text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

Nace el museo de Historia Natural

      
Aunque para la mayoría de las personas la palabra 'museo' connota exhibición, este, como muchos otros en el mundo, es un Museo para colecciones de referencia. Esto quiere decir que aunque la exhibición está en los planes futuros, por ahora se quiere disponer de un espacio técnicamente habilitado para hacer investigación sobre especies encontradas, especialmente, en la diversidad colombiana.<br/><br/> El año pasado, por iniciativa del profesor Mauricio Linares (director del Departamento de Ciencias Biológicas), se decidió centralizar las colecciones de distintos proyectos realizados en Los Andes. Aparecieron importantes colecciones como las del profesor Cornelius Marinkele en donde había aves, murciélagos, mamíferos y algunos insectos. De todo esto se ha hecho un inventario y se adaptó un salón temporal que hoy tiene tan solo 50 metros2 (salón M 102), pero que espera ampliarse para albergar las colecciones y la posible área de exhibición.<br/><br/> "Hoy la prioridad es establecer procedimientos de curaduría con todos los estándares", dice el profesor Santiago Madriñán, coordinador del Museo. Se está teniendo un especial cuidado con todos los elementos físicos y de ambiente para que las colecciones puedan conservarse en perfecto estado durante décadas. Ejemplo de ello es que se busca que las tintas con las que se etiquetan los archivos no intervengan en las muestras, que los frascos para almacenar ciertas especies como anfibios y peces sean adecuados, y que los papeles estén libres de ácido. Ahora el alcohol al 75 por ciento es el único líquido conservante que se emplea.<br/><br/> El Museo ha dividido su colección en tres grandes bloques: Plantas, insectos y vertebrados, cada uno con un coordinador a cargo y un grupo de estudiantes voluntarios. En este momento se estima que el 80 por ciento de las colecciones está totalmente curado. Así, se ha identificado que la vocación del Museo son las plantas, de las que podría haber unos 4.500 ejemplares. También hay cerca de 2.000 insectos y 1.000 vertebrados.<br/><br/> Para continuar con el crecimiento del Museo, a través del Fondo de Proyectos Semillas, destinado a financiar la investigación en la Facultad de Ciencias, se quiere que algunas de las investigaciones de los profesores alimenten las colecciones del Museo con ejemplares capturados.<br/><br/> Hay museos de historia natural que son importantes por sus colecciones históricas; otros por su gran volumen de ejemplares. La relevancia del de Los Andes está relacionada con la biotecnología. En este espacio se va a almacenar material genético para extraer ADN, hacer secuenciación y luego crear un banco de datos que estará interconectado con el proyecto Código de Barras de la Vida, una iniciativa académica mundial que busca que exista documentación y material genético de todas las especies conocidas en el planeta.<br/><br/> A la fecha ya han venido profesores nacionales a consultar las colecciones, así como un estudiante de doctorado del Museo de Historia Natural de Chicago y se ha realizado un intercambio de materiales con universidades como la Distrital y de Caldas en Colombia, y la de Harvard en Estados Unidos. Ha comenzado también la creación de una base de datos del Museo en un portal especialmente diseñado para poder hacer búsquedas, y que servirá para que investigadores de Colombia y el resto del mundo conozcan los secretos de cientos de especies de la fauna y flora colombianas.<br/><br/><br/><br/><br/>
Aunque para la mayoría de las personas la palabra 'museo' connota exhibición, este, como muchos otros en el mundo, es un Museo para colecciones de referencia. Esto quiere decir que aunque la exhibición está en los planes futuros, por ahora se quiere disponer de un espacio técnicamente habilitado para hacer investigación sobre especies encontradas, especialmente, en la diversidad colombiana.

El año pasado, por iniciativa del profesor Mauricio Linares (director del Departamento de Ciencias Biológicas), se decidió centralizar las colecciones de distintos proyectos realizados en Los Andes. Aparecieron importantes colecciones como las del profesor Cornelius Marinkele en donde había aves, murciélagos, mamíferos y algunos insectos. De todo esto se ha hecho un inventario y se adaptó un salón temporal que hoy tiene tan solo 50 metros2 (salón M 102), pero que espera ampliarse para albergar las colecciones y la posible área de exhibición.

"Hoy la prioridad es establecer procedimientos de curaduría con todos los estándares", dice el profesor Santiago Madriñán, coordinador del Museo. Se está teniendo un especial cuidado con todos los elementos físicos y de ambiente para que las colecciones puedan conservarse en perfecto estado durante décadas. Ejemplo de ello es que se busca que las tintas con las que se etiquetan los archivos no intervengan en las muestras, que los frascos para almacenar ciertas especies como anfibios y peces sean adecuados, y que los papeles estén libres de ácido. Ahora el alcohol al 75 por ciento es el único líquido conservante que se emplea.

El Museo ha dividido su colección en tres grandes bloques: Plantas, insectos y vertebrados, cada uno con un coordinador a cargo y un grupo de estudiantes voluntarios. En este momento se estima que el 80 por ciento de las colecciones está totalmente curado. Así, se ha identificado que la vocación del Museo son las plantas, de las que podría haber unos 4.500 ejemplares. También hay cerca de 2.000 insectos y 1.000 vertebrados.

Para continuar con el crecimiento del Museo, a través del Fondo de Proyectos Semillas, destinado a financiar la investigación en la Facultad de Ciencias, se quiere que algunas de las investigaciones de los profesores alimenten las colecciones del Museo con ejemplares capturados.

Hay museos de historia natural que son importantes por sus colecciones históricas; otros por su gran volumen de ejemplares. La relevancia del de Los Andes está relacionada con la biotecnología. En este espacio se va a almacenar material genético para extraer ADN, hacer secuenciación y luego crear un banco de datos que estará interconectado con el proyecto Código de Barras de la Vida, una iniciativa académica mundial que busca que exista documentación y material genético de todas las especies conocidas en el planeta.

A la fecha ya han venido profesores nacionales a consultar las colecciones, así como un estudiante de doctorado del Museo de Historia Natural de Chicago y se ha realizado un intercambio de materiales con universidades como la Distrital y de Caldas en Colombia, y la de Harvard en Estados Unidos. Ha comenzado también la creación de una base de datos del Museo en un portal especialmente diseñado para poder hacer búsquedas, y que servirá para que investigadores de Colombia y el resto del mundo conozcan los secretos de cientos de especies de la fauna y flora colombianas.




  • Fuente:

Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.