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Científicos de la UDEA reciben 800 millones de pesos para proyecto

      
El psiquiatra colombiano Jorge Ospina y el norteamericano Nelson Freimer lideran el proyecto que busca nuevos hallazgos para el tratamiento del trastorno afectivo bipolar. También participan investigadores de University College of London, en Inglaterra, y de la Universidad de Costa Rica. <br/><br/> La beca, para todo el proyecto, tiene un valor de 2.5 millones de dólares, pero para el trabajo en el que participa la Universidad de Antioquia fueron destinados 800 millones de pesos, dinero que entrará directamente a la Universidad para personal, equipos y software para la investigación, informó el psiquiatra Jorge Ospina Duque en diálogo con Alma Máter. <br/><br/> El estudio tiene como propósito investigar 200 pacientes en Colombia y 200 en Costa Rica, pertenecientes a familias con trastorno afectivo bipolar. En cada uno se evaluará la parte genética y las funciones mentales como memoria, atención y concentración, y se les practicará un estudio de imágenes cerebrales, o neuroimágenes, para luego determinar sus estructuras cerebrales. <br/><br/> Se encontró que hay una asociación entre el genoma paisa, como se le llama al descubrimiento efectuado en Antioquia, y el genoma del Valle Central de Costa Rica. <br/><br/> El trastorno afectivo bipolar, antes llamado enfermedad maníaco depresiva, afecta en todas sus modalidades a cerca de un tres por ciento de la población. Empieza en la adultez joven y, a veces, en la adolescencia. Tiene un curso recurrente y, si no se trata, causa una altísima incapacidad, además de alto riesgo de suicidio. Pero si se trata, con estabilizadores del ánimo que evitan las depresiones y exaltaciones severas, la persona recupera una vida normal. <br/><br/> En vista de que en el campo de las enfermedades psiquiátricas no hay exámenes ni hay análisis que adviertan que una persona tiene ciertos déficit o el trastorno, lo que el equipo científico merecedor de la beca está tratando de hallar, tanto en pacientes como en familias multiafectadas, son alteraciones cerebrales que permitan establecer marcadores biológicos, explica el médico Ospina Duque. <br/><br/> Al estudiar las alteraciones cerebrales buscamos qué relación tienen con algunos genes, agrega, en especial con aquellos que su grupo ya ha estudiado en pacientes y en familias del oriente lejano en Antioquia, los cuales posiblemente sean causantes en esa población de la enfermedad afectivo bipolar. <br/><br/> Además del doctor Freimer, autoridad mundial en psiquiatría y actual jefe del Centro de Neurocomportamiento de la Universidad de California, al equipo investigador también están vinculados los científicos Andrés Ruiz Linares, de University College of London; Gabriel Macaya, investigador y ex rector de la Universidad de Costa Rica; y Carlos López, director en la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia del Grupo de Investigación en Psiquiatría -Gipsi-.<br/><br/> Desde hace nueve años, el Gipsi ha desarrollado trabajos en diferentes áreas biológicas de los trastornos mentales y en aspectos psicológicos y psicosociales, pero una línea central de tales estudios ha sido la investigación de genes de la población antioqueña, tanto en la caracterización que se trabaja con el Grupo de Genética Molecular, como en el estudio de enfermedades psiquiátricas de alto impacto, entre ellas el trastorno afectivo y la esquizofrenia. <br/><br/> Como somos psiquiatras clínicos nos dedicamos a estudiar todas las historias de pacientes de los últimos cien años en el Hospital Mental y en el Hospital San Vicente de Paúl. Además de eso, en el Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Antioquia conformamos la Clínica de Trastornos Afectivos, un grupo de estudio para atender a nuestros pacientes y a sus familias, explica el médico Ospina Duque. <br/><br/> En cuanto al reconocimiento internacional que hasta hoy ha alcanzado el Gipsi, afirma que ese mérito se le debe al doctor Andrés Ruiz Linares, quien hace ocho años era director de Genmol y a través de importantes proyectos de investigación logró conexiones con la Universidad de California. A ello se agregan los vínculos posteriores del Gipsi con el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos. <br/><br/> Este trabajo interdisciplinario ha arrojado como frutos subsiguientes la publicación de artículos en las más prestigiosas revistas científicas del mundo, como Nature, la Revista de Medicina Genética de Estados Unidos y la Revista de la Academia de Ciencias de este mismo país. <br/><br/> En sus inicios, al Grupo sólo pertenecían el doctor Ospina y dos estudiantes de pregrado: la aspirante a médica Ana Lucía Miranda y el aspirante a psicólogo Mauricio Cuartas. La doctora Miranda hoy trabaja en Washington con el investigador más importante de la esquizofrenia en el mundo, el psiquiatra Daniel Wemberger, y el doctor Mauricio Cuartas es integrante del Grupo de Genética Molecular de la Universidad de Antioquia -Genmol.<br/><br/><br/>
El psiquiatra colombiano Jorge Ospina y el norteamericano Nelson Freimer lideran el proyecto que busca nuevos hallazgos para el tratamiento del trastorno afectivo bipolar. También participan investigadores de University College of London, en Inglaterra, y de la Universidad de Costa Rica.

"La beca, para todo el proyecto, tiene un valor de 2.5 millones de dólares, pero para el trabajo en el que participa la Universidad de Antioquia fueron destinados 800 millones de pesos, dinero que entrará directamente a la Universidad para personal, equipos y software para la investigación", informó el psiquiatra Jorge Ospina Duque en diálogo con Alma Máter.

El estudio tiene como propósito investigar 200 pacientes en Colombia y 200 en Costa Rica, pertenecientes a familias con trastorno afectivo bipolar. En cada uno se evaluará la parte genética y las funciones mentales como memoria, atención y concentración, y se les practicará un estudio de imágenes cerebrales, o neuroimágenes, para luego determinar sus estructuras cerebrales.

Se encontró que hay una asociación entre el "genoma paisa", como se le llama al descubrimiento efectuado en Antioquia, y el genoma del Valle Central de Costa Rica.

El trastorno afectivo bipolar, antes llamado enfermedad maníaco depresiva, afecta en todas sus modalidades a cerca de un tres por ciento de la población. Empieza en la adultez joven y, a veces, en la adolescencia. Tiene un curso recurrente y, si no se trata, causa una altísima incapacidad, además de alto riesgo de suicidio. Pero si se trata, con estabilizadores del ánimo que evitan las depresiones y exaltaciones severas, la persona recupera una vida normal.

En vista de que en el campo de las enfermedades psiquiátricas no hay exámenes ni hay análisis que adviertan que una persona tiene ciertos déficit o el trastorno, lo que el equipo científico merecedor de la beca está tratando de hallar, tanto en pacientes como en familias multiafectadas, son alteraciones cerebrales que permitan establecer marcadores biológicos, explica el médico Ospina Duque.

"Al estudiar las alteraciones cerebrales buscamos qué relación tienen con algunos genes", agrega, en especial con aquellos que su grupo ya ha estudiado en pacientes y en familias del oriente lejano en Antioquia, los cuales posiblemente sean causantes en esa población de la enfermedad afectivo bipolar.

Además del doctor Freimer, autoridad mundial en psiquiatría y actual jefe del Centro de Neurocomportamiento de la Universidad de California, al equipo investigador también están vinculados los científicos Andrés Ruiz Linares, de University College of London; Gabriel Macaya, investigador y ex rector de la Universidad de Costa Rica; y Carlos López, director en la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia del Grupo de Investigación en Psiquiatría -Gipsi-.

Desde hace nueve años, el Gipsi ha desarrollado trabajos en diferentes áreas biológicas de los trastornos mentales y en aspectos psicológicos y psicosociales, pero una línea central de tales estudios ha sido la investigación de genes de la población antioqueña, tanto en la caracterización que se trabaja con el Grupo de Genética Molecular, como en el estudio de enfermedades psiquiátricas de alto impacto, entre ellas el trastorno afectivo y la esquizofrenia.

"Como somos psiquiatras clínicos nos dedicamos a estudiar todas las historias de pacientes de los últimos cien años en el Hospital Mental y en el Hospital San Vicente de Paúl. Además de eso, en el Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Antioquia conformamos la Clínica de Trastornos Afectivos, un grupo de estudio para atender a nuestros pacientes y a sus familias", explica el médico Ospina Duque.

En cuanto al reconocimiento internacional que hasta hoy ha alcanzado el Gipsi, afirma que ese mérito se le debe al doctor Andrés Ruiz Linares, quien hace ocho años era director de Genmol y a través de importantes proyectos de investigación logró conexiones con la Universidad de California. A ello se agregan los vínculos posteriores del Gipsi con el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos.

Este trabajo interdisciplinario ha arrojado como frutos subsiguientes la publicación de artículos en las más prestigiosas revistas científicas del mundo, como Nature, la Revista de Medicina Genética de Estados Unidos y la Revista de la Academia de Ciencias de este mismo país.

En sus inicios, al Grupo sólo pertenecían el doctor Ospina y dos estudiantes de pregrado: la aspirante a médica Ana Lucía Miranda y el aspirante a psicólogo Mauricio Cuartas. La doctora Miranda hoy trabaja en Washington con el investigador más importante de la esquizofrenia en el mundo, el psiquiatra Daniel Wemberger, y el doctor Mauricio Cuartas es integrante del Grupo de Genética Molecular de la Universidad de Antioquia -Genmol.


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