text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

Argentina: Cristina Kirchner todavía no ha mostrado todas sus cartas

      
El buen desempeño de la economía durante los últimos cuatro años y la alta adhesión pública al estilo de gobierno K, tal y como se denominó al estilo de los Kirchner, le permitieron a esta mujer de 55 años ganar con el 45,2 % de los votos. En un segundo lugar se situó Elisa Carrió, opositora y creadora de la Coalición Cívica, fórmula que obtuvo el 23 % de los sufragios.<br/><br/> La economía ha crecido del orden del 9% anual en los últimos años, y es difícil cambiar cuando todo va más o menos bien, el desempleo es del 8%, con lo cual el consenso social, más allá de las elecciones recientes, es alto, señala Ernesto O Connor, director del Programa de Análisis de la Coyuntura Económica de la UCA (Universidad Católica Argentina).<br/><br/> Por eso, la sensación general es la de una reelección dentro del binomio Kirchner-Kirchner, un traspaso tranquilo y sin muchos altibajos. De hecho, después de poco más de setenta días como la primera mujer electa en el máximo cargo de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, no ha realizado cambios significativos en el modo de gobernar, o en los temas de la agenda política y económica. Alejandro Luis Corbacho, Ph.D., director del Departamento de Ciencias Políticas de UCEMA (Universidad del CEMA -Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina-) explica que la sensación sobre el gobierno de Cristina Kirchner es que continúa la administración anterior. Las caras son casi las mismas, el tono del discurso de los funcionarios también y las políticas no presentan cambios.<br/><br/> Con mayor cautela, Eduardo Luis Fracchia, director del Ã?rea Académica Economía del IAE (Escuela de Negocios de la Universidad Austral), sostiene que es ciertamente prematuro juzgar la gestión oficial de ocho semanas. Habría que darle un semestre al gobierno para que se puedan emitir juicios más definitivos.<br/><br/><span style=font-weight: bold;><br/>Sin plan para la inflación</span><br/><br/> Sin embargo, en el plano de los problemas que se arrastran desde la administración de Néstor Kirchner y los que quedan por resolver en el mediano y largo plazo, Fracchia indica que uno de los fallos de este gobierno está en no reconocer los desaciertos -para decirlo de modo suave-, en el manejo de la estadística de precios. Por otra parte, no parece serio que un funcionario como Guillermo Moreno (secretario de Comercio Interior) siga acumulando poder que le disputa al propio ministro de Economía (Martín Lousteau). El gobierno no acierta con un plan concreto como el peruano, el chileno o el brasileño para parar la inflación.<br/><br/> Moreno ha sido el creador de los acuerdos de precios de alimentos y servicios bajo el mandato de Néstor Kirchner. Además, intervino el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) para influir en indicadores sensibles como el IPC (Ã?ndice de Precios al consumidor), variable fundamental a la hora de calcular la inflación. Hasta entonces, el INDEC gozaba de un gran prestigio regional. El propio FMI criticó la situación de este organismo hace pocos días cuando envió una severa nota al Gobierno argentino por los cambios introducidos en la elaboración del IPC.<br/><br/> Corbacho, de UCEMA, explica que el problema es que al aumento en los niveles de precios se deberían de acompañar de políticas adecuadas que permitieran los ajustes paulatinos de los precios relativos. Lamentablemente, no se ha ido haciendo en su momento, y la solución que encontró el gobierno parece ser esconder el tema bajo la alfombra y matar al mensajero: el INDEC. Si se sigue pensando en el eslogan de construir un país serio, la intervención del INDEC para manipular las estadísticas no va en esa dirección.<br/><br/> Mientras para el INDEC el año 2007 finalizó con una inflación del 8,5% anual, los analistas privados estimaron que el número real superó al menos el 22%. Lo cierto es que como consecuencia del aumento de precios, los gremios reclaman todos los años ajustes de salarios, que en 2008 estarían entre el 25% y el 30%. Corbacho señala que el gobierno va tener que enfrentarse a demandas sindicales y conflictividad social, justamente porque hay trabajo y actividad económica. Por lo tanto, dice, deberá encontrar la forma de satisfacer y en lo posible moderar las demandas sindicales para evitar la experiencia del gobierno de Isabel Perón: el círculo vicioso entre inflación y salarios.<br/><br/> En ese sentido, Fracchia cree que queda pendiente incluir en la agenda económica la contención de la inflación a un dígito ya que es el principal problema de la macroeconomía. El frente laboral seguirá muy convulsionado y esto tiene que ver con la alta inflación y con el mayor poder sindical, que hace que los pedidos de aumentos de salarios sean de mayor intensidad ya que hay un desempleo bajo en los calificados.<br/><br/><span style=font-weight: bold;><br/>El ahorro como solución a la crisis energética</span><br/><br/> También se presenta otro problema de largo arrastre que puede complicar el crecimiento de la economía: la crisis energética. Una de las primeras decisiones que tomó Cristina Fernández de Kirchner en diciembre ha sido la de lanzar un plan de ahorro en hogares y dependencias del Estado. Se adelantó una hora el reloj, se repartieron unas 100.000 lámparas de bajo consumo, se le pidió a la gente que no abuse de los aires acondicionados y a los municipios que apaguen las luces durante la noche.<br/><br/> El plan de ahorro de energía no es la solución, opina O Connor. La solución a problemas de oferta con precios de desequilibrio es una paulatina normalización del sistema de precios (por ejemplo, la nafta vale la mitad que en el MERCOSUR) y el marco regulatorio todavía no incentiva la inversión privada lo suficiente. A casi dos meses del lanzamiento del plan, señala Fracchia, del IAE, se dice que el ahorro ha sido de 600 MW. En lo referente al cambio de horario el ajuste fue conveniente pero marginal para las necesidades de potencia en firme existentes. Pero la negociación con Bolivia será crucial para el abastecimiento de gas en el invierno.<br/><br/> Cuando llegue el frío será el sector industrial el que sufra cortes o multas por el excesivo uso de energía, con lo cual no se solucionará el problema de fondo, explican los expertos. Sobre todo cuando la demanda sigue en aumento, ya que según las últimas informaciones en enero se produjo un crecimiento del 4,9 %. Además, Bolivia no garantiza que pueda proveer a Argentina del gas necesario si es que se produce un aumento en la demanda en julio y agosto, los meses más fríos.<br/><br/> Asimismo, para Ernesto O Connor, no hay que dejar de prestar atención a la necesidad de reducir subsidios (como el de los transportes públicos), ya que son excesivos; además de las distorsiones en la economía, como es el caso de las retenciones a la producción agropecuaria, uno de los principales ingresos del Estado.<br/><br/><span style=font-weight: bold;><br/>El plano internacional</span><br/><br/> Durante su campaña presidencial, Cristina mostró un estilo diferente al de su marido al salir más al exterior y reunirse con figuras de peso como Bill Clinton, en EEUU, o José Luis Rodríguez Zapatero, en España. Esta actitud fue bien recibida por los analistas, como una forma de despegarse de la región, buscar inversiones y retomar las negociaciones con el Club de París, al que se le deben 5800 millones de dólares desde 2001, cuando Argentina entró en default.<br/><br/> Sin embargo, las relaciones exteriores bajo el mandato Cristina Kirchner por ahora no han cambiado como parecía que iba a suceder antes de asumir. El país sigue muy pegado a Venezuela, Bolivia y Cuba. A veces, el gobierno sobreactúa más allá de lo que la situación exige. La relación con Estados Unidos continúa como antes, con mucho ruido y pocas nueces. Si Brasil continúa su marcha imparable hacia el G-8, ¿qué queda del MERCOSUR? (Brasil es uno de los países líderes de este bloque comercial) No mucho, dice Alejandro Corbacho.<br/><br/> De hecho, a poco de sentarse en su nuevo despacho, Cristina tuvo que desmentir que los 800.000 dólares que ingresó de forma ilegal el venezolano Antonini Wilson en un avión alquilado por el Estado argentino, tuviera como destino el financiamiento de su campaña presidencial.<br/><br/> Fracchia señala que el impuso al Banco del Sur (entidad que crearán Argentina, Brasil, Venezuela, Bolivia, Paraguay, Ecuador y Uruguay) es cuestionable y en general el apoyo al eje político que impulsa el venezolano Hugo Chávez es de dudosa conveniencia para la orientación política exterior del gobierno. Por otro lado, las relaciones exteriores sustantivas brillan por su ausencia, no han sido todavía impulsadas como se estimaba. Estamos esperando los viajes de marzo de Cristina para que se defina mejor la agenda exterior.<br/><br/> En cuanto al Club de París, O Connor sí cree que hay intención de gestionar un acuerdo. Creo que hay voluntad e intereses convergentes. Luego, debería haber una mayor internacionalización de la economía con más relaciones comerciales con Europa y Estados Unidos.<br/><br/> Claro que si bien Argentina está lejos físicamente de Estados Unidos, tendrá que estar al menos alerta a la actual crisis económica que sufre la potencia mundial, y que arrastra otros mercados como el europeo. No creo que afecte a la economía argentina agrega O Connor- no hay que subestimar el rol de China, en forma algo independiente de la crisis de Estados Unidos. Los precios de los commodities no paran de crecer y se han correlacionado totalmente con la tasa de intereses en Estados Unidos, un hecho histórico.<br/><br/> Fracchia coincide con esta línea de pensamiento: Tenemos poco comercio con Norteamérica, por lo que no debería afectarnos por el canal comercial, sí puede ser más relevante por el canal financiero si cayesen mucho las acciones y los bonos. El efecto depende de si la recesión va a ser corta o si se va a instalar por mayor tiempo. Este es un punto fundamental ya que toda la región viene creciendo con el llamado viento de cola. Por ahora en nuestro país seguimos blindados por la soja, como se suele decir. Argentina aumenta cada año sus hectáreas de sembrado de soja porque los precios internacionales cada vez son más tentadores para los productores. El 26 de enero pasado, por ejemplo, el valor de la tonelada superó el récord de 315 dólares.<br/><br/> A favor de Cristina Fernández de Kirchner, indica Fracchia, del IAE, vale la pena destacar la importancia asignada al superávit fiscal en conexión con la gestión anterior. Queda por cuestionar si no sería mejor hacerlo con reducción del gasto público y menos retenciones, pero el compromiso está y puede llegar el superávit a 3,5 % del PBI, lo que es una señal contundente para la macro.<br/><br/><span style=font-weight: bold;><br/>La buena imagen de la presidenta</span><br/><br/> A pesar de las pujas salariales, la inflación creciente, la crisis energética o la falta de un plan de gobierno claro, la presidenta mantiene su buena imagen. Un estudio del consultor Ricardo Rouvier sostiene que subió seis puntos en el primer mes de gestión; y la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella informó que el Ã?ndice de Confianza en el Gobierno creció un 16 por ciento entre el primer y el segundo mes de gestión.<br/><br/> Lo importante para el gobierno es mantener a la población contenta, indica Alejandro Corbacho, de UCEMA. Si hay plata en el bolsillo, todo parecería estar mejor. En ese caso no importan los problemas de calidad institucional, carencia de independencia de los poderes del Estado, entre otros temas. Si persistieran los problemas en el abastecimiento energético, creciera la inflación y no se comenzara a hallar respuestas al problema de la inseguridad, en un plano más largo afectaría a la popularidad del gobierno.<br/><br/> Quien mantiene también su popularidad alta es Néstor Kirchner, quien en los últimos meses no se ha alejado de la política y ha inaugurado una oficina en el barrio de Puerto Madero, a pocas manzanas de la Casa Rosada, desde donde planea liderar el partido justicialista, de las mismas raíces que el de la presidenta, el Frente para la Victoria.<br/><br/> En opinión de Fracchia, la personalidad de Cristina Kirchner es muy fuerte y va a pelar por sus ideas, esto no significa que haya a futuro divergencias con su esposo. La tarea de reorganizar el justicialismo supondrá contar con mucho capital político que será aprovechado a su favor y criterio, concluye.<br/><br/><br/>
El buen desempeño de la economía durante los últimos cuatro años y la alta adhesión pública al estilo de gobierno "K", tal y como se denominó al estilo de los Kirchner, le permitieron a esta mujer de 55 años ganar con el 45,2 % de los votos. En un segundo lugar se situó Elisa Carrió, opositora y creadora de la Coalición Cívica, fórmula que obtuvo el 23 % de los sufragios.

"La economía ha crecido del orden del 9% anual en los últimos años, y es difícil cambiar cuando todo va más o menos bien, el desempleo es del 8%, con lo cual el consenso social, más allá de las elecciones recientes, es alto", señala Ernesto O" Connor, director del Programa de Análisis de la Coyuntura Económica de la UCA (Universidad Católica Argentina).

Por eso, la sensación general es la de una reelección dentro del binomio Kirchner-Kirchner, un traspaso tranquilo y sin muchos altibajos. De hecho, después de poco más de setenta días como la primera mujer electa en el máximo cargo de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, no ha realizado cambios significativos en el modo de gobernar, o en los temas de la agenda política y económica. Alejandro Luis Corbacho, Ph.D., director del Departamento de Ciencias Políticas de UCEMA (Universidad del CEMA -Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina-) explica que la sensación sobre el gobierno de Cristina Kirchner "es que continúa la administración anterior. Las caras son casi las mismas, el tono del discurso de los funcionarios también y las políticas no presentan cambios".

Con mayor cautela, Eduardo Luis Fracchia, director del Ã?rea Académica Economía del IAE (Escuela de Negocios de la Universidad Austral), sostiene que "es ciertamente prematuro juzgar la gestión oficial de ocho semanas. Habría que darle un semestre al gobierno para que se puedan emitir juicios más definitivos".


Sin plan para la inflación


Sin embargo, en el plano de los problemas que se arrastran desde la administración de Néstor Kirchner y los que quedan por resolver en el mediano y largo plazo, Fracchia indica que "uno de los fallos de este gobierno está en no reconocer los desaciertos -para decirlo de modo suave-, en el manejo de la estadística de precios. Por otra parte, no parece serio que un funcionario como Guillermo Moreno (secretario de Comercio Interior) siga acumulando poder que le disputa al propio ministro de Economía (Martín Lousteau). El gobierno no acierta con un plan concreto como el peruano, el chileno o el brasileño para parar la inflación".

Moreno ha sido el creador de los acuerdos de precios de alimentos y servicios bajo el mandato de Néstor Kirchner. Además, intervino el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) para influir en indicadores sensibles como el IPC (Ã?ndice de Precios al consumidor), variable fundamental a la hora de calcular la inflación. Hasta entonces, el INDEC gozaba de un gran prestigio regional. El propio FMI criticó la situación de este organismo hace pocos días cuando envió una severa nota al Gobierno argentino por los cambios introducidos en la elaboración del IPC.

Corbacho, de UCEMA, explica que "el problema es que al aumento en los niveles de precios se deberían de acompañar de políticas adecuadas que permitieran los ajustes paulatinos de los precios relativos. Lamentablemente, no se ha ido haciendo en su momento, y la solución que encontró el gobierno parece ser esconder el tema bajo la alfombra y "matar al mensajero": el INDEC. Si se sigue pensando en el eslogan de construir un "país serio", la intervención del INDEC para manipular las estadísticas no va en esa dirección".

Mientras para el INDEC el año 2007 finalizó con una inflación del 8,5% anual, los analistas privados estimaron que el número real superó al menos el 22%. Lo cierto es que como consecuencia del aumento de precios, los gremios reclaman todos los años ajustes de salarios, que en 2008 estarían entre el 25% y el 30%. Corbacho señala que el gobierno va tener que enfrentarse a demandas sindicales y conflictividad social, justamente porque hay trabajo y actividad económica. Por lo tanto, dice, "deberá encontrar la forma de satisfacer y en lo posible moderar las demandas sindicales para evitar la experiencia del gobierno de Isabel Perón: el círculo vicioso entre inflación y salarios".

En ese sentido, Fracchia cree que queda pendiente "incluir en la agenda económica la contención de la inflación a un dígito ya que es el principal problema de la macroeconomía. El frente laboral seguirá muy convulsionado y esto tiene que ver con la alta inflación y con el mayor poder sindical, que hace que los pedidos de aumentos de salarios sean de mayor intensidad ya que hay un desempleo bajo en los calificados".


El ahorro como solución a la crisis energética


También se presenta otro problema de largo arrastre que puede complicar el crecimiento de la economía: la crisis energética. Una de las primeras decisiones que tomó Cristina Fernández de Kirchner en diciembre ha sido la de lanzar un plan de ahorro en hogares y dependencias del Estado. Se adelantó una hora el reloj, se repartieron unas 100.000 lámparas de bajo consumo, se le pidió a la gente que no abuse de los aires acondicionados y a los municipios que apaguen las luces durante la noche.

"El plan de ahorro de energía no es la solución", opina O" Connor. "La solución a problemas de oferta con precios de desequilibrio es una paulatina normalización del sistema de precios (por ejemplo, la nafta vale la mitad que en el MERCOSUR) y el marco regulatorio todavía no incentiva la inversión privada lo suficiente". A casi dos meses del lanzamiento del plan, señala Fracchia, del IAE, "se dice que el ahorro ha sido de 600 MW. En lo referente al cambio de horario el ajuste fue conveniente pero marginal para las necesidades de potencia en firme existentes. Pero la negociación con Bolivia será crucial para el abastecimiento de gas en el invierno".

Cuando llegue el frío será el sector industrial el que sufra cortes o multas por el excesivo uso de energía, con lo cual no se solucionará el problema de fondo, explican los expertos. Sobre todo cuando la demanda sigue en aumento, ya que según las últimas informaciones en enero se produjo un crecimiento del 4,9 %. Además, Bolivia no garantiza que pueda proveer a Argentina del gas necesario si es que se produce un aumento en la demanda en julio y agosto, los meses más fríos.

Asimismo, para Ernesto O" Connor, no hay que dejar de prestar atención a "la necesidad de reducir subsidios (como el de los transportes públicos), ya que son excesivos; además de las distorsiones en la economía", como es el caso de las retenciones a la producción agropecuaria, uno de los principales ingresos del Estado.


El plano internacional


Durante su campaña presidencial, Cristina mostró un estilo diferente al de su marido al salir más al exterior y reunirse con figuras de peso como Bill Clinton, en EEUU, o José Luis Rodríguez Zapatero, en España. Esta actitud fue bien recibida por los analistas, como una forma de despegarse de la región, buscar inversiones y retomar las negociaciones con el Club de París, al que se le deben 5800 millones de dólares desde 2001, cuando Argentina entró en default.

Sin embargo, "las relaciones exteriores bajo el mandato Cristina Kirchner por ahora no han cambiado como parecía que iba a suceder antes de asumir. El país sigue muy pegado a Venezuela, Bolivia y Cuba. A veces, el gobierno sobreactúa más allá de lo que la situación exige. La relación con Estados Unidos continúa como antes, con "mucho ruido y pocas nueces". Si Brasil continúa su marcha imparable hacia el G-8, ¿qué queda del MERCOSUR? (Brasil es uno de los países líderes de este bloque comercial) No mucho", dice Alejandro Corbacho.

De hecho, a poco de sentarse en su nuevo despacho, Cristina tuvo que desmentir que los 800.000 dólares que ingresó de forma ilegal el venezolano Antonini Wilson en un avión alquilado por el Estado argentino, tuviera como destino el financiamiento de su campaña presidencial.

Fracchia señala que "el impuso al Banco del Sur (entidad que crearán Argentina, Brasil, Venezuela, Bolivia, Paraguay, Ecuador y Uruguay) es cuestionable y en general el apoyo al eje político que impulsa el venezolano Hugo Chávez es de dudosa conveniencia para la orientación política exterior del gobierno. Por otro lado, las relaciones exteriores sustantivas brillan por su ausencia, no han sido todavía impulsadas como se estimaba. Estamos esperando los viajes de marzo de Cristina para que se defina mejor la agenda exterior".

En cuanto al Club de París, O" Connor sí cree que hay intención de gestionar un acuerdo. "Creo que hay voluntad e intereses convergentes. Luego, debería haber una mayor internacionalización de la economía con más relaciones comerciales con Europa y Estados Unidos".

Claro que si bien Argentina está lejos físicamente de Estados Unidos, tendrá que estar al menos alerta a la actual crisis económica que sufre la potencia mundial, y que arrastra otros mercados como el europeo. "No creo que afecte a la economía argentina agrega O" Connor- no hay que subestimar el rol de China, en forma algo independiente de la crisis de Estados Unidos. Los precios de los commodities no paran de crecer y se han correlacionado totalmente con la tasa de intereses en Estados Unidos, un hecho histórico".

Fracchia coincide con esta línea de pensamiento: "Tenemos poco comercio con Norteamérica, por lo que no debería afectarnos por el canal comercial, sí puede ser más relevante por el canal financiero si cayesen mucho las acciones y los bonos. El efecto depende de si la recesión va a ser corta o si se va a instalar por mayor tiempo. Este es un punto fundamental ya que toda la región viene creciendo con el llamado viento de cola. Por ahora en nuestro país seguimos "blindados por la soja", como se suele decir". Argentina aumenta cada año sus hectáreas de sembrado de soja porque los precios internacionales cada vez son más tentadores para los productores. El 26 de enero pasado, por ejemplo, el valor de la tonelada superó el récord de 315 dólares.

A favor de Cristina Fernández de Kirchner, indica Fracchia, del IAE, "vale la pena destacar la importancia asignada al superávit fiscal en conexión con la gestión anterior. Queda por cuestionar si no sería mejor hacerlo con reducción del gasto público y menos retenciones, pero el compromiso está y puede llegar el superávit a 3,5 % del PBI, lo que es una señal contundente para la macro".


La buena imagen de la presidenta


A pesar de las pujas salariales, la inflación creciente, la crisis energética o la falta de un plan de gobierno claro, la presidenta mantiene su buena imagen. Un estudio del consultor Ricardo Rouvier sostiene que subió seis puntos en el primer mes de gestión; y la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella informó que el Ã?ndice de Confianza en el Gobierno creció un 16 por ciento entre el primer y el segundo mes de gestión.

"Lo importante para el gobierno es mantener a la población contenta", indica Alejandro Corbacho, de UCEMA. "Si hay plata en el bolsillo, todo parecería estar mejor. En ese caso no importan los problemas de calidad institucional, carencia de independencia de los poderes del Estado, entre otros temas. Si persistieran los problemas en el abastecimiento energético, creciera la inflación y no se comenzara a hallar respuestas al problema de la inseguridad, en un plano más largo afectaría a la popularidad del gobierno".

Quien mantiene también su popularidad alta es Néstor Kirchner, quien en los últimos meses no se ha alejado de la política y ha inaugurado una oficina en el barrio de Puerto Madero, a pocas manzanas de la Casa Rosada, desde donde planea liderar el partido justicialista, de las mismas raíces que el de la presidenta, el Frente para la Victoria.

En opinión de Fracchia, la personalidad de Cristina Kirchner es muy fuerte y va a pelar por sus ideas, esto no significa que haya a futuro divergencias con su esposo. "La tarea de reorganizar el justicialismo supondrá contar con mucho capital político que será aprovechado a su favor y criterio", concluye.


  • Fuente:

Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.