text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

La infertilidad es cosa de machos

      
La infertilidad es una deficiencia en la producción de óvulos en la mujer o espermatozoides en el hombre y, aunque existen diferentes tipos de tratamientos, la posición de macho del hombre limita la posibilidad de someterse a alternativas reproductivas. De acuerdo con Lombana, todos los tratamientos son diferentes y dependen de las características de cada pareja.<br/><br/> Cuando los problemas de fecundación aumentan, por ejemplo si no hay embarazo en un año de relaciones sin protección, se debe hacer un examen valorativo, entre otros, para determinar la posible falla de fertilidad en la pareja. Sin embargo, para el hombre admitir que tiene problemas de fertilidad representa un desafío, ya que está condicionado socialmente a ser un macho y tan sólo pensar en realizarse un examen puede jugar con su distinción masculina desde el campo psicológico, añadió el ginecobstetra.<br/><br/> La responsabilidad de la pareja al admitir alguna posible sospecha de tener problemas con la concepción implica una preparación, o mejor, una asesoría psicológica y médica. Hay que tener en cuenta, que en algunos casos donde la pareja no está preparada para asumir una situación de este tipo, se pueden generar separaciones conyugales, inseguridad, temores y fisuras en la relación.<br/><br/> En Colombia existen algunas instituciones que ofrecen estos servicios de asesoría, como Profamilia, Ecografía C. A. D., Genes Ltda., la Asociación Colombiana de Genética Humana, la Asociación Colombiana de Ciencias Biológicas, el Centro de Información Psicológica y Cecolfes, entre otras.<br/><br/> Socialmente es una cuestión en la cual, por lo general, se señala al hombre de impotente o de tener problemas de erección, pero hay que aclarar que estas circunstancias son diferentes a la de infertilidad, indicó el médico Armando Dávila, director del programa de Andrología de Cecolfes.<br/><br/> Al problema de aceptación se suma otro inconveniente. En Colombia no existe una normatividad que obligue a las EPS a suministrar tratamientos de fertilidad. Solo se detecta el problema, mas no se aplican las correcciones. <br/><br/>En el caso de las familias con escasos recursos es difícil que accedan a los tratamientos, como el de fertilización in vitro, pues además de que no es aceptado por la Iglesia, cuesta está alrededor de 10 millones de pesos y el 40 por ciento de este valor se invierte en medicina para facilitar el proceso, puntualizó Lombana.
La infertilidad es una deficiencia en la producción de óvulos en la mujer o espermatozoides en el hombre y, aunque existen diferentes tipos de tratamientos, la posición de "macho" del hombre limita la posibilidad de someterse a alternativas reproductivas. De acuerdo con Lombana, "todos los tratamientos son diferentes y dependen de las características de cada pareja".

Cuando los problemas de fecundación aumentan, por ejemplo si no hay embarazo en un año de relaciones sin protección, se debe hacer un examen valorativo, entre otros, para determinar la posible falla de fertilidad en la pareja. Sin embargo, para el hombre admitir que tiene problemas de fertilidad representa un desafío, ya que está condicionado socialmente a ser un "macho" y tan sólo pensar en realizarse un examen puede jugar con su distinción masculina desde el campo psicológico, añadió el ginecobstetra.

La responsabilidad de la pareja al admitir alguna posible sospecha de tener problemas con la concepción implica una preparación, o mejor, una asesoría psicológica y médica. Hay que tener en cuenta, que en algunos casos donde la pareja no está preparada para asumir una situación de este tipo, se pueden generar separaciones conyugales, inseguridad, temores y fisuras en la relación.

En Colombia existen algunas instituciones que ofrecen estos servicios de asesoría, como Profamilia, Ecografía C. A. D., Genes Ltda., la Asociación Colombiana de Genética Humana, la Asociación Colombiana de Ciencias Biológicas, el Centro de Información Psicológica y Cecolfes, entre otras.

"Socialmente es una cuestión en la cual, por lo general, se señala al hombre de impotente o de tener problemas de erección, pero hay que aclarar que estas circunstancias son diferentes a la de infertilidad", indicó el médico Armando Dávila, director del programa de Andrología de Cecolfes.

Al problema de aceptación se suma otro inconveniente. En Colombia no existe una normatividad que obligue a las EPS a suministrar tratamientos de fertilidad. Solo se detecta el problema, mas no se aplican las correcciones.

En el caso de las familias con escasos recursos es difícil que accedan a los tratamientos, como el de fertilización in vitro, pues además de que no es aceptado por la Iglesia, cuesta está alrededor de 10 millones de pesos y el 40 por ciento de este valor se invierte en medicina para facilitar el proceso, puntualizó Lombana.
  • Fuente:


Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.