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Desnutrición: problema de mortalidad en Colombia

      
Para Nubia Ruiz Ruiz, miembro del equipo de investigación, la muerte por hambre es la expresión máxima de la pobreza y cuando un niño o una persona mayor se muere por esto hay que prender la alarma-.<br/><br/> La novedad del análisis, está en la inclusión de la población expuesta al riesgo de morir por desnutrición como causa básica y causa asociada. Por ejemplo, en niños de uno a dos años, ésta es la primera causa (14%), seguida por infecciones respiratorias agudas (13,6%) y la enfermedades infecciosas (11%).<br/><br/> El DANE antes sólo contemplaba la causa directa, descuidando enfermedades que se derivan de una mala alimentación. Magda Ruiz Salguero, doctora en Demografía y miembro del grupo de investigación indicó que, el objetivo es tratar todo el espectro del problema, ya que al hablar sólo de la causa básica, estaríamos abordando sólo un tercio del problema, y al incluir los aspectos asociados a una enfermedad u otro estado patológico, como infecciones respiratorias, tendríamos los otros dos tercios-.<br/><br/> En el estudio se tomaron en cuenta las estadísticas vitales del DANE en el quinquenio 1998-2002, teniendo como base para calcular la mortalidad infantil los nacimientos y defunciones ocurridos durante ese periodo. El denominador analizado fue la cantidad de nacimientos, usando como indicador el número de defunciones de menores de cinco años en ese quinquenio, dividido por el número de nacimientos en ese mismo lapso.<br/><br/> Las investigadoras destacan que los menores de un año satisfacen sus necesidades nutricionales con la lactancia materna, por lo tanto este no es el período de mayor riesgo. En la investigación se encontró que una de cada cinco defunciones de niños entre uno y cuatro años está asociada con la desnutrición. Esta situación, señaló Ruiz Salguero, ocurre porque ellos ya vienen arrastrando unos problemas que tuvieron cuando eran menores de un año y hubo una época en la que estuvieron protegidos por la lactancia materna. Pero cuando la situación depende de la capacidad de compra del hogar, el infante entra en una situación vulnerable-.<br/><br/> Según Magda Ruiz Salguero, los médicos tienen claras las características de un niño desnutrido y saben que lo pueden salvar de una primera diarrea, pero él queda supremamente vulnerable para enfrentar un siguiente problema de salud, como otra enfermedad diarreica o un sarampión-. Por tal razón, las acciones deben ir encaminadas a la prevención, atención, promoción y cobertura en salud, además de la disponibilidad de alimentos.<br/><br/><br/><br/><span style=font-weight: bold;>Lactancia materna: ¿único alimento?</span><br/> Necesitamos incrementar la práctica de la lactancia materna, que aún está por debajo de los estándares recomendados, mejorar la alimentación complementaria en los niños y niñas entre uno y dos años y mejorar la capacidad de ingresos de las familias-, agregó Nora Corredor Martínez, Oficial de Salud y Nutrición de Unicef Colombia.<br/><br/> La garantía en cuanto a seguridad alimentaria está dada por diversos factores, lo que hace de esta situación un problema estructural que debe ser abordado desde distintos frentes. <br/><br/> Existen condiciones de marginalidad, acceso a servicios básicos de salud, empleo y vivienda que requieren atención paralela a la provisión de alimentos de calidad. Corredor agregó que, en materia alimenticia, la desnutrición es tanto por deficiente ingesta de alimentos (especialmente por falta de acceso a los alimentos debido a bajos ingresos) como por desequilibrios en la composición de la dieta (insuficiente educación alimentaria)-.<br/><br/> El estudio evidenció que los municipios intermedios son los que presentan mayor tasa de mortalidad ya que, han perdido su cercanía con lo rural y la posibilidad de tener ciertos alimentos de una huerta o acceso a crianza de www.bogota.gov.co animales. Además, no tienen el nivel de desarrollo de una gran ciudad, como transporte y distribución de alimento-,afirmó Nubia Ruiz. En cambio, en las grandes ciudades, la posibilidad de acceder al alimento no está ligada a la disponibilidad sino a la capacidad de ingreso de las familias.<br/><br/> No obstante, Nora Corredor, cree que la situación sigue siendo más preocupante en las áreas rurales en donde la pobreza es mayor, hay menos acceso a agua potable, saneamiento ambiental y servicios de salud en comparación con las condiciones de salubridad y atención presentes en la ciudad.<br/><br/> El problema es bastante complejo por ser multifactorial ya que debido a la mayor densidad de población las cifras de desnutrición, enfermedad y muerte se concentran más en las zonas urbanas que en el área rural, pero no se puede olvidar la intensidad que reviste el drama de la pobreza en el campo.<br/><br/> La cobertura se garantiza a través de una alimentación balanceada, de buena calidad y continua, la cual debe empezar, incluso antes del nacimiento. Al respecto, Corredor afirmó que, las madres desnutridas tienen a su vez hijos e hijas desnutridos. El bajo peso al nacer predispone a mortalidad neonatal, a enfermedades en etapas posteriores de la vida como hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares y diabetes, así como a pobre desarrollo cognitivo y bajo rendimiento escolar. <br/><br/> Por ello, la intervención para cortar el círculo de transmisión intergeneracional de la desnutrición comienza por mejorar la alimentación y la nutrición de las niñas para garantizar que cuando lleguen a la edad reproductiva estén en buenas condiciones de nutrición y salud, para dar a luz hijos con peso mayor o igual a 3.000 gramos-.<br/><br/><br/>
Para Nubia Ruiz Ruiz, miembro del equipo de investigación, "la muerte por hambre es la expresión máxima de la pobreza y cuando un niño o una persona mayor se muere por esto hay que prender la alarma-.

La novedad del análisis, está en la inclusión de la población expuesta al riesgo de morir por desnutrición como causa básica y causa asociada. Por ejemplo, en niños de uno a dos años, ésta es la primera causa (14%), seguida por infecciones respiratorias agudas (13,6%) y la enfermedades infecciosas (11%).

El DANE antes sólo contemplaba la causa directa, descuidando enfermedades que se derivan de una mala alimentación. Magda Ruiz Salguero, doctora en Demografía y miembro del grupo de investigación indicó que, "el objetivo es tratar todo el espectro del problema, ya que al hablar sólo de la causa básica, estaríamos abordando sólo un tercio del problema, y al incluir los aspectos asociados a una enfermedad u otro estado patológico, como infecciones respiratorias, tendríamos los otros dos tercios-.

En el estudio se tomaron en cuenta las estadísticas vitales del DANE en el quinquenio 1998-2002, teniendo como base para calcular la mortalidad infantil los nacimientos y defunciones ocurridos durante ese periodo. El denominador analizado fue la cantidad de nacimientos, usando como indicador el número de defunciones de menores de cinco años en ese quinquenio, dividido por el número de nacimientos en ese mismo lapso.

Las investigadoras destacan que los menores de un año satisfacen sus necesidades nutricionales con la lactancia materna, por lo tanto este no es el período de mayor riesgo. En la investigación se encontró que una de cada cinco defunciones de niños entre uno y cuatro años está asociada con la desnutrición. Esta situación, señaló Ruiz Salguero, "ocurre porque ellos ya vienen arrastrando unos problemas que tuvieron cuando eran menores de un año y hubo una época en la que estuvieron protegidos por la lactancia materna. Pero cuando la situación depende de la capacidad de compra del hogar, el infante entra en una situación vulnerable-.

Según Magda Ruiz Salguero, "los médicos tienen claras las características de un niño desnutrido y saben que lo pueden salvar de una primera diarrea, pero él queda supremamente vulnerable para enfrentar un siguiente problema de salud, como otra enfermedad diarreica o un sarampión-. Por tal razón, las acciones deben ir encaminadas a la prevención, atención, promoción y cobertura en salud, además de la disponibilidad de alimentos.



Lactancia materna: ¿único alimento?
"Necesitamos incrementar la práctica de la lactancia materna, que aún está por debajo de los estándares recomendados, mejorar la alimentación complementaria en los niños y niñas entre uno y dos años y mejorar la capacidad de ingresos de las familias-, agregó Nora Corredor Martínez, Oficial de Salud y Nutrición de Unicef Colombia.

La garantía en cuanto a seguridad alimentaria está dada por diversos factores, lo que hace de esta situación un problema estructural que debe ser abordado desde distintos frentes.

Existen condiciones de marginalidad, acceso a servicios básicos de salud, empleo y vivienda que requieren atención paralela a la provisión de alimentos de calidad. Corredor agregó que, "en materia alimenticia, la desnutrición es tanto por deficiente ingesta de alimentos (especialmente por falta de acceso a los alimentos debido a bajos ingresos) como por desequilibrios en la composición de la dieta (insuficiente educación alimentaria)-.

El estudio evidenció que los municipios intermedios son los que presentan mayor tasa de mortalidad ya que, "han perdido su cercanía con lo rural y la posibilidad de tener ciertos alimentos de una huerta o acceso a crianza de www.bogota.gov.co animales. Además, no tienen el nivel de desarrollo de una gran ciudad, como transporte y distribución de alimento-,afirmó Nubia Ruiz. En cambio, en las grandes ciudades, la posibilidad de acceder al alimento no está ligada a la disponibilidad sino a la capacidad de ingreso de las familias.

No obstante, Nora Corredor, cree que la situación sigue siendo más preocupante en las áreas rurales en donde la pobreza es mayor, hay menos acceso a agua potable, saneamiento ambiental y servicios de salud en comparación con las condiciones de salubridad y atención presentes en la ciudad.

El problema es bastante complejo por ser multifactorial ya que debido a la mayor densidad de población las cifras de desnutrición, enfermedad y muerte se concentran más en las zonas urbanas que en el área rural, pero no se puede olvidar la intensidad que reviste el drama de la pobreza en el campo.

La cobertura se garantiza a través de una alimentación balanceada, de buena calidad y continua, la cual debe empezar, incluso antes del nacimiento. Al respecto, Corredor afirmó que, "las madres desnutridas tienen a su vez hijos e hijas desnutridos. El bajo peso al nacer predispone a mortalidad neonatal, a enfermedades en etapas posteriores de la vida como hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares y diabetes, así como a pobre desarrollo cognitivo y bajo rendimiento escolar.

Por ello, la intervención para cortar el círculo de transmisión intergeneracional de la desnutrición comienza por mejorar la alimentación y la nutrición de las niñas para garantizar que cuando lleguen a la edad reproductiva estén en buenas condiciones de nutrición y salud, para dar a luz hijos con peso mayor o igual a 3.000 gramos-.


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