text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

Elementos para una visión de futuro de la Ciencia y la Tecnología en Colombia

      
Colombia se encuentra en una etapa de estancamiento palpable en sus políticas de desarrollo científico y tecnológico. Después de los diferentes logros alcanzados en los años 80 y 90; en la presente década, especialmente en los últimos cinco años, se ha operado un proceso de involución profundo en el proceso de construcción de la capacidad nacional de ciencia y tecnología.<br/><br/> No es necesario decir que los actores directos (grupos de investigación, investigadores, y científicos consolidados)de la ciencia y la tecnología no han desistido en sus metas y proyectos, quienes han seguido avanzando y sus resultados son visibles para la comunidad internacional, especialmente los de aquellos que han logrado consolidar sus capacidades propias y que han podido mantenerse en su actividad, por encima de las condiciones adversas que han tenido que afrontar.<br/><br/> Colombia necesita transformaciones radicales en sus políticas nacionales de ciencia y tecnología bajo nuevos horizontes de acción que se conjuguen con las dinámicas mundiales de la producción de conocimiento y de su utilización para el bienestar y progreso de su sociedad.<br/><br/> Una visión de futuro de ciencia y tecnología que se sostenga en los pilares construidos con arduo esfuerzo en el transcurso de los últimos 30 años, especialmente, pero que se respalde en un nuevo proyecto de país cuyo horizonte de acción este dirigido por el interés general y centrado en la atención y resolución de las necesidades y problemas mas importantes de sus ámbitos políticos, sociales, económicos, tecnológicos y académicos.<br/><br/> Una visión de futuro de la ciencia y tecnología que, sin plantearse de manera alejada del penoso y lamentable escenario de violencia, corrupción y crisis política nacional, se instale en otros escenarios de desarrollo, en otras realidades más afortunadas a las que ofrece la actual institucionalidad gubernamental bañada por dolor, la tragedia, el horror y la desesperanza que asiste de manera general a la sociedad.<br/><br/> Nuevos escenarios de desarrollo para un país que tendrá que renacer para dar a luz a otras realidades, con nuevos actores, otras instituciones, otras organizaciones, propiciando la creatividad y la innovación; con base en dinámicas renovadoras que oxigenen las rutas tradicionales y apoyado en pensadores capaces de hacer las rupturas necesarias en las inercias mentales, en las practicas conocidas y en las concepciones y motivos de acción de siempre.<br/><br/> La ciencia y la tecnología en Colombia necesita de la sabiduría de sus pioneros, pero urge de fortalecer una masa critica de pensadores y actores, conformada por jóvenes y niños que utilicen su fuerza vital para dejar atrás mitos, ritos y practicas que ya han dejado de ser pertinentes a las nuevas realidades mundiales, marcadas por la generalización de las tecnologías de la información y la comunicación y conectadas por las grandes autopistas donde fluye información que penetra las culturas, altera su cotidianidad y genera nuevas redes.<br/><br/> Colombia requiere de mentalidades y lógicas de pensamiento del siglo XXI que asuman sin temor el riesgo, la complejidad, la incertidumbre y la ambigüedad en una sociedad abierta y globalizada, como la contemporánea. Una política de ciencia y tecnología, que sin descuidar las fortalezas construidas, sea capaz de pensar en formar amplias bases sociales de estudiantes, docentes y de toda clase de ciudadanos para construir y crear capacidades locales y regionales. Una política de apropiación de la ciencia que sea capaz de descentrarse de las cuatro ciudades de siempre para entrar con fuerza y decisión en los mundos locales, las necesidades locales y las potencialidades locales.<br/><br/> Una política de ciencia y tecnología concebida como una política pública y no como una política gubernamental, cortoplacista y frágil, solo para cumplir con la apariencia de informes finales de gestión, o de indicadores estadísticos fácilmente falseables.<br/><br/> Se trata aquí, en esta visión de futuro, de la necesidad de construir una política publica de ciencia y tecnología con capacidad de imponer el interés general por encima de los intereses particulares, así sean de la misma ciencia; que logre imponer la ética de los resultados de impacto social general como indicador único para demostrar la eficiencia del uso de los recursos públicos.<br/><br/> El Estado, el conocimiento, la democracia y los actores de la ciencia y la tecnología tienen una alta corresponsabilidad con la política pública futura de ciencia y tecnología; corresponde asumirse como protagonistas de esta sociedad colombiana del siglo XXI y desde ésta formular políticas que en sus propias entrañas contenga las fuerzas necesarias para alcanzar su realización y ejecución. Una política pública con capacidad y respaldo nacional e internacional para imponer compromisos, para establecer derroteros concretos, para exigir su financiamiento, para convencer a los encargados de tomar decisiones y para generar voluntades políticas que reconozcan su poder para romper las fuerzas del atraso, la violencia, el subdesarrollo y la dependencia.<br/><br/><br/>
Colombia se encuentra en una etapa de estancamiento palpable en sus políticas de desarrollo científico y tecnológico. Después de los diferentes logros alcanzados en los años 80 y 90; en la presente década, especialmente en los últimos cinco años, se ha operado un proceso de involución profundo en el proceso de construcción de la capacidad nacional de ciencia y tecnología.

No es necesario decir que los actores directos (grupos de investigación, investigadores, y científicos consolidados)de la ciencia y la tecnología no han desistido en sus metas y proyectos, quienes han seguido avanzando y sus resultados son visibles para la comunidad internacional, especialmente los de aquellos que han logrado consolidar sus capacidades propias y que han podido mantenerse en su actividad, por encima de las condiciones adversas que han tenido que afrontar.

Colombia necesita transformaciones radicales en sus políticas nacionales de ciencia y tecnología bajo nuevos horizontes de acción que se conjuguen con las dinámicas mundiales de la producción de conocimiento y de su utilización para el bienestar y progreso de su sociedad.

Una visión de futuro de ciencia y tecnología que se sostenga en los pilares construidos con arduo esfuerzo en el transcurso de los últimos 30 años, especialmente, pero que se respalde en un nuevo proyecto de país cuyo horizonte de acción este dirigido por el interés general y centrado en la atención y resolución de las necesidades y problemas mas importantes de sus ámbitos políticos, sociales, económicos, tecnológicos y académicos.

Una visión de futuro de la ciencia y tecnología que, sin plantearse de manera alejada del penoso y lamentable escenario de violencia, corrupción y crisis política nacional, se instale en otros escenarios de desarrollo, en otras realidades más afortunadas a las que ofrece la actual institucionalidad gubernamental bañada por dolor, la tragedia, el horror y la desesperanza que asiste de manera general a la sociedad.

Nuevos escenarios de desarrollo para un país que tendrá que renacer para dar a luz a otras realidades, con nuevos actores, otras instituciones, otras organizaciones, propiciando la creatividad y la innovación; con base en dinámicas renovadoras que oxigenen las rutas tradicionales y apoyado en pensadores capaces de hacer las rupturas necesarias en las inercias mentales, en las practicas conocidas y en las concepciones y motivos de acción de siempre.

La ciencia y la tecnología en Colombia necesita de la sabiduría de sus pioneros, pero urge de fortalecer una masa critica de pensadores y actores, conformada por jóvenes y niños que utilicen su fuerza vital para dejar atrás mitos, ritos y practicas que ya han dejado de ser pertinentes a las nuevas realidades mundiales, marcadas por la generalización de las tecnologías de la información y la comunicación y conectadas por las grandes autopistas donde fluye información que penetra las culturas, altera su cotidianidad y genera nuevas redes.

Colombia requiere de mentalidades y lógicas de pensamiento del siglo XXI que asuman sin temor el riesgo, la complejidad, la incertidumbre y la ambigüedad en una sociedad abierta y globalizada, como la contemporánea. Una política de ciencia y tecnología, que sin descuidar las fortalezas construidas, sea capaz de pensar en formar amplias bases sociales de estudiantes, docentes y de toda clase de ciudadanos para construir y crear capacidades locales y regionales. Una política de apropiación de la ciencia que sea capaz de descentrarse de las cuatro ciudades de siempre para entrar con fuerza y decisión en los mundos locales, las necesidades locales y las potencialidades locales.

Una política de ciencia y tecnología concebida como una política pública y no como una política gubernamental, cortoplacista y frágil, solo para cumplir con la apariencia de informes finales de gestión, o de indicadores estadísticos fácilmente falseables.

Se trata aquí, en esta visión de futuro, de la necesidad de construir una política publica de ciencia y tecnología con capacidad de imponer el interés general por encima de los intereses particulares, así sean de la misma ciencia; que logre imponer la ética de los resultados de impacto social general como indicador único para demostrar la eficiencia del uso de los recursos públicos.

El Estado, el conocimiento, la democracia y los actores de la ciencia y la tecnología tienen una alta corresponsabilidad con la política pública futura de ciencia y tecnología; corresponde asumirse como protagonistas de esta sociedad colombiana del siglo XXI y desde ésta formular políticas que en sus propias entrañas contenga las fuerzas necesarias para alcanzar su realización y ejecución. Una política pública con capacidad y respaldo nacional e internacional para imponer compromisos, para establecer derroteros concretos, para exigir su financiamiento, para convencer a los encargados de tomar decisiones y para generar voluntades políticas que reconozcan su poder para romper las fuerzas del atraso, la violencia, el subdesarrollo y la dependencia.


  • Fuente:

Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.