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"Yo quiero ser... y elijo estudiar..."

      
Pero, ¿cuál es el momento de realizarse este cuestionamiento? Al finalizar los estudios secundarios es cuando el alumno enfrenta la magnitud de tal decisión. Por lo general se acompaña de una dosis de angustia y temores frente a una decisión de vida. Las influencias sociales (amigos en general) y familiares, a veces, hacen con sus opiniones una persona mas confundida.<br/><br/> "La elección es una responsabilidad compartida entre colegios, padres y universidades, pues si observan los colegios en décimo y once grado brindan a sus educandos una asignatura dedicada a la elección vocacional en el que con un equipo profesional de la psicología ayudan a soportar y esclarecer ese conjunto de habilidades que el día de mañana marcarán las tendencias en una elección profesional", expresa Mauricio Arturo Soler, director del Centro de Investigaciones de la Universidad Autónoma de Manizales, UAM.<br/><br/> El proceso de selección no termina. Los padres de familia asumen su papel de "protectores" y comienzan el diálogo desinteresado con el hijo. En conversaciones familiares se deja de largo cualquier prejuicio frente a las elecciones profesionales, la apertura y la disposición deben ser puntos de partida para que los hijos generen y encuentren confianza y para que compartan sus ideales, pues muchas veces los padres terminan por aconsejar las profesiones que, en general, fueron tradición en la familia, o muchas veces los sueños frustrados de estos, para aspirar, por lo menos, a que ejerzan ese sueño que no se cumplió.<br/><br/> La actitud de los padres es bien importante. Ellos asumen el papel comprensivo de lo que desean sus progenitores. Son, casi siempre, abiertos en la decisión que proyecta el joven, disponen y manifiestan sus bases en las nuevas tendencias del mundo global, es decir, los nuevos modelos formativos que generaciones pasadas no conocieron y, en especial, el lugar dónde es mejor matricularse.<br/><br/> Pero no solo los padres de familia son los encargados de guiar al estudiante. Las instituciones de educación superior tienen igual la responsabilidad de hacerle una idea profesional al próximo alumno.<br/><br/> A esto se suma el acompañamiento al estudiante, casi en su totalidad, al proceso de elección para que éste se convierta en un profesional transparente, responsable y comprometido con el conocimiento.<br/><br/> Sin embargo, la teoría que se tiene sobre si se eligió de manera correcta, solo lo otorga el tiempo, pues algunos padres tienen el concepto de que la elección estuvo acorde con sus intereses y gustos si su hijo comienza a devengar una cantidad de dinero en actividades correspondientes al campo elegido.<br/><br/><br/><span style=font-weight: bold;> Identidad</span><br/> Jeannette Lerner Matiz, jefe del departamento de Desarrollo Estudiantil de la Universidad Eafit define que "la formación de la identidad comienza con la vida misma y es un proceso de construcción y deconstrucción permanente, que acaba cuando termina la vida".<br/><br/> Agrega que "desde antes de nacer la identidad está marcada por el deseo de los padres, ellos sueñan con tener un joven, que sea un profesional exitoso, que siga sus pasos, e incluso que logre lo que ellos no pudieron ser".<br/><br/> Encontrar la propia identidad significa para estudiantes el paso a una personalidad adulta. Para esta etapa, el estudiante encuentra su propio ser y elige por sí mismo la carrera.<br/><br/> Él en su "angustia" de tomar la decisión de su vida se cuestiona: ¿quién soy yo?, ¿soy como usted?, ¿soy como todos? ¿Qué quiero ser? Enfrentarse a un mundo desconocido, cambiar de status, transformarse y aceptar los cambios es el difícil camino de la adolescencia.<br/><br/> La libertad lleva a asumir actitudes y tomar decisiones por sí mismo hasta responsabilizarse de las equivocaciones y aciertos, siempre bajo un apoyo de los padres.<br/><br/> Elegir una carrera es proyectarse al ser del futuro. Poder decir: soy ingeniero, administrador o médico, es una expresión de un logro que exige una constante demostración del saber ser. No olvide que al elegir es importante conocer lo subjetivo de la elección: ubicación, precio y flexibilidad horaria.<br/> "Hay universidades muy buenas, en el género de las instituciones privadas, que están diseñadas para estudiantes, trabajadores o hijos de éstos. Los horarios de la universidad se prestan para que los alumnos ejerzan una labor. Además, sus instalaciones están localizadas en el centro de Medellín", manifiesta, Álvaro Ochoa M., vicerrector administrativo de Unaula.<br/><br/><br/><span style=font-weight: bold;> La opinión</span><br/> Mauricio A. Soler, "Las Instituciones de Educación Superior, tenemos una responsabilidad, pues todo proceso de selección debe acompañarse de un análisis especifico de condiciones que se aplican para evitar choques emocionales económicos y de tiempo cuando el día de mañana un joven termina pensando que no servirá para una profesión u otra.<br/><br/><span style=font-weight: bold;> Los hechos</span><br/> 1. Reciba la opinión de los padres<br/> Escuche la experiencia de los padres, pero tenga la idea del profesional que quiere ser.<br/><br/> 2. Elija por el gusto que lleva<br/> No elija su carrera porque está de moda, tampoco porque alguien que conoce tiene éxito en ella.<br/><br/> 3. No se deje influenciar de nadie<br/> No seleccione por interés a una satisfacción íntima por el quehacer mismo, produce mucho dificultad hacer lo que otros quieren.<br/><br/> 4. El éxito depende de su buena elección<br/> Los valores materiales y el éxito de selección se derivan del placer por el logro del oficio realizado.<br/><br/> 5. Tenga en cuenta para qué usted es bueno<br/> Para elegir hay que ser realista al incluir sus capacidades. Como en la definición de la carrera influyen aspectos inconscientes vale la pena llevar a cabo un proceso de orientación vocacional.<br/><br/> 6. Busque asesoría profesional<br/> Antes de tener una opción como carrera reciba ayuda profesional de psicólogos especializados en orientación vocacional. Invertir un tiempo para conocer contribuye para identificar las fortalezas y debilidades intelectuales.<br/><br/> 7. Sus habilidades influyen en la decisión<br/> El deseo es el motor de la búsqueda por el saber y las satisfacciones que se derivan de aprender a aprender y aprender a hacer. No importa su edad, ni el momento para realizarte como persona.<br/><br/> 8. Si se equivoca, asúmalo como un proceso<br/> Equivocarse en la elección no significa fracasar. Una de las variables que influyen en el bajo rendimiento académico y en la deserción estudiantil, es matricularse en lo que no se quiere estudiar.<br/><br/>
Pero, ¿cuál es el momento de realizarse este cuestionamiento? Al finalizar los estudios secundarios es cuando el alumno enfrenta la magnitud de tal decisión. Por lo general se acompaña de una dosis de angustia y temores frente a una decisión de vida. Las influencias sociales (amigos en general) y familiares, a veces, hacen con sus opiniones una persona mas confundida.

"La elección es una responsabilidad compartida entre colegios, padres y universidades, pues si observan los colegios en décimo y once grado brindan a sus educandos una asignatura dedicada a la elección vocacional en el que con un equipo profesional de la psicología ayudan a soportar y esclarecer ese conjunto de habilidades que el día de mañana marcarán las tendencias en una elección profesional", expresa Mauricio Arturo Soler, director del Centro de Investigaciones de la Universidad Autónoma de Manizales, UAM.

El proceso de selección no termina. Los padres de familia asumen su papel de "protectores" y comienzan el diálogo desinteresado con el hijo. En conversaciones familiares se deja de largo cualquier prejuicio frente a las elecciones profesionales, la apertura y la disposición deben ser puntos de partida para que los hijos generen y encuentren confianza y para que compartan sus ideales, pues muchas veces los padres terminan por aconsejar las profesiones que, en general, fueron tradición en la familia, o muchas veces los sueños frustrados de estos, para aspirar, por lo menos, a que ejerzan ese sueño que no se cumplió.

La actitud de los padres es bien importante. Ellos asumen el papel comprensivo de lo que desean sus progenitores. Son, casi siempre, abiertos en la decisión que proyecta el joven, disponen y manifiestan sus bases en las nuevas tendencias del mundo global, es decir, los nuevos modelos formativos que generaciones pasadas no conocieron y, en especial, el lugar dónde es mejor matricularse.

Pero no solo los padres de familia son los encargados de guiar al estudiante. Las instituciones de educación superior tienen igual la responsabilidad de hacerle una idea profesional al próximo alumno.

A esto se suma el acompañamiento al estudiante, casi en su totalidad, al proceso de elección para que éste se convierta en un profesional transparente, responsable y comprometido con el conocimiento.

Sin embargo, la teoría que se tiene sobre si se eligió de manera correcta, solo lo otorga el tiempo, pues algunos padres tienen el concepto de que la elección estuvo acorde con sus intereses y gustos si su hijo comienza a devengar una cantidad de dinero en actividades correspondientes al campo elegido.


Identidad
Jeannette Lerner Matiz, jefe del departamento de Desarrollo Estudiantil de la Universidad Eafit define que "la formación de la identidad comienza con la vida misma y es un proceso de construcción y deconstrucción permanente, que acaba cuando termina la vida".

Agrega que "desde antes de nacer la identidad está marcada por el deseo de los padres, ellos sueñan con tener un joven, que sea un profesional exitoso, que siga sus pasos, e incluso que logre lo que ellos no pudieron ser".

Encontrar la propia identidad significa para estudiantes el paso a una personalidad adulta. Para esta etapa, el estudiante encuentra su propio ser y elige por sí mismo la carrera.

Él en su "angustia" de tomar la decisión de su vida se cuestiona: ¿quién soy yo?, ¿soy como usted?, ¿soy como todos? ¿Qué quiero ser? Enfrentarse a un mundo desconocido, cambiar de status, transformarse y aceptar los cambios es el difícil camino de la adolescencia.

La libertad lleva a asumir actitudes y tomar decisiones por sí mismo hasta responsabilizarse de las equivocaciones y aciertos, siempre bajo un apoyo de los padres.

Elegir una carrera es proyectarse al ser del futuro. Poder decir: soy ingeniero, administrador o médico, es una expresión de un logro que exige una constante demostración del saber ser. No olvide que al elegir es importante conocer lo subjetivo de la elección: ubicación, precio y flexibilidad horaria.
"Hay universidades muy buenas, en el género de las instituciones privadas, que están diseñadas para estudiantes, trabajadores o hijos de éstos. Los horarios de la universidad se prestan para que los alumnos ejerzan una labor. Además, sus instalaciones están localizadas en el centro de Medellín", manifiesta, Álvaro Ochoa M., vicerrector administrativo de Unaula.


La opinión
Mauricio A. Soler, "Las Instituciones de Educación Superior, tenemos una responsabilidad, pues todo proceso de selección debe acompañarse de un análisis especifico de condiciones que se aplican para evitar choques emocionales económicos y de tiempo cuando el día de mañana un joven termina pensando que no servirá para una profesión u otra.

Los hechos
1. Reciba la opinión de los padres
Escuche la experiencia de los padres, pero tenga la idea del profesional que quiere ser.

2. Elija por el gusto que lleva
No elija su carrera porque está de moda, tampoco porque alguien que conoce tiene éxito en ella.

3. No se deje influenciar de nadie
No seleccione por interés a una satisfacción íntima por el quehacer mismo, produce mucho dificultad hacer lo que otros quieren.

4. El éxito depende de su buena elección
Los valores materiales y el éxito de selección se derivan del placer por el logro del oficio realizado.

5. Tenga en cuenta para qué usted es bueno
Para elegir hay que ser realista al incluir sus capacidades. Como en la definición de la carrera influyen aspectos inconscientes vale la pena llevar a cabo un proceso de orientación vocacional.

6. Busque asesoría profesional
Antes de tener una opción como carrera reciba ayuda profesional de psicólogos especializados en orientación vocacional. Invertir un tiempo para conocer contribuye para identificar las fortalezas y debilidades intelectuales.

7. Sus habilidades influyen en la decisión
El deseo es el motor de la búsqueda por el saber y las satisfacciones que se derivan de aprender a aprender y aprender a hacer. No importa su edad, ni el momento para realizarte como persona.

8. Si se equivoca, asúmalo como un proceso
Equivocarse en la elección no significa fracasar. Una de las variables que influyen en el bajo rendimiento académico y en la deserción estudiantil, es matricularse en lo que no se quiere estudiar.

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