text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

EAFIT desarrolla modelo para disminuir las tarifas de energía

      
A través del mecanismo de eficiencia comparativa las empresas de energía están compitiendo porque les conviene gastar dinero en reducir costos, pues además de que la Creg les reconoce esta inversión reciben un estímulo por mejorar su eficiencia comparativa. Esta ganancia, de igual forma, contribuye a disminuir las tarifas a los consumidores, señaló Gustavo López Álvarez, coordinador del Grupo de Estudios en Microeconomía Aplicada del Departamento de Economía, que trabaja en la iniciativa.<br/><br/> En el modelo, explica, se toma como base un año en el que todas las empresas hayan presentado su contabilidad, de manera que se puedan establecer unos costos iniciales de administración, operación y mantenimiento. Luego se realiza una auditoría para garantizar que estos costos son reales y se mide la eficiencia comparativa utilizando la información presentada por todas las compañías distribuidoras de electricidad, de modo que se pueda realizar un ranking. Por ejemplo, determinar que la empresa A es eficiente al 100 por ciento y la B al 90. Para lo anterior existen modelos y procedimientos de uso habitual por los reguladores de todo el mundo. <br/><br/> López Álvarez, quien además es docente en el Departamento de Economía de la Universidad, agrega que el procedimiento anterior se repetiría cada año. Si el mecanismo diseñado dice que una empresa pasó de tener una eficiencia de 90 a 92 se le reconocerían los costos en que ha incurrido para lograr la mejora (reducir los costos cuesta dinero) y obtendría una remuneración adicional por mejorar su posición en el ranking. <br/><br/><b><br/>Por qué el modelo</b><br/><br/> La necesidad de desarrollar este modelo surgió porque los eslabones de transmisión y distribución de la electricidad se consideran un monopolio natural, es decir, que es normal que haya una sola empresa que distribuya la electricidad en Medellín, por ejemplo, pues no se concibe que haya otras organizaciones que compitan. Ante la ausencia de competencia, el Estado regula e interviene a través de la Creg para controlar los costos y el funcionamiento de las entidades que proporcionan energía y gas. <br/><br/> Por eso el concurso que realizó Colciencias y la Creg consistía en presentar una propuesta de cómo remunerar los costos en los que incurren las empresas de distribución de energía por administrar, operar y mantener la red usando un mecanismo que persiga la eficiencia, porque el monopolio no tiene la presión de la competencia que lo obliga a ir mejorando. <br/><br/> El profesor del Departamento de Economía cuenta que la Comisión Reguladora buscaba un incentivo para que estas entidades bajaran sus costos, pero sin dejar de lado la calidad del servicio. Esto implica dos retos: por una parte, que las compañías revelen sus costos reales de distribución de energía y por otra, que los costos sean eficientes. <br/><br/> Por ejemplo, si una empresa le reporta a la Creg que sus costos de administración y distribución de la red fueron de cien millones de pesos, el ente regulador se encarga de revisar la contabilidad y verificar que la cifra es real y le permite transferirla a la tarifa. Pero al año siguiente la Comisión no tendría en cuenta el costo reportado sino que verificaría si su eficiencia comparativa ha aumentado o disminuido. En el caso de bajar comparativamente su costo se le reconoce el dinero invertido en esta disminución y se le premia con dinero su eficiencia. Las mejoras de eficiencia irán repercutiendo en disminuciones de la tarifa que pagan los consumidores, indica López Álvarez. <br/><br/> El investigador precisa que en la medición de la eficiencia se incluyen variables que inciden en las diferencias, como el porcentaje de población urbana y rural, porque puede ser más costoso mantener una red amplia que, por decir algo, atraviese la selva y tenga pocos usuarios, que una concentrada que es más barato su mantenimiento. También se tiene en cuenta la calidad con la que se presta el servicio para evitar que la reducción de costos vaya acompañada de reducciones en la calidad. Andrés Ramírez Hassan, otro integrante del Grupo de Estudios en Microeconomía Aplicada de EAFIT, asegura que es muy posible que a mediados o finales de este año se puede estar implementando el mecanismo, que además califica como novedoso debido a que se basa en la Teoría de Incentivos, la misma por la cual Leonid Hurwicz, Roger Myerson y Eric Maskin recibieron el premio Nobel de economía el año pasado. Durante la revisión bibliográfica encontramos sólo dos adaptaciones en el mundo. <br/><br/> Ramírez Hassan aclara que el modelo no se ha aprobado pero ya está en el sitio web de la Creg para ponerlo a consideración de las empresas del sector y éstas analicen e identifiquen sus posibles fallas. <br/><br/> El mecanismo en esencia subsana dos posibles riesgos: el moral, que es cuando las compañías no se esfuerzan lo suficiente para hacer bien su trabajo convirtiéndose en ineficientes; y la selección adversa que implica que no muestran su verdadera estructura de costos. <br/><br/> Atacar estos dos riesgos se traduce en un pago justo por parte del consumidor, coinciden los investigadores.
"A través del mecanismo de eficiencia comparativa las empresas de energía están compitiendo porque les conviene gastar dinero en reducir costos, pues además de que la Creg les reconoce esta inversión reciben un estímulo por mejorar su eficiencia comparativa. Esta ganancia, de igual forma, contribuye a disminuir las tarifas a los consumidores", señaló Gustavo López Álvarez, coordinador del Grupo de Estudios en Microeconomía Aplicada del Departamento de Economía, que trabaja en la iniciativa.

En el modelo, explica, se toma como base un año en el que todas las empresas hayan presentado su contabilidad, de manera que se puedan establecer unos costos iniciales de administración, operación y mantenimiento. Luego se realiza una auditoría para garantizar que estos costos son reales y se mide la eficiencia comparativa utilizando la información presentada por todas las compañías distribuidoras de electricidad, de modo que se pueda realizar un ranking. "Por ejemplo, determinar que la empresa A es eficiente al 100 por ciento y la B al 90. Para lo anterior existen modelos y procedimientos de uso habitual por los reguladores de todo el mundo".

López Álvarez, quien además es docente en el Departamento de Economía de la Universidad, agrega que el procedimiento anterior se repetiría cada año. "Si el mecanismo diseñado dice que una empresa pasó de tener una eficiencia de 90 a 92 se le reconocerían los costos en que ha incurrido para lograr la mejora (reducir los costos cuesta dinero) y obtendría una remuneración adicional por mejorar su posición en el ranking".


Por qué el modelo


La necesidad de desarrollar este modelo surgió porque los eslabones de transmisión y distribución de la electricidad se consideran un monopolio natural, es decir, que es normal que haya una sola empresa que distribuya la electricidad en Medellín, por ejemplo, pues no se concibe que haya otras organizaciones que compitan. Ante la ausencia de competencia, el Estado regula e interviene a través de la Creg para controlar los costos y el funcionamiento de las entidades que proporcionan energía y gas.

Por eso el concurso que realizó Colciencias y la Creg consistía en presentar una propuesta de cómo remunerar los costos en los que incurren las empresas de distribución de energía por administrar, operar y mantener la red usando un mecanismo que persiga la eficiencia, porque el monopolio no tiene la presión de la competencia que lo obliga a ir mejorando.

El profesor del Departamento de Economía cuenta que la Comisión Reguladora buscaba un incentivo para que estas entidades bajaran sus costos, pero sin dejar de lado la calidad del servicio. Esto implica dos retos: por una parte, que las compañías revelen sus costos reales de distribución de energía y por otra, que los costos sean eficientes.

Por ejemplo, si una empresa le reporta a la Creg que sus costos de administración y distribución de la red fueron de cien millones de pesos, el ente regulador se encarga de revisar la contabilidad y verificar que la cifra es real y le permite transferirla a la tarifa. "Pero al año siguiente la Comisión no tendría en cuenta el costo reportado sino que verificaría si su eficiencia comparativa ha aumentado o disminuido. En el caso de bajar comparativamente su costo se le reconoce el dinero invertido en esta disminución y se le premia con dinero su eficiencia. Las mejoras de eficiencia irán repercutiendo en disminuciones de la tarifa que pagan los consumidores", indica López Álvarez.

El investigador precisa que en la medición de la eficiencia se incluyen variables que inciden en las diferencias, como el porcentaje de población urbana y rural, porque puede ser más costoso mantener una red amplia que, por decir algo, atraviese la selva y tenga pocos usuarios, que una concentrada que es más barato su mantenimiento. También se tiene en cuenta la calidad con la que se presta el servicio para evitar que la reducción de costos vaya acompañada de reducciones en la calidad. Andrés Ramírez Hassan, otro integrante del Grupo de Estudios en Microeconomía Aplicada de EAFIT, asegura que es muy posible que a mediados o finales de este año se puede estar implementando el mecanismo, que además califica como novedoso debido a que se basa en la Teoría de Incentivos, la misma por la cual Leonid Hurwicz, Roger Myerson y Eric Maskin recibieron el premio Nobel de economía el año pasado. "Durante la revisión bibliográfica encontramos sólo dos adaptaciones en el mundo".

Ramírez Hassan aclara que el modelo no se ha aprobado pero ya está en el sitio web de la Creg para ponerlo a consideración de las empresas del sector y éstas analicen e identifiquen sus posibles fallas.

El mecanismo en esencia subsana dos posibles riesgos: el moral, que es cuando las compañías no se esfuerzan lo suficiente para hacer bien su trabajo convirtiéndose en ineficientes; y la selección adversa que implica que no muestran su verdadera estructura de costos.

"Atacar estos dos riesgos se traduce en un pago justo por parte del consumidor", coinciden los investigadores.
  • Fuente:

Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.