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Minerales alternativos

      
<span style=font-style: italic;> </span>La chatarra es la principal materia prima que se emplea en el mundo para fabricar acero, y aunque pareciera tratarse de un desperdicio, Colombia debe importar cerca del 20% de la que requiere. Ello se debe a que el país tiene una cultura de uso y re-uso de los bienes muebles. Así, cuando se compra una nevera nueva, la vieja es cedida a otra persona, mientras que en los países industrializados estos productos son desechables. <br/><br/> Ante la ausencia de materia prima, el país se ve obligado a buscar alternativas. Por esa razón el Grupo de Materiales Siderúrgicos de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia y diferentes empresas del sector como el Grupo Siderúrgico DIACO y Acerías Paz del Río, se unieron para desarrollar prerreducidos de hierro, materiales sustitutos, derivados de minerales nacionales a los que se les extrae parcialmente el oxígeno. <br/><br/> Para obtenerlos se pueden utilizar como reductores el carbón o el gas natural y como reactores una serie de hornos como el de cuba, de retorta, de lecho fluidizado, tubulares rotatorios o rotatorios de solera. No obstante, antes de emprender el proceso, es necesario conocer la composición química de los materiales, su petrografía y hacerles análisis diversos. <br/><br/> Dentro del proyecto, que tuvo una inversión total de 700 millones de pesos, se analizaron minerales de hierro provenientes de los yacimientos de Ubalá (Cundinamarca), del Uvo y El Banco (Boyacá), así como los carbones de Tópaga (Boyacá), por métodos químicos, petrográficos, de microscopía electrónica, de fluorescencia de rayos x y de difracción de rayos x. <br/><br/> Adicionalmente, la UPTC estableció el grado de reducibilidad a través de pruebas en un horno Linder, creado por el Grupo de Materiales Siderúrgicos, en el que se sometieron los minerales a temperaturas inferiores al punto de fusión. A su vez, se realizó una producción de prerreducidos a nivel de laboratorio en un segundo horno, Tubular Rotatorio, capaz de generar entre 30 y 60 toneladas diarias. <br/><br/> Los aportes de la UPTC se complementaron con un software que permite simular el proceso de prerreducción. El proyecto permitió conocer, igualmente, el costo de producción de los materiales sustitutos de la chatarra y de la operación de una planta en las instalaciones de Acerías Paz del Río. <br/><br/> A través de esta iniciativa se intensificaron las relaciones universidad-industria, ya que el Grupo de Investigaciones en Materiales Siderúrgicos de la UPTC trabajó de cerca con la Vicepresidencia de Proyectos de Acerías. La universidad contó con el apoyo financiero de Colciencias en cerca de 210 millones de pesos.<br/><br/><br/><font size=1>* Artículo tomado de la revista Colombia, Ciencia y Tecnología, de Colciencias, Vol. 23 No. 3.<br/><br/><br/><br/></font>
 La chatarra es la principal materia prima que se emplea en el mundo para fabricar acero, y aunque pareciera tratarse de un desperdicio, Colombia debe importar cerca del 20% de la que requiere. Ello se debe a que el país tiene una cultura de uso y re-uso de los bienes muebles. Así, cuando se compra una nevera nueva, la vieja es cedida a otra persona, mientras que en los países industrializados estos productos son desechables.

Ante la ausencia de materia prima, el país se ve obligado a buscar alternativas. Por esa razón el Grupo de Materiales Siderúrgicos de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia y diferentes empresas del sector como el Grupo Siderúrgico DIACO y Acerías Paz del Río, se unieron para desarrollar prerreducidos de hierro, materiales sustitutos, derivados de minerales nacionales a los que se les extrae parcialmente el oxígeno.

Para obtenerlos se pueden utilizar como reductores el carbón o el gas natural y como reactores una serie de hornos como el de cuba, de retorta, de lecho fluidizado, tubulares rotatorios o rotatorios de solera. No obstante, antes de emprender el proceso, es necesario conocer la composición química de los materiales, su petrografía y hacerles análisis diversos.

Dentro del proyecto, que tuvo una inversión total de 700 millones de pesos, se analizaron minerales de hierro provenientes de los yacimientos de Ubalá (Cundinamarca), del Uvo y El Banco (Boyacá), así como los carbones de Tópaga (Boyacá), por métodos químicos, petrográficos, de microscopía electrónica, de fluorescencia de rayos x y de difracción de rayos x.

Adicionalmente, la UPTC estableció el grado de reducibilidad a través de pruebas en un horno Linder, creado por el Grupo de Materiales Siderúrgicos, en el que se sometieron los minerales a temperaturas inferiores al punto de fusión. A su vez, se realizó una producción de prerreducidos a nivel de laboratorio en un segundo horno, Tubular Rotatorio, capaz de generar entre 30 y 60 toneladas diarias.

Los aportes de la UPTC se complementaron con un software que permite simular el proceso de prerreducción. El proyecto permitió conocer, igualmente, el costo de producción de los materiales sustitutos de la chatarra y de la operación de una planta en las instalaciones de Acerías Paz del Río.

A través de esta iniciativa se intensificaron las relaciones universidad-industria, ya que el Grupo de Investigaciones en Materiales Siderúrgicos de la UPTC trabajó de cerca con la Vicepresidencia de Proyectos de Acerías. La universidad contó con el apoyo financiero de Colciencias en cerca de 210 millones de pesos.


* Artículo tomado de la revista Colombia, Ciencia y Tecnología, de Colciencias, Vol. 23 No. 3.



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