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La tipografía se muestra en Bogotá

      
Cada bienio, Letras Latinas se ha convertido en un punto de encuentro del diseño latinoamericano, reuniendo trabajos provenientes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, México, Perú, El Salvador, Uruguay y Venezuela, en las categorías de tipografía para texto, para título, para pantalla, experimental y miscelánea.<br/><br/> Un jurado integrado por un especialistas de diversos países se reunió en la ciudad de Sao Paulo, en el mes de abril, para seleccionar los 70 trabajos más destacados entre los más de 400 que participaron en la bienal. Los calificadores fueron Francisco Calles Trejo (México), Juan Carlos Darias (Venezuela), Priscila Farias (Brasil), Rubén Fontana (Argentina), Vicente Lamónaca (Uruguay), Candelaria Moreno (Perú), Rodrigo Ramírez (Chile) y César Puertas (Colombia).<br/><br/> En Bogotá la selección final se expone entre el 7 y el 21 de julio en la Biblioteca Pública Virgilio Barco, ubicada en inmediaciones del Parque Metropolitano Simón Bolívar.<br/><br/> Cra. 48 No. 61 – 50. Entrada libre.<br/> Horarios:<br/> Lunes de 2 a 8 p.m.<br/> Martes a sábado de 8 a.m. a 8 p.m.<br/> Domingos y festivos de 9:30 a.m. a 5:30 p.m.<br/><br/> La organización del evento en Bogotá está a cargo de la Asociación de Diseñadores Gráficos de Colombia ADG, que en el marco de la muestra llevará a cabo actividades académicas paralelas relacionadas con la actividad del diseño tipográfico en la Universidad Nacional de Colombia, la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano y la Fundación Universitaria del Área Andina. A finales del mes de julio, la muestra se expondrá en la Universidad Nacional de Colombia en el marco del Congreso Internacional de Diseño Gráfico en homenaje al fallecido diseñador colombiano David Consuegra y, en agosto, hará parte del Segundo Congreso Internacional de Diseño Gráfico, Supervisual 2, organizado por la Universidad Autónoma de Occidente, en la ciudad de Cali.<br/><br/> Aunque el evento es de primordial interés para estudiantes, docentes y profesionales del área del diseño, la publicidad y la arquitectura, la exposición está abierta al público general que podrá acercarse al mundo de la tipografía y la comunicación visual, así como la riqueza estética de las creaciones de los diseñadores latinoamericanos.<br/><br/><br/><span style=font-weight: bold;><br/>Tipografía: forma y función de la lectura</span><br/>La letra pasa desapercibida para el lector común, a pesar de que por lo general aprendemos a leer y escribir desde niños, y de que la lectura es un acto cotidiano que posibilita gran parte de la actividad de la sociedad actual. Nos importa leer y entender, pero rara vez nos preocupa distinguir un tipo de letra de otro. Y esa es la naturaleza de la lectura: su propósito está en el conocimiento que propicia, y no en su misma forma. Sin embargo, de manera paradójica, es la forma de un texto la que permite que sea leído, asimilado y comprendido.<br/><br/> Las diferencias entre formas, tamaños y posiciones de las letras le permiten al ojo saber cuándo se encuentra frente a un título, un rótulo, una señal o un texto corrido. Según su disposición, las letras dificultan o facilitan la lectura, la percepción y la comprensión de un texto, e influyen en el grado de comodidad, el cansancio y el desempeño general del lector. También ayudan, de manera casi inconsciente para quien lee, a otorgar al texto un ambiente, una personalidad, a evocar un modo de pensamiento, y hasta a identificar el momento histórico, la colectividad o la cultura a la que pertenece. Por ende, las letras, en sí mismas, ayudan a definir la forma en que se produce y se interpreta el conocimiento. Ese es, a groso modo, el sentido y la importancia de trabajar con letras y, más aun, de pensar sobre la letra, de convertirla en un tema de reflexión y de desarrollo.<br/><br/> La tipografía, como la palabra indica, es el trabajo de graficar con letras o tipos. El término se usa al tiempo para nombrar la técnica que permite la reproducción de un texto y la parte de la comunicación visual que estudia las características, formas y variaciones visuales de las letras para comprender las diferentes maneras en que puede ser visualizado según su situación, su contexto y su público.<br/><br/> Históricamente, la tipografía nace con la invención de la imprenta de tipos móviles de Guttemberg en 1456, cuya gran influencia en todos los ámbitos de la sociedad es aun hoy admirada. Permitió que por primera vez un texto pudiera ser reproducido y masificado, heredando las características estéticas y los hábitos de escritura de los manuscritos, pero poniéndolos en un contexto industrial, dándole características de producto, e impulsando la difusión del conocimiento entre las masas. Con la imprenta se implementó la mecánica necesaria para visualizar la grafía de las letras a través de tipos móviles, pequeñas piezas de plomo, cada una con un carácter o letra del alfabeto, que al contacto con el papel plasmaban con tinta la forma de la letra que contenían. Las páginas eran compuestas pacientemente, tipo por tipo, línea por línea, en cajas que luego se imprimían a presión sobre las hojas. <br/><br/> Es ahí, en el trabajo con los tipos móviles, en que se comprende que la letra, además de tener una figura que le permite ser leída, tiene una forma que la hace posible: posee estructura, proporciones y terminados, tal como una prenda de vestir, un mueble o una casa. Al realizar el trabajo de dar forma a las letras se comprende que, por ejemplo, no es lo mismo una letra con remates en sus puntas (llamadas serifas) que una letra sin remates, y se entiende las diferencias que tiene para la lectura el espacio horizontal y vertical que se deje entre las letras y palabras, entre muchas otras condiciones. <br/><br/> Según varíen estos elementos, y de acuerdo con la manera en que se solventen los requerimientos de un texto en particular, como su tamaño, su extensión o su temática, varía la forma en que se lee. A raíz de esto, la tipografía empezó a esbozar los elementos que la convierten en un híbrido entre el arte, la ciencia y la industria.<br/><br/><br/><br/><span style=font-weight: bold;>Un impulo a la tipografía en Latinoamérica</span><br/>A través de los últimos cinco siglos, estas sutiles diferencias entre letras han sido motivo de reflexión y trabajo para grandes maestros que han sabido integrar la búsqueda estética con las condicionantes de la óptica y la percepción, y también con los requerimientos de las diversas tecnologías y técnicas de reproducción. Aunque suene fuera de lo común, algunos nombres han pasado a la historia por diseñar alfabetos. En la historia del diseño gráfico encontramos relatos tan particulares y variados como el de Aldo Manucio, gran tipógrafo y grabador italiano de la época renacentista que creó alfabetos clásicos de gran calidad, o el de Jan Tshichold, diseñador alemán de la primera mitad del siglo XX, que fue expulsado de su nación por contravenir, con su pensamiento sobre la tipografía y la difusión del conocimiento, los postulados del régimen nazi; esto sólo por contar dos ejemplos de grandes nombres en la historia de la tipografía, atravesada por nombres como los de Walter Gropius, Hermann Zapf, Herb Lubalin, Paul Renner, Eric Gill, entre muchos otros.<br/><br/> Conocemos también, con sólo dar un vistazo a nuestro entorno actual, la evolución que ha tenido la tipografía desde la era de la impresión con tipos móviles hasta su utilización en los medios digitales que hoy son tan familiares para nosotros. Desde los libros y las revistas que leemos en la casa, la escuela y la universidad, hasta los millones de caracteres que aparecen en la pantalla del televisor, el celular y el computador, pasando por los rótulos comerciales y distintivos que habitan las calles, muestran la importancia de la letra escrita en todas las culturas, y la proliferación de casos y medios en los que se hace uso de ella.<br/><br/> Toda esta historia para explicar el valor fundamental de la tipografía en el diseño gráfico, que basa gran parte de su actividad comunicativa en la letra, y la vital importancia que tiene para la sociedad. Grandes compañías europeas y americanas como AGFA o Linotype se dedican a la producción y comercialización de tipos de alfabetos o fuentes tipográficas como se denominan técnicamente, y las casas de software más prestigiosas como Adobe o Microsoft estudian periódicamente nuevas formatos y protocolos que optimicen las formas de reproducción impresa o digital de los caracteres.<br/><br/> Por eso existen diseñadores de fuentes, y esta es la razón para que Letras Latinas se realice desde 1993, promovida originalmente por un grupo de tipógrafos de la Universidad de buenos Aires, una de las escuelas de diseño con mayor protagonismo en Sudamérica, en cabeza del maestro Rubén Fontana, diseñador argentino de gran trayectoria y reconocido docente las Facultades de diseño de habla hispana. La iniciativa se ha difundido en su mayoría a través dela revista Tipográfica de Buenos Aires, una de las publicaciones especializadas de mayor prestigio en el continente.<br/><br/> Mayores informes sobre Letras Latinas Bogotá<br/> Margarita Castro<br/> margaritacastro@emediarrpp.com<br/> Teléfonos 6233708 – 6233696<br/> Celular 3156043419<br/><br/> También puede tener información sobre las diversas actividades del evento en el <a href=https://www.adgcolombia.org target=_blank>sito web de la Asociación de Diseñadores Gráficos de Colombia ADG</a> o en la <a href=https://www.cesarpuertas.com/letraslatinas/ target=_blank>página personal del diseñador César Puertas</a>.<br/><br/><br/><br/>
Cada bienio, Letras Latinas se ha convertido en un punto de encuentro del diseño latinoamericano, reuniendo trabajos provenientes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, México, Perú, El Salvador, Uruguay y Venezuela, en las categorías de tipografía para texto, para título, para pantalla, experimental y miscelánea.

Un jurado integrado por un especialistas de diversos países se reunió en la ciudad de Sao Paulo, en el mes de abril, para seleccionar los 70 trabajos más destacados entre los más de 400 que participaron en la bienal. Los calificadores fueron Francisco Calles Trejo (México), Juan Carlos Darias (Venezuela), Priscila Farias (Brasil), Rubén Fontana (Argentina), Vicente Lamónaca (Uruguay), Candelaria Moreno (Perú), Rodrigo Ramírez (Chile) y César Puertas (Colombia).

En Bogotá la selección final se expone entre el 7 y el 21 de julio en la Biblioteca Pública Virgilio Barco, ubicada en inmediaciones del Parque Metropolitano Simón Bolívar.

Cra. 48 No. 61 – 50. Entrada libre.
Horarios:
Lunes de 2 a 8 p.m.
Martes a sábado de 8 a.m. a 8 p.m.
Domingos y festivos de 9:30 a.m. a 5:30 p.m.

La organización del evento en Bogotá está a cargo de la Asociación de Diseñadores Gráficos de Colombia ADG, que en el marco de la muestra llevará a cabo actividades académicas paralelas relacionadas con la actividad del diseño tipográfico en la Universidad Nacional de Colombia, la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano y la Fundación Universitaria del Área Andina. A finales del mes de julio, la muestra se expondrá en la Universidad Nacional de Colombia en el marco del Congreso Internacional de Diseño Gráfico en homenaje al fallecido diseñador colombiano David Consuegra y, en agosto, hará parte del Segundo Congreso Internacional de Diseño Gráfico, "Supervisual 2", organizado por la Universidad Autónoma de Occidente, en la ciudad de Cali.

Aunque el evento es de primordial interés para estudiantes, docentes y profesionales del área del diseño, la publicidad y la arquitectura, la exposición está abierta al público general que podrá acercarse al mundo de la tipografía y la comunicación visual, así como la riqueza estética de las creaciones de los diseñadores latinoamericanos.



Tipografía: forma y función de la lectura

La letra pasa desapercibida para el lector común, a pesar de que por lo general aprendemos a leer y escribir desde niños, y de que la lectura es un acto cotidiano que posibilita gran parte de la actividad de la sociedad actual. Nos importa leer y entender, pero rara vez nos preocupa distinguir un tipo de letra de otro. Y esa es la naturaleza de la lectura: su propósito está en el conocimiento que propicia, y no en su misma forma. Sin embargo, de manera paradójica, es la forma de un texto la que permite que sea leído, asimilado y comprendido.

Las diferencias entre formas, tamaños y posiciones de las letras le permiten al ojo saber cuándo se encuentra frente a un título, un rótulo, una señal o un texto corrido. Según su disposición, las letras dificultan o facilitan la lectura, la percepción y la comprensión de un texto, e influyen en el grado de comodidad, el cansancio y el desempeño general del lector. También ayudan, de manera casi inconsciente para quien lee, a otorgar al texto un ambiente, una personalidad, a evocar un modo de pensamiento, y hasta a identificar el momento histórico, la colectividad o la cultura a la que pertenece. Por ende, las letras, en sí mismas, ayudan a definir la forma en que se produce y se interpreta el conocimiento. Ese es, a groso modo, el sentido y la importancia de trabajar con letras y, más aun, de pensar sobre la letra, de convertirla en un tema de reflexión y de desarrollo.

La tipografía, como la palabra indica, es el trabajo de graficar con letras o tipos. El término se usa al tiempo para nombrar la técnica que permite la reproducción de un texto y la parte de la comunicación visual que estudia las características, formas y variaciones visuales de las letras para comprender las diferentes maneras en que puede ser visualizado según su situación, su contexto y su público.

Históricamente, la tipografía nace con la invención de la imprenta de tipos móviles de Guttemberg en 1456, cuya gran influencia en todos los ámbitos de la sociedad es aun hoy admirada. Permitió que por primera vez un texto pudiera ser reproducido y masificado, heredando las características estéticas y los hábitos de escritura de los manuscritos, pero poniéndolos en un contexto industrial, dándole características de producto, e impulsando la difusión del conocimiento entre las masas. Con la imprenta se implementó la mecánica necesaria para visualizar la grafía de las letras a través de tipos móviles, pequeñas piezas de plomo, cada una con un carácter o letra del alfabeto, que al contacto con el papel plasmaban con tinta la forma de la letra que contenían. Las páginas eran compuestas pacientemente, tipo por tipo, línea por línea, en cajas que luego se imprimían a presión sobre las hojas.

Es ahí, en el trabajo con los tipos móviles, en que se comprende que la letra, además de tener una figura que le permite ser leída, tiene una forma que la hace posible: posee estructura, proporciones y terminados, tal como una prenda de vestir, un mueble o una casa. Al realizar el trabajo de dar forma a las letras se comprende que, por ejemplo, no es lo mismo una letra con remates en sus puntas (llamadas serifas) que una letra sin remates, y se entiende las diferencias que tiene para la lectura el espacio horizontal y vertical que se deje entre las letras y palabras, entre muchas otras condiciones.

Según varíen estos elementos, y de acuerdo con la manera en que se solventen los requerimientos de un texto en particular, como su tamaño, su extensión o su temática, varía la forma en que se lee. A raíz de esto, la tipografía empezó a esbozar los elementos que la convierten en un híbrido entre el arte, la ciencia y la industria.



Un impulo a la tipografía en Latinoamérica
A través de los últimos cinco siglos, estas sutiles diferencias entre letras han sido motivo de reflexión y trabajo para grandes maestros que han sabido integrar la búsqueda estética con las condicionantes de la óptica y la percepción, y también con los requerimientos de las diversas tecnologías y técnicas de reproducción. Aunque suene fuera de lo común, algunos nombres han pasado a la historia por diseñar alfabetos. En la historia del diseño gráfico encontramos relatos tan particulares y variados como el de Aldo Manucio, gran tipógrafo y grabador italiano de la época renacentista que creó alfabetos clásicos de gran calidad, o el de Jan Tshichold, diseñador alemán de la primera mitad del siglo XX, que fue expulsado de su nación por contravenir, con su pensamiento sobre la tipografía y la difusión del conocimiento, los postulados del régimen nazi; esto sólo por contar dos ejemplos de grandes nombres en la historia de la tipografía, atravesada por nombres como los de Walter Gropius, Hermann Zapf, Herb Lubalin, Paul Renner, Eric Gill, entre muchos otros.

Conocemos también, con sólo dar un vistazo a nuestro entorno actual, la evolución que ha tenido la tipografía desde la era de la impresión con tipos móviles hasta su utilización en los medios digitales que hoy son tan familiares para nosotros. Desde los libros y las revistas que leemos en la casa, la escuela y la universidad, hasta los millones de caracteres que aparecen en la pantalla del televisor, el celular y el computador, pasando por los rótulos comerciales y distintivos que habitan las calles, muestran la importancia de la letra escrita en todas las culturas, y la proliferación de casos y medios en los que se hace uso de ella.

Toda esta historia para explicar el valor fundamental de la tipografía en el diseño gráfico, que basa gran parte de su actividad comunicativa en la letra, y la vital importancia que tiene para la sociedad. Grandes compañías europeas y americanas como AGFA o Linotype se dedican a la producción y comercialización de tipos de alfabetos o fuentes tipográficas como se denominan técnicamente, y las casas de software más prestigiosas como Adobe o Microsoft estudian periódicamente nuevas formatos y protocolos que optimicen las formas de reproducción impresa o digital de los caracteres.

Por eso existen diseñadores de fuentes, y esta es la razón para que Letras Latinas se realice desde 1993, promovida originalmente por un grupo de tipógrafos de la Universidad de buenos Aires, una de las escuelas de diseño con mayor protagonismo en Sudamérica, en cabeza del maestro Rubén Fontana, diseñador argentino de gran trayectoria y reconocido docente las Facultades de diseño de habla hispana. La iniciativa se ha difundido en su mayoría a través dela revista Tipográfica de Buenos Aires, una de las publicaciones especializadas de mayor prestigio en el continente.

Mayores informes sobre Letras Latinas Bogotá
Margarita Castro
margaritacastro@emediarrpp.com
Teléfonos 6233708 – 6233696
Celular 3156043419

También puede tener información sobre las diversas actividades del evento en el sito web de la Asociación de Diseñadores Gráficos de Colombia ADG o en la página personal del diseñador César Puertas.



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