text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

Cine presentado por Unimagdalena puso a pensar a los niños samarios

      
Aseguran los expertos que nadie puede escapar a la magia de una historia bien contada, y mucho menos si es a través del cine. Eso quedó evidenciado luego de observar la perplejidad con la que cerca de 50 pequeños observaron el filme, en la pantalla gigante ubicada en la cancha de microfútbol del barrio. <br/><br/> La historia inicia en el momento en el que Amir, un niño de 10 años, pierde los zapatos viejos de su hermanita Zahra, y en su afán por recuperarlos y, para no agudizar la crisis económica de su familia, enfrenta una serie de hazañas en la ciudad de Teherán, que logran despertar diversas emociones en los espectadores. <br/><br/> Casi inmóviles, algo que resulta inusual, los niños asistentes vivieron la película de 89 minutos. El filme es dirigido por Majad Majidi y es considerado uno de los más universales del autor por la vigencia de las situaciones en cualquier espacio y lugar. De esto parece estar conciente Jean Carlos Valencia, un niño de 12 años vecino del barrio, quien no dudó en expresar su solidaridad con el personaje principal de la película. <br/><br/> Lo que más me gustó fue la carrera en la que participó Amir para ganarse los zapatos de su hermana. Yo hubiera hecho lo mismo por hacer a mi hermana feliz; pero me puse muy triste cuando no pudo dárselos, afirmó emocionado Jean Carlos, luego de terminada la función. <br/><br/> Él cursa séptimo grado y tiene dos hermanas, Johanna y Yulys, por las que asegura está dispuesto a hacer muchas cosas. Yo también he ayudado a mis hermanas en lo que he podido. A la mayor le he cuidado el hijo, al que quiero mucho, y a mi hermanita menor la ayudo en las tareas y jugamos, aseguró. <br/><br/> Para Lewis Alvis, de 35 años y vecino de El Pando, la enseñanza más importante de la película es la perseverancia, pues los personajes hacen toda clase de sacrificios para lograr su objetivo y aprovechan oportunidades que al principio no se evidencian como tal. <br/><br/> A pesar de que uno no tiene dinero, puede tener aspiraciones a determinadas cosas en la vida. No todo es el dinero, también es importante hacer sacrificios y trabajar por lo que queremos, precisó. <br/><br/><i>Los niños del cielo</i> fue proyectada por una iniciativa de la Vicerrectoría de Extensión y de estudiantes del programa de Cine y Audiovisuales de Unimagdalena, denominada Cine al Barrio, que ya estuvo en otra comunidad.
Aseguran los expertos que nadie puede escapar a la magia de una historia bien contada, y mucho menos si es a través del cine. Eso quedó evidenciado luego de observar la perplejidad con la que cerca de 50 pequeños observaron el filme, en la pantalla gigante ubicada en la cancha de microfútbol del barrio.

La historia inicia en el momento en el que Amir, un niño de 10 años, pierde los zapatos viejos de su hermanita Zahra, y en su afán por recuperarlos y, para no agudizar la crisis económica de su familia, enfrenta una serie de hazañas en la ciudad de Teherán, que logran despertar diversas emociones en los espectadores.

Casi inmóviles, algo que resulta inusual, los niños asistentes vivieron la película de 89 minutos. El filme es dirigido por Majad Majidi y es considerado uno de los más universales del autor por la vigencia de las situaciones en cualquier espacio y lugar. De esto parece estar conciente Jean Carlos Valencia, un niño de 12 años vecino del barrio, quien no dudó en expresar su solidaridad con el personaje principal de la película.

"Lo que más me gustó fue la carrera en la que participó Amir para ganarse los zapatos de su hermana. Yo hubiera hecho lo mismo por hacer a mi hermana feliz; pero me puse muy triste cuando no pudo dárselos", afirmó emocionado Jean Carlos, luego de terminada la función.

Él cursa séptimo grado y tiene dos hermanas, Johanna y Yulys, por las que asegura está dispuesto a hacer muchas cosas. "Yo también he ayudado a mis hermanas en lo que he podido. A la mayor le he cuidado el hijo, al que quiero mucho, y a mi hermanita menor la ayudo en las tareas y jugamos", aseguró.

Para Lewis Alvis, de 35 años y vecino de El Pando, la enseñanza más importante de la película es la perseverancia, pues los personajes hacen toda clase de sacrificios para lograr su objetivo y aprovechan oportunidades que al principio no se evidencian como tal.

"A pesar de que uno no tiene dinero, puede tener aspiraciones a determinadas cosas en la vida. No todo es el dinero, también es importante hacer sacrificios y trabajar por lo que queremos", precisó.

Los niños del cielo fue proyectada por una iniciativa de la Vicerrectoría de Extensión y de estudiantes del programa de Cine y Audiovisuales de Unimagdalena, denominada Cine al Barrio, que ya estuvo en otra comunidad.
  • Fuente:


Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.