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Entre la orfandad y el abandono: niños en exclusión social en Colombia

      
Esta ausencia, por fallecimiento o situaciones de riesgo ha provocado una situación de vulneración sistemática de los derechos de estos menores de edad:<br/><br/> · Existe una estrecha relación entre la condición de orfandad y el deterioro en las condiciones de vida de estos niños.<br/><br/> · Los menores en dicha situación corren mayores riesgos pues en un alto porcentaje no tienen acceso a la escuela o asisten en una baja proporción. Además permanecen generalmente solos sin ningún tipo de control o apoyo.<br/><br/> · Debido a las condiciones económicas de los niños huérfanos, sus nuevas familias dependen de la ayuda de otros hogares, lo cual se asocia con una salida a trabajar desde muy temprana edad.<br/><br/> · La salud de estos menores, es regular o francamente mala. Sus riesgos se incrementan debido a la falta de cobertura de la Seguridad Social; no reciben atención preventiva primaria y tienen limitado el acceso de atención en caso de enfermedades crónicas y rehabilitación, si fuera necesario.<br/><br/> · Estos niños no pueden ser acogidos en los programas Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en cuanto viven situaciones de grave carencia pero no califican como niños abandonados (en el sentido jurídico del término) o no son infractores o no están sometidos a eventos de violencia debidamente denunciados.<br/><br/> · La legislación dispone medidas de protección para niños en situación de abandono y peligro. Se exige en estos casos, investigación, identificación y sanción a quien haya causado daño al menor. Sin embargo, en la mayoría de los casos a los que se refiere este estudio, como no se reconoce un delito en su contra, no son considerados como víctimas- que la ley registre y que requiera la intervención estatal.<br/><br/> · De lo anterior se desprende que la política de la infancia requiere un replanteamiento y desarrollo que favorezca la visibilización de estos menores, sus factores de riesgo, más allá del paradigma habitual de la búsqueda de un culpable- o una víctima-.<br/><br/> · Un paso urgente es la garantía de la cobertura y el acceso real a la escuela y al sistema de Seguridad Social, en consonancia con la restitución de los derechos vulnerados de la infancia en esta situación.<br/><br/> · Pero un trabajo más de fondo exigiría políticas claras de fortalecimiento de las familias que, a pesar de sus limitaciones, acogen a estos niños en su seno.<br/><br/> Lo anterior, lo señala el estudio Entre la Orfandad y el Abandono. Niños Huérfanos en Colombia- realizado por Norma Rubiano y Carlos Iván Molina, investigadores del Centro de Investigaciones sobre Dinámica Social de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Externado de Colombia.<br/><br/><br style=font-weight: bold;/><span style=font-weight: bold;> Niños en Orfandad o que no conviven con sus padres en Colombia</span><br/><br/>La primera causa de muerte en el país es la muerte violenta. Estas muertes representan el 15,3 por ciento de todas las muertes registradas durante el período 2000-2002, y afectan principalmente a la población masculina entre los 15 y los 50 años de edad.<br/><br/> Como consecuencia de esta situación, muchos niños han perdido a uno o ambos padres o han tenido que separarse de ellos, bien sea por el desplazamiento forzado ligado a la confrontación armada o a las crisis económicas que enfrentan buena parte de los hogares. Así un número importante de menores de 18 años ven fragmentados o disueltos sus hogares paternos y deben ubicarse en hogares de parientes o no parientes en condiciones precarias en muchos casos.<br/><br/> En el 2005 el porcentaje de niños huérfanos fue de 4,7% por ciento y el de niños con padres ausentes del 35,4 por ciento. La comparación con la Encuesta de Demografía y salud del año 2000 deja ver que en este corto lapso de tiempo se ha disminuido la proporción de niños que pueden convivir con ambos padres y se ha aumentado la proporción de aquellos con padres muertos o ausentes. Estos en el 2000 eran el 37,8% de los menores de 18 años y en el 2005 ya llegan al 41,4%.<br/><br/> Dada esta realidad una de las preguntas que surge es: ¿a cargo de quienes quedan estos niños, y qué estructuras de hogar los acogen?<br/><br style=font-weight: bold;/><span style=font-weight: bold;> Los Hogares de Huérfanos y niños sin padres presentes</span><br/><br/>La solidaridad familiar que tradicionalmente ha caracterizado a las familias colombianas se expresa en la recomposición de los hogares cuando falta uno o ambos padres, dando cabida a aquellos menores cuyos padres no pueden hacerse cargo de ellos por diversas circunstancias.<br/><br/> Los jefes de hogar que acogen a los niños huérfanos o de padres ausentes por lo general son personas mayores. Puede observarse cómo la proporción de jefes mayores de 60 años en los hogares con ambos padres fallecidos alcanza el 32%.<br/><br/> Si la jefatura la asume una mujer, esta proporción llega al 40,4% cuando ambos padres están ausentes y al 22,2% cuando falta solo uno de ellos. Estos hogares de jefaturas femeninas y de edad avanzada muy seguramente tienen grandes dificultades para asegurar la sobrevivencia de sus miembros y enfrentan graves situaciones de pobreza y vulnerabilidad social.<br/><br/><br style=font-weight: bold;/><span style=font-weight: bold;> Las condiciones de pobreza y exclusión</span><br/><br/>La presencia o ausencia de los padres en el hogar marcará diferencias importantes en las condiciones de vida de los menores de edad, y se constituirá en un factor de riesgo mayor para el desarrollo de estos niños, a pesar del apoyo que la red más amplia de parientes pueda ofrecerles.<br/><br/> La población en situación de pobreza en el país representa un porcentaje importante. Uno de cada cuatro hogares en la Encuesta de Calidad de Vida del 2003 no reportó ingresos monetarios, vive de transferencias de bienes y servicios que otros hogares les aportan. Esta proporción sube hasta el 40,6% cuando ambos padres han fallecido y es de 23.17% cuando ambos conviven en el hogar y de 22.7% cuando ambos están ausentes. La orfandad genera más riesgo de pobreza que el abandono. Seguramente una buena parte de los padres ausentes proveen algunos recursos al hogar que acoge a sus hijos.<br/><br/> La ausencia de padres y las precarias condiciones económicas que de ello se derivan, se encuentran asociadas a numerosas situaciones de exclusión social y de violación de los derechos de los niños.<br/><br/><span style=font-weight: bold;> La exclusión del sistema educativo</span><br/><br/>En Colombia el 13% de los niños mayores de 5 años no asisten a la escuela, pero este porcentaje varía mucho según la presencia de padres en el hogar. Cuando uno o ambos padres han fallecido los porcentajes de ausentismo escolar llegan hasta el 27% o el 20% respectivamente, duplicando al porcentaje observado cuando ambos padres están presentes en el hogar.<br/><br/> Las razones de inasistencia escolar tienen que ver en primer lugar con la falta de recursos económicos y la necesidad de los menores de trabajar. Cuando ambos padres han fallecido estas restricciones afectan al 95% de los niños. Para las demás categorías estas razones representan entre el 40 y el 50%.<br/><br/> En segundo lugar está la falta de interés en el estudio (con porcentajes que oscilan ente el 16% y el 21% según las categorías) y en tercer lugar las responsabilidades familiares y la falta de tiempo, problema que se acentúa notablemente cuando ambos padres están ausentes (porcentajes alrededor del 20%)<br/><br/><br style=font-weight: bold;/><span style=font-weight: bold;> La exclusión del sistema de salud y los riesgos en salud</span><br/><br/>La vulnerabilidad en el estado de salud de los niños se explica en gran parte por la falta de cobertura y acceso a los servicios de salud. Dos de cada tres niños cuyos padres han fallecido (61,3%) no cuentan con afiliación a ningún sistema de salud, mientras que, si ambos padres conviven, este porcentaje se reduce casi a la mitad (37,6%). Esta precariedad en la cobertura, a la que se suman las dificultades de acceso al sistema, implica un mayor riesgo de complicaciones médicas al enfermar, de discapacidad y muerte.<br/><br style=font-weight: bold;/><span style=font-weight: bold;> La salida</span><br/><br/>Si bien este no es un fenómeno reciente en el país, si es un problema para el cual se le deben identificar soluciones estructurales, puesto que las cifras muestran un crecimiento paulatino. Es una situación que debe enfrentarse ya mismo con políticas, planes y programas contundentes y coherentes. De lo contrario gran parte de la niñez colombiana estará con un destino escrito bajo precarias condiciones de vida: sin estudio, sin salud, sin infancia y por lo tanto con un futuro incierto.<br/><br/> Desde el punto de vista técnico y metodológico el Modelo de Doble Notación de Parentesco, desarrollado por la Universidad Externado de Colombia y que se introdujo en la Encuesta Nacional de Calidad de vida del 2003, permite la identificación fácil de los huérfanos y niños de padres ausentes, de manera que en adelante será más fácil la focalización de programas específicos de atención a las familias que tienen a su cargo esos niños y se encuentran en situación de riesgo.<br/><br style=font-weight: bold;/><span style=font-weight: bold;> Fuentes de Información</span><br/><br/>· Resultados Encuesta Nacional de Demografía y Salud. 2000.<br/> · Resultados Encuesta Nacional de Calidad de Vida. 2003.<br/> · The varying vulnerability of African Orphans: The case of the Langi, Northern Uganda.<br/> · Evaluación del programa nacional de atención a menores en conflicto con la ley del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.<br/> · Metodología de doble notación de parentesco para la identificación de núcleos de conyugalidad y reproducción.<br/> · Womens commission for refugee women and children. Millones no Vistos: La Catástrofe del Desplazamiento Interno en Colombia.<br/><br/><br/>
Esta ausencia, por fallecimiento o situaciones de riesgo ha provocado una situación de vulneración sistemática de los derechos de estos menores de edad:

· Existe una estrecha relación entre la condición de orfandad y el deterioro en las condiciones de vida de estos niños.

· Los menores en dicha situación corren mayores riesgos pues en un alto porcentaje no tienen acceso a la escuela o asisten en una baja proporción. Además permanecen generalmente solos sin ningún tipo de control o apoyo.

· Debido a las condiciones económicas de los niños huérfanos, sus nuevas familias dependen de la ayuda de otros hogares, lo cual se asocia con una salida a trabajar desde muy temprana edad.

· La salud de estos menores, es regular o francamente mala. Sus riesgos se incrementan debido a la falta de cobertura de la Seguridad Social; no reciben atención preventiva primaria y tienen limitado el acceso de atención en caso de enfermedades crónicas y rehabilitación, si fuera necesario.

· Estos niños no pueden ser acogidos en los programas Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en cuanto viven situaciones de grave carencia pero no califican como niños abandonados (en el sentido jurídico del término) o no son infractores o no están sometidos a eventos de violencia debidamente denunciados.

· La legislación dispone medidas de protección para niños en situación de abandono y peligro. Se exige en estos casos, investigación, identificación y sanción a quien haya causado daño al menor. Sin embargo, en la mayoría de los casos a los que se refiere este estudio, como no se reconoce un delito en su contra, no son considerados como "víctimas- que la ley registre y que requiera la intervención estatal.

· De lo anterior se desprende que la política de la infancia requiere un replanteamiento y desarrollo que favorezca la visibilización de estos menores, sus factores de riesgo, más allá del paradigma habitual de la "búsqueda de un culpable- o una "víctima-.

· Un paso urgente es la garantía de la cobertura y el acceso real a la escuela y al sistema de Seguridad Social, en consonancia con la restitución de los derechos vulnerados de la infancia en esta situación.

· Pero un trabajo más de fondo exigiría políticas claras de fortalecimiento de las familias que, a pesar de sus limitaciones, acogen a estos niños en su seno.

Lo anterior, lo señala el estudio "Entre la Orfandad y el Abandono. Niños Huérfanos en Colombia- realizado por Norma Rubiano y Carlos Iván Molina, investigadores del Centro de Investigaciones sobre Dinámica Social de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Externado de Colombia.


Niños en Orfandad o que no conviven con sus padres en Colombia

La primera causa de muerte en el país es la muerte violenta. Estas muertes representan el 15,3 por ciento de todas las muertes registradas durante el período 2000-2002, y afectan principalmente a la población masculina entre los 15 y los 50 años de edad.

Como consecuencia de esta situación, muchos niños han perdido a uno o ambos padres o han tenido que separarse de ellos, bien sea por el desplazamiento forzado ligado a la confrontación armada o a las crisis económicas que enfrentan buena parte de los hogares. Así un número importante de menores de 18 años ven fragmentados o disueltos sus hogares paternos y deben ubicarse en hogares de parientes o no parientes en condiciones precarias en muchos casos.

En el 2005 el porcentaje de niños huérfanos fue de 4,7% por ciento y el de niños con padres ausentes del 35,4 por ciento. La comparación con la Encuesta de Demografía y salud del año 2000 deja ver que en este corto lapso de tiempo se ha disminuido la proporción de niños que pueden convivir con ambos padres y se ha aumentado la proporción de aquellos con padres muertos o ausentes. Estos en el 2000 eran el 37,8% de los menores de 18 años y en el 2005 ya llegan al 41,4%.

Dada esta realidad una de las preguntas que surge es: ¿a cargo de quienes quedan estos niños, y qué estructuras de hogar los acogen?

Los Hogares de Huérfanos y niños sin padres presentes

La solidaridad familiar que tradicionalmente ha caracterizado a las familias colombianas se expresa en la recomposición de los hogares cuando falta uno o ambos padres, dando cabida a aquellos menores cuyos padres no pueden hacerse cargo de ellos por diversas circunstancias.

Los jefes de hogar que acogen a los niños huérfanos o de padres ausentes por lo general son personas mayores. Puede observarse cómo la proporción de jefes mayores de 60 años en los hogares con ambos padres fallecidos alcanza el 32%.

Si la jefatura la asume una mujer, esta proporción llega al 40,4% cuando ambos padres están ausentes y al 22,2% cuando falta solo uno de ellos. Estos hogares de jefaturas femeninas y de edad avanzada muy seguramente tienen grandes dificultades para asegurar la sobrevivencia de sus miembros y enfrentan graves situaciones de pobreza y vulnerabilidad social.


Las condiciones de pobreza y exclusión

La presencia o ausencia de los padres en el hogar marcará diferencias importantes en las condiciones de vida de los menores de edad, y se constituirá en un factor de riesgo mayor para el desarrollo de estos niños, a pesar del apoyo que la red más amplia de parientes pueda ofrecerles.

La población en situación de pobreza en el país representa un porcentaje importante. Uno de cada cuatro hogares en la Encuesta de Calidad de Vida del 2003 no reportó ingresos monetarios, vive de transferencias de bienes y servicios que otros hogares les aportan. Esta proporción sube hasta el 40,6% cuando ambos padres han fallecido y es de 23.17% cuando ambos conviven en el hogar y de 22.7% cuando ambos están ausentes. La orfandad genera más riesgo de pobreza que el abandono. Seguramente una buena parte de los padres ausentes proveen algunos recursos al hogar que acoge a sus hijos.

La ausencia de padres y las precarias condiciones económicas que de ello se derivan, se encuentran asociadas a numerosas situaciones de exclusión social y de violación de los derechos de los niños.

La exclusión del sistema educativo

En Colombia el 13% de los niños mayores de 5 años no asisten a la escuela, pero este porcentaje varía mucho según la presencia de padres en el hogar. Cuando uno o ambos padres han fallecido los porcentajes de ausentismo escolar llegan hasta el 27% o el 20% respectivamente, duplicando al porcentaje observado cuando ambos padres están presentes en el hogar.

Las razones de inasistencia escolar tienen que ver en primer lugar con la falta de recursos económicos y la necesidad de los menores de trabajar. Cuando ambos padres han fallecido estas restricciones afectan al 95% de los niños. Para las demás categorías estas razones representan entre el 40 y el 50%.

En segundo lugar está la falta de interés en el estudio (con porcentajes que oscilan ente el 16% y el 21% según las categorías) y en tercer lugar las responsabilidades familiares y la falta de tiempo, problema que se acentúa notablemente cuando ambos padres están ausentes (porcentajes alrededor del 20%)


La exclusión del sistema de salud y los riesgos en salud

La vulnerabilidad en el estado de salud de los niños se explica en gran parte por la falta de cobertura y acceso a los servicios de salud. Dos de cada tres niños cuyos padres han fallecido (61,3%) no cuentan con afiliación a ningún sistema de salud, mientras que, si ambos padres conviven, este porcentaje se reduce casi a la mitad (37,6%). Esta precariedad en la cobertura, a la que se suman las dificultades de acceso al sistema, implica un mayor riesgo de complicaciones médicas al enfermar, de discapacidad y muerte.

La salida

Si bien este no es un fenómeno reciente en el país, si es un problema para el cual se le deben identificar soluciones estructurales, puesto que las cifras muestran un crecimiento paulatino. Es una situación que debe enfrentarse ya mismo con políticas, planes y programas contundentes y coherentes. De lo contrario gran parte de la niñez colombiana estará con un destino escrito bajo precarias condiciones de vida: sin estudio, sin salud, sin infancia y por lo tanto con un futuro incierto.

Desde el punto de vista técnico y metodológico el Modelo de Doble Notación de Parentesco, desarrollado por la Universidad Externado de Colombia y que se introdujo en la Encuesta Nacional de Calidad de vida del 2003, permite la identificación fácil de los huérfanos y niños de padres ausentes, de manera que en adelante será más fácil la focalización de programas específicos de atención a las familias que tienen a su cargo esos niños y se encuentran en situación de riesgo.

Fuentes de Información

· Resultados Encuesta Nacional de Demografía y Salud. 2000.
· Resultados Encuesta Nacional de Calidad de Vida. 2003.
· The varying vulnerability of African Orphans: The case of the Langi, Northern Uganda.
· Evaluación del programa nacional de atención a menores en conflicto con la ley del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.
· Metodología de doble notación de parentesco para la identificación de núcleos de conyugalidad y reproducción.
· Women"s commission for refugee women and children. Millones no Vistos: La Catástrofe del Desplazamiento Interno en Colombia.


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