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'Chespirito', ingenio, carisma y humor en un solo personaje

      
Apodado Shekespearito por uno de sus jefes en la juventud y luego convertido en Chespirito, Roberto se hizo inmortal por ser el creador e intérprete de personajes tan memorables como, Chaparrón Bonaparte, el doctor Chapatín, el Chómpiras, el Chapulín colorado y, por supuesto, el Chavo del Ocho.<br/><br/> Estuvo durante cinco días en la 20 Feria Internacional del Libro de Bogotá y a pesar de sus 78 años, habló sin parar con la prensa, se tomó fotos y firmó autógrafos con el público que tanto lo quiere y respeta, ese que llenó el auditorio José Asunción Silva de Corferias y que gozó con el ingenio y buen humor del comediante más querido de América Latina.<br/><br/> Durante la presentación de sus libros, Sin querer queriendo (Aguilar, 2006) y la obra El diario del Chavo del Ocho (Punto de Lectura, 2007), recreó algunos de los momentos más recordados de la serie Chespirito, como cuando el Chapulín Colorado intenta decir un refrán mezclándolo con otro, creando uno nuevo con un sentido completamente distorsionado.<br/><br/> Pero tal vez el momento más emotivo de todo la jornada fue cuando recitó el célebre poema del Chavo del Ocho titulado El perro arrepentido. Las más de 800 personas que pudieron ingresar al auditorio no ahorraron aplausos para él, al igual que los centenares de admiradores que lo observaba a través de una pantalla ubicada a la entrada del recinto. Aseguró que se sentía ampliamente agradecido por la calurosa acogida que le ofrecieron los colombianos.<br/><br/> Al hablar del personaje más querido por el público, el Chapulín Colorado, dijo que guardadas las proporciones, así como Cervantes escribió 'El Quijote' como réplica a la abundancia de novelas de caballería, yo lo hice con la abundancia de Supermanes, Hombres Araña y otros superhéroes. Yo quería hacer un héroe que fuera latinoamericano, que careciera de la fuerza, el ingenio y el poder que tenían aquellos, pero que fuera valiente. El Chapulín le tenía un miedo enorme a todo, pero al final terminaba enfrentándose a ese miedo. Y para mí ese sí es un héroe, el que lo supera.<br/><br/> 'Sin querer queriendo', su autobiografía, es tal vez la mejor manera de conocer a este casi 'mítico' personaje. Sinceramente no sé como hizo la editorial para lograr un libro tan bien hecho a tan poco precio. Es un libro que cuesta poco y vale mucho. dijo su esposa Florinda Mesa, quien lo acompañó en su visita a Bogotá.<br/><br/><br/><span style=font-weight: bold;> Toda una vecindad</span><br/> Aunque decidí crear el antihéroe con el Chapulín Colorado, ese personaje sí fue fríamente calculado, dijo, mientras que El Chavo fue totalmente improvisado y más aún la vecindad. Creé a este niño con tan peculiar personalidad y poco a poco fui añadiendo personajes y haciendo más notorio el carácter de cada uno. Casi se fueron escribiendo solos, pero solo casi, y sonrió con su esposa.<br/><br/> Era raro ver a un adulto haciendo el papel de niño, como lo hizo Roberto con El Chavo. Él tenía 42 años, pero siempre dejó claro que era un adulto haciendo el papel de un niño y nunca intentó que lo fuera, comentó Florinda en defensa de Roberto.<br/><br/> Pero no es esta vecindad, que encantó a más de cuatro generaciones, lo que más le ha gustado hacer a Roberto Gómez Bolaños, explicó que uno de sus personajes favoritos es el Chómpiras. Me parecía delicioso grabarlo, primero porque es de esos hombres frescos en la vida, y fue algo que quise ser pero nunca pude. Además no tenía la juventud de El Chavo, pero tampoco era el viejito Chapatín o el superhéroe Chapulín. Sus frases de acomodado eran perfectas y daban toda la risa del mundo.<br/><br/><span style=font-weight: bold;> La familia que lo marcó</span><br/> Conoció a Florinda cuando la llamó para hacer el papel de Doña Florinda en El Chavo del ocho. Sabía que era una excelente actriz y bailarina y aunque cuando empezamos a grabar la serie yo era casado, siempre me sentí atraído por su belleza, inteligencia y espontaneidad, dijo muy orgulloso. Por su parte, Florinda aclaró que en esa época, Roberto la cortejaba constantemente pero ella no accedió a sus peticiones. Era un mujeriego, se estaba separando de su esposa y andaba con una y con otra. Sólo cinco años después de conocernos fue que empezó nuestra relación, que ya va por 30 años felices. Florinda ha sido además de mi esposa y compañera, mi gran inspiración y confidente, irrumpió Chespirito emocionado.<br/><br/> Pero no sólo Florinda se convirtió en su familia. Personajes como Carlos Villagrán, Rubén Aguirre, Maria Antonieta de las Nieves, Ramón Valdes, Angelines Fernández, el 'Chato' Padilla, entre muchos otros fueron parte fundamental en su vida.<br/><br/> A ellos los recuerdo con un gran cariño. Fuimos una familia como todas, con problemas, mal entendidos y rabietas, pero pasamos más de 20 años juntos, explicó, pero como todas las familias empezó la independencia. Carlos Villagrán (Kiko) quiso tener su show personal y nunca regresó al programa, sentí que era lo correcto, pero no lo consiguió. Luego se fue Rubén Aguirre, pero regresó. Después se fue María Antonieta (La Chilindrina), cuando le ofrecieron un estelar en otro canal. Ganaba más allá, pero la popularidad la tenía con nosotros. Después murieron Ramón Valdes (Don Ramón), Raúl el 'Chato' Padilla (Jaimito, el cartero), Angelines Fernández (la bruja del 71), mi hermano Horacio (que interpretaba a Godínez).<br/><br/> Toda su familia se desintegró, pero estos personajes que nacieron en la década de los años 70, que atiborraron estadios, recibieron cientos de homenajes y recientemente se estrenaron en una serie animada, los conoció un publico que él jamás imaginó. Su trabajo fue traducido en más de diez países y en varios idiomas. Terminar con esa gran obra fue difícil, pero valiente. Primero fue el Chavo. Sabía que yo era cada vez más adulto y no podría sostenerme en ese papel de niño, no era conveniente. No soy de los que se aferra al pasado glorioso. Decidí parar y hacer otras cosas. Hoy me he puesto a escribir y creo que lo hago bien.<br/><br/> Acaba de cumplir 78 años y de superar una delicada neumonía. Pero su edad no es impedimento para quedarse quieto. Durante jornadas de más de cuatro horas firmó autógrafos y contestó toda clase de preguntas sobre su vida y obra. El cariño que despierta el comediante Roberto Gómez Bolaños es más que reconocido, esta vez, el reflejo de ese gran cariño lo demostró el pueblo colombiano.<br/><br/><br/>
Apodado Shekespearito por uno de sus jefes en la juventud y luego convertido en Chespirito, Roberto se hizo inmortal por ser el creador e intérprete de personajes tan memorables como, Chaparrón Bonaparte, el doctor Chapatín, el Chómpiras, el Chapulín colorado y, por supuesto, el Chavo del Ocho.

Estuvo durante cinco días en la 20 Feria Internacional del Libro de Bogotá y a pesar de sus 78 años, habló sin parar con la prensa, se tomó fotos y firmó autógrafos con el público que tanto lo quiere y respeta, ese que llenó el auditorio José Asunción Silva de Corferias y que gozó con el ingenio y buen humor del comediante más querido de América Latina.

Durante la presentación de sus libros, "Sin querer queriendo" (Aguilar, 2006) y la obra "El diario del Chavo del Ocho" (Punto de Lectura, 2007), recreó algunos de los momentos más recordados de la serie "Chespirito", como cuando el Chapulín Colorado intenta decir un refrán mezclándolo con otro, creando uno nuevo con un sentido completamente distorsionado.

Pero tal vez el momento más emotivo de todo la jornada fue cuando recitó el célebre poema del Chavo del Ocho titulado "El perro arrepentido". Las más de 800 personas que pudieron ingresar al auditorio no ahorraron aplausos para él, al igual que los centenares de admiradores que lo observaba a través de una pantalla ubicada a la entrada del recinto. Aseguró que se sentía ampliamente agradecido por la calurosa acogida que le ofrecieron los colombianos.

Al hablar del personaje más querido por el público, el Chapulín Colorado, dijo que "guardadas las proporciones, así como Cervantes escribió 'El Quijote' como réplica a la abundancia de novelas de caballería, yo lo hice con la abundancia de Supermanes, Hombres Araña y otros superhéroes. Yo quería hacer un héroe que fuera latinoamericano, que careciera de la fuerza, el ingenio y el poder que tenían aquellos, pero que fuera valiente. El Chapulín le tenía un miedo enorme a todo, pero al final terminaba enfrentándose a ese miedo. Y para mí ese sí es un héroe, el que lo supera".

'Sin querer queriendo', su autobiografía, es tal vez la mejor manera de conocer a este casi 'mítico' personaje. "Sinceramente no sé como hizo la editorial para lograr un libro tan bien hecho a tan poco precio. Es un libro que cuesta poco y vale mucho". dijo su esposa Florinda Mesa, quien lo acompañó en su visita a Bogotá.


Toda una vecindad
Aunque decidí crear el antihéroe con el Chapulín Colorado, ese personaje sí fue fríamente calculado, dijo, mientras que El Chavo fue totalmente improvisado y más aún la vecindad. "Creé a este niño con tan peculiar personalidad y poco a poco fui añadiendo personajes y haciendo más notorio el carácter de cada uno. Casi se fueron escribiendo solos, pero solo casi", y sonrió con su esposa.

"Era raro ver a un adulto haciendo el papel de niño, como lo hizo Roberto con El Chavo. Él tenía 42 años, pero siempre dejó claro que era un adulto haciendo el papel de un niño y nunca intentó que lo fuera", comentó Florinda en defensa de Roberto.

Pero no es esta vecindad, que encantó a más de cuatro generaciones, lo que más le ha gustado hacer a Roberto Gómez Bolaños, explicó que uno de sus personajes favoritos es el Chómpiras. "Me parecía delicioso grabarlo, primero porque es de esos hombres frescos en la vida, y fue algo que quise ser pero nunca pude. Además no tenía la juventud de El Chavo, pero tampoco era el viejito Chapatín o el superhéroe Chapulín. Sus frases de acomodado eran perfectas y daban toda la risa del mundo".

La familia que lo marcó
Conoció a Florinda cuando la llamó para hacer el papel de Doña Florinda en El Chavo del ocho. "Sabía que era una excelente actriz y bailarina y aunque cuando empezamos a grabar la serie yo era casado, siempre me sentí atraído por su belleza, inteligencia y espontaneidad", dijo muy orgulloso. Por su parte, Florinda aclaró que en esa época, Roberto la cortejaba constantemente pero ella no accedió a sus peticiones. "Era un mujeriego, se estaba separando de su esposa y andaba con una y con otra. Sólo cinco años después de conocernos fue que empezó nuestra relación, que ya va por 30 años felices". "Florinda ha sido además de mi esposa y compañera, mi gran inspiración y confidente", irrumpió Chespirito emocionado.

Pero no sólo Florinda se convirtió en su familia. Personajes como Carlos Villagrán, Rubén Aguirre, Maria Antonieta de las Nieves, Ramón Valdes, Angelines Fernández, el 'Chato' Padilla, entre muchos otros fueron parte fundamental en su vida.

"A ellos los recuerdo con un gran cariño. Fuimos una familia como todas, con problemas, mal entendidos y rabietas, pero pasamos más de 20 años juntos", explicó, pero como todas las familias empezó la independencia. Carlos Villagrán (Kiko) quiso tener su show personal y nunca regresó al programa, sentí que era lo correcto, pero no lo consiguió. Luego se fue Rubén Aguirre, pero regresó. Después se fue María Antonieta (La Chilindrina), cuando le ofrecieron un estelar en otro canal. Ganaba más allá, pero la popularidad la tenía con nosotros. Después murieron Ramón Valdes (Don Ramón), Raúl el 'Chato' Padilla (Jaimito, el cartero), Angelines Fernández (la bruja del 71), mi hermano Horacio (que interpretaba a Godínez)".

Toda su familia se desintegró, pero estos personajes que nacieron en la década de los años 70, que atiborraron estadios, recibieron cientos de homenajes y recientemente se estrenaron en una serie animada, los conoció un publico que él jamás imaginó. Su trabajo fue traducido en más de diez países y en varios idiomas. "Terminar con esa gran obra fue difícil, pero valiente. Primero fue el Chavo. Sabía que yo era cada vez más adulto y no podría sostenerme en ese papel de niño, no era conveniente. No soy de los que se aferra al pasado glorioso. Decidí parar y hacer otras cosas. Hoy me he puesto a escribir y creo que lo hago bien".

Acaba de cumplir 78 años y de superar una delicada neumonía. Pero su edad no es impedimento para quedarse quieto. Durante jornadas de más de cuatro horas firmó autógrafos y contestó toda clase de preguntas sobre su vida y obra. El cariño que despierta el comediante Roberto Gómez Bolaños es más que reconocido, esta vez, el reflejo de ese gran cariño lo demostró el pueblo colombiano.


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