text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

Chile quiere recuperar su espíritu editorial

      
Según Marisol Vera, de la editorial chilena Cuarto Propio, la dictadura destrozó el aparato editorial nacional y ha costado mucho reconstruirlo. <br/><br/>La Asociación de editores de su país -dice- ha emprendido varias acciones para revertir esa situación, pues el Estado hasta hace muy poco estuvo ausente de ese proceso. <br/><br/>Son 18 años en los que lentamente hemos dado la batalla para reconstruir un aparato que en otros países está plenamente desarrollado, dice. <br/><br/>Por su parte, Eugenio de Val, de la editorial Mare Nostrum, manifiesta que está muy impactado con los avances de la industria editorial colombiana.<br/><br/> Hemos visitado varias imprentas y nos han contado todas las iniciativas que han hecho para promover la lectura y es algo impresionante, un verdadero ejemplo para América Latina, afirma. <br/><br/><span style=font-weight: bold;>Sus mayores problemas <br/><br/></span>En cuanto a sus mayores miedos, como editores del país austral, Vera y de Val aseguran que la entrada de la industria española colapsó la industria nacional, porque entraron más a editar sus libros a venderlos a precios imbatibles.<br/><br/> Además el libro es Chile es bastante caro en relación con los demás países de Latinoamérica, dice el vocero de la editorial Mare Nostrum. <br/><br/>La editora de Cuarto Propio explica que la reprografía ilegal es el menor problema que tienen. El mayor son las fotocopias de que tienen su ápice en las universidades, comenta. <br/><br/>Agrega que el Estado chileno debe equilibrar al libro en ese caso con los derechos de autor, pues de por sí los libros pirateados son los que mayores ganancias reportan.
Según Marisol Vera, de la editorial chilena Cuarto Propio, "la dictadura destrozó el aparato editorial nacional y ha costado mucho reconstruirlo".

La Asociación de editores de su país -dice- ha emprendido varias acciones para revertir esa situación, pues el Estado hasta hace muy poco estuvo ausente de ese proceso.

"Son 18 años en los que lentamente hemos dado la batalla para reconstruir un aparato que en otros países está plenamente desarrollado", dice.

Por su parte, Eugenio de Val, de la editorial Mare Nostrum, manifiesta que está muy impactado con los avances de la industria editorial colombiana.

 "Hemos visitado varias imprentas y nos han contado todas las iniciativas que han hecho para promover la lectura y es algo impresionante, un verdadero ejemplo para América Latina", afirma.

Sus mayores problemas

En cuanto a sus mayores miedos, como editores del país austral, Vera y de Val aseguran que la entrada de la industria española colapsó la industria nacional, porque entraron más a editar sus libros a venderlos a precios imbatibles.

 "Además el libro es Chile es bastante caro en relación con los demás países de Latinoamérica", dice el vocero de la editorial Mare Nostrum.

La editora de Cuarto Propio explica que la reprografía ilegal es el menor problema que tienen. "El mayor son las fotocopias de que tienen su ápice en las universidades", comenta.

Agrega que "el Estado chileno debe equilibrar al libro en ese caso con los derechos de autor, pues de por sí los libros pirateados son los que mayores ganancias reportan".
  • Fuente:

Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.