br/>
La investigación titulada "Estudio sobre los contenidos de la radio juvenil-, surgió a causa de las denuncias efectuadas por los padres de familia que consideran inaceptables los comentarios de los locutores de programas juveniles, cuando abordan el tema del sexo.

Los temas de sexo y eventos culturales no son bien enfocados y por tanto, son los menos favorecidos por las audiencias; mientras la música tiene una calificación positiva por parte del 84% de la audiencia escolar, los temas mencionados bajan a un 58%.

Si su hijo no come frutas como piña, mango o mora, la solución pude estar en presentársela en lonjas tipo sándwich o, en un futuro, como unidades métricas de chicle.

Verónica Rodríguez, psicóloga de la Universidad Konrad Lorenz, aseguró que "el lenguaje que usan ha cruzado la línea entre lo informativo y lo vulgar. Están incitando a un vocabulario y una sexualidad errada, y esa no es la manera de informar a los jóvenes sobre cómo vivir el sexo. Lo que sucede es que muchos medios asumen ese lenguaje para atraer raiting, sin pensar que lo que están haciendo es vulnerar el derecho que todos tenemos de recibir información sanamente-.

En el estudio, realizado por la Facultad de Comunicación Social y Periodismo, se efectuaron 2.494 entrevistas a estudiantes universitarios y 1.050 a estudiantes de colegio que oscilaban entre los 14 y 22 años de edad. Las estadísticas revelaron que un 54% de las personas encuestadas en las universidades piensan que los locutores se exceden al hablar sobre sexualidad.

"Por tratar de enganchar a un joven se usan palabras como huevón, para referenciar a un joven y hocico, para decir boca, esto es peligroso para una audiencia. La explicación de los medios es que deben usar un lenguaje fresco que los jóvenes acepten y que hablar de esos temas es necesario, pero nunca son conscientes del impacto que pueden causar.

Muchos jóvenes se sienten ofendidos por los comentarios y las preguntas que les hacen, por ejemplo:¿has tenido experiencias bisexuales u homosexuales?, esto es impropio, pues la audiencia es de niños entre los 12 y los 18 años-, comentó Maria Fernanda Peña, investigadora vinculada al proyecto.



Además de sexo:

La investigación se dividió en tres etapas, en la primera se realizaron entrevistas a adolescentes de grado décimo y once de colegios públicos y privados; en la segunda se abordaron estudiantes universitarios; al final se encuestaron a los patrocinadores que pautan sus productos en estos programas, con el objetivo de evidenciar qué piensan los adolescentes acerca de la radio juvenil.

En el estudio, se valoraron temas como música, farándula, eventos culturales, concursos, deportes, información universitaria e información noticiosa. "Después de la música, el tema que más les gusta escuchar a los jóvenes son los concursos, además los adolescentes siempre están buscando esos medios para promocionar los eventos de sus colegios, pues las emisoras mueven mucha gente y eso es válido-, agregó Peña.

Uno de los resultados que más resaltó la investigación, fue el cambio de consumo entre estudiantes de colegio y de universidades. Mientras el 91% de los colegiales escuchan La Mega, Los 40 Principales y Radioactiva, sólo el 46,5% de los universitarios oyen estas emisoras. De la misma manera, cambió la opinión acerca de la tolerancia, mientras el 67% de los estudiantes de secundaria piensan que estos programas incentivan la tolerancia, el 54% de los universitarios creen todo lo contrario.

Al indagar sobre las preferencias radiales de los universitarios, no se logró un indicador lo suficientemente amplio sobre un programa en particular. Los porcentajes estuvieron divididos entre varios programas, pero con cifras muy pequeñas; por ejemplo, sólo el 6,6% escucha La W, el 4,5% Tropicana, el 2% La FM y así sucesivamente.

Siguiendo a los investigadores, algunas personas se identifican con lo escuchado, otras creen que su comportamiento es influenciado por la radio. El 78% de los adolescentes en edad escolar respondieron que los programas radiales que escuchan reflejan la imagen actual del joven. Sin embargo, la familia cumple un papel muy importante en este sentido, pues forja criterios en los niños para que puedan consumir este medio de una manera más crítica y responsable.

Según la psicóloga Rodríguez, "cuando un joven se siente identificado con los contenidos que le presenta la radio, probablemente lo va a instaurar en su esquema de personalidad y va a reproducirlo en su vida cotidiana. El gran riesgo es que lo asuma como única verdad, ahí entra a jugar la familia y qué tipo de patrones personales tiene ese joven, porque esto es lo que hace que dude cuando recibe la información-.

Para mejorar los programas radiales, los jóvenes aconsejaron otorgar mayor participación a los estratos 2 y 3, ofrecer temas que ayuden al desarrollo social, ser más prudentes y menos vulgares con la audiencia, realizar programas más educativos y dejar de ver a los adolescentes como artículos comerciales.

En definitiva, lo que pide https://git.unicauca.edu.co/e-lane la audiencia, según los investigadores, es una radio mejor producida y más creativa a la hora de transmitir sus contenidos.


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