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La Nacional advierte sobre tierras en disputa para los desplazados

      
Pero, ¿qué factores inciden en estas características del suelo y qué alternativas tecnológicas se han desarrollado para mejorar sus condiciones?<br/><br/>La región de los Llanos Orientales es una de las más extensas del país con cerca de 17 millones de hectáreas. Según la agrónoma Alia Rodríguez, experta en fertilidad de suelos de la Universidad Nacional, un suelo ácido es el que tiene un valor de ph. por debajo de 5,5.<br/><br/>Las características químicas de los suelos tienen relación con las condiciones climáticas. En Colombia las altas precipitaciones hacen que cerca del 86 por ciento de los suelos tengan ph. ácidos. Ello debido a la acción de las lluvias que, además de lavar los elementos positivos del suelo, interactúan con el material de origen del suelo y provoca la acidez.<br/><br/>El suelo de los Llanos orientales es viejo, por tanto, desde el punto de vista químico, es pobre en nutrientes. Pese a eso, sus terrenos son cultivables.<br/><br/>La industria ha desarrollado alternativas como fertilizantes, y la Agronomía ha estudiado fuentes de tipo orgánico y microorganismos que ayudan a las plantas a extraer mejor los nutrientes del suelo para corregir su baja concentración, explica la agrónoma. Cada propuesta implica una inversión en tecnología.<br/><br/>Otra investigación realizada a estos suelos por Corpoica, la Universidad del Llano, Colciencias y Pronata, permitió concluir que los cultivos de estas tierras sí pueden ser productivos, y para hacerlo de una manera económica y sostenible, científicos del Centro Internacional de Agricultura Tropical (Ciat) diseñaron una metodología denominada Formación de una capa arable.<br/><br/>Esta se hizo como parte de un convenio de cooperación técnica y científica  del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural.<br/><br/>La propuesta, dirigida por el investigador del Ciat, Edgar Amézquita, busca el mejoramiento físico del suelo a partir de labranza vertical con cinceles, lo que ocasiona que el suelo se afloje y permita mejor infiltración de agua y de aire, generando un mejor ambiente para el crecimiento de las raíces, según registra la Agencia Universitaria de Periodismo Científico de la Universidad del Valle.<br/><br/>Según Alia Rodríguez, por sus características, los suelos como los de Carimagua, que por estos días han suscitado polémica debido a la decisión del gobierno de no entregarlos a un grupo de desplazados como se los había prometido, requieren una alta inversión.<br/><br/>En ese orden de ideas, lo lógico es pensar que esas tierras se entreguen a personas que puedan hacer uso de ellas de forma eficiente y productiva, pues están ubicadas en una zona que está sometida a desgaste, ya que llueve seis meses y hace sequía los otros seis, señala la investigadora.<br/><br/>Así, advierte que, para mejorar estos suelos ácidos que presentan altas concentraciones de aluminio, y son pobres en nutrientes, se requeriría de una inversión similar a la que se está haciendo con empresas agroindustriales de palma africana.<br/><br/>Para expertos en temas rurales como Absalón Machado, independientemente de los problemas técnicos que habría que analizar con detalle, lo que hay es un problema de orientación de la política.<br/><br/>Carimagua es un caso emblemático en el sentido de que tierras públicas, que son del Estado, se prefieren entregar a los inversionistas para grandes explotaciones en lugar de ver qué adecuaciones e inversiones debería hacer el mismo Estado para que esas tierras las pudieran usar los pequeños productores, y en particular los desplazados, dijo.<br/><br/>
Pero, ¿qué factores inciden en estas características del suelo y qué alternativas tecnológicas se han desarrollado para mejorar sus condiciones?

La región de los Llanos Orientales es una de las más extensas del país con cerca de 17 millones de hectáreas. Según la agrónoma Alia Rodríguez, experta en fertilidad de suelos de la Universidad Nacional, un suelo ácido es el que tiene un valor de ph. por debajo de 5,5.

Las características químicas de los suelos tienen relación con las condiciones climáticas. En Colombia las altas precipitaciones hacen que cerca del 86 por ciento de los suelos tengan ph. ácidos. Ello debido a la acción de las lluvias que, además de lavar los elementos positivos del suelo, interactúan con el material de origen del suelo y provoca la acidez.

El suelo de los Llanos orientales es viejo, por tanto, desde el punto de vista químico, es pobre en nutrientes. Pese a eso, sus terrenos son cultivables.

"La industria ha desarrollado alternativas como fertilizantes, y la Agronomía ha estudiado fuentes de tipo orgánico y microorganismos que ayudan a las plantas a extraer mejor los nutrientes del suelo para corregir su baja concentración", explica la agrónoma. Cada propuesta implica una inversión en tecnología.

Otra investigación realizada a estos suelos por Corpoica, la Universidad del Llano, Colciencias y Pronata, permitió concluir que los cultivos de estas tierras sí pueden ser productivos, y para hacerlo de una manera económica y sostenible, científicos del Centro Internacional de Agricultura Tropical (Ciat) diseñaron una metodología denominada "Formación de una capa arable".

Esta se hizo como parte de un convenio de cooperación técnica y científica  del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural.

La propuesta, dirigida por el investigador del Ciat, Edgar Amézquita, busca el mejoramiento físico del suelo a partir de labranza vertical con cinceles, lo que ocasiona que el suelo se afloje y permita mejor infiltración de agua y de aire, generando un mejor ambiente para el crecimiento de las raíces, según registra la Agencia Universitaria de Periodismo Científico de la Universidad del Valle.

Según Alia Rodríguez, por sus características, los suelos como los de Carimagua, que por estos días han suscitado polémica debido a la decisión del gobierno de no entregarlos a un grupo de desplazados como se los había prometido, requieren una alta inversión.

"En ese orden de ideas, lo lógico es pensar que esas tierras se entreguen a personas que puedan hacer uso de ellas de forma eficiente y productiva, pues están ubicadas en una zona que está sometida a desgaste, ya que llueve seis meses y hace sequía los otros seis", señala la investigadora.

Así, advierte que, para mejorar estos suelos ácidos que presentan altas concentraciones de aluminio, y son pobres en nutrientes, se requeriría de una inversión similar a la que se está haciendo con empresas agroindustriales de palma africana.

Para expertos en temas rurales como Absalón Machado, independientemente de los problemas técnicos que habría que analizar con detalle, lo que hay es un problema de orientación de la política.

"Carimagua es un caso emblemático en el sentido de que tierras públicas, que son del Estado, se prefieren entregar a los inversionistas para grandes explotaciones en lugar de ver qué adecuaciones e inversiones debería hacer el mismo Estado para que esas tierras las pudieran usar los pequeños productores, y en particular los desplazados", dijo.

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