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Investigadores de la U. Nacional inventaron método para conservar la ciruela

      
Según el ingeniero agrícola Alfonso Parra, la ciruela es altamente perecedera por sus altos contenidos de humedad: Es un fruto climatérico sobre el cual actúa el etileno, hormona responsable del proceso de maduración y senescencia durante el periodo poscosecha.<br/><br/>La ciruela tiene un alto potencial de consumo, dado que contribuye a la nutrición humana por su contenido de fibra y antioxidantes. Sin embargo, el estudio señala que su consumo es bajo debido al manejo deficiente durante la cosecha y poscosecha, ya sea porque la recolección se realiza en un momento inadecuado o porque se le causan daños al fruto durante su manejo.<br/><br/>Estas deficiencias originan en el fruto sabores y aromas poco atractivos al consumidor. Por eso, es fundamental que la producción de ciruelas se dé con elevados estándares de calidad, tamaño, apariencia y sabor adecuados para su comercialización, puntualizan los investigadores Eugenio Hernández y Jesús Camacho.<br/><br/>De ahí que propongan minimizar los procesos de deterioro de la fruta utilizando el almacenamiento refrigerado.<br/><br/>Varios experimentos para analizar el comportamiento de la ciruela, variedad Horvin, arrojaron buenos resultados. Trabajamos con cuatro grados Celsius de temperatura y 95 por ciento humedad relativa; 12 grados Celsius y 85 por ciento de humedad relativa, y 18 grados Celsius y 90 por ciento de humedad relativa. Lo que observamos es que, en la medida en que la temperatura disminuye, se prolonga el tiempo de conservación y de calidad de la ciruela, dijo el profesor Parra.<br/><br/>Los mejores resultados se obtuvieron con cuatro grados Celsius, temperatura que demostró ser la ideal para mantener el aspecto externo, el aroma y el color de la ciruela hasta por 30 días.<br/><br/>Esta se constituye en una buena noticia para el sector comercializador de la ciruela, que actualmente no dispone de una red de frío ni de una infraestructura adecuada para el manejo poscosecha.<br/><br/>En el país tenemos deficiencias en el manejo de almacenamiento refrigerado. No conocemos bien nuestros productos, ni las condiciones adecuadas de almacenamiento. Este estudio se aproxima al conocimiento de las características físicas, fisiológicas y de composición química de la ciruela, pero sobre todo a las condiciones óptimas de conservación, concluyen los ingenieros agrónomos de la Universidad.<br/>
Según el ingeniero agrícola Alfonso Parra, la ciruela es altamente perecedera por sus altos contenidos de humedad: "Es un fruto climatérico sobre el cual actúa el etileno, hormona responsable del proceso de maduración y senescencia durante el periodo poscosecha".

La ciruela tiene un alto potencial de consumo, dado que contribuye a la nutrición humana por su contenido de fibra y antioxidantes. Sin embargo, el estudio señala que su consumo es bajo debido al manejo deficiente durante la cosecha y poscosecha, ya sea porque la recolección se realiza en un momento inadecuado o porque se le causan daños al fruto durante su manejo.

"Estas deficiencias originan en el fruto sabores y aromas poco atractivos al consumidor. Por eso, es fundamental que la producción de ciruelas se dé con elevados estándares de calidad, tamaño, apariencia y sabor adecuados para su comercialización", puntualizan los investigadores Eugenio Hernández y Jesús Camacho.

De ahí que propongan minimizar los procesos de deterioro de la fruta utilizando el almacenamiento refrigerado.

Varios experimentos para analizar el comportamiento de la ciruela, variedad Horvin, arrojaron buenos resultados. "Trabajamos con cuatro grados Celsius de temperatura y 95 por ciento humedad relativa; 12 grados Celsius y 85 por ciento de humedad relativa, y 18 grados Celsius y 90 por ciento de humedad relativa. Lo que observamos es que, en la medida en que la temperatura disminuye, se prolonga el tiempo de conservación y de calidad de la ciruela", dijo el profesor Parra.

Los mejores resultados se obtuvieron con cuatro grados Celsius, temperatura que demostró ser la ideal para mantener el aspecto externo, el aroma y el color de la ciruela hasta por 30 días.

Esta se constituye en una buena noticia para el sector comercializador de la ciruela, que actualmente no dispone de una red de frío ni de una infraestructura adecuada para el manejo poscosecha.

"En el país tenemos deficiencias en el manejo de almacenamiento refrigerado. No conocemos bien nuestros productos, ni las condiciones adecuadas de almacenamiento. Este estudio se aproxima al conocimiento de las características físicas, fisiológicas y de composición química de la ciruela, pero sobre todo a las condiciones óptimas de conservación", concluyen los ingenieros agrónomos de la Universidad.
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