text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

Rector de Uninorte aplaude compromiso contra las inequidades sociales en educación

      
Las familias colombianas sienten en carne propia el problema de la consecución de recursos para que sus hijos se formen como profesionales. En realidad, apenas un 26% de los jóvenes pueden lograr esa meta de la competitividad moderna y de aporte al desarrollo económico. Sin embargo, el 26% correspondería a aquellas zonas del país más desarrolladas económicamente. <br/><br/> En lo que se refiere a la Costa Caribe, la cifra podría llegar a un 20%, en el mejor de los casos, dada la desigualdad tan notoria entre los departamentos. Es que el problema del acceso a la educación superior es en el fondo un asunto económico. La mayoría de los colombianos no cuenta con el presupuesto para pagar las matrículas ni el sostenimiento de los estudiantes debido a sus ingresos precarios. <br/><br/> La Misión del Pnud (2006) dice que la población costeña que está por debajo de lo que se considera la línea de pobreza es del 63% y de este inmenso grupo el 27% se encuentra en extrema pobreza (debe ser un término para llamar de otra manera la miseria). A mí me parece alarmante esa situación de nuestros coterráneos. <br/><br/> Creo que si muchos pueden estudiar hoy la primaria y otros, más reducidos en número, llegan a la secundaria, la mayoría no puede estudiar en la educación superior. Ni siquiera pueden matricularse en las universidades públicas, porque en éstas no hay suficientes cupos para responder a la demanda. Lo que es peor, muchos jóvenes pobres tampoco pueden pagar las matrículas, subsidiadas por el Estado, de las universidades públicas, que son de lejos menos caras que en las privadas. <br/><br/> A pesar del panorama de pobreza tan grande, se han dado pasos notables para superar la exclusión social y el subdesarrollo en términos de educación. Uno de los factores que ha incidido de manera eficaz en mejorar la situación es el financiamiento que el Icetex está ofreciendo desde el año 2002 a los estudiantes de menores recursos para estudiar en universidades públicas y privadas. Entre ese año y 2006, un poco más de l64 mil estudiantes más pobres entraron a la educación superior. El objetivo es llegar a financiar a casi 349 mil estudiantes al 2010. <br/><br/> El dinero para lograr esas metas lo ha proporcionado un crédito por 200 millones de dólares del Banco Mundial. La buena noticia que nos dio el presidente Uribe en Bucaramanga fue que su gobierno va a avalar la solicitud de un crédito adicional por 500 millones de dólares que hará el Icetex ante el mismo Banco en Washington. <br/><br/> Me parecen justas esas posibilidades que se le abren a más colombianos. Y me gusta la divisa que el Estado tiene con este programa: combatir la inequidad y exclusión sociales existentes en nuestro país. Que el presidente Uribe se comprometa en público a alcanzar esa meta es una garantía del Estado para el mejor futuro de los jóvenes más pobres. <br/><br/> * Texto tomado del periódico El Heraldo
Las familias colombianas sienten en carne propia el problema de la consecución de recursos para que sus hijos se formen como profesionales. En realidad, apenas un 26% de los jóvenes pueden lograr esa meta de la competitividad moderna y de aporte al desarrollo económico. Sin embargo, el 26% correspondería a aquellas zonas del país más desarrolladas económicamente.

En lo que se refiere a la Costa Caribe, la cifra podría llegar a un 20%, en el mejor de los casos, dada la desigualdad tan notoria entre los departamentos. Es que el problema del acceso a la educación superior es en el fondo un asunto económico. La mayoría de los colombianos no cuenta con el presupuesto para pagar las matrículas ni el sostenimiento de los estudiantes debido a sus ingresos precarios.

La Misión del Pnud (2006) dice que la población costeña que está por debajo de lo que se considera la línea de pobreza es del 63% y de este inmenso grupo el 27% se encuentra en extrema pobreza (debe ser un término para llamar de otra manera la miseria). A mí me parece alarmante esa situación de nuestros coterráneos.

Creo que si muchos pueden estudiar hoy la primaria y otros, más reducidos en número, llegan a la secundaria, la mayoría no puede estudiar en la educación superior. Ni siquiera pueden matricularse en las universidades públicas, porque en éstas no hay suficientes cupos para responder a la demanda. Lo que es peor, muchos jóvenes pobres tampoco pueden pagar las matrículas, subsidiadas por el Estado, de las universidades públicas, que son de lejos menos caras que en las privadas.

A pesar del panorama de pobreza tan grande, se han dado pasos notables para superar la exclusión social y el subdesarrollo en términos de educación. Uno de los factores que ha incidido de manera eficaz en mejorar la situación es el financiamiento que el Icetex está ofreciendo desde el año 2002 a los estudiantes de menores recursos para estudiar en universidades públicas y privadas. Entre ese año y 2006, un poco más de l64 mil estudiantes más pobres entraron a la educación superior. El objetivo es llegar a financiar a casi 349 mil estudiantes al 2010.

El dinero para lograr esas metas lo ha proporcionado un crédito por 200 millones de dólares del Banco Mundial. La buena noticia que nos dio el presidente Uribe en Bucaramanga fue que su gobierno va a avalar la solicitud de un crédito adicional por 500 millones de dólares que hará el Icetex ante el mismo Banco en Washington.

Me parecen justas esas posibilidades que se le abren a más colombianos. Y me gusta la divisa que el Estado tiene con este programa: combatir la inequidad y exclusión sociales existentes en nuestro país. Que el presidente Uribe se comprometa en público a alcanzar esa meta es una garantía del Estado para el mejor futuro de los jóvenes más pobres.

* Texto tomado del periódico El Heraldo
  • Fuente:

Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.