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Ser maestro: profesión de odios, amores y pasiones

      
La Real Academia de la Lengua Española dice que maestro es alguien que enseña una ciencia, arte u oficio, o tiene el título para hacerlo, también aquellas personas que en el transcurso de la vida pueden transformar la manera de ver nuestro mundo y realidad.<br/><br/> Pero sin importar lo que diga el diccionario ésta es una fecha para reflexionar sobre la profesión y la problemática que afrontan algunos maestros en Colombia, el modelo educativo actual, los bajos salarios, la violencia intraescolar, la situación pensional, la escasez de recursos y otros factores que han hecho que cada vez el maestro se subvalore y hoy haya perdido el respecto que tuvo en otras épocas.<br/><br/> Por eso es una profesión de odios y amores, pero como el día de las madres, es una fecha para reconocerles su trabajo, entrega y sacrificio. Ser maestro es una labor que se enfrenta a los constantes cambios y avances de la ciencia y a una sociedad con retos cada vez mayores. Nos exige innovar y luchar para formar personas educadas y de bien, siempre anteponiendo la vocación contra toda adversidad-, dice Ligia de Rueda, docente de matemáticas de la Universidad Industrial de Santander.<br/><br/> Para Xiomara Rrongrand, docente del Politécnico Grancolombiano no hay nada mejor que recordar a quienes nos enseñaron las primeras cosas. Me encanta recordar a la primera maestra, esa que nos enseñó a leer y escribir en las cartillas. Al profesor de matemáticas que nos rajó en el examen final, la linda profesora de español o el inolvidable profe de educación física alcahuete. También al coordinador de disciplina malgeniado o al rector gruñón al que no se le podía hablar. Ellos nos marcaron de una vez y para siempre nuestro camino en la vida, por eso ahora que soy parte de ellos, tengo que celebrar-, dice.<br/><br/><span style=font-weight: bold;> Otra perspectiva</span><br/> Un artículo publicado en la revista Azul Naranja de la Fundación Luis Amigó, dice que el concepto de educación resulta ambiguo para gran parte la sociedad que olvida que, más allá de la escuela hay otras instituciones para educar al niño y joven: la familia, el primer agente educativo o el concepto de grupo de barrio y los medios de comunicación, que no son una institución pero que crean una vía de educación. La escuela, el colegio y la universidad ejercen un papel crucial, pero no son el único.<br/><br/> María Teresa Echeverri, educadora del sector público hace 36 años y actual docente del Liceo Santa Rosa de Lima, no olvida los paros y luchas que emprendieron en la década del 70 los maestros colombianos para obtener el triunfo más significativo del magisterio: El Estatuto Docente (decreto 2277), logro que iría perdiendo paulatinamente las ventajas obtenidas en aquellos años.<br/><br/> A medida que la economía nacional se va privatizando, derechos como la educación y la salud corren la misma suerte. Desde la reforma constitucional de 1991, la situación económica de la educación y de los maestros se agravó seriamente porque, a partir de la ley 115, se definió a la educación como un bien de servicio público.<br/><br/> A través del acto legislativo 01 de 2001 se dio origen a la ley 715 donde la salud y la educación sufrieron un recorte de cerca 5.2 billones de pesos anuales. En 2002 llegarían, para rematar, los decretos 1278, 1850 y 0230, todos perjudiciales para los docentes-, agrega el profesor León Vallejo Osorio.<br/><br/> Nada que decir del acoso al que pueden llegar algunos docentes por no caerle bien al rector o vicerrector. Edgar Emil Mosquera , docente de inglés, cuenta que después de ganar un concurso docente comenzó a trabajar en una institución pública con un periodo de prueba de un año.<br/><br/> Durante mi año de prueba sufrí el acoso laboral de la rectora de la institución, por el echo de vestir un gorro típico de mi cultura afro americana, el cual me negué a dejar de llevar. Fue un año difícil y al final, sin ninguna justificación, mi calificación fue insuficiente y tuve que dejar al plantel-, recuerda Mosquera, quien adelanta una reclamación ante las autoridades educativas por su despido.<br/><br/><br style=font-weight: bold;/><span style=font-weight: bold;> La Historia</span><br/> Esta conmemoración varía su fecha dependiendo de cada país, en Argentina y Chile se celebra el 11 de septiembre, el 13 de abril en Ecuador y en Brasil el 15 de octubre. Todas estas fechas proclamadas en épocas y por motivos distintos, pero todas finalmente con un objetivo en común.<br/><br/> En el mundo la celebración se realiza el 5 de octubre, fecha elegida por la Unesco con el fin de reconocer la gran labor de quienes se comprometen con la educación y crecimiento personal de ciudadanos honestos con sus responsabilidades y llenos de herramientas intelectuales para el desarrollo de su vida.<br/><br/> En Colombia, el Ministerio de Educación Nacional lo celebra el 15 de mayo porque en el año de1950 fue proclamado San Juan Bautista de La Salle como patrono de los educadores por parte del Papa Pío XII, por lo que ese mismo año, la Presidencia de la República declaró a esta fecha como el Día del Maestro en Colombia.<br/><br/> Precisamente, en conmemoración a este día, el MEN ha querido hacerle un homenaje a grandes maestros como Luis Antonio Restrepo, Arango, Virginia Gutiérrez y Manuel Zapata Olivella.<br/><br/> Luis Antonio Restrepo Arango (1938-2002) abogado, sociólogo e historiador antioqueño. Marcó un hito inolvidable para varias generaciones de colombianos, con libros como Pensar la Historia. Dedicó toda su vida a la docencia. Fue cofundador de la Universidad Autónoma Latinoamericana y docente en la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín, entre otras instituciones de Educación Superior. La Fundación que lleva su nombre promueve la formación de docentes y lectores y fue creada con el fin de preservar su memoria.<br/><br/> Virginia Gutiérrez nació en Socorro, Santander. Cursó estudios en el Instituto Pedagógico Nacional y en la Escuela Normal Superior entre 1940 y 1944. Siendo joven, deseaba cursar una carrera, pero como las mujeres tenían cerradas las puertas de la universidad y su padre se oponía a sus aspiraciones, decidió entrar en la Normal Superior con sede en Bogotá, donde existía, desde 1936, la coeducación en un ambiente liberal-. Allí recibió una formación de corte europeo, muy influida por la escuela francesa en etnología, mucho más racionalista y filosófica que la escuela americana, más empírica, en la que se formaría después en la Universidad de Berkeley (Herrera y Low, 1987:21). Fue pupila de maestros como Pablo Vila, Rudolf Hommes, Justus Wolfrang Shottelios y Paul Rivet. Su aporte principal a la construcción del conocimiento colombiano es en el campo de las Ciencias Sociales y a la sociología con su libro La familia en Colombia-, publicado en 1963.<br/><br/> Manuel Zapata Olivella nació en Lórica, Córdoba. Destacado historiador, antropólogo, ensayista, novelista y contador de cuentos. Novelas como Chambacú corral de negros y Changó el gran putas, son crónicas sobre las condiciones de vida de los afrodescendientes. A su raza, Zapata Olivella le ha dedicado la mayor parte de su obra, cuya lectura es obligatoria para comprender la historia de la diáspora africana. Pero además de estas obras de ficción, en sus ensayos sale a flote su pensamiento y su capacidad investigativa como es el caso de Los ancestros afrocolombianos y El sincretismo afrocatólico.<br/><br/><span style=font-weight: bold;>*</span><span style=font-style: italic;>Artículos de diferentes universidades colombianas y el Ministerio de Educación Nacional</span><br style=font-style: italic;/><br/>
La Real Academia de la Lengua Española dice que maestro es alguien que enseña una ciencia, arte u oficio, o tiene el título para hacerlo, también aquellas personas que en el transcurso de la vida pueden transformar la manera de ver nuestro mundo y realidad.

Pero sin importar lo que diga el diccionario ésta es una fecha para reflexionar sobre la profesión y la problemática que afrontan algunos maestros en Colombia, el modelo educativo actual, los bajos salarios, la violencia intraescolar, la situación pensional, la escasez de recursos y otros factores que han hecho que cada vez el maestro se subvalore y hoy haya perdido el respecto que tuvo en otras épocas.

Por eso es una profesión de odios y amores, pero como el día de las madres, es una fecha para reconocerles su trabajo, entrega y sacrificio. "Ser maestro es una labor que se enfrenta a los constantes cambios y avances de la ciencia y a una sociedad con retos cada vez mayores. Nos exige innovar y luchar para formar personas educadas y de bien, siempre anteponiendo la vocación contra toda adversidad-, dice Ligia de Rueda, docente de matemáticas de la Universidad Industrial de Santander.

Para Xiomara Rrongrand, docente del Politécnico Grancolombiano no hay nada mejor que recordar a quienes nos enseñaron las primeras cosas. "Me encanta recordar a la primera maestra, esa que nos enseñó a leer y escribir en las cartillas. Al profesor de matemáticas que nos "rajó" en el examen final, la linda profesora de español o el inolvidable profe de educación física alcahuete. También al coordinador de disciplina malgeniado o al rector gruñón al que no se le podía hablar. Ellos nos marcaron de una vez y para siempre nuestro camino en la vida, por eso ahora que soy parte de ellos, tengo que celebrar-, dice.

Otra perspectiva
Un artículo publicado en la revista Azul Naranja de la Fundación Luis Amigó, dice que el concepto de educación resulta ambiguo para gran parte la sociedad que olvida que, más allá de la escuela hay otras instituciones para educar al niño y joven: la familia, el primer agente educativo o el concepto de grupo de barrio y los medios de comunicación, que no son una institución pero que crean una vía de educación. La escuela, el colegio y la universidad ejercen un papel crucial, pero no son el único.

María Teresa Echeverri, educadora del sector público hace 36 años y actual docente del Liceo Santa Rosa de Lima, no olvida los paros y luchas que emprendieron en la década del 70 los maestros colombianos para obtener el triunfo más significativo del magisterio: El Estatuto Docente (decreto 2277), logro que iría perdiendo paulatinamente las ventajas obtenidas en aquellos años.

A medida que la economía nacional se va privatizando, derechos como la educación y la salud corren la misma suerte. Desde la reforma constitucional de 1991, la situación económica de la educación y de los maestros se agravó seriamente porque, a partir de la ley 115, se definió a la educación como un bien de servicio público.

"A través del acto legislativo 01 de 2001 se dio origen a la ley 715 donde la salud y la educación sufrieron un recorte de cerca 5.2 billones de pesos anuales. En 2002 llegarían, para rematar, los decretos 1278, 1850 y 0230, todos perjudiciales para los docentes-, agrega el profesor León Vallejo Osorio.

Nada que decir del acoso al que pueden llegar algunos docentes por no caerle bien al rector o vicerrector. Edgar Emil Mosquera , docente de inglés, cuenta que después de ganar un concurso docente comenzó a trabajar en una institución pública con un periodo de prueba de un año.

"Durante mi año de prueba sufrí el acoso laboral de la rectora de la institución, por el echo de vestir un gorro típico de mi cultura afro americana, el cual me negué a dejar de llevar. Fue un año difícil y al final, sin ninguna justificación, mi calificación fue insuficiente y tuve que dejar al plantel-, recuerda Mosquera, quien adelanta una reclamación ante las autoridades educativas por su despido.


La Historia
Esta conmemoración varía su fecha dependiendo de cada país, en Argentina y Chile se celebra el 11 de septiembre, el 13 de abril en Ecuador y en Brasil el 15 de octubre. Todas estas fechas proclamadas en épocas y por motivos distintos, pero todas finalmente con un objetivo en común.

En el mundo la celebración se realiza el 5 de octubre, fecha elegida por la Unesco con el fin de reconocer la gran labor de quienes se comprometen con la educación y crecimiento personal de ciudadanos honestos con sus responsabilidades y llenos de herramientas intelectuales para el desarrollo de su vida.

En Colombia, el Ministerio de Educación Nacional lo celebra el 15 de mayo porque en el año de1950 fue proclamado San Juan Bautista de La Salle como patrono de los educadores por parte del Papa Pío XII, por lo que ese mismo año, la Presidencia de la República declaró a esta fecha como el Día del Maestro en Colombia.

Precisamente, en conmemoración a este día, el MEN ha querido hacerle un homenaje a grandes maestros como Luis Antonio Restrepo, Arango, Virginia Gutiérrez y Manuel Zapata Olivella.

Luis Antonio Restrepo Arango (1938-2002) abogado, sociólogo e historiador antioqueño. Marcó un hito inolvidable para varias generaciones de colombianos, con libros como "Pensar la Historia". Dedicó toda su vida a la docencia. Fue cofundador de la Universidad Autónoma Latinoamericana y docente en la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín, entre otras instituciones de Educación Superior. La Fundación que lleva su nombre promueve la formación de docentes y lectores y fue creada con el fin de preservar su memoria.

Virginia Gutiérrez nació en Socorro, Santander. Cursó estudios en el Instituto Pedagógico Nacional y en la Escuela Normal Superior entre 1940 y 1944. "Siendo joven, deseaba cursar una carrera, pero como las mujeres tenían cerradas las puertas de la universidad y su padre se oponía a sus aspiraciones, decidió entrar en la Normal Superior con sede en Bogotá, donde existía, desde 1936, la coeducación en un ambiente liberal-. Allí recibió una formación de corte europeo, muy influida por la escuela francesa en etnología, mucho más racionalista y filosófica que la escuela americana, más empírica, en la que se formaría después en la Universidad de Berkeley (Herrera y Low, 1987:21). Fue pupila de maestros como Pablo Vila, Rudolf Hommes, Justus Wolfrang Shottelios y Paul Rivet. Su aporte principal a la construcción del conocimiento colombiano es en el campo de las Ciencias Sociales y a la sociología con su libro "La familia en Colombia-, publicado en 1963.

Manuel Zapata Olivella nació en Lórica, Córdoba. Destacado historiador, antropólogo, ensayista, novelista y contador de cuentos. Novelas como "Chambacú corral de negros" y "Changó el gran putas", son crónicas sobre las condiciones de vida de los afrodescendientes. A su raza, Zapata Olivella le ha dedicado la mayor parte de su obra, cuya lectura es obligatoria para comprender la historia de la diáspora africana. Pero además de estas obras de ficción, en sus ensayos sale a flote su pensamiento y su capacidad investigativa como es el caso de "Los ancestros afrocolombianos" y "El sincretismo afrocatólico".

*Artículos de diferentes universidades colombianas y el Ministerio de Educación Nacional

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