text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

Universidad, Sociedad del Conocimiento e Inclusión Digital

      
En efecto, es en la universidad, que históricamente se ha propuesto la verdad como meta y objeto de búsqueda, donde se configura un laboratorio natural que ensaya las posibilidades y también la dificultades de desarrollo de ese paradigma de organización y funcionamiento social destinado a que la gente pueda pensar, sentir y actuar de una manera nueva, más libre e interactiva, paradigma favorecido hoy, como nunca, por la extensión de las llamadas nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TICs).<br/><br/> Las tres funciones universitarias esenciales: educación, investigación y extensión están implicadas inevitablemente en este propósito. A través de la primera, la universidad contemporánea explora y consolida alternativas de enseñanza y aprendizaje que después se transfieren a los otros niveles educacionales. Con su capacidad de investigación, estudia, debate y anticipa las probabilidades de éxito o de fracaso de las aplicaciones técnicas, sociales y culturales que ha abierto el potencial de las Ntics. Pero es a través de su función de extensión como la universidad puede realmente impactar desde su quehacer en la dimensión social y comunitaria, en por lo menos estos escenarios:<br/><br/> 1. Mediante ofrecimiento de programas académicos conducentes a título, a poblaciones que actualmente no tienen acceso a la Universidad, principalmente de estratos 1, 2 y 3. Se incluyen aquí tanto programas de nivel universitario como de nivel tecnológico. Este escenario es complejo y para desarrollarlo es importante haber acumulado suficiente experiencia. En efecto, se trata de ofrecer el acceso a la educación tecnológica o a la formación universitaria a poblaciones tradicionalmente excluidas, pero asegurando niveles adecuados de calidad. El interés de estas poblaciones por recibir la oferta de programas académicos por parte de la Universidad, está asegurado de antemano. Un aspecto importante que se debe tener en cuenta, es el acceso de estas poblaciones a las tecnologías; en principio, puede preverse que el acceso a las tecnologías de última generación es muy limitado. Por lo tanto, las estrategias educativas deberían combinar tecnologías de primeras generaciones con modelos multimediales e interactivos.<br/><br/> 2. Utilización de las TIC para poner a disposición de las comunidades los conocimientos y saberes útiles que ayuden a enfrentar problemas prácticos inmediatos. Este es un escenario que puede alcanzar pertinencia social, al ofrecer a poblaciones y grupos sociales, conocimientos útiles para solucionar problemas inmediatos. Este escenario estaría orientado a grupos sociales y a poblaciones no universitarias e interesadas en el conocimiento aplicado, y requiere una decidida voluntad institucional y con altos niveles de consenso y de compromiso por parte de los directivos y los profesores de las distintas Facultades.<br/><br/> 3. Utilización de las TIC para generar y apoyar redes sociales conformadas por grupos de personas que comparten propósitos sociales comunes. No se trata tanto en este caso de adecuar unos conocimientos, como de proveer canales tecnológicos para que las personas puedan interactuar con miras a la conformación o consolidación de redes sociales. Hay quienes piensan que este es el papel diferenciador que pueden jugar en América Latina herramientas como Internet. En estas redes sociales pueden interactuar personas de niveles socioeconómicos y culturales muy diferentes, y el criterio de aglutinación no sería la homogeneidad de sus características sociales, sino la existencia de propósitos sociales comunes lo cual le daría a las estrategias desarrolladas una alta pertinencia social. <br/><br/> Lo substancial en este breve recorrido de posibilidades es asegurar que las políticas y estrategias de las instituciones de educación superior se orienten con decisión a un cambio cultural de impacto real tanto al interior como hacia el exterior, de modo que las condiciones y características de la llamada sociedad del conocimiento se extiendan de manera democrática y útil. Sólo así, el laboratorio privilegiado que es la universidad coadyuvará en la llamada por muchos inclusión digital-.<br/><br/>
En efecto, es en la universidad, que históricamente se ha propuesto la verdad como meta y objeto de búsqueda, donde se configura un laboratorio natural que ensaya las posibilidades y también la dificultades de desarrollo de ese paradigma de organización y funcionamiento social destinado a que la gente pueda pensar, sentir y actuar de una manera nueva, más libre e interactiva, paradigma favorecido hoy, como nunca, por la extensión de las llamadas nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TICs).

Las tres funciones universitarias esenciales: educación, investigación y extensión están implicadas inevitablemente en este propósito. A través de la primera, la universidad contemporánea explora y consolida alternativas de enseñanza y aprendizaje que después se transfieren a los otros niveles educacionales. Con su capacidad de investigación, estudia, debate y anticipa las probabilidades de éxito o de fracaso de las aplicaciones técnicas, sociales y culturales que ha abierto el potencial de las Ntics. Pero es a través de su función de extensión como la universidad puede realmente impactar desde su quehacer en la dimensión social y comunitaria, en por lo menos estos escenarios:

1. Mediante ofrecimiento de programas académicos conducentes a título, a poblaciones que actualmente no tienen acceso a la Universidad, principalmente de estratos 1, 2 y 3. Se incluyen aquí tanto programas de nivel universitario como de nivel tecnológico. Este escenario es complejo y para desarrollarlo es importante haber acumulado suficiente experiencia. En efecto, se trata de ofrecer el acceso a la educación tecnológica o a la formación universitaria a poblaciones tradicionalmente excluidas, pero asegurando niveles adecuados de calidad. El interés de estas poblaciones por recibir la oferta de programas académicos por parte de la Universidad, está asegurado de antemano. Un aspecto importante que se debe tener en cuenta, es el acceso de estas poblaciones a las tecnologías; en principio, puede preverse que el acceso a las tecnologías de última generación es muy limitado. Por lo tanto, las estrategias educativas deberían combinar tecnologías de primeras generaciones con modelos multimediales e interactivos.

2. Utilización de las TIC para poner a disposición de las comunidades los conocimientos y saberes útiles que ayuden a enfrentar problemas prácticos inmediatos. Este es un escenario que puede alcanzar pertinencia social, al ofrecer a poblaciones y grupos sociales, conocimientos útiles para solucionar problemas inmediatos. Este escenario estaría orientado a grupos sociales y a poblaciones no universitarias e interesadas en el conocimiento aplicado, y requiere una decidida voluntad institucional y con altos niveles de consenso y de compromiso por parte de los directivos y los profesores de las distintas Facultades.

3. Utilización de las TIC para generar y apoyar redes sociales conformadas por grupos de personas que comparten propósitos sociales comunes. No se trata tanto en este caso de adecuar unos conocimientos, como de proveer canales tecnológicos para que las personas puedan interactuar con miras a la conformación o consolidación de redes sociales. Hay quienes piensan que este es el papel diferenciador que pueden jugar en América Latina herramientas como Internet. En estas redes sociales pueden interactuar personas de niveles socioeconómicos y culturales muy diferentes, y el criterio de aglutinación no sería la homogeneidad de sus características sociales, sino la existencia de propósitos sociales comunes lo cual le daría a las estrategias desarrolladas una alta pertinencia social.

Lo substancial en este breve recorrido de posibilidades es asegurar que las políticas y estrategias de las instituciones de educación superior se orienten con decisión a un cambio cultural de impacto real tanto al interior como hacia el exterior, de modo que las condiciones y características de la llamada sociedad del conocimiento se extiendan de manera democrática y útil. Sólo así, el laboratorio privilegiado que es la universidad coadyuvará en la llamada por muchos "inclusión digital-.

  • Fuente:

Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.